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Albergues para migrantes en la frontera son víctimas de amenazas, asaltos y vandalismo

Los asaltantes orinaron las mesas, dejaron heces en las cruces que pintan los migrantes, tiraron pintura, jabón y robaron algunos implementos. En el albergue de Caborca amenazaron con cortar cabezas y rodarlas.
23 Nov 2016 – 2:25 PM EST

Albergues para migrantes en la frontera son víctimas de asalto, amenazas y vandalismo

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TUCSON, Arizona - Los asaltos y amenazas contra albergues para migrantes en la frontera entre Sonora y Arizona se han intensificado en los últimos meses, aseguran activistas.

Casa Pueblo Sin Fronteras denunció la semana pasada una incursión de hombres armados en el albergue para migrantes en Caborca, Sonora.

Según el reporte, un grupo de hombres armados ingresaron al lugar lanzando amenazas de cortar y rodar cabezas de migrantes si continúan circulando por esa área, donde diariariamente transitan decenas de personas con la intención de cruzar a territorio estadounidense por el desierto de Altar.

Hace dos meses, el albergue de la Iniciativa Fronteriza Kino (KBI) en Nogales que ofrece comida a los inmigrantes deportados y en tránsito fue víctima de asalto y vandalismo.

“Robaron muy poco pero sí hicieron daño dentro del comedor, tiraron pintura, jabones, lo que me preocupó más fue que dejaron heces en las cruces de madera que pintan los migrantes y orinaron en las mesas”, dijo a Univision el padre Sean Carroll, director de KBI.


Carrol dijo que no es la primera vez que entraban a robar pero nunca habían sido víctimas de un asalto como este.

El inicidente ocurrió a mediados de septiembre y fue denunciado con Amnistia Internacional, el padre dijo que esta acción pueda estar relacionada con las denuncias que han presentado ante las autoridades algunos migrantes que llegan al refugio.

“En la frontera siempre hemos visto casos de extorsión y abuso con los inmigrantes pero siento que ahora está peor, han subido los reportes de secuestros y robos, es horrible lo que está pasando hoy, los migrantes se sienten vulnerables”, afirmó el sacerdote.

El comedor de los deportados como se conoce el lugar, sirvió más de 4,300 comidas en octubre y ofrece alimentación para un número limitado de migrantes durante las horas de la mañana y en la tarde.


De acuerdo con Carroll, uno de los colaboradores de la organización recibió una llamada con amenazas.

“Hicimos una denuncia con el Ministerio Público y la policía municipal, ahora vemos que la policía [de Nogales, Sonora] está patrullando más cerca del comedor’’, comentó el sacerdote jesuita.

Con un poco de desconsuelo expresó que es difícil entender porque hicieron este acto de vandalismo si su obra es solo de ayudar a los necesitados. Además, dijo que ante esta situación los empleados de la organización están siguiendo protocolos de seguridad.

Sobre este incidente la policía mexicana dijo a The Arizona Republic que el vandalismo no estaba relacionado con los carteles de la droga.

Otro acto violento reportó la Casa de la Misericordia, un albergue con capacidad para alojar hasta 12 personas. Hasta este lugar llegaron hombres armados amenazando a los migrantes.

“Si llegaron personas armadas y nos quisieron amedrentar pero gracias a Dios nosotros pudimos comprobar que éramos una organización humanitaria legalmente constituida para ayudar a los migrantes y no paso a mayores pero fue un susto grande”, dijo Julio Cesar Chávez, pastor de la Casa de la Misericordia.

El director del albergue dijo que a las organizaciones criminales están vigilantes del cruce de droga e indocumentados.

"De eso se trata, no quieren que otros cobren más o les quiten el negocio", comentó el pastor.

Chávez dijo que solicitaron más protección a la policía municipal pero hasta el momento no han recibido respuesta.

La violencia entre los cárteles de la droga contra los migrantes en la frontera ha aumentado en los últimos años. Activistas consideran que estos actos de violentos son una manera de tener controlado el tráfico.

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