Abuso Infantil

10 despidos en 10 años: el impacto de las denuncias de abuso sexual en la Diócesis de Tucson

El obispo Edward J. Weisenburger publicó una declaración en la que afirma que los procedimientos han cambiado después de enfrentar 22 demandas y un acuerdo millonario en 2002.
19 Sep 2018 – 6:52 PM EDT

TUCSON, Arizona. - La Iglesia Católica en Tucson ha despedido a 10 empleados en la última década como consecuencia de las denuncias que han recibido sobre abusos y conducta sexual inapropiada y anularon los permisos de trabajo voluntario a 12 personas en el mismo período.

El obispo Edward J. Weisenburger no dio detalles sobre los hechos pero dijo que esos individuos probablemente aprobaron el proceso de selección inicial y se identificó un problema durante la renovación de la autorización, que ocurre cada cinco años, o por un incidente separado.

La Diócesis de Tucson "no tiene alegaciones actuales conocidas de mala conducta sexual con menores en contra de ninguno de nuestros sacerdotes en el ministerio activo", dijo Weisenburger.

El obispo publicó en el sitio web de la arquidiócesis una declaración bilingue en la que describe los procedimientos actuales para prevenir el abuso sexual, en respuesta al informe de un gran jurado de Pennsylvania a principios de este año, que revela el abuso sexual infantil cometido por más de 300 sacerdotes en seis diócesis de ese estado. El encubrimiento duró décadas.

"Una vez más, el informe desgarrador de Pennsylvania ha reabierto dolorosas heridas", dijo Weisenburger en su declaración. "Acepto sus datos como exactos y estoy agradecido por aquellos que hicieron el importante trabajo de procesarlo y compilarlo".


Weisenburger añadió, sin embargo, que no ve el informe como algo que este presente en la iglesia de actual, señalando que de 30 casos en Pennsylvania, solo dos ocurrieron en los últimos 10 años.

El obispo mencionó que en los últimos diez años, contados desde 2008, han gestionado 38,558 solicitudes de trabajo para las escuelas y parroquias de la diócesis. Un total de 754 (2%) fueron rechazadas debido a conducta sexual inapropiada, incluyendo agresión sexual, hostigamiento sexual, prostitución y problemas con los límites en el trato, violencia, incluyendo violencia doméstica, agresión, perturbación del orden público, daños y perjuicios en grado delictivo, y abuso de menores o de adultos vulnerables.

También se ha rechazado a personas por consumo o posesión de narcóticos y otras, que incluyen DUI, alcoholismo crónico, hurto y falsificación de la solicitud.

Las personas que reciben autorización para trabajar en la diócesis o con los ministerios que tienen contacto con menores deben cumplir con un curso anual de instrucción y testificar que lo hicieron. Se les requiere además una recertificación de su autorización cada cinco años.

La Diócesis de Tucson tiene sus propias cicatrices, reconoció el obispo, las cuales incluyen un acuerdo de 14 millones en 2002 con 10 hombres que describieron el abuso del clero en la década de 1960 hasta la década de 1980. Además, enfrentaron 22 demandas que obligaron a la diócesis a solicitar la protección del Capítulo 11 de bancarrota en 2004 y crear un fondo común de 22 millones, según los archivos de Arizona Daily Star.

"Lo que sucedió en el pasado nos trajo a este punto, y desde aquí, avanzamos y siempre haremos lo correcto", afirmó Weisenburger este martes.

Políticas de protección para los niños

Tim Lennon, presidente de la Red Nacional de Sobrevivientes de Abusados por Sacerdotes (SNAP), dijo al diario Arizona Daily Star que esta organización está solicitando a los fiscales generales estatales que convoquen a un gran jurado como el de Pennsylvania, que descubrió a muchos abusadores.

"Esta declaración es notablemente similar a otras dos declaraciones que he leído en otras diócesis", dijo Lennon. "Comparado con la mayoría de las diócesis en Estados Unidos, Tucson tiene éxito en el sentido de que cuando vayas allí para denunciar un abuso infantil, muchas de las diócesis dicen que deben contactar primero a la iglesia, pero si vas al sitio web de la diócesis de Tucson, su primer punto dice: llame al 911".

También reconoció que publican los nombres de los abusadores conocidos, lo que brinda una oportunidad para que los sobrevivientes se presenten y busquen ayuda.

El obispo afirmó que en los últimos 15 años, la diócesis ha hecho mucho para aplicar procedimientos y políticas que protegen a los niños, agregando que esto se refleja en la disminución de las denuncias que reciben.

Dentro de sus procedimientos se incluye informar a la fiscalía del condado de Pima todos los presuntos abusos, incluidos los miembros de las juntas directivas de las parroquias y diócesis, auditar las parroquias cada 18 meses para garantizar el cumplimiento del protocolo de "ambiente seguro", someterse a una auditoría externa todos los años. A los voluntarios, clérigos y los empleados se les exige cumplir con rigurosos controles de antecedentes, capacitación y certificación, indica el documento.

En cuanto a lo que esta viviendo actualmente la iglesia católica en todo el mundo Weisenburger se disculpó por el mal que han hecho.

"La respuesta de la Iglesia en el pasado fue inadecuada, equivocada, inepta y víctimas fracasadas en casi todos los sentidos", escribió. "La Iglesia de años más recientes tiene una política de tolerancia cero que hace que los perpetradores y sus facilitadores sean mucho más responsables".

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