Estado de emergencia en Charlotte tras manifestación violenta por otro caso de gatillo fácil a manos de la policía

Los oficiales de la policía de Carolina del Norte dicen que advirtieron varias veces a Keith Lamont Scott para que arrojara su arma, antes de dispararle el martes 20 de septiembre tras ser detenido con su camioneta. Sus familiares niegan esa versión y afirman que la víctima llevaba un libro, que leía mientras esperaba a su hijo.

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Es así que otro caso de gatillo fácil vuelve a sacudir las calles de Estados Unidos, en la ciudad de Charlotte (Carolina del Norte), donde el gobernador declaró al día siguiente  el estado de emergencia durante la segunda noche de protestas por la muerte de Scott, un hombre negro que murió por un disparo de Brentley Vinson, un policía también negro.

La manifestación, que había iniciado el mismo día de los hechos y de manera pacífica, se tornó violenta cuando una persona fue herida de bala. Entonces, los asistentes comenzaron a arrojar botellas y fuegos artificiales a los oficiales.  

Imagen Getty Images

Para hacer frente a las masas, agentes antidisturbios utilizaron gases lacrimógenos y balas de goma. “Cualquier tipo de violencia contra nuestros ciudadanos u oficiales, o la destrucción de la propiedad privada, no será tolerada”, advirtió Pat McCrory, gobernador de Carolina del Norte. 

Los incidentes no se limitaron a hechos de violencia física. El fotógrafo independiente Marcus DiPaola aseguró haber visto a a unos individuos golpeando un cajero automático para tomar el dinero, informó la cadena de TV CNN

La policía reportó que 16 oficiales resultaron heridos durante la protesta.

Cerca de la 1 AM, hora local, la situación pareció normalizarse, tal como mostró en su twit el periodista de la emisora local NBC Charlotte, Mike Hanson. 

Scott es la tercer persona negra que mató la policía esta semana en Estados Unidos.

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¿Quién era Keith Lamont Scott?

Imágenes de la muerte de Scott

Scott era un norteamericano de 43 años que vivía en la ciudad de Charlotte, Carolina del Norte. Tenía siete hijos y estaba casado con su esposa Rakeyia. Según el testimonio de una mujer identificada como su hija, la víctima padecía de una discapacidad específica.

El periódico local Charlotte Observer informó que el hombre fallecido había sido condenado por un delito menor de asalto en 2004, y fue encontrado culpable por manejar en estado de intoxicación. 

Las circunstancias en las que murió son dudosas. Las autoridades afirman que recogieron un arma de su vehículos tras el tiroteo. Su hermano sostiene que simplemente estaba leyendo un libro a un lado de la carretera mientras esperaba a uno de sus hijos.