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Donald Trump dio las 'primeras pruebas' para culpar a China del coronavirus

Publicado 4 May 2020 – 03:26 PM EDT | Actualizado 4 May 2020 – 03:26 PM EDT
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Aunque el presidente estadounidense Donald Trump admitió que él mismo pudo haber anticipado acciones contra el coronavirus (COVID-19) desde el pasado 23 de enero, también ha sido un reacio opositor a las medidas de contención usuales contra la pandemia.

Por principio de cuentas, Trump sostiene que tanto la Organización Mundial de la Salud  (OMS) como el gobierno chino, han ocultado información imprescindible respecto al coronavirus.

Sus afirmaciones en general, tienen sustento en los testimonios documentados del doctor Li Wenliang, fallecido a inicios de año y conocido a nivel mundial por su presunta advertencia respecto al COVID-19 desde noviembre del 2019.

Tal y como prometió semanas atrás, el presidente Trump y el  Departamento de Seguridad Nacional iniciaron investigaciones contra China y contra la OMS para "estimar posibles sanciones" ante "posibles negligencias" que desembocaron la pandemia.

De acuerdo a la primera parte del informe resultante, el gobierno chino ocultó intencionalmente la gravedad del coronavirus mientras mantenía importaciones regulares y disminuía las exportaciones:

quote: China probablemente redujo sus exportaciones de suministros médicos antes de enviar notificación a la OMS sobre el potencial contagioso del COVID-19.

Secundando esta afirmación, el secretario de Estado Mike Pompeo recalcó que el gobierno chino ocultó además, el alcance de la propagación del virus, incluida la prematura falta de insumos médicos, inevitablemente replicante en el resto del mundo. En entrevista exclusiva con ABC, Pompeo emitió un polémico juicio al respecto:

quote: Podemos confirmar que el Partido Comunista Chino hizo todo para impedir que el mundo no supiera a tiempo sobre lo sucedido.

Pompeo añadió en sus declaraciones que China tiene acceso a una amplia gama de materias primas en respuesta a la pandemia (desde batas quirúrgicas hasta cubrebocas N95). Lo anterior manifiesta indirectamente, que el país asiático también "oculta" herramientas de trabajo que podrían significar una diferencia positiva para el personal médico a nivel global.

En general, los analistas coinciden en que si bien hay serias preguntas sobre la transparencia de China respecto a los brotes iniciales de COVID-19, el manejo de la crisis (incluida la cuarentena levantada de Wuhan) ha resultado positivo en conjunto con la OMS.

Por otra parte, la administración Trump continúa intensificando esfuerzos para culpar a China de la pandemia en su totalidad,  desatando roces diplomáticos y narrativas xenófobas en la opinión pública.

Aunque el gobierno estadounidense incluso plantea que China "pague" una cantidad millonaria por los "daños causados", se requeriría de la intervención de un organismo internacional —como la Organización Nacional de las Naciones Unidas (ONU)— para fungir como entidad intermediaria.

Cabe aclarar que un procedimiento de esta índole, sólo ha tendido lugar con anterioridad debido a conflictos bélicos de extrema gravedad.

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