Los leotardos de 12,000 dólares que las gimnastas de EEUU usan para ganar

No solo la cantidad de cristales sino los dos años de pruebas sobre cada uno de los cuerpos de las atletas hacen que los 20 trajes que usa Simone Biles y todo el equipo en las competencias cuesten más que el armario de cualquier fashionista.
15 Ago 2016 – 12:18 PM EDT

En la maleta para los Juegos Olímpicos de Río de Simone Biles, de Gabrielle Douglas, de Lauren Hernandez y de todas las representantes del equipo de gimnasia de Estados Unidos fueron cuidadosamente empacados 12 leotardos, pensados para usar durante sus prácticas y 8 para lucir en las competencias.

Ese minúsculo y brillante guardarropa cuesta más que el clóset entero de cualquier fashionista, porque lejos de lo que se cree, estos bodys ajustados son más que mero spandex y brillantes.


De hecho, los leotardos de las gimnastas están más cerca de un traje de prom o uno de bodas que de un simple atuendo para ejercitarse. Esa es justamente la razón por la que ostentan tanto brillo. “Quieres que todo el mundo te vea y te celebre, que no pases desapercibida. Es tu gran momento”, ha confesado Kelly McKeown, diseñadora de la marca GK Elite que desde el año 2000 se encarga del complejo y sofisticado diseño de estos trajes que se tardan alrededor de dos años en ser terminados y cuyo aprobación final está enteramente en manos de la entrenadora Martha Károlyi.

Según una entrevista que Kelly McKeown le dio a Cosmopolitan cada uno de los leotardos que llevan las gimnastas en esas competencias (que tantas glorias le han traído ya al país) cuestan 1,200 dólares, mientras que los de práctica están entre 60 y 200 dólares, lo que haría que la suma total del guardarropa que Simone Biles ostenta en los Juegos de Rio alcance los 12,000 dólares.


Su costo no solo se debe a esa singular manera de tejer excelsos brillantes de Swarovsky en sus mangas (solo se usan brillantes de esta marca porque son los que más resplandor tienen y en un traje pueden llegar a usarse más de 5,000) sino que detrás hay un delicado proceso que hace que cada uno de estos leotardos sea como una joya o una prenda de alta costura.

Lo primero es que cada pieza tiene que ser hecha exactamente para cada cuerpo, sobre medidas, porque no son los mismos requerimientos los que tiene el cuerpo compacto y
musculoso de Simone Biles que el más alto y espigado de Alexandra Raisman. Además, los cuerpos de las gimnastas son tan atípicos que no se pueden usar tallajes ni moldeados tradicionales para su construcción sino que cada uno tiene que ser creado desde cero para atender las particulares siluetas de las atletas.

Una vez diseñado, cada traje debe pasar fuertes pruebas de lavado y de desempeño sobre el gimnasio. Nadie quiere tener un incidente mientras está en una competencia, el traje debe ser casi invisible para el atleta, esa es la razón por la que, casi como si tratara de un vestido de novia, cada uno debe ser medido hasta tres veces.


Aunque eso puede parecer pura excentricidad lo cierto es que los cuerpos de las atletas sufren drásticos cambios unas semanas antes de los Olímpicos, por lo que una tercera prueba se hace necesaria para hacer los ajustes pertinentes de último minuto.

La marca GK Elite ostenta una amplia línea de leotardos de competencia para todas aquellas aficionadas y fashionistas que quieran imitar los desafíos estilísticos de estas estrellas de la gimnasia en los Olímpicos, ninguno, sin embargo, igualará en valor y en desempeño de los de Simone Biles y Lauren Hernandez que incluso pueden costar más que las mismas medallas para las que se han vestido para ganar.


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