Cinco cosas que la creadora del 'burkini' quiere explicarle al mundo (y a la policía francesa)

La prohibición del uso del 'burkini' -un traje de baño integral que utilizan algunas musulmanas- en varias ciudades francesas ha provocado que la policía obligue a mujeres en la playa a despojarse de esta prenda. La creadora de este diseño le pide a Francia que no vuelva su pieza un sinónimo de división.
25 Ago 2016 – 2:15 PM EDT

Aheda Zanetti, una mujer musulmana de 48 años que vive en Australia, creó en 2004 el 'burkini' (o traje de baño integral) atendiendo más a una necesidad puntual de su familia que buscando crear un fenómeno global. Su diseño, que lleva más de una década vendiéndose en el mundo, ahora es sujeto de prohibición en la playas francesas en las que las mujeres son multadas por usarlo y son obligadas a retirárselo.

Estas son algunas de sus ideas con las que ha querido dar respuesta al debate.

1. El 'burkini' es una pieza contemporánea y su uso no está estipulado en el corán

El 'burkini', esa pieza que cubre la cabeza y el cuerpo entero de las mujeres musulmanas (solo deja ver la cara, las manos y los pies) y que se ha popularizado como ropa para ir a la playa no es una prenda que haya existido por siglos como la burka o la jihab. Su uso tampoco está estipulado en el Corán.

Lo creó Aheda Zanetti al ver que su sobrina no podía jugar cómodamente un deporte famoso en su pueblo conocido como netball. La diseñadora empezó a buscar una manera de hacer que más chicas deportistas de su religión tuvieran atuendos que -con menos tela pero siguiendo con el principio de cubrir el cuerpo- les permitiera mayor libertad de movimiento.


2. El 'burkini' fue creado para darle libertad a las mujeres

Según ha declarado la diseñadora, esta pieza fue creada como una de esparcimiento, de felicidad y de movimiento. “Cuando creé mi diseño lo empecé a probar en diferentes lugares para ver si servía, y si la comunidad lo iba a aceptar. Un día fui a una piscina pública y nadé con él, me pude meter hasta el fondo y fue muy bello. Fue la primera vez que nadé en público”, le confesó la creadora a The Guardian. Una vez que la fundación Surf Lifesaving Australia acogió este traje como una manera de integrar a niños y niñas de la comunidad musulmana en sus programas, la fama del diseño creció por todo el mundo.

Hoy ese atuendo ha sido señalado por las autoridades francesas como una prenda que atenta contra las leyes seculares de este país. “Las autoridades francesas no han entendido las razones por las que el 'burkini' ha sido creado y les pido que no lo conviertan en un símbolo de división”, replicó la creadora en The Independent.

3. Es una prenda que podrían usar cristianas, judías y hindúes

La foto del imán italiano que ha rodado por internet en la que se ven unas monjas gozando de la playa, que a juzgar por las leyes seculares tendrían que despojarse de sus hábitos y de sus velos para no atentar con la idea de que se debe descobijar el atuendo femenino de cualquier idea religiosa, parece servir de argumento para confirmar una idea que la creadora del 'burkini' ha querido expandir.


“Esta no es una prenda exclusiva de la comunidad musulmana, todas las mujeres, las cristianas, las monjas católicas, las judías, las hindúes pueden usarla”, le ha dicho a The New York Times. De hecho sin sospecharlo, este modelo ha sido integrado en el armario de muchas mujeres que lejos de los debates que ha levantado en materia religiosa han visto en él un verdadero aliado contra el sol.

La cadena de retail británica Marks & Spencer, le confesó a Nesweek que habían decidido sacar al mercado una línea comercial de burkinis en azul y negro sin sospechar que se agotaría rápidamente. La cadena vende el diseño ahora no solo en Reino Unido sino en 58 países más.

4. Es un diseño hecho con los mismos materiales que un bikini

Los argumentos contra el uso del 'burkini' van desde señores italianos que le han escrito a la diseñadora reprochado que ellos disfrutan ver a las mujeres en bikini en la playa y que su diseño les está robando 'esa libertad' hasta los de miembros del partido antiinmigrante de Australia, como Peter Terzer, que han acusado a su diseño de no ser "aceptable en la playa” y “poco higiénico”.

“El 'burkini' está hecho con los mismos materiales que los bikinis normales y es solo opcional cubrir o no la cabeza. Muchas mujeres como las musulmanas no nos sentimos tan cómodas mostrando piel, pero otras encuentran en él un efectivo aliado por sus protección contra los rayos UV”, ha explicado Zanetti.

5. Nadie debería precupuarse de cómo se están vistiendo las mujeres

Las escenas de policías franceses pidiéndole a tres mujeres que se quiten su 'burkini' y multándolas con un pago de 38 euros como las que han circulado en Cannes son imágenes que a lo largo de la historia se han repetido más de lo que se sospecha.


Solo por hacer un poco de historia había mandatos en el siglo XVIII de que toda mujer debía usar corsé. En plena transición al siglo XIX, las autoridades europeas prohibieron el uso del diseño creado por Amelia Bloomer que decidió inventarse unas pantaletas (conocidas como los bloomers) que remedaban un pantalón masculino. A las mujeres se les obligó a llevar pantaletas debajo de la falda para que no mostraran sus "trastocadoras pantorrillas" porque el viento les movía las faldas cuando se puso de moda la jaula de crinolina. Y, por su puesto, en algún momento se midió el largo 'correcto' de sus faldas cuando la minifalda empezó a coger fuerza.

Las restricciones a la libertad de vestirse como quieran de las mujeres parece no cesar, por eso, Aheda Zanetti después de todo el debate que ha creado su 'burkini' concluye: “Creo que nadie debería preocuparse de cómo están vistiendo las mujeres”.

Lea también:


Publicidad