¿Cada semana?, ¿cada mes?, ¿MÁS? Según un sinfín de artículos dedicados a este tema y una pequeñísima (y nada científica) encuesta de campo, las mujeres lavamos nuestros sostenes menos de lo que nos gustaría admitir. "Probablemente un mes", "cada tres semanas", "prefiero no recordarlo". Estas son las respuestas de las redactoras de la revista ELLE que se enfrentaron al siguiente experimento: conscientes de que lavaban poco sus brasiers decidieron hacerlo y mostrar el agua que salía tras la colada. El resultado fue bastante turbio.
¿Cada cuánto lavas tu brasier? Vuelve la polémica
Entre cada vez que lo usas y nunca jamás hay muchas posibilidades, pero lo que parece cada vez más claro es que los sostenes se lavan con poca frecuencia. ¿Por qué?

Los brasiers no suelen entrar en la colada, bien porque algunas aún creen que hay que lavarlos a mano y es tarea ardua, bien porque pensamos que no se ensucian al mismo ritmo que otras prendas -por alguna razón misteriosa-. Y no, no eres la única, solo tienes que sacar el tema en un grupo con varias mujeres y verás. Este octubre Slate hizo una encuesta entre sus lectoras: el 8% lavaba sus sostenes cada vez que lo utilizaba, el 35% lo lava cada semana, el 37% lo lava cada luna nueva, y el 20% dijo "¿qué soy, una lavandera?".
Admitir en público que una prenda íntima, pegada a nuestra piel cada día, puede estar sucia y que además no nos importa es inmolarse. Bien lo sabe Dear Prudence, el consultorio de Slate, que ya en 2009 planteaba esta cuestión. Un hombre preguntó a la entonces encargada del consultorio, Emily Joffe, si eran normales las costumbres higiénicas de su novia que llevaba el mismo sostén durante 15 días seguidos. La respuesta de Joffe es antológica y merece la pena leerla al completo, pero el resumen es este: "encuesté a algunas de las mujeres más limpias que conozco por su frecuencia de lavado de sostén. Sus respuestas fueron desde "cada semana" hasta "cuando mis sujetadores blancos parecen negros y pueden andar solos a la lavadora". La media es de un mes. Así que el comportamiento de tu novia es perfectamente normal".
Las respuestas a este post fueron del escándalo a la indignación. Tanto que Joffe aseguró que las reacciones iracundas a este tema de cada cuánto lavar el brasier fueron las peores de todas las que recibió aquel año.
El tema provoca bastante sopresa (no siempre positiva) en los hombres, pero algo que apuntaba Joffe y que suscribimos es: "los rituales íntimos del sexo opuesto pueden ser un misterio e incluso algo repulsivo para los no iniciados", pero no importa, son nuestras costumbres. O como diría al respecto L.V Anderson también en Slate: Get over it.
Salir del clóset
Lavamos poco los sostenes y no lo llevamos a gala, así que, obviamente, no es un tema del que se hable a menudo. Sin embargo desde hace unos años la limpieza del sujetador aparece periódicamente en los medios con una idea de fondo: si no lavas más a menudo tu brassier es porque no sabes muy bien cómo hacerlo. Así que The Racked ofrece aquí una guía para convertirte en una especialista en lavado de sostenes. También Jezebel publicó unas instrucciones de lavado minuciosas (bra-washing extravaganza lo llamaron). El Huffington Post consultó con expertos en lencería que aseguran que los sostenes han de lavarse cada 3 puestas, y que estas nunca deben ser consecutivas para no deformar la prenda. No son los mismos expertos que ha consultado Trendencias, ya que estos aconsejan que no laves el sostén muy a menudo. Otros hablan de entre 3 y 6 usos.
No encontrarás en este post intrucciones para lavar tus brassiers. Todos llevan una etiqueta, a veces más grande que el propio sostén, en el que puedes leer al detalle las directrices sobre qué hacer y qué no cuando lo laves. Puedes hacerles caso cada 3 días o cortar la etiqueta y seguir con tu vida.
Vea también:
Bralettes: los brassiers para las que quieren comodidad


















