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Reconéctate con tu pareja: 5 posturas de yoga para resucitar la llama de la pasión

Publicado 8 Oct 2018 – 01:48 PM EDT | Actualizado 8 Oct 2018 – 01:48 PM EDT
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Los beneficios de hacer yoga son incontables, desde músculos más fuertes hasta una mejor postura, y, aunque tradicionalmente sea una práctica individual, un viaje para conocerte a ti mismo, también puede incidir en tu vida en pareja.

La práctica de hacer yoga en pareja es también conocida como yoga en duplas, y sus beneficios se extienden más allá del físico. «Una experiencia de yoga en pareja puede ser un pequeño “retiro” [...] para fortalecer una relación», dice Julia Lehrman, psicoterapeuta e instructora de yoga que enseña en las ciudades de Nueva York y San Francisco, para Healthline.

Beneficios del yoga en pareja

Los efectos de construir una postura de a dos pueden ir desde la reducción de la ansiedad y sentimientos negativos, haciendo más fácil la tarea de perdonarse, hasta una vida sexual potenciada. Explica Lehrman:

«Más que solo ir a una clase y practicar uno al lado del otro, hacer yoga en duplas requiere que las parejas realmente se presten atención entre sí en el momento y trabajen juntas para alcanzar un objetivo común.»

1. Aumenta la satisfacción con la relación

El solo hecho de intentar una clase de yoga en parejas puede hacer que los integrantes de una pareja se sientan más satisfechos con el otro. ¿Por qué? Se ha demostrado que probar actividades desafiantes juntos incrementa los sentimientos de unión.

La intimidad y el balance que hay que encontrar juntos en una clase de yoga en duplas «puede ayudar a renovar y a revivir una relación», según Lehrman. «Aprender nuevas habilidades juntos les permite divertirse mientras enlentecen su ritmo y pasan tiempo de calidad juntos, compartiendo una experiencia valiosa.»

Y lo que es más: un estudio del año 2016, publicado en la revista científica Journal of Human Sciences and Extension, encontró una asociación entre la práctica del mindfulness (la atención completa al momento presente) y una mayor satisfacción en la relación de pareja.

2. Potencia la vida sexual

Ir a una clase de yoga en pareja no es solo practicar posturas juntos: es sincronizar sus respiraciones y el movimiento de todo su cuerpo, y además hacerse masajes y ayudar al otro a estirar. Este tipo de conexión ayuda a las parejas a reconectarse, especialmente en el ámbito sexual.

Aunque el yoga en duplas no tiene nada que ver con el sexo (y puede ser perfectamente practicado con cualquier persona), un estudio de la Universidad Loyola Chicago sugiere que esta actividad puede ayudar a deshacerse de la disfunción sexual para las parejas que tienen este problema. Practicar una actividad física en la que uno depende del otro incrementa los niveles de confianza, comunicación y conexión, y esto también sirve para la cama.

Lehrman agrega: «El conflicto en las parejas puede surgir de sentirse fuera de sincronía, distantes o desconectados. En el yoga en duplas el acto de moverse juntos puede ayudar a las parejas a sincronizarse».

Si bien los investigadores reconocen que «hay muchos factores que afectan la intimidad», el yoga en duplas «es una manera de ayudar a las parejas a fortalecer la relación emocional, física y espiritualmente, para construir una conexión más profunda y mejorar la salud sexual», según dice Susan Walsh, psicóloga e instructora de yoga de la clínica de bienestar de la universidad.

3. Mejora la confianza y la comunicación

Para construir las posturas de yoga de este tipo, debes confiar plenamente en quien las realiza contigo, además de comunicarte, de forma verbal y a través del cuerpo. Además de requerir confianza y soporte, lo más importante es que cada uno se sentirá vulnerable respecto del otro.

El contacto físico puede ser un lenguaje por sí mismo, apunta Lehrman: una manera de expresar emociones profundas sin usar palabras. Y agrega: «el contacto humano consciente y consentido tiene la capacidad de comunicarle a la otra persona que son observados, apreciados, cuidados, amados, aceptados, valorados [...] y que están seguros”.

Además, hacer los mismos movimientos a la vez puede incrementar la empatía con tu pareja. El ejercicio trabaja la confianza en el otro para mantenerse fuertes y en equilibrio en la postura, y fluir hacia la siguiente.

4. Reduce la ansiedad y el estrés

Este punto es también válido para el yoga individual, pero el beneficio extra del yoga en pareja es el contacto con aquella persona que quieres tanto. Un estudio publicado en Psychological Science comprobó que tomar la mano de tu pareja puede reducir significativamente el estrés, en comparación con tomar la mano de un extraño. Entonces, el contacto con tu pareja acentuará la relajación, mitigando la respuesta neurológica ante el estrés.

Posturas de yoga para probar con tu pareja

¿Practicas yoga para liberar tensiones, para fortalecer tus músculos, incrementar tu flexibilidad, o mejorar tu humor durante el día? Si es así, ¿por qué no regalarle la experiencia a tu pareja? Con estas 5 posturas podrán fortalecer su confianza y hacer más firme su comunicación.

Respirar juntos

  1. Sentados espalda con espalda, comiencen a respirar rítmicamente. Mientras uno de los dos inhala, el otro exhala: sus torsos se moverán en un ritmo pausado y sincronizado.
  2. Lleven los brazos hacia atrás hasta rodear la cintura del otro y tómense allí de las manos (o llévenlas lo más atrás posible). De esta manera, los hombros se les acomodarán hacia atrás y estarán más juntos.
  3. Tomen algunas respiraciones completas por unos minutos. Sientan su cuerpo y el de su pareja.

Flexión hacia adelante

  1. Pónganse de pie y sitúense espalda con espalda.
  2. Inhalando, lleven los brazos hacia arriba, y exhalando bajen el tronco mientras sitúan los brazos a los costados del cuerpo.
  3. Encuentren las manos de su compañero y tómenlas para encontrar el balance. El tronco todavía debe estar paralelo al piso, cada uno en la postura de la escuadra.
  4. Comiencen a tomarse más del brazo del otro y a bajar más y más el tronco, hasta donde puedan. Si es necesario, flexionen las rodillas. Sientan todo el cuerpo del otro contra el suyo. Sientan el balance que les proporciona la fuerza de su pareja.
  5. Para desarmar, suéltense y, lentamente, pasen a la postura del gato, apoyando las manos delante en el piso.

Torsión

  1. Colóquense sentados en postura fácil, frente a frente, con las rodillas tocándose.
  2. Lleven el brazo derecho por detrás del cuerpo, y con la mano izquierda vayan a buscar la mano derecha del otro.
  3. Ejerciendo tracción, ustedes controlan qué tanto se torsiona el otro, por lo que no exijan demasiado con el brazo izquierdo. Deben dejar la espalda derecha y mirar por encima de su hombro derecho, si el cuello se lo permite.
  4. Suéltense y desarmen la postura con cuidado, retornando lentamente a la postura inicial.
  5. Tras algunas respiraciones, vuelvan a hacerlo del otro lado.

Pinza y pez

  1. Siéntense espalda con espalda, pero esta vez con las piernas extendidas adelante.
  2. Inhalando, lleven los brazos arriba y tómense firmemente de las manos.
  3. Exhalando, uno de ustedes se plegará sobre su cuerpo hacia adelante, manteniendo las rodillas levemente flexionadas. El otro se recostará sobre su espalda, abriendo el pecho.
  4. Recuerden que deben practicarla hacia los dos lados: quien primero se pliega luego abre el pecho. También pueden realizar la postura tomados de los codos. Esto favorecerá más al que se encuentra por encima del otro.

Dos perros boca abajo

  1. Colóquense en la postura del perro boca abajo, uno delante del otro. Separen las piernas para lograr un mejor balance.
  2. Quien está adelante comenzará a caminar hacia atrás hasta poder subir por la espalda de su compañero. Debe llevar los pies hasta apoyarse en un punto que permita a su cuerpo tener un ángulo de 90 grados (esto variará según la complexión de cada uno).
  3. Para bajar, debes hacerlo con cuidado como subiste. Deja que tu pareja también lo intente, si es posible.

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