Desde que entró a la realeza, la duquesa de Sussex ha ido perfilando un estilo clásico y sofisticado que recuerda al adquirido (tras años de intentos) por la actriz Angelina Jolie, que de ‘niña mala de Hollywood’ convirtió su imagen en la de una poderosa mujer independiente y con inclinaciones humanitarias. Una transformación que ha reflejado en su forma de vestir. Al parecer Meghan sigue sus pasos.











