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Día de la Mujer

Princesas de Disney: desde doncellas en apuros a mujeres independientes y empoderadas

Publicado 8 Mar 2018 – 09:37 AM EST | Actualizado 23 Mar 2018 – 11:18 AM EDT
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La cultura es reflejo de la sociedad, de sus valores y prioridades en distintos momentos de la historia. Algunos de esos valores cambian con el paso del tiempo y las obras del pasado pueden tener dos destinos bien diferentes: se convierten en clásicos atemporales o en muestras de una mentalidad anticuada.

A las  princesas de Disney también les pasa esto. Walt Disney fundó su estudio de animación en 1923, un momento de la historia en el que las mujeres no tenían mucha chance de ser más que madres y amas de casa, y sus películas lo reflejaban.  Blanca Nieves y los siete enanitos va a quedar en la historia por ser el primer largometraje de Disney, pero no por el relato que cuenta: la de una princesa indefensa que es rescatada por otros hombres. 

Desde ese entonces, las actitudes sobre el rol de las mujeres en la sociedad ha cambiado mucho y eso también se refleja en las historias para niñas. Desde Blanca Nieves hasta  Moana, así fue la evolución de las princesas de Disney.  

De doncellas en apuros a mujeres independientes 

Las princesas se divinen en tres grupos bien distintos dependiendo de la época en la que se estrenaron sus películas. El primero va desde 1937 hasta 1959. Blanca Nieves, Aurora (de la  Bella Durmiente) y  Cenicienta, son las primeras tres princesas del estudio y reflejan lo que la sociedad esperaba de las mujeres en esa época. Son mujeres reservadas, delicadas, verdaderas «doncellas en apuros» que necesitan ser rescatadas por hombres. 

La siguiente generación, que comienza con La sirenita  (1989) y termina con el estreno de Mulan (1998). Fue una época donde los movimientos por la reivindicación de la mujer comenzaron a impulsarse y donde la presencia femenina en los lugares de trabajo ya no era algo extraño. Estas princesas (Ariel, Mulan, Bella, Jasmín y Pocahontas) son más independientes y se rebelan en contra de los roles de género. Sin embargo, estas historias también dejan algunos mensajes algo controversiales, por ejemplo, Ariel sacrifica su voz para estar con un hombre.

Por último, las princesas modernas, como Merida (de  Brave), Rapunzel, Tiana ( La princesa y el sapo), Elsa ( Frozen) y Moana. Ellas no necesitan encontrar una pareja para sentirse realizadas, de hecho, el romance algunas veces ni siquiera es parte de la historia (como en el caso de Elsa y Merida). Ellas no son pasivas, no esperan que otro las salve y tienen metas que van más allá de encontrar el amor. 

Todo cambia, hasta las princesas de Disney, pero, ¿cómo afectan estas historias a las niñas? 

Más que historias

A primera vista, puede parecer que las películas infantiles son simple entretenimiento, pero pueden influenciar mucho la forma en la que las niñas se ven a sí mismas. Según un estudio realizado por  Sarah M. Coyne, una profesora en la Universidad Brigham Youth, las historias de princesas puede hacer que las niñas sean más susceptibles a los estereotipos de género

«Sabemos que las niñas que se adhieren a los estereotipos femeninos sienten que no pueden hacer determinadas cosas», explicó Coyne, «no tienen mucha confianza en que pueden ser buenas en matemáticas y ciencia. No les gusta ensuciarse, y entonces son menos propensas a experimentar cosas nuevas».

Ser femenina no tiene nada de malo, pero sí puede ser algo peligroso cuando eso hace que, desde muy temprana edad, las mujeres se alejen de las cosas que no están relacionadas con ese ideal, como las ciencias.

Sin embargo, los problemas no se terminan con el comportamiento. Todas las princesas tienen algo en común: la delgadez. «Las princesas de Disney representan uno de los primeros ejemplos de exposición al ideal de delgadez», agregó. «Como mujeres, lo vemos durante toda la vida, y comienza con las princesas, a la edad de tres o cuatro años».

Con esto no queremos decir que si tienes una niña pequeña debas prohibirle disfrutar de sus historias favoritas, sino que es mejor que tenga acceso a una variedad de historias y actividades. Las princesas son entretenidas y las últimas pueden ser inspiracionales e independientes, pero Disney aún tiene un largo camino por recorrer. 

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