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depresión post parto

14 consejos para sobrevivir al posparto y convertir esta etapa en algo maravilloso

Publicado 29 Nov 2018 – 06:16 PM EST | Actualizado 29 Nov 2018 – 06:16 PM EST
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Sin importar si serás madre primeriza o no, seguro ya sabes la difícil etapa que se avecina cuando tu bebé salga al mundo: el posparto. En este lapso debes estar muy atenta a tus emociones, a la adaptación del bebé y a lo que tu cuerpo "tiene que decir" luego de haber entrado en labor (natural o cesárea).

El posparto es todo un tema para la comunidad médica, es por ello que en Estados Unidos surgió hace años The Postpartum Stress Center —fundado por Karen Kleiman, psiquiatra especialista en salud mental materna—. Este organismo reúne a profesionales en diferentes ramas de la medicina y psicología para recibir a pacientes afectadas por la depresión posparto y otras afecciones derivadas del embarazo.

Además de lo anterior, quienes acuden a The Postpartum Stress Center pueden optar por planes de nutrición integral, atención pediátrica, monitoreo ginecológico, etc. Todo lo necesario para sobrellevar la llegada de un nuevo bebé a casa y sus consecuencias en la vida familiar.

Kleiman y su equipo diseñan planes específicos según el caso de cada paciente. Sin embargo, mediante sus publicaciones revelan algunos consejos generales para las futuras madres durante el posparto:

Dormir TODO lo posible

Una vez que el bebé está fuera, los niveles de estrógenos y progesterona descienden de manera dramática. Estas hormonas eran las responsables (junto a la serotonina) de darte un "levantón" de energía durante el embarazo, por lo que resentirás el cambio (y el GRAN cansancio).

Por si fuera poco, podrías presentar anemia (perderás mucha sangre durante el alumbramiento) y un ciclo de sueño irregular.

Los especialistas recomiendan dormir siempre que el bebé tome siestas, es esencial coordinar horarios de sueño con tu pareja para turnarse en el cuidado del pequeño.

Por supuesto cualquier ayuda extra (de abuelos o tíos, por ejemplo), debe ser aprovechada para recuperar horas de descanso.

Hazte amiga del magnesio

El magnesio es el mejor aliado para reducir la fatiga: interviene en el metabolismo energético, contribuye al buen funcionamiento del sistema nervioso y regula el azúcar en la sangre.

Su bondad extra es clave para esta etapa porque evita la depresión al optimizar procesos neurológicos como la neurotransmisión y la plasticidad de las neuronas.

Puedes encontrarlo en una gran diversidad de frutos secos, espinacas, semillas, legumbres y hasta en el chocolate amargo.

No descuides tu ingesta de calcio

Los expertos recomiendan consumir al menos 1.200 mg de calcio al día para enfrentar sin deficiencias el proceso de lactancia y recuperar densidad ósea.

Puedes encontrarlo en lácteos de tu preferencia, tofu, sardinas, higos, almedras, col y brócoli.

Olvida las dietas extremas

Muchas mujeres encuentran una imagen desalentadora y frágil al mirarse al espejo luego de dar a luz. Es normal, pero para algunas puede ser desgarrador.

Antes de que la urgencia por bajar de peso se apodere de ti y consideres una dieta muy baja en calorías piensa que esto apenas empieza. Debes estar sana y fuerte para tu bebé, en especial para poder darle pecho.

Los especialistas resaltan que incluso durante este proceso llegará el descenso en la báscula que tanto buscas: la producción de leche supone un gasto energético para el organismo, en concreto se pueden llegar a quemar hasta 500 calorías diarias.

No lo olvides que para producir leche sin problemas, debes mantener una alimentación diversa y equilibrada.

Prioriza el desayuno

La comida más importante del día debe ser tu máxima fuente de nutrientes. Desde luego saltársela no es opción.

Los especialistas sugieren que tus primeros alimentos del día sean ricos en calcio y magnesio (tus grandes aliados, ¿recuerdas?) así que puedes optar por un delicioso batido verde, un licuado complementado con semillas o una avena acompañada de tus frutas favoritas.

Dile sí a un bocado extra

Los expertos señalan que necesitarás al menos un boost de 300 calorías extra al día. Lo anterior muy relacionado a mantenerte activa y a no descuidar el proceso de lactancia.

Desde luego se sugiere que obtengas estas calorías de frutas o una ración de pescado extra, pero de vez en cuando puedes darte el gustito de un postre de harina integral (por ejemplo).

Mantente activa a tu ritmo

Tras pasar la cuarentena, es ideal comenzar con ejercicios leves: cardio de bajo ritmo, yoga o ejercicios pélvicos.

La zona del suelo pélvico suele debilitarse durante el embarazo y el parto. Los expertos señalan que los ejercicios de kegel (levantamiento y descenso de cadera acostada en el suelo) son la mejor opción para complementar tu rutina posparto.

Olvídate de los ejercicios de alto rendimiento o las rutinas aeróbicas. Considéralas hasta después del primer año del bebé.

Date tiempo para consentirte

Lo sabemos, no hay tiempo para un día de spa o unas vacaciones en El Caribe. Los especialistas en psicología de The Postpartum Stress Center reiteran que una simple mascarilla después de una ducha caliente o 30 minutos de lectura pueden hacer la diferencia en el ánimo de la madre.

Es importante que siempre se busquen pequeños pero satisfactorios momentos de relajación.

Dile adiós a las prendas de embarazo

El autoestima de la madre se irá cuesta arriba si se deshace de las prendas holgadas (y generalmente desproporcionadas) que usó mientras llevaba al bebé dentro.

Cuando el guardarropa de la madre vuelva a la normalidad, le será más fácil encontrar prendas favorecedoras y aprenderá a darse tiempo para cuidar de sí misma.

No olvides tu ducha diaria

Quienes no son madres se preguntarán: "¿cómo puede alguien olvidar de bañarse?". Pues entre tanta novedad y cambios, es MUY posible. No obstante, es importante que mamá tenga su propio tiempo en la ducha para relajarse y ocuparse de su higiene personal.

De más está decir que si la mujer tiene heridas o cicatrices resultantes de la labor de parto, debe priorizar la limpieza de esas zonas. Como estas heridas pueden abrirse o lacerarse, la delicadeza y el tiempo adecuado en el aseo es fundamental.

Filtra a las visitas

Mamá, papá y bebé(s) agradecen la preocupación y las felicitaciones externas, pero a no ser que un visitante acuda para ayudar en las nuevas labores, no tiene NADA que hacer en su hogar.

Por si no queda claro y necesitas hacer entender a tus allegados de manera cortés: Mamá está adolorida, papá muy ocupado y bebé MUY sensible a las bacterias del exterior.

Los especialistas sugieren que incluso después de la cuarentena, se deben dedicar unos días extra al cuidado del recién nacido SÓLO en casa. El pediatra y el médico de la madre, indicarán cuándo es el momento de empezar a recibir visitas por mera cortesía.

Dale auge a tu creatividad en la intimidad

El regreso a la intimidad es un tema más complejo de lo que parece. Cada caso es distinto, pero la mayoría de los médicos autorizan retomar las relaciones sexuales luego de seis u ocho semanas tras el parto.

Si para ese momento la libido es baja, los psicólogos recomiendan optar por otras opciones como sesiones de besos intensos, sexo oral, etc.

Habla de lo que sientes

Ser madre es un trabajo extra, sólo no hay paga y no hay posibilidad alguna de que "tu jefe" deje de necesitarte. Los cambios emocionales pueden desatar un terrible "ir y venir" en el estado de ánimo. Guardarse las angustias, las preocupaciones o los enojos para sí acabarán creando mucho rencor y frustración.

Es importante mantener comunicación activa con la pareja y con tus allegados más cercanos. Si crees que es necesario, nunca descartes acudir a un terapeuta ¡No te dejes caer!

Mantente alerta respecto a tu estado de ánimo

Muy relacionado al punto anterior: en esta etapa es normal que tu estado de ánimo sea cambiante y lleves las emociones a flor de piel.

No obstante, debes aprender a reconocer las alertas. Llorar todo el día, permanecer enojada e incluso llegar a rechazar a tu bebé, puede ser el indicador inicial para una depresión posparto.

Es un padecimiento más común de lo que imaginas y no te convierte en la "mala del cuento". Al reconocer esta posibilidad, debes acudir con un especialista de inmediato, explícale libre de estigmas lo que sientes para recibir el tratamiento apropiado.

¿Lista para recibir a tu bebé? Si ya has sido madre, ¿cómo has sobrellevado el posparto? ¡Cuéntanos en los comentarios!

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