Fashion Week

Tacones rotos y modelos "multiraciales" que se deslizan, así fue el desfile de Kanye West

Las pretensiones artísticas del rapero esta vez no lo llevaron a tan buen puerto, porque más que hablar de su colección, la crítica de moda se concentró en la infinita espera, el excesivo calor y en los tacones imposibles.
8 Sep 2016 – 1:56 PM EDT

Por fin llegó el día del desfile de Yeezy en su cuarta temporada. Su convocatoria en redes de que solo elegiría modelos multiraciales había desatado una furia en internet que había hecho que muchas se preguntaran si ser afroamericana no bastaba, cómo se hacía para parecer mutiracial o si las mujeres muy blancas no podían ni asomarse al desfile.


Finalmente, 100 modelos todas afro estaban ahí, paradas, quietas, formadas como una tropa, sobre la verde grama del parque de Roosvelt Island. El termómetro marcaba los 86 grados, y el calor parecía más sofocante una vez que los asistentes al desfile (periodistas reputadísimos como Carine Roitfeld, Anna Wiintour y Vanessa Friedmann) habían tenido que subirse a un bus, como si fuera excursión de high school, para después de una hora alcanzar la remota locación.

Las horas empezaron a pasar a la espera de algo que no ocurría. Bueno, sí sucedían cosas en el terreno de las modelos que empezaron a caer una detrás de otra por el intenso calor y la demanda estricta de mantenerse estáticas. Una exigencia que ha sido una constante en los desfiles de Kanye West una vez que ha trabajado de la mano de la performista Vanessa Beecroft quien tiene como propósito llevar al límite los cuerpos de las mujeres que usa en sus obras, así como la paciencia de quienes las observan. Los críticos y asistentes se preguntaban si habían sido convocados a ver ese poco alentador panorama.


Una vez todo el combo de las Kardashian llegó, más de una hora tarde de lo que se había estipulado en la invitación, la modelos tuvieron el permiso de moverse para darle vida a una pasarela más bien tradicional, (que quizás hubiera podido prescindir de toda la parafernalia que la antecedió) en donde las botas de gamuza que se trepaban hasta los muslos, los colores nude en toda sus versiones raciales y las chamarras militares parecían dejar clara la tendencia.

Sin embargo, la ambición de hacer un show memorable hizo que Kanye West olvidara que en la moda lo más importante es la ropa, los zapatos y la pasarela sobre la que las modelos caminan y eso se fue desmoronando a pedazos. La inestabilidad de la pasarela hacía que todas las jovencitas caminaran como si fueran principiantes.

Luego, una de sus botas no dio prueba de suficiente calidad al perder de repente su tacón. La modelo indefensa no tuvo más remedio que intentar sortear la difícil situación, al punto que uno de los invitados representante de la cadena Bergdorf Goodman, se paró y la sostuvo hasta que terminó la pasarela.


Pero ese derrumbamiento de las mujeres no había terminado. La bella modelo jamaiquina Amina Blue, que ha estado en el casting de todos los desfiles del rapero, parecía estar caminando sobre agujas. Ante la inminencia de una caída, valiente, solo se deshizo de sus tacones y siguió caminando descalza para luego salir en el cierre de la pasarela usando unas cómodas sandalias.


Después de tanto incidente, pocos asistentes pudieron hablar de la ropa y de la propuesta de estilo de la marca. Quizás lo mejor halla sido quedarse en casa para ver en fotos la ropa, lo único que pareció sobrevivir al tropiezo de Kanye.

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