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Colombiamoda

Breve y curiosa historia de los colores

Que el verde fue durante siglos un color asociado con lo tóxico, que el amarillo sirvió siempre como estigma para las mujeres y que el negro siempre fue el color de la servidumbre son algunos datos curiosos que explican tu amor y odio por algunos tonos.
29 Jul 2016 – 7:20 AM EDT

Los colores no siempre han sido ni significado lo mismo, eso lo sabe muy bien William Cruz Bermeo, docente asociado a la Universidad Pontificia Bolivariana, apasionado por la historia de la moda y quien entre los agites de Colombiamoda sacó un tiempo para contarnos esas anécdotas que palpitan en el negro, el amarillo o el azul y que ha descubierto en su investigación.

Empecemos por el azul.


En la Edad Media los colores predominantes eran el rojo, negro, blanco y verde, pero eso cambió radicalmente cuando apreció el color azul que se extrajo de una planta llamada glasto. De hecho, antes de este acontecimiento, los ríos se pintaban verdes en los cuadros no solo porque era el único color disponible, sino porque era el color de la salubridad y de la limpieza era el verde.

Conseguir el tono azul fue muy importante porque con los fuertes aires religiosos que marcaban la época había una profunda ambición de recrear el color del cielo, sobre todo en los cuadros que empezaron a retratar a la virgen. Si la virgen había subido al cielo, su manto, el cielo mismo, debía ser pintado de azul. El azul más intenso se empezó a extraer de una piedra llamada lapislázuli pero era un proceso costoso, por eso solo gracias a su producción química, en los laboratorios después del Siglo XIX, se convirtió en el color que tinturando el dénim uniformó a toda la humanidad.

Sigamos con el verde


Por siglos el verde fue el color de lo tóxico, de lo enfermo, por eso las brujas eran verdes, las pócimas de los malvados verdes también. La razón es que este color se extraía del cobre que, sin saberlo, contenía altas cantidades de arsénico. Suele apuntarse que una de las razones de la intoxicación de Napoleón fue su devoción por el color verde que había puesto en todas las cortinas que circundaban su habitación y que terminaron por intoxicarlo.

También, anécdotas históricas señalan que el escritor Charles Baudelaire escribió ‘Las flores del mal’ inspirado en una historia sobre unas floristeras que a fuerza de trabajar con tela verde para hacer el follaje artificial padecían de tremendas enfermedades. Con los años y los procesos químicos el verde cambió de connotación y hoy en día lejos de encarnar lo prohibido y lo infeccioso es la esperanza y el compromiso con el planeta, un sentido casi completamente opuesto.

¿Por qué tanto recelo con el amarillo?


En muchos países pervive el viejo adagio que dice que ‘la que de amarillo se viste a su belleza se atiene’. Este claro mensaje recuerda cómo en el Siglo XVI el amarillo se puso de moda, pero como su fabricación estaba en manos judías, para quebrar su industria se popularizó la idea de que el amarillo era el color de las prostitutas. Así el amarillo siempre marcó lo abyecto, lo distinto , lo segregado.

Judas aparece vestido de amarillo en los cuadros, representando esa negación que recae sobre él. Amarillas eran también las estrellas que debían portar los judíos durante la Segunda Guerra Mundial. Por el contrario y como comprobación de que los colores no se entienden de la misma manera en todos los lugares, el amarillo era en Oriente sinónimo de esplendor, luz y grandeza.

El costoso púrpura


El púrpura fue el color de los reyes y aún mantiene su cercanía con la realeza. Como era tan costosa su extracción, que provenía de un molusco que solo se encontraba en aguas profundísimas y que se dice que se extinguió, solo los reyes podían permitirse ropajes de este color, eso lo hizo ser relacionado históricamente con lo distinguido, lo lejano, lo inalcanzable, incluso lo divino.

Y el negro…


El negro ha significado luto (control moral), negación y austeridad. Los protestantes holandeses lo usaron como una demostración de que nos les interesaba la vanidad y la exuberancia con la que relacionaban al pueblo cristiano francés.Inspirados en la corte española, los holandeses usaron este tono como uniforme de una austera y trabajadora clase burguesa.

Haciendo un salto histórico, el negro en la Segunda Guerra Mundial se convirtió en el color de los uniformes de las fábricas, el que escondía el mugre y la miseria, de ahí que la servidumbre y sus uniformes siempre se identificaran con este color. Por eso, justamente, fue tan importante la revolución que hizo Chanel a principios del Siglo XX al elegir el ‘pequeño vestido negro’ como un emblema de la moda, porque le sacudió a este color el luto, la pobreza y lo volvió sinónimo de elegancia.


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