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Autismo

Ella tiene autismo y su novio la ayuda a superar las crisis de una forma ADORABLE: «¡Tengo suerte!»

Publicado 31 Ene 2019 – 11:08 AM EST | Actualizado 31 Ene 2019 – 11:15 AM EST
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La estudiante de Medicina Gabriella Dias, 23, fue diagnosticada con un trastorno del espectro autista ( TEA) a los 16 años, pero desde mucho antes lidia con crisis y otras limitaciones causadas por el trastorno.

Hace casi un año, sumó un aliado a su lucha: su novio, el estudiante de Ingeniería Marco Antonio Guimarães, 23. Hasta entonces él no sabía nada sobre el trastorno, pero hoy no solo comprende de forma diferente cómo su novia ve el mundo, sino que la ayuda a superar momentos de crisis.

El diagnóstico de TEA: la historia de Gabriella

Gabriella fue diagnosticada con TEA a los 16 años. Aunque tuvo un comportamiento atípico en la infancia, los médicos nunca sospecharon que tenía el trastorno. «Le decían a mi madre que yo tenía una especie de retardo y que mi desarrollo sería limitado», cuenta.

Con el diagnóstico llegó también la noción de que el trastorno de Gabriella era de un tipo leve. Para ella, el autismo es como un arcoíris: «Es como si imaginases una graduación de colores. Tienes desde el más fuerte hasta el más claro».

De hecho, esa percepción está en el nombre oficial del trastorno: se le denomina trastorno del espectro autista porque engloba el gran abanico de intensidades. Algunas personas viven una vida perfectamente normal, como Gabriella, mientras que otras tienen dificultades serias de comunicación e interacción.

Cuando era pequeña, la estudiante sentía las manifestaciones del trastorno de forma más fuerte.

«En la infancia no me relacionaba con otros niños, era muy retraída, no dejaba que nadie me tocara y durante las crisis me arrancaba la ropa, lloraba, gritaba».

Pero hoy Gabriella lleva una vida más serena, y dice que su novio es uno de los grandes responsables.

La adorable ayuda de su novio

El noviazgo con Marco empezó en una aplicación de citas. «Él supo que yo tenía autismo desde la primera conversación que tuvimos», reveló Gabriella. Pero el joven no sabía nada sobre el tema.

La chica cuenta que él llegó a decir que era tímido y que por eso también podría considerarse autista. Sin embargo, esto está muy alejado de la realidad, dado que existe una gran distancia entre sentir timidez y tener TEA. «Pero entonces le expliqué exactamente lo que era y me pidió disculpas, porque no sabía nada del disturbio», explica Gabriella.

Luego de ese desliz inicial, Marco se mostró muy compañero e, incluso sin saber nada sobre el autismo, se esforzó por aprender.

«Encontré personas que no sabían nada sobre el autismo, pero estaban dispuestas a aprender para ayudarme, y una de ellas fue Marco».

Marco jamás etiquetó o estigmatizó a su novia, y eso fue fundamental para que la relación se profundizara y llegara a ser tan abierta y sincera.

Hoy, su novio sabe bien que ningún día es igual a otro para Gabi. «Hay días en que me despierto y ya sé que el ambiente está pesado para mí. Miro menos a los ojos a las personas, miro más hacia el piso, evito el contacto físico». Pero la relación se mantiene fuerte incluso en los días en que ella no siente ganas de demostrar afecto físico, gracias a la comunicación siempre abierta entre ambos.

«Cuando no estoy bien, voy y le digo: hoy no vamos a poder abrazarnos. Y él reacciona muy bien, me respeta, me entiende y, principalmente, no deja de estar a mi lado por eso», revela.

Apoyo durante las crisis

Incluso durante las crisis más intensas, él está ahí para apoyarla:

«Cuando tengo una crisis, le pido que me ponga debajo de la ducha con agua helada, que me apriete con mucha fuerza o hasta que se acueste encima de mí y, a veces, no quiero que me toque».

Gabriella explica que una ducha helada o sentir el peso de su novio son técnicas que hacen que ella se calme y supere la crisis. «Eso ayuda a disminuir el ingreso de estímulos externos y hace que me concentre solo en uno, como el táctil, y ahí logro volver en mí».

Algunos factores pueden desencadenar las crisis, como el estrés emocional o ambiental. Gabriella cuenta que eso sucede porque su mente es como una computadora que funciona de forma muy acelerada.

«Imagina que el cerebro del ser humano es una computadora. Mientras que la mente de una persona que no es autista hace tres downloads por minuto, la del autista hace 500. Para nosotros todo es muy intenso: el ruido, los colores, los olores. Es mucha información al mismo tiempo, y por eso vienen las crisis».

«Marco no solo me entiende; también me ayuda. ¡Tuve suerte!», afirma.

Cambios positivos en la vida de Gabriella

Después de comenzar una relación con Marco, llegaron algunos cambios a la vida de Gabi que permitieron que ella viviera nuevas experiencias. Hoy, puede ir a bailes, por ejemplo, gracias a algunos «acuerdos» que hicieron entre los dos. Antes, el ambiente cerrado, ruidoso y con mucha gente le desencadenaba crisis.

«Pero con Marco es diferente», cuenta Gabriella. «Cuando no me estoy sintiendo bien, él me lleva para afuera, para respirar, tomar aire, hasta que me sienta mejor».

Eso forma parte de la «regla de oro» de la pareja: si están en algún lugar y ella no se siente bien, se van enseguida.

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Original Author: Christiane Gonçalves Original Author URL: https://www.vix.com/pt/users/christiane-goncalves
Original ID value: 560823
Original Site: pt
Original URL: https://www.vix.com/pt/inspiracao/560823/ela-tem-autismo-e-namorado-ajuda-a-aliviar-suas-crises-de-forma-linda-tenho-sorte

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