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¿Tienes piel o cabello con exceso de grasa? Mantenlo bajo control con estos 15 tips

Publicado 29 Nov 2018 – 06:58 PM EST | Actualizado 29 Nov 2018 – 06:58 PM EST
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El exceso de grasa es una condición sumamente normal, tanto en la piel como en el cabello, aunque puede llegar a ser bastante molesto. Afortunadamente, cada vez existen más productos especializados para las personas que poseen esta característica. Sigue estos tips para tener todo bajo control.

#1 Identifica

Lo primero es identificar si en verdad tienes este tipo de piel (con mucha producción de grasa). Para hacerlo sólo debes realizar estos pequeños trucos y así no quedarte con la duda.

La piel grasa se caracteriza por tener poros abiertos, brillar más de lo normal y en ocasiones puede llegar a ser más gruesa y un tanto pálida. Si tu cutis tiene estas condiciones, es un hecho: tu piel es grasa.

Si aún tienes duda, haz lo siguiente: después de bañarte y antes de aplicar cualquier producto, pasa un pañuelo desechable sobre la zona T de tu rostro (frente, nariz y barbilla). Si observas grasa en el pañuelo, es evidente que este es tu tipo de piel.

#2 Minimiza los poros

Como ya lo mencionamos, las personas con piel grasa tienden a presentar poros dilatados, lo que a veces causa que el maquillaje dure menos de lo esperado, pues se absorbe más rápido. Para evitar esto, puedes usar un primer o preparador de piel que cierre los poros y mantenga tu maquillaje en buen estado a lo largo del día.

Un fijador de maquillaje también puede ocasionar este mismo efecto. Hará que tu makeup se mantenga intacto durante todo el día y puede cargarlo en tu bolso para aplicarlo en cualquier momento.

Aunado a esto, puedes utilizar un tratamiento que vaya corrigiendo tus poros a largo plazo. Existen jabones, cremas, mascarillas y demás productos que te ayudarán a lograrlo.

#3 Desmaquíllate

Dormir con maquillaje es uno de los errores más grandes que podemos cometer. Este mal hábito causa muchos problemas como arrugas prematuras, piel seca y deshidratada.

Esto empeora cuando se tiene piel grasa, pues tapa los poros y no los deja respirar, lo que puede provocar brotes de acné, espinillas y puntos negros.

Recuerda tener siempre en tu buró, baño o mesa de noche tus toallitas o crema desmaquillante. Tswambién puedes optar por usar agua micelar, pues no deja sensación grasosa en tu rostro.

#4 Exfolia, exfolia, exfolia

La exfoliación es clave para el cuidado de la piel, sobre todo si ésta es grasa. Permite limpiar a profundidad el cutis y elimina las impurezas que el desmaquillante no siempre logra quitar.

Normalmente se recomienda hacerlo una vez a la semana, pero con la piel grasa es más recomendable hacerlo de 2 a 3 veces por semana, para mantener el brillo lejos de la dermis.

No tienes que gastar en un producto costoso, sino que puedes hacerlo de manera natural. Si quieres lograr un excelente exfoliante natural, sigue este procedimiento: Necesitas dos cucharadas de hojuelas de avena, 1/4 de taza de agua y el jugo de medio limón. Deja a la avena reposar en el agua durante 10 minutos y posteriormente agrega el limón, revuelve hasta formar una pasta y aplica con movimientos circulares, finalmente retira con agua fría.

Si lo que quieres es un exfoliante básico, económico, y eficiente, mezcla una cucharada de azúcar (si es azúcar morena, el resultado será mejor) y el jugo de medio limón. Incorpora hasta formar una pasta suave y aplica con movimientos circulares ascendentes sobre el rostro húmedo. ¡Amarás los resultados!

#5 Loción astringente

A partir de ahora, la loción astringente debe ser un must en tu rutina diaria de belleza. Por lo general, ésta no está incluida en las rutinas porque suele resecar demasiado la piel, pero en este caso es un imperdible para combatir la grasa.

Este paso debe ser anterior a la colocación de tu crema hidratante. A diferencia del tónico, el astringente limpia la piel a profundidad y cierra los poros, evitando que entre suciedad y se formen bacterias que provocan el acné.

Además, la loción astringente mantiene la piel joven, pues al dejarla limpia propicia la oxigenación en el cutis y la regeneración celular. También te ayuda a refrescarte al final del día.

#6 No dejes de hidratar

Muchas personas piensan que la piel grasa necesita hidratarse menos que la piel normal o seca, pero eso es un mito. Este tipo de cutis necesita la misma hidratación que las demás.

La piel grasa presenta una tendencia a sufrir descamaciones o zonas parcheadas, lo que se nota mucho al usar base de maquillaje. Por eso, es fundamental mantenerla humectada para evitar este tipo de problemas.

Sólo debes encontrar el hidratante adecuado para ti y saber escuchar a tu piel. Por ejemplo, puedes usar tónicos durante el verano para evitar la grasa excesiva y sueros en el invierno para evitar la resequedad.

#7 No laves en exceso

Otra confusión común es lavar el rostro varias veces al día, con la creencia de que esto lo mantendrá libre de grasa. Sin embargo, este hábito puede causar el efecto contrario.

Lavarse el rostro en exceso provoca que las glándulas sebáceas produzcan más grasa de lo normal, pues lo hacen como un método de defensa de la piel.

Lo más recomendable es hacerlo una vez en la mañana y una vez en la noche, para quitar cualquier resto de maquillaje, y enjuagar siempre con agua fría para mantener los poros cerrados.

#8 Usa protector solar

Proteger la piel del sol es indispensable para cualquier tipo de cutis y el graso no debe quedarse atrás. Los rayos ultravioleta son causantes de muchos padecimientos en todo el cuerpo y especialmente en el rostro (como las manchas), por lo que usar un protector solar te ayudará a mantenerlo más sano.

Existen muchos protectores solares en el mercado, pero lo ideal es utilizar uno que tenga un factor de protección solar arriba de 30 y que sea especialmente para el rostro, pues así no dejará más grasa en tu cara.

También existen muchas bases de maquillaje que ya incluyen factor de protección solar, lo que puede facilitarte su uso. No olvides que éste debe usarse todos los días, incluso aunque esté nublado.

#9 Evita el maquillaje en crema

El maquillaje que viene en presentación de crema no es recomendable para las personas con piel grasa, pues sólo fomenta la formación de ésta.

Lo ideal es utilizar productos hechos a base de polvo o que sean totalmente líquidos. Así evitarás que el producto se acumule dentro de los poros y te provoque imperfecciones.

#10 Mantén limpios tus accesorios

Las brochas y demás aplicadores de maquillaje, como las beauty blender, suelen acumular suciedad y grasa, lo que a la larga termina afectando la salud de nuestra piel.

La mejor alternativa para mantenerlos impecables es comprar un limpiador que sea específico para esos accesorios, pues cualquier otro podría causarte alergias en tu rostro.

También existen recipientes destinados a mantener tus aplicadores libres de bacterias, además de cepillos que te ayudan a limpiarlos a profundidad. De igual manera, es muy importante conservar impecable tu cosmetiquera y lavar tus manos antes de aplicar el maquillaje.

#11 Prepárate antes de dormir

Mientras dormimos, nuestra piel se encarga de regenerarse y oxigenarse, los músculos se relajan y esto permite que la circulación sea mucho más fluida que cuando estamos despiertos.

Por lo tanto, es importante darle a nuestra piel todos los recursos necesarios para que logre un buen resultado, como dormir en un ambiente oscuro y libre de ruido.

A la vez, es importante cambiar la funda de nuestras almohadas y las sábanas de manera constante, pues es ahí donde la grasa se acumula y después se traspasa a nuestro rostro. También se recomienda amarrarse el cabello para que la grasa de éste no se transfiera a la cara.

#12 La hora del baño

Evita bañarte con agua muy caliente, pues esto ocasiona que tu cuero cabelludo genere más grasa de lo normal e incluso puedes llegar a desarrollar resequedad o caspa.

Y aunque no lo creas, lavar tu cabello todos los días también puede generar exceso de grasa, por lo que lo ideal es hacer uso de un shampoo en seco de vez en cuando.

De igual manera, se recomienda ducharse por las mañanas, pues se dice que durante la noche las glándulas sebáceas se encuentran mucho más activas.

#13 Sal preparada

Factores como la contaminación y el sudor pueden afectar la producción de grasa, por lo que es importante salir a la calle preparada con todo lo necesario para combatirla durante el día.

Lleva en tu bolsa o mochila un tónico refrescante que te permita hidratarte mientras estás en la escuela o el trabajo. Hay muchos que huelen delicioso y son totalmente portátiles.

Las láminas absorbentes también son una excelente opción. Se trata de unas pequeñas hojas de papel, hechas por lo general a base de ingredientes naturales, que retiran la grasa del rostro. Sólo debes dar pequeños toquecitos con ellas y el trabajo estará hecho.

#14 Cuida tu alimentación

Aunque no lo creas, la alimentación también es un factor para la producción excesiva de grasa, pues algunos alimentos no son tan beneficiosos para el cutis.

Alimentos como la zanahoria, la papaya, la naranja, el durazno y los vegetales crudos ayudan a reducir la producción de grasa en la piel, por lo que es recomendable incluirlos en tu dieta.

En cambio, los alimentos que contienen harina blanca (el pan, la pasta, los cereales) producen el efecto contrario, pues simplemente fomentan la producción de sebo en toda tu piel.

Y claro, la clave de una buena salud se encuentra en el agua, ya que es el principal elemento que te ayudará a mantener una piel hidratada y a la vez mantener limitada la grasa.

#15 Consiéntete con mascarillas

Aunque no lo creas, el estrés y la ansiedad también son factores específicos de la producción de grasa en exceso, por lo que te recomendamos tomarte un tiempo para ti, relajarte y ponerte mascarillas mientras ves tu serie o película favorita.

Elimina la grasa de tu rostro con esa simple mascarilla: Necesitarás 1 plátano, 1 cucharada de leche y 2 cucharadas de copos u hojuelas de avena. Convierte el plátano en puré y después coloca la leche y la avena a temperatura ambiente. Mezcla y coloca con la yema de los dedos y haciendo movimientos circulares. Deja actuar por 5 minutos y retira.

Otra efectiva opción es revolver 1 cucharada de miel y 1 de yogurt natural. Aplica en el rostro limpio con movimientos circulares, haciendo hincapié en las zonas donde se acumula más la grasa. Deja actuar por 15 minutos y retira con agua tibia. Repite de una a dos veces por semana.

Si buscas otra opción, deberás reunir 1 papa, 2 cucharadas de leche, 2 cucharadas de migajas de pan y media cucharada del jugo de un limón. Pela la papa y córtala en cubos, hiérvela en agua y cuando esté cocida cuela y forma un puré. Mezcla con los demás ingredientes y aplica para dejarla actuar durante 20 minutos.

Para eliminar la grasa del cabello, puedes preparar la siguiente mascarilla: Tritura media taza de fresas y aplícalas en el cuero cabelludo durante 10 minutos. Enjuaga con abundante agua.

Otra opción para reducir la grasa es la siguiente: Consigue tres cucharadas de arcilla blanca natural y mezcla con agua caliente hasta formar una pasta. Deja reposar por 20 minutos y enjuaga con ayuda de tu shampoo favorito.

Por último, puedes hacer uso de la siguiente mascarilla: Calienta levemente un vaso de agua y añade un sobre de gelatina natural o grenetina, junto con una cuchara de miel. Revuelve bien hasta que se disuelva. Agrega el jugo de 2 limones y un huevo. Aplica sobre el cabello limpio y húmedo, y retira después de 5 minutos.

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