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"No soy feliz contigo": así rompió Francisca Lachapel con su marido y otras 11 revelaciones de su libro

En 'Una reina como tú', Nuestra Belleza Latina 2015 relata la cruda realidad de su existencia, donde lo único que no le ha faltado es el amor de su mamá, Divina. Y en medio de tanta escasez, tanto física como emocional, la presentadora ha salido adelante, compartiendo sus claves en menos de 200 páginas.
9 Mar 2018 – 12:53 PM EST

Hay quienes echan mano de cualquier incidente pasado para justificar sus fracasos y perpetuar su infelicidad. "Soy así porque mi mamá me maltrató, mi papá era un borracho, en casa éramos muy pobres o me lo daban todo y nunca aprendí el verdadero valor de las cosas..." Están esos y al otro extremo está Francisca Lachapel, la conductora dominicana que publicó esta semana su primer libro, 'Una reina como tú', en el cual evidencia que una rosa es capaz de florecer aunque esté sembrada en cemento.

Quienes la conocen desde su paso por la competencia Nuestra Belleza Latina, ya están un poco familiarizados con su historia; una niña pobre del barrio Simón Striddels, en Azúa, República Dominicana, que se superó y contra todo pronóstico ganó una corona y la carrera televisiva con la que siempre soñó. Se escribe y se cuenta rápido, pero una reacción muy distinta provoca leer su testimonio, crudo, sin palabras rebuscadas y grabado en 186 páginas. ¿Cuánto dolor puede resistir un ser humano sin perder el deseo de vivir en prosperidad física y emocional? Bastante, a juzgar por su experiencia.


En fotos: Francisca estuvo rodeada de mucho amor (y de sus amigos famosos) en la presentación de su libro

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¿Qué cuenta Francisca Lachapel que ya no se sepa? Todo, porque aunque antes pudo haber mencionado incidentes, en 'Una reina como tú' desnuda los pasajes más íntimos de su vida; desde su infancia hasta la tristeza que siente porque todavía algunos de sus seres queridos no comprenden que sigue siendo la misma Francisca Antonia Méndez Montero , a pesar de la fama.

Aunque había advertido que no abundaría mucho en su divorcio, poco antes de concluir su libro, revela detalles de su separación del diseñador de interiores Rocky Lachapel, con quien estuvo casada cerca de tres años. Lo describe como una situación comprensiblemente triste, más aún porque a la intérprete de 'Mela, la Melaza', no la criaron para vivir sin un hombre a su lado. Bien temprano en su infancia, su mamá, Divina Montero, le inculcó: "Las mujeres siempre necesitan de un hombre para vivir. Esta es una sociedad muy difícil y es imposible que una mujer pueda hacer las cosas por sí sola". Eso la llevó a desear ser un hombre solo "para aliviarme la vida".

Cuando creció se dio cuenta de que la realidad era muy distinta. Tuvo varios novios, pero en Rocky Lachapel encontró un compañero excelente, buen amigo, capaz de motivarla para que hiciera realidad sus sueños. Y ella se lo agradece. Sin embargo, confiesa que llegó un momento en que discutían constantemente. Entonces, el 14 de febrero de 2016, Día de San Valentín, una pelea por los planes que ella no hizo para celebrar su amor culminó con la separación definitiva.

Sentados en el sofá del departamento que ya compartían en Miami, a él se le ocurrió preguntarle: "¿No piensas hacer nada para este San Valentín?". Y en ese momento ella decidió no seguir estirando más la infelicidad de ambos. "¿Por qué no hay planes? Porque entre nosotros no hay nada (...) No soy feliz contigo y tú tampoco conmigo", le comunicó con firmeza sin que él pudiera rebatir. Primero se separaron y el 5 de diciembre de 2017 se concretó su divorcio.


Francisca Lachapel enfrenta con valentía su divorcio

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Todavía, Francisca Lachapel anhela que el tiempo cure todas las heridas y les permita recuperar la amistad que cultivaron desde que ambos se conocieron vendiendo ollas en la Ciudad de Nueva York. Además de este doloroso pasaje en su vida, hay otras 11 revelaciones en 'Una reina como tú' que permiten conocer y admirar mucho más a la ganadora de Nuestra Belleza Latina 2015.

Preparación más persistencia, claves de su éxito

1. Se crió entre guineos maduros y carbón - Su mamá, Divina, estaba dispuesta a sobrevivir con sus dos hijos, así fuera "a la brava". Para generar algo de dinero, vendía bananos y carbón. Por eso, Francisca recuerda claramente que de pequeña ella y su hermano tenían "las naricitas negras" por el tizne, mientras jugaban entre los racimos de bananos.

2. En su mente no existe una imagen de su papá - Don Gamelier Méndez murió cuando ella tenía 5 años. Recuerda cuando ocurrió, pero "no recuerdo su rostro y, peor aún, en mi casa nunca hubo una foto suya". Tiene un hermano de padre y madre, Ambioris Rafael y una hermana de crianza, su prima Sujarni Josefina. Además, por parte de padre, tiene 9 hermanos más.

3. ¿Ropa nueva? Ni soñarlo - En medio de tanta escasez, de pequeña solo podía aspirar a que algún día tendría los recursos para comprarse algo nuevo. Cuando ella y su hermano necesitaban algo, su mamá los llevaba al mercado de 'La Pulga', donde haitianos vendían ropa usada y donada por estadounidenses.

4. Porfirio introdujo el terror en su familia - Una semana después de que su mamá se casara con Porfirio, como identifica Francisca a su padrastro, se declaró una guerra sin cuartel en su casa. El hombre era alcohólico y las peleas con su mamá eran de temer; en algunas ocasiones él terminaba en el hospital y ella auxiliada en la casa. Fueron muchas las noches en las que tuvieron que salir a buscar refugio porque el nivel de violencia era tan intenso que pensaban que los iba a matar.

5. "Le pedía a Dios que me llevara" - En más de una ocasión, Francisca Lachapel quiso morir al no poder entender por qué tenía que ver a su familia sufrir tanto. Como ejemplo, menciona que en que su casa "nunca se puso un arbolito navideño" y cada 31 de diciembre, "nos acostaban a las 9:00 de la noche", porque Porfirio se emborrachaba y les prohibía ver los tradicionales fuegos artificiales. De pequeña, sin saber a dónde ni a quién más ir, se refugió en la fe y confió sus sueños más grandes en el poder de Dios.

6. Con el diablo suelto: Cuando la hoy conductora de Despierta América tenía 12 años, explotó. "Todo ese estrés que tenía lo boté como sacándome un demonio del cuerpo... gritando a todo pulmón (a su mamá y su padrastro) que ya pararan de pelear". De muy poco valió, pues más allá de dejarlos sin habla por el arrebato del que habían sido testigos, la solución de los problemas estaba fuera de su alcance. Los próximos años fueron de educación y resistencia, pues buscó en la biblioteca y el teatro un refugio para crecer, mientras absorbía paz.


7. Independiente, con 17 años - Una vez se dio cuenta de que no quería repetir los patrones de miseria que marcaron su infancia, Francisca insistió en que quería estudiar en la universidad. Vivió en una pensión y le costó poder coordinar para poder trabajar. En una ocasión, a través de la novia de un primo, consiguió trabajo en una tienda de ropa, pero cuando la relación de esos novios terminó, volvió a quedarse sin dinero hasta para comer.

8. No es lo mismo tener la visa, que vivir en EEUU - Tenía 21 años cuando gracias a un amigo supo cómo enfrentar el proceso para solicitar la visa y viajar a Estados Unidos. El día que tomaría el vuelo a Nueva York, perdió el avión. Su mamá le advirtió que eso era una señal de que debía quedarse en el país, pero ella lo vio como un escollo a superar y así lo hizo. En el aeropuerto John F. Kennedy la esperaba una señora, a la que identifica como Julie. Ella le ofreció hospedaje durante un tiempo y, por primera vez, le platicó sobre Nuestra Belleza Latina. "Tú no eres tan feíta", le dijo, motivándola a participar.

9. Vendió ollas, comida y hasta limpieza - Sobrevivir en la Ciudad de Nueva York no fue fácil. Para generar ingresos y enviarle una ayudita a su mamá y su hermano, llegó a pasar hambre y también se quedó incomunicada, pues no tenía siquiera para pagar el teléfono. Además de vender ollas, intentó limpiar casas con su empresa FA Cleaning Service, y fue la empleada del mes, en varias ocasiones, en el '27 Sports Bar'.

10. El patito feo y en televisión - Cuando logró entrar a la competencia de Nuestra Belleza Latina, recibió la llave para la mansión por parte de Jomari Goyso, quien le dijo: "Te la vamos a dar a ti, no por tu belleza sino por tu talento". Si antes Julie le había mencionado que no era bonita, en ese momento quedó estipulado a nivel internacional. De su paso por el programa recuerda claramente que el zar de la belleza, el venezolano Osmel Sousa, "nunca me miraba, nunca me ponía atención".

11. "Nunca me había sentido fea hasta que me lo dijeron en las redes" - Tampoco le había prestado importancia a que era "bizca" (algo que heredó y lo describe con humor en su libro). Todos los insultos, incluido un mensaje en el cual le pidieron que se matara para que diera paso a gente más linda en la televisión, lograron deprimirla un poco, pero no la sacaron de carrera. "Nadie es feo ni bonito... Todo depende de cómo tú te sientas", declara con pasión.

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