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La historia detrás del parche de Catalina Creel, el personaje que hizo leyenda a María Rubio

Creada por Carlos Olmos como protagonista de ‘Cuna de Lobos’, la inolvidable asesina del parche causó un furor que permanece intacto. Conoce cuál fue su inspiración.
1 Mar 2018 – 5:56 PM EST

El fallecimiento de la primera actriz María Rubio cierra un importante capítulo de la historia de la televisión del siglo XX. Su participación estelar como gran villana protagonista y artífice de la trama en el célebre melodrama de suspenso 'Cuna de Lobos' , que se transmitió originalmente entre 1986 y 1987, marcó un hito gracias a su magistral interpretación como Catalina Creel, que era una elegante dama de sociedad quien en secreto resulta ser una asesina serial capaz de cualquier vileza con tal de lograr sus nefastos fines.

Esta interpretación magistral, que hasta hoy no ha podido ser superada, dejó una huella indeleble en el panorama de la cultura popular mexicana e internacional.

Carlos Olmos, el creador del personaje, se inspiró en una película británica de 1968 titulada ‘El aniversario’, una comedia de humor ácido y muy negro, en la que la formidable actriz estadounidense Bette Davis interpretaba a la distinguida Mrs. Taggart, una viuda siniestra que usaba un parche en su ojo izquierdo y manipulaba con crueldad a sus hijos. A partir de este elemento narrativo, el afamado dramaturgo chiapaneco, quien ya tenía una amplia experiencia escribiendo para televisión, fue tejiendo una trama con tintes de tragedia griega moderna que incluía robo de infantes, asesinatos, adulterios y otras peculiaridades que impactaron a los espectadores mexicanos, quienes no estaban acostumbrados a contenidos de este estilo, tan diferentes a la telenovela rosa.

Conoce a los otros personajes (además de Catalina Creel) que fueron interpretados magistralmente por María Rubio

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Al centro de todo, figuraba Catalina Creel, la matriarca desnaturalizada, capaz de fingir por décadas que había perdido un ojo para atormentar a su hijastro ( Gonzalo Vega) y de asesinar al que se le atravesara en el camino, fuera quien fuera. Su característico peinado, un ‘beehive’ que lucía como una corona y sus atuendos de alta costura aderezados con un parche que hacía juego con el color o la tela de la prenda, se hicieron emblemáticos. Catalina Creel era un verdadero monstruo en tres dimensiones: mujer compleja, sofisticada, elegante y sin corazón.

Algunas de las frases concebidas por Carlos Olmos, se volverían inmortales: "Es mejor gobernar en el infierno, que ser esclava en el cielo”, “No los humillo por pobres, sino por simples. No tienen imaginación. Y la falta de imaginación es el peor de todos los pecados”, “Soy Catalina Creel. Jamás me ensuciaría las manos con sangre de pobre”, “Te pasó lo que le pasa a la gente estúpida y ordinaria: te enamoraste”, “La felicidad es un invento de los pobres de espíritu” o “Yo también era una buena mujer”.

El público encontró un gran deleite en este personaje completamente amoral, capaz de cualquier cosa con tal de lograr su objetivo y de decir en voz alta las cosas que algunos solo se atrevían a imaginar. El personaje llegó a ser tan popular, que incluso previo a que saliera al aire el capítulo final, en el verano de 1987, en una prominente barda de la Ciudad de México apareció el siguiente anuncio: “CATALINA CREEL PARA PRESIDENTE”.

Realmente toda una nación se había enamorado de esta reina de la maldad. Pero la actriz que la interpretaba, no estaba tan contenta al final, como el público que la sintonizaba noche a noche.


Siendo una intérprete versátil desde su debut, demostrando que era una espléndida actriz de carácter, María trabajó con lo más destacado del mundo artístico: Angélica María, Lucía Méndez, Verónica Castro, Helena Rojo en telenovelas como 'Muchacha Italiana Viene a Casarse' (1971), 'Entre brumas’ (1973) , 'Al rojo vivo’ (1979) , 'Rina' (1977) 'El amor ajeno’ (1982) , 'El derecho de nacer’ (1981) , ‘Colorina’ (1980) … pero nada se comparaba a 'Cuna de Lobos’.

Aunque en su estreno la telenovela parecía confundir al público, repentinamente rompió récords de audiencia y la elevó a niveles de popularidad que ella nunca habría imaginado. Llegó un punto en el que no podía salir ni al supermercado, ya que dondequiera que fuera, aún sin su traje o peluca de 'Catalina', la gente la reconocía y la perseguían con la misma avidez que los fans a las estrellas de rock.

María no fue muy feliz al respecto, ya que como señaló en varias ocasiones, sentía que este personaje llegó a eclipsar todo su trabajo anterior: nadie recordaba a sus personajes anteriores, todos un ejemplo de gran trabajo amoral y testimonio de su talento y carisma (de hecho, si se cuentan los personajes que hizo, son más buenas que villanas).


Catalina Creel la hizo su prisionera, y por años, la actriz no recibió otras ofertas más que para hacer de variaciones del mismo personaje, lo que la hizo mantenerse decididamente y por voluntad propia, alejada de la televisión hasta 1995, cuando reapareció en la telenovela 'Imperio de cristal', nuevamente con Alejandro Camacho, Rebecca Jones (su hijo y nuera, respectivamente en ‘ Cuna de Lobos’), un soberbio melodrama en el que encarnaba precisamente a… -¡qué sorpresa! - Una matriarca desnaturalizada y cruel.

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