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La escalofriante historia de Tito Bauche, el atormentado músico que se suicidó en la casa de Héctor Suárez

Introductor de la Bossa Nova en México y versátil artista musical y padre de la actriz Vanessa Bauche, tuvo una vida borrascosa que terminó en una espantosa tragedia.
25 Mar 2018 – 10:24 AM EDT

Lomas de Cocoyoc es un fraccionamiento exclusivo ubicado en el estado de Morelos, a 60 millas de la ciudad de México.
Es un lugar tranquilo, donde familias de buena posición buscan refugio del ajetreo de la ciudad. Muchos de los dueños de residencias ahí son famosos.

Uno de ellos era Héctor Suárez, el célebre comediante y actor, quien desde hacía décadas tenía una amplia y hermosa casa de descanso en este lugar de clima primaveral todo el año. Fue esta residencia, ubicada en Paseo de las Fincas número 28, el escenario de un hallazgo macabro, dantesco, cuando el comediante y su familia encontraron a Tito Bauche suspendido en el aire con una soga al cuello, su cuerpo sin vida, como punto final a una historia tan trágica como intensa, plena de violencia, dolor y música.

Tito Bauche: el artista del soul latino que decidió terminar con su sufrimiento

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Mamá yo quiero saber de dónde son los cantantes...

Héctor Armando Bauche Merino nació en Ciudad de México en 1938 (algunas fuentes dan 1936). Desde niño tuvo el afectuoso apodo de 'Tito', siendo este tan usado, que ya no respondía por Héctor, aunque ese fuera el nombre que aparecía en todos sus documentos legales. Aficionado a la música desde muy joven, aprendió a tocar diversos instrumentos en su adolescencia, y el surgimiento de Elvis Presley lo hizo decidir que sería cantante de rock and roll.

Sus padres no estuvieron muy de acuerdo con esto y lo conminaron a estudiar Derecho en la Facultad de Leyes de la Universidad Nacional Autónoma de México, aunque no terminó los estudios, ya que Tito, en cuanto podía, se escapaba a clubes nocturnos famosos como 'Las catacumbas' o 'El Quid', para escuchar a grupos de rock y de música afroantillana, como la legendaria Sonora Matancera, con Celia Cruz al frente.

Grandes estrellas que acabaron con su vida

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Después de una visita a Nueva York en 1966 Tito, quien había probado algo de suerte tocando y cantando, tuvo una epifanía al ver tocar en vivo a Sergio Mendes y su grupo Brazil '66. Con ellos descubrió lo que sería su puerta de entrada a la fama y la fortuna: el ritmo Bossa Nova.

Entre la fama y la penumbra

Convencido de que había que aprovechar la ola de música que en México no se había puesto de moda aún, Tito decidió que era el momento de introducir la Bossa Nova en México, y se convirtió en el primer cantante en el país de este género musical. Poco a poco fue ganando notoriedad, y para 1968, había creado un estilo muy personal en el que fusionó música afroantillana con soul y creó, junto con Javier Bátiz y Carlos Santana, el movimiento que se identificó como el ' Soul Latino', y que después se internacionalizó con el intérprete de 'Black Magic Woman'.


Pese a que había logrado un notable nivel de fama, Tito tenía serios problemas emocionales que no le fueron diagnosticados y que por lo mismo lo llevaron a vivir una vida de excesos que afectó no solo su carrera, sino también sus relaciones.

En 1974 se casó con Claudia Chavira, una joven estudiante de Derecho 16 años menor que él. Con ella, tuvo dos hijos: Alma Vanessa y Tito Livio; su hija, nacida en 1975, se llamó así por la actriz Vanessa Redgrave, a la que Tito y Claudia admiraban. Al crecer, ella se convirtió en la reconocida actriz Vanessa Bauche, quien alcanzaría la fama en el año 2000 con su interpretación de Susana en ' Amores perros', el debut como director de Alejandro González Iñárritu.

La infancia de Vanessa y su hermano no fue fácil. Así lo recordaría años más tarde para una entrevista en la revista 'TVNotas'. Tito Bauche no estaba hecho para la vida familiar convencional y entre las ausencias por su trabajo y las discusiones domésticas con Claudia, la convivencia fue mermándose rápidamente, recordó Vanessa: "Mi mamá le reclamaba por sus llegadas tarde, y él no se quedaba callado y era cada vez más agresivo; le llegó a pegar en varias ocasiones y eso la dejó muy marcada... nunca entendí sus cambios de humor. Podía ser muy amoroso con sus hijos y sus mascotas, pero no con sus parejas: con ellas era demandante y posesivo".

El rapto de los hijos

La pareja se separó en 1981 y Claudia se quedó con la custodia de los niños. Sin embargo, un domingo, Tito pasó por ellos para llevarlos al parque, pero huyó por pueblos y ciudades por un largo tiempo, sin comunicarse con Claudia. Vanessa recuerda la angustia por la que pasó su madre: "Nos buscó por todos lados sin éxito, hasta que se le ocurrió buscar en los periódicos dónde se iba a presentar Tito Bauche; así supo que estaría en Guadalajara, avisó a la policía y fueron por nosotros".

Vanessa Bauche, de los foros de cine a las pantallas de televisión

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Tito pasó unos días en la cárcel y después fue puesto en libertad. Sin embargo, su relación con sus hijos y su exesposa no volvió a ser igual: Claudia trabajaba para mantener a los menores y estos comenzaron a interesarse por la carrera artística; Vanessa como actriz y Tito como actor, músico y cantante.

Veían poco a Tito y este no pasaba una pensión. Su situación económica comenzó a empeorar: la emergencia de la música disco y posteriormente de otros géneros como el regional mexicano y el tropical, fueron opacando el camino artístico de Tito. Bebía y fumaba mucho y cayó en otros excesos, lo cual deterioró su salud y poco a poco fue pasando de moda. Los lugares en los que se presentaba eran cada vez menos glamorosos y su estrella fue perdiendo lustre. Pronto solo vivía de las regalías de sus temas y de la ayuda de sus hijos y de sus amigos.

Los malos tiempos

A principios de 2007, Tito ya era meramente un recuerdo de otra época. Su hija ya había logrado destacar por mérito propio, pero su relación no era muy cercana, aunque fue ella quien estuvo pendiente de él cuando le diagnosticaron cáncer de pulmón. Esto destrozó a Tito: le dijeron que le quedaban pocos meses de vida y le prescribieron morfina para los dolores que tenía.

"Pero el diagnóstico era erróneo, yo insistí en que se hiciera una biopsia, pero tardó mucho en hacerlo. En ese tiempo, se deprimió mucho y se hizo adicto a la heroína. Cuando descubrieron que tenía lo que ahora se conoce como Influenza H1N1, mi papá ya estaba muy mal anímicamente", recordó Vanessa, 11 años después, " al retirarle la morfina de golpe le hicieron un daño terrible".

“Yo intenté quitarme la vida”

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Al ver a su viejo amigo tan necesitado de apoyo, Héctor Suárez lo invitó a tomar posesión de su casa de recreo en Cocoyoc. Tito parecía dar signos de mejoría, aunque su ánimo era errático. Aislado, el músico ya no buscó tener comunicación con su familia, y solo paseaba por el fraccionamiento y pasaba sus días solitario en la casa de Suárez, viendo televisión y mal comiendo, descuidándose día con día.

En algún momento del 17 de agosto de 2007, Tito Bauche, el padre del Soul Latino, tomó una cuerda, hizo un nudo y se colgó del pasamanos de la escalera del segundo piso de la casa de Héctor Suárez. Al colgarse se lesionó el cuello y la muerte por asfixia fue lenta y dolorosa. De acuerdo con el forense, pudo tardar entre 20 minutos y media hora en morir. Al día siguiente Suárez, acompañado de su hijo menor Rodrigo, entonces de 10 años, llegó a la casa y junto con un vigilante encontraron a Bauche colgado del techo.

"Estaba furioso", declaró entonces Suárez a periodistas locales de Morelos y Ciudad de México: "Por un momento tuve ganas de tomar un palo y golpearlo como piñata. ¡Se mató y casi lo encuentra mi hijo! Es la peor ingratiud. Le dejé mi casa y la ensució matándose. Sentí tanto coraje que de verdad estuve a punto de golpearlo aunque estuviera muerto".

Ese mismo año Suárez vendió la propiedad y los nuevos dueños, con el permiso del fraccionamiento, cambiaron el número, para garantizar su anonimato y evitar así a los curiosos.

"Mi padre no se quitó la vida, se quitó la muerte"

Para Vanessa, la muerte de su padre, sin embargo, más que una tragedia, resulta ser una liberación: "Sufría mucho, así que para mí, lo que yo creo, es que mi padre no se quitó la vida, se quitó la muerte", dijo en su entrevista, "y eso creo, porque sus últimos meses fueron muy dolorosos y dejó de sufrir".

De Tito Bauche la música permanece y nuevas generaciones, conocidas como 'hipsters', están disfrutando su Bossa Nova de avanzada, fusión con jazz y ritmo afroantillano. Compran sus discos, lo van redescubriendo y rememorando. De este modo, en cierta forma, Tito Bauche seguirá existiendo, a través de sus timbales y guitarra. Una vida sin sufrimiento, y quizá pueda ser feliz, donde esté.

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