Una pareja explosiva: Escorpión & Piscis

Piscis y Escorpión se encuentran a través de Plutón. O sea: tumulto asegurado.

Por Santiago Gudo

El signo de Escorpión puede ser comparado con Flash, el veloz superhéroe de DC Comics que protege a velocidades increíbles la ficticia Central City. Los nativos de este signo de agua, el tercero después de Piscis y Cáncer, son energía pura que necesita canalizarse y fluir de manera constante. Algunos la encauzan por medio del deporte, pero la mayoría lo hace por medio del sexo. ¿Por qué? La razón es muy simple. Como su planeta regente es Plutón, el dios de los muertos y el inframundo en la mitología romana, le temen más que nadie a la muerte. Por ende, en su afán de alejarse de esta se vuelcan con frenesí en toda manifestación de vida. Y la parte del cuerpo que rige este signo son los órganos genitales.

Sume a lo anterior que tienen claro qué es amor y qué sexo, y descubrirá que todo está servido en bandeja de plata para que los escorpiones se entreguen sin contemplaciones a la lujuria. Puede que no se conviertan en unos obsesos sexuales, pero con seguridad estarán siempre en plan de conquista o cacería. Buscando en dónde clavar su aguijón. 

Eso sí, cuando se comprometen es en serio y no hay que jugar con sus sentimientos porque son celosos, posesivos y vengativos. En este plan no se conforman con picar una vez, sino que vuelven a hacerlo de manera repetida hasta el cansancio.

Fluyen como el agua

Por su espíritu de cazadores, para los que ningún reto es imposible, es muy probable que los escorpiones se dediquen a seducir y cortejar amores imposibles. Cuando establezcan una relación sentirán como si se estrellaran en un vehículo de frente contra una pared. Y maltrechos volverán a sus andanzas, no pueden evitarlo, está en su naturaleza. Pero esta les tiene reservada una sorpresa si se atraviesa un pisciano en su camino.

Escorpión es un proveedor de emociones y Piscis está a la búsqueda de ellas. Ambos son signos de agua, fluyen. El primero protege con su coraza al segundo de los mordiscos de la realidad. El segundo, a cambio, le ofrecerá un amor incondicional y creará un universo de romanticismo y cariño ideal para la pareja. Eso sí, deberán de tener cuidado pues ambos son propensos a los vicios.

La sensualidad de los piscianos y la lujuria de los escorpiones se conectan de inmediato. Y pueden darle rienda suelta si le meten imaginación y picardía al asunto. Podrían funcionar también como amantes pues ambos tienen algo de libertinos y se sentirán a gusto con relaciones clandestinas, encuentros furtivos, etcétera. O podrían ser pareja y recrearlos o lanzarse a practicarlos en un ambiente swinger. A los que les funciona esto o una relación más tradicional les va muy bien. Pero cuando algo se rompe entre estos dos el pisciano siempre lleva las de perder mientras que el escorpión se aleja, con su aguijón en alto, en busca de una nueva conquista.

Advertido queda el cardumen.

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