Cuenta la leyenda que en tiempos antiguos las personas podían llegar a una dirección usando un libro lleno de mapas, que camino al trabajo leían su sección favorita del periódico y que mientras esperaban en la fila del supermercado se ponían a platicar con la persona de enfrente, ¡de enfrente!
11 momentos chistosos que seguro te pasaron antes y después de tener un smartphone
Seguro así serán las historias de terror que nuestros hijos les cuenten a sus nietos y cuando lleguen corriendo con nosotras y nos pregunten si eso es verdad, les diremos con la voz más tenebrosa: “Sí, todo es verdad y nosotras lo vivimos”.
En lo que llega el día en que podamos asustar e impresionar a los pequeños con nuestras historias, estaría bien recordar todos aquellos momentos graciosos que vivimos antes y después de tener un smartphone.
#1 Tomar fotos

Apunta, enfoca y dispara. Con suerte ya te tocó la época del revelado rápido, de lo contrario tenías que esperar varios días para poder disfrutar de las fotos borrosas, quemadas y con el dedo de tu papá enfrente.
Ahora en un par de segundos tienes más de 100 selfies en tu smartphone. El problema no es tomarlas, es decidir cuál de todas será tu foto del día en Instagram.
#2 Esperar… lo que sea

¿Recuerdan cómo era esperar a que tus amigos llegaran por ti a tu casa? ¿La espera en los aeropuertos? En esos momentos donde darías cualquier cosa para no morir de aburrimiento, todo podía ser una distracción.
¡Qué tiempos! Y aunque muchas personas dicen que no despegamos la vista de nuestros smartphones, hay que admitir que nos han salvado de más de una larga y tediosa espera, sobre todo cuando te toca estar detrás del chico que después de 15 minutos en la fila sigue sin saber qué café quiere (sí, tú sabes quién eres chico de la playera roja).
#3 El viaje a la escuela o trabajo

Algunas afortunadas tuvieron la oportunidad de llevarse su walkman o discman camino al trabajo o la escuela, pero la verdad es que esos aparatos eran muy estorbosos. Oh, pero amados smartphones. Gracias a ellos podemos llevar en la palma de nuestra mano toda una biblioteca musical.
Claro, que tantas melodías hacen que se nos olvide que hay personas a nuestro alrededor y de pronto somos “esa mujer” que todos vieron bailando en el metro y que de repente se convierte en la nueva sensación viral, porque algún pasajero malvado decidió grabarte mientras cantabas a todo volumen la canción más despechada de Paquita la del Barrio… o peor… de Yuri.
#4 Platicar con otro ser humano

Antes de que los smartphones se convirtieran en nuestro medio de comunicación favorito, las llamadas y conversaciones que teníamos con otras personas eran mucho más largas y de alguna forma, más serias.
Ahora la manera en que hablamos aquellos que nos conocen es a través de correo, DMs, posteos en FB o mensajes de whatsapp y no hay nada malo con eso… hasta que te encuentras con la chica (o chico) que sólo habla con emojis y acrónimos. Entender lo que los “chavos” de ahora dicen, es todo un reto. Ugh.
#5 Encontrar una dirección

La guía roji era el Santo Grial de la ubicación geográfica y las personas en la calle, los guías espirituales que te ayudarían a llegar a tu destino… eso sí te iba bien, porque si no, probablemente terminarías más perdida que un tesoro en el mar y regresar a tu casa se convertía en una aventura digna de cualquier película de acción.
Hoy en día nuestros smartphones son las mejores brújulas y aunque de vez en cuando nos perdemos, debemos admitir que es más nuestra culpa que la del GPS.
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#6 Ver tus programas favoritos
Esperar por ese nuevo capítulo semanal de tu serie favorita era todo un ritual y aunque te quedabas con ganas de más, aceptabas que había que esperar otros 7 días para saber qué pasaba con tus personajes favoritos.
Hoy en día las opciones son tantas que te sientes como niño en dulcería. ¿Lo mejor? Es que no tienes que esperar un día, ni dos, para ver el capítulo que sigue y todo al alcance de unos cuantos clicks en tu smartphone, ¡maravilloso! Hasta que entre tantos programas, no sabes qué ver y después de media hora de buscar algo nuevo, terminas con papitas agudas por el limón y una coca caliente.
#7 Revisar tu calendario

Tachar los días que pasaban era una de las satisfacciones más grandes de cualquier persona que tuviera un calendario. Cumpleaños de tus amigas, familiares, novios imaginarios, fiestas decembrinas, posadas, eventos en la escuela y demás; era el recordatorio visual del paso de los días.
Ahora tu smartphone hace todo eso por ti y cuando necesitas revisar si se acerca alguna fecha especial o quema de bras por el aniversario en el que tu amiga cortó con su novio hace 2 años, tu calendario virtual lo tiene ahí, a la mano.
Claro que entrar a tu celular implica revisar otras aplicaciones, tus redes sociales, correo, mensajes de whatsapp… así que al final olvidas para qué abriste tu smartphone.
#8 Encontrarte con tus amigos
Pijamadas con comida chatarra y películas, fiestas de Halloween con jelly shots, cumpleaños con payaso y globos incluido. Las reuniones entre amigos eran todo un evento; platicabas, te reías, bailabas y obviamente hacías uno que otro ridículo.
Las cosas no han cambiado mucho, pero seguramente en algún punto de la fiesta, todos están felices, moviendo las caderas al ritmo de la última canción de Beyoncé, tratando de sacar un video del extraño paso de baile que te salió en casa y que de la emoción, hace que termines en el piso.
#9 Acordarte de lo que hiciste la noche anterior

Después de terminar besando el piso, tratas de olvidar la pena echándote algunos caballitos, lo que desencadenará en una serie de eventos desafortunados en los que tú y tus amigas estarán involucradas. Hace años lo peor era despertar y sentir que la cabeza te explotaba y la regla implícita de nadie hablaría de lo que pasó te tranquilizaba.
¿Hoy en día? Fotos, videos, mensajes y toda una serie de pruebas incriminatorias que te recuerdan que el tequila y tú no se llevan y nunca lo harán.
#10 Llamar a tus amigas

Tú y tu mejor amiga seguro pasaron horas hablando por el teléfono de la sala, recordando cada uno de los momentos del día en la escuela. Ah, la pubertad. Tus padres agradecen la llegada de los smartphones, porque ahora si quieres contarle a tu grupo sobre el nuevo barista de tu cafetería favorita, el trabajo que conseguiste y aquel tipo molesto de la oficina.
Lo único que tienes que hacer es llamarlas desde la calle, la casa, la oficina, algunos elevadores y hasta desde el coche.
#11 Irte a dormir

En los días donde los smartphones no formaban parte de nuestra vida, lo único que tenías que hacer para dormir, era ponerte la pijama, meterte a la cama, acomodarte y en poco tiempo estabas out.
No es que ahora sea diferente, pero cada vez que dices que ya te vas a dormir, que prometes que ahora sí te irás a la cama sin distracciones… bueno, sabes que es mentira, porque tu teléfono te llama con sus poderes psíquicos y te convences que sólo lo estás prendiendo para revisar si pusiste tu alarma.
Dos horas después pareces mapache encandilado y sabes que AHORA sí es momento de tratar de quedarte dormida… hasta que suena una nuevo mensaje de whatsapp.









