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Sarah Silverman hace realidad su sueño en Manhattan.

Cuando Trump, Clinton y Sanders tienen el mismo sabor a galleta

Cuando Trump, Clinton y Sanders tienen el mismo sabor a galleta

Una pastelería de Nueva York aprovecha el furor de las elecciones para lanzar un producto personalizado, para aquellos que quieran morder a un candidato.

Sarah Silverman hace realidad su sueño en Manhattan.
Sarah Silverman hace realidad su sueño en Manhattan.

MANHATTAN, Nueva York. – A solo días de las primarias presidenciales en Nueva York, la pastelería Cupcake Market del West Village saborea la victoria gracias a la forma en que transforma su dulce mezcla de harina, azúcar y huevos en las caras de los principales contendientes políticos demócratas y republicanos.

El éxito les tomó por sorpresa, pues tan reciente como el pasado sábado fue que Sarah Silverman abrió la tienda junto a su madre, para vender postres artesanales y juegos de té de porcelana que han coleccionado desde hace años de distintos países europeos.

Horas antes de abrir al público, Sarah decidió hacer unas galletas con el rostro de tres aspirantes presidenciales - Hillary Clinton , Bernie Sanders y Donald Trump- con sus particularidades: el maquillaje de Clinton, los lentes de Sanders y el copete de Trump.

“Me siento comprometida, teniendo que representar el corte de pelo de Clinton que, según leí en un artículo, costó más de $1,000”, nos comentó entre entre risas Hannah, amiga de Silverman, mientras la ayudaba a pintar el glaseado.

Galletas políticas se agotan en el West Village


El mismo día de apertura, las 75 galletas políticas que estaban a la venta por un precio de $8.50 se agotaron en solo una hora, lo que provocó que Sarah Silverman tuviera que cerrar el local el lunes para poder crear más.

Aunque los tres políticos tienen "el mismo sabor", la empresaria de sólo 23 años confesó que el rostro de Clinton es el que le toma más tiempo de crear, debido a que tiene que pintarle los ojos y los labios. En segundo lugar, la boca exclamativa de Trump y, por último Sanders, pues admite que cualquier error puede esconderlo debajo de una arruga.

“Todos se venden por igual… Algunos compran a sus candidatos favoritos y otros se llevan a quien detestan solo por bromear”, explicó Hannah. “¡A Trump lo llaman el cookie monster!”.

Locura por galletas políticas en NYC Univision

Sarah, estudiante de cine de ascendencia israelí, aprendió a cocinar en casa y desde niña había soñado con abrir una pastelería. “Estoy tan feliz que ni siquiera siento que esté trabajando. Además, ha habido muy buena recepción en poco tiempo, la gente del vecindario es muy agradable, vienen a conversar y a comer dulces”.

Después de que transcurran las elecciones, Sarah dijo que comenzará a hacer galletas con el rostro de otros personajes, más relacionados al mundo del cine y la televisión, como Ellen Degeneres.

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