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Un centenar de vendedores acudieron a la alcaldía para apoyar la propuesta de ley que les otorgaría permisos, después de dos años y medio de protestas.

Indocumentados tendrán permisos para vender en las calles de la ciudad de Nueva York

Indocumentados tendrán permisos para vender en las calles de la ciudad de Nueva York

Así lo dispone el proyecto de ley que propone duplicar gradualmente el número de permisos durante los próximos siete años y ubicar a los comerciantes en zonas controladas.

Un centenar de vendedores acudieron a la alcaldía para apoyar la propues...
Un centenar de vendedores acudieron a la alcaldía para apoyar la propuesta de ley que les otorgaría permisos, después de dos años y medio de protestas.

MANHATTAN, Nueva York.- Una queja frecuente de muchos dueños de pequeños negocios de la ciudad, como algunos miembros de la Cámara de Comercio Hispana de East Harlem, es que algunos vendedores ambulantes se establecen frente a sus negocios para ofrecer los mismos productos y en ocasiones, a un menor precio.

“Invitamos a nuestras reuniones a los comerciantes ambulantes para escucharlos y lograr acuerdos enfocadas en nuestras calles, como la 116. Conocemos muy bien la situación y de alguna manera hemos buscado soluciones justas para todos”, dijo Henry Calderón, presidente de la Cámara de Comercio Hispana de East Harlem, integrada por 138 negocios.

Pero el proyecto de ley “ The Street Vending Modernization Act (SVMA)”, impulsado por el concejal Mark Levine, plantea responder al reclamo de orden en las calles de la ciudad, principalmente en los corredores comerciales más congestionados, incluyendo la avenida Roosevelt, en Queens, la calle 116 en East Harlem y la avenida Saint Nicholas, en el norte de Manhattan, Times Square y la calle 34.

“Todos necesitamos trabajar para nuestras familias, no tengo problema con eso. Lo justo es que se haga con orden”, expresó Pablo García, dueño de una panadería en East Harlem.

La legislación, presentada el jueves en las escalinatas de la Alcaldía en una conferencia de prensa, es el resultado de dos años y medio de protestas de los vendedores ambulantes por conseguir permisos y terminar así con el mercado negro de las licencias. Los beneficios, de ser aprobado el proyecto de ley, llegan con regulaciones que los comerciantes están dispuestos a aceptar.

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Un centenar de negociantes, la mayoría latinos, se congregaron en la Alcaldía para apoyar el proyecto de ley patrocinado por la presidenta del Concejo Municipal, Melissa Mark-Viverito y los concejales Rafael Salamanca, Julissa Ferreras-Copeland, I. Daneek Miller, Margaret Chin y Eric Ulrich, además del senador estatal José Peralta.

“El proyecto de ley dice que si yo vendo frutas y verduras no puedo establecerme frente a un supermercado que venda lo mismo. Por mí está bien, siempre que me den el permiso que he esperado por nueve años y me ubiquen en un buen lugar para hacer clientes”, expresó la mexicana Mirna Saavedra, vendedora de comida de El Bronx y madre de tres niños.

El proyecto de ley del concejal Mark Levine plantea un grupo de trabajo...
El proyecto de ley del concejal Mark Levine plantea un grupo de trabajo integrado por diversos departamentos de la Ciudad, enfocado en supervisar que cumplan las nuevas regulaciones.

Uno de los críticos de la propuesta de ley, Dan Biederman, presidente de la asociación de comerciantes establecidos 34th Street Partnership, dijo que “aumentar el número de permisos es aumentar el número de carritos obstruyendo las aceras y la entrada a los negocios establecidos, lo que congestionará aún más los corredores comerciales”, pero el senador Peralta argumentó que la legislación evitará precisamente eso.

“Los comerciantes ambulantes serán colocados en ciertas zonas controladas para disminuir la congestión en áreas como la avenida Roosevelt”, afirmó.

Al respecto, Henry Calderón dijo que el proyecto de ley puede ayudar a balancear las condiciones entre los comerciantes establecidos y los vendedores ambulantes.

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“Muchas grandes empresas comenzaron con carritos en la calle. Reconocemos el aporte, pero también pedimos la regulación del mercado en un momento en el que los pequeños empresarios sienten que sus ventas disminuyen”.

Rick Miranda, presidente de la Cámara de Comercio Hispana de Brooklyn, dijo que entre sus afiliados hay comerciantes ambulantes y establecidos, por lo que apoya la legislación propuesta por Levine; sin embargo, los dueños de pequeñas empresas de ese condado piden a la Ciudad que los vendedores no se establezcan frente a sus negocios.

“Los emprendedores hispanos están de acuerdo con la modernización de las leyes, los vendedores ambulantes son fundamentales para la economía local, pero esperan que las normas cambien la dinámica actual en el mercado (...) los dueños de restaurantes comunmente están preocupados de tener a vendedores de comida frente a sus establecimientos”.

“Necesitamos regulaciones justas para ambas partes”, sostuvo Quenia Abreu, presidenta de la Cámara de Comercio de Mujeres de New York. “La audiencia del 26 de octubre es una buena oportunidad para plantear nuestras preocupaciones y acordar las soluciones que nos convengan a todos”.

¿Qué establece el proyecto de ley?

Actualmente hay un límite en el número de carritos de comida permitidos en calles de la ciudad. Desde principios de la década de 1980 permanece congelada la expedición de permisos para vendedores de alimentos emitidos por el Departamento de Salud, alrededor de 4,235. El límite ha generado un mercado negro en el que una licencia puede costar entre 5,000 y 25,000 dólares cada dos años.

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El concejal Levine explicó que bajo el proyecto de ley, que será discutido el 26 de octubre en una audiencia pública en la Alcaldía, el número actual de permisos se duplicará gradualmente en el transcurso de siete años.

“Esto significa que unos 600 vendedores ambulantes obtendrán sus permisos cada año”, explicó Levine. “Puede parecer una cifra mínima para la gran demanda, pero creo con firmeza que es un avance muy importante para modernizar las leyes actuales”.

La legislación propuesta permitirá a los comerciantes, independientemente de sus estatus migratorio, obtener por 1,000 dólares un permiso válido por dos años que se puede renovar indefinidamente.

Levine dijo que la preferencia para recibir los permisos la tendrán los vendedores en la lista de espera del Departamento de Salud, que es de aproximadamente 2,500 comerciantes.

Además de los 600 permisos anuales, 35 más se expedirán para los veteranos y personas con discapacidad.

¿Es el fin del mercado negro?

El senador Peralta afirmó que la legislación propuesta ayudará a unificar las regulaciones de los diversos departamentos encargados de supervisar el comercio ambulante en las calles de la ciudad, lo que permitirá un mayor control y vigilancia en cuanto a la renta ilegal de permisos o su falsificación.

“El proyecto de ley plantea la creación de un grupo de trabajo, conformado por agencias como los departamentos del Consumidor, Policía, Sanidad, Salud y Transporte, entre otras, que se asegurará de que las normas sean cumplidas”, dijo Peralta. “Una de sus principales tareas será verificar que el dueño de la licencia trabaje esa licencia sin alquilarla a terceros”.

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Según Sean Basinski, director del Proyecto de Vendedores Ambulantes, la organización detrás de la campaña para el aumento de permisos, estima que en la ciudad hay entre 10,000 y 12,000 comerciantes ambulantes que trabajan sin licencia y unos 20,000 comerciantes con licencia.

“Creemos que esta legislación es un progreso notable”, dijo Basinski. “Con el aumento de permisos habrá una disminución de comerciantes alquilando licencias para poder trabajar”.

Peralta precisó que el grupo de trabajo se enfocaría en corredores congestionados, como la avenida Roosevelt, una de las zonas con “denuncias acerca del mercado negro de las licencias”.

La legislación propuesta también implica la creación de una aplicación que ayudará al consumidor a ubicar puestos con licencias legales.

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