Piero sigue con la idea de que Sebastián es su hijo y se le ocurre hacer una prueba de ADN. Sebastián recibe el dinero por la venta de sus acciones y está dispuesto a derrocharlo.
Piero sigue con la idea de que Sebastián es su hijo y se le ocurre hacer una prueba de ADN. Sebastián recibe el dinero por la venta de sus acciones y está dispuesto a derrocharlo.