
La transcripción se genera mediante el uso de inteligencia artificial y puede contener errores o inexactitudes. En caso de una discrepancia, prevalece el audio.
Victoria: ya le dije que me tomé la libertad de investigar quién es usted, por eso quiero ofrecerle que trabaje para mí como mi guardaespaldas, ¿qué le parece? José: ¿su guardaespaldas?
Victoria: sí. José: ay, señora.
¿ya oíste, mula? Guardaespaldas.
Victoria: no, es que no entiendo por qué se ríe. No es de risa.
José: señora, perdóneme, perdóneme, discúlpeme, a lo mejor el que no entiende soy yo. ¿yo, de su guardaespaldas?
Victoria: sí, arriaga, entendió usted perfectamente. José: pero, señora, por favor, ¿cómo voy a yo trabajar de su guardaespaldas?
Salsero: arriaga, la señora balvanera considera que usted es la persona indicada para ese cargo. Además, el sueldo es muy superior al de capataz.
Tendría seguro de vida, incentivos y prestaciones. José: a ver, espéreme tantito, ¿sí?
¿y usted cómo se llama? Victoria: salsero.
José: salsero: me llamo santino roca, pero todos me dicen salsero. Victoria: sí, porque le gusta mucho bailar salsa.
José: ah, bueno, no, no, pues así, como usted quiera. Este, pero yo la verdad le agradezco mucho el ofrecimiento, pero no lo puedo aceptar.
Eso no es lo mío, lo mío es esto, el campo. Yo cultivo el campo, cuido animales, ordeño, siembro, recojo, colecto, canto, respiro aire puro, eso es lo mío.
Lo otro, lo de guardaespaldas, se lo dejamos aquí al señor... Salsero.
Salsero: soy el jefe de seguridad de las empresas de la familia balvanera, y en mi opinión usted tiene el perfil