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Usted es una mujer tan distinguida, tan delicada. Sería un verdadero honor que me considerara su amigo.
Ay, pues, ya encantada. ¿no se ofende si la visito de nuevo?
De ninguna manera, puede entonces, me despido, no sé qué hacer, renato. Dice que me va a echar a la calle si no llevo dinero a la casa.
Sun tzu dice: "nunca esperes ningún heroísmo de aquellos que carecen de inteligencia". Pero, humberto, tú la tienes.
¿qué decides? Está bien.
Está bien, acepto. Me parece una decisión muy sensata.
Hoy mismo iré a ver a josefina de casa para preparar el terreno. Siéntate, siéntate.
Ah, ¡ver la luz! ¡balón!
¡balón! ¡balón!
¡balón! ¡balón!
- ¡feladaje! - tenemos espectáculo gratis.
¿se acuerda usted del joven que le presenté el día que nos encontramos en la calle? Ay, ¿cómo no?
El hijo del general peñalver. Exactamente me da mucha pena decírselo y no quiero que se ofenda, pero mi amigo quedó profundamente impresionado por usted.
¿qué quiere decir? Quiero decir, mademoiselle, que usted lo ha flechado.
¿yo? Pero...
Si creo que es hasta más joven que yo. Mademoiselle, pour l'amour no hay edad.
Por eso me atreví a venir, porque, desde la vez que la vio, no ha hecho otra cosa que hablar y hablar y hablar de usted y escribir sonetos y no duerme. Y además, pues...
... Quiere saber si usted tiene la gentileza de otorgarle el permiso de...
... De venir a visitarla.
Avanti. - - ya, ya.
Ay, qué gentil, me encantan los chocolates. ¿quiere tomar algo?
No, no, no, no, gracias, no se moleste. Ay, pues si no es molestia, puedo ofrecerle lo que usted guste.
No, lo que yo realmente quiero es platicar un rato con usted. Pues pase por acá, por favor.
¿y cómo están sus padres? Bien, bien, gracias, ¿y los suyos?
Fallecieron. Disculpe usted, no fue mi intención, realmente lo siento mucho.
Pues, pues sí. Estoy sola en el mundo y únicamente me quedo un hermano.
Vive en la capital. Eh...
Qué bonito vestido. Ay, favor que me hace.
Usted es una mujer tan distinguida, tan delicada. Sería un verdadero honor que me considerara su amigo.
Ay, pues, ya encantada. ¿no se ofende si la visito de nuevo?
De ninguna manera, puede entonces, me despido, gracias, mañana regreso. - ¿se va tan pronto?
- sí, sí. Si acaba de llegar.
Se me hizo un poco tarde y, bueno, usted tendrá cosas que hacer. No quiero abusar de su hospitalidad.
- con permiso - pues para mí es un placer. De verdad, ¿vuelve mañana?
¿a qué hora? Me encantaría a las cinco.
Con su permiso ay, ¡espéreme, espéreme, yo lo acompaño!