
La transcripción se genera mediante el uso de inteligencia artificial y puede contener errores o inexactitudes. En caso de una discrepancia, prevalece el audio.
No puede esperar flores a cambio. ¡pero es mi hijo, un muchacho de 20 años!
¡lo dejaron tirado como un perro! Señorita valeria.
Hola. Tenía muchas ganas de verla.
Llegué un poquito tarde en la mañana y usted ya se había ido. ¿cómo le fue?
¿se volvió a subir a la moto? No, pero estuve viendo a hugo.
De observar también se aprende un montón. Él es el mejor.
Ojalá, algún día, llegue a correr tan bien como él. - va a ver que sí.
- sí. ¿por eso está triste?
¿por qué no pudo darle la vuelta a la pista? No, no, lo que pasa es que estuve hablando con nayeli.
Ah, ¿estuvo nayeli por allá? Sí, fue a visitar a hugo.
Tu hija cada día me cae mejor. Nos estamos haciendo muy buenas amigas.
Eso me da mucho gusto. Pero ¿qué pasó?
Porque yo la veo mal, señorita. Es que nayeli y yo estuvimos hablando de mi mamá biológica.
Me hizo pensar en cosas que no sé si quería. ¿cómo?
¿qué cosas pensó? Que si, algún día, por azares del destino, yo llegara a tenerla enfrente, cara a cara, no sé si podría callarme todo esto que siento por dentro.
Creo que le gritaría todo lo que me guardé desde niña. Le preguntaría, ¿cómo fue capaz?
¿cómo pudo mirarme recién nacida y deshacerse de mí como si yo fuera un bulto? ¿no le dolió?
¿no pensó en todo lo que me podía pasar? ¿no se preguntó nunca si yo tenía frío, si lloraba por las noches?
Y lo peor es que no la odio por eso. La odio por lo que no hizo, por no buscarme, por no volver, porque, si me hubiera querido, aunque sea un poquitito, me habría buscado, consuelo.
Y yo estaría rota igual, pero, al menos, sabría que no fui desechada como si fuera basura. Como si no valiera nada.
No piense eso. A lo mejor, su mamá sí la buscó.
A lo mejor, la sigue buscando y está desesperada. No, no, consuelo, no la defiendas.
No necesito excusas. Lo único que sé es que, si ella regresara, no la perdono.
Y no la voy a perdonar jamás por haberme abandonado. Qué bueno que llegaste, porque tenía un hambre.
Hermosa, te quiero dar un beso. Diego, ¿qué haces?
Te extrañé. Pienso en ti todo el tiempo.
No, no, no, no, no. Que habíamos quedado en no seguir con esto, ¿vale?
Ya dijimos, es un lío, no podemos seguir así. Pero hoy claudia nos arruinó todo el plan.
Igual todavía no es el momento de montar planes juntos. A claudia aún le duele un montón que la dejaras.
Yo creo que sí es el momento. No quiero seguir así contigo, a escondidas.
Es que no podemos hacer otra cosa más que esperar, diego. Claro que no.
Tenemos que decirle toda la verdad a claudia. Usted se merece toda la felicidad del mundo, señorita valeria.
Se lo digo de verdad. Desde lo más profundo de mi corazón.
Cualquier mamá del mundo se sentiría bien orgullosa de tenerle a usted como hija. Es que no, diego, no lo entiendes.
¿quién es? Iván.
Voy. Voy, voy.
¿qué pasa? ¿qué te pasa?
¿qué haces aquí? Estoy aquí porque esto tiene que parar.
- ¿esto? - usted sabe muy bien de lo que estoy hablando, de mi hijo, de la golpiza que le pusieron.
Facundo, fue un mensaje. Y los mensajes son útiles cuando se malinterpreta una alianza.
Si uno rompe un trato, no puede esperar flores a cambio. ¡pero es mi hijo, un muchacho de 20 años!
¡lo dejaron tirado como un perro! Pero está vivo.
Además, ganó la última carrera, ¿no? Ya tiene nombre propio.
¿no es eso lo que siempre quisiste? Quiero salirme de esto.
A partir de hoy, usted y yo no tenemos más asuntos pendientes. Ya le entregué los diseños.
Ya jugó su partida. Me voy.
Eres libre de irte, facundo. Si estás dispuesto a perderlo todo.
¿me está amenazando? Solo es un recordatorio.
Gané la primera batalla. La moto salió al mercado.
Tengo nuevos inversionistas, pero voy por mucho más. Quiero al mejor piloto en mi escudería.
¿y ese es tu hijo? No.
Después de lo que le hizo, jamás voy a dejar que eleazar corra para usted. ¿y qué me dice de usted?
¿de qué o qué? Pues no quiero ser imprudente, pero sé que facundo tiene planes de casarse con usted.
Eso. Sí, de hecho, lo vi muy emocionado cuando me comentó que le había propuesto matrimonio.
Propuesta, propuesta, no fue eso, ¿eh? - eso no fue una propuesta.
- ¿o sea, que no se hincó con un anillo de compromiso? No, para nada.
Fue más como cuando uno está hablando, ¿no? De lo que sea y, de repente, "tras", te sueltan la bomba.
¿bomba? A ver, yo quiero a facundo.
Estoy agradecida con él. Pero tampoco lo veo como mi compañero de vida.
Si no fuera porque bruno entró a trabajar como mensajero a la empresa, jamás hubiera conseguido la dirección de tu hermana. No tenías por qué venir, iván.
Quería verte. Escuché a marcos hablando con tu papá y...
¿te vas a separar? No quiero hablar de eso, y menos contigo.
- okey, okey, sí, tienes razón y yo no tengo ninguna intención en meterme en tus cosas. Ah, ¿no?
Entonces, ¿para qué vienes? Para verte.
¿querías saber cómo estás? Sí, sí, para eso me mandas un mensaje o no sé, no te pones a averiguar la dirección de mi hermana.
Quería verte. Y decirte en persona que, más allá de lo que siento por ti, quiero que sepas que puedes contar siempre conmigo.
Sí, ya sé. - bueno, ¿te pido un favor?
- sí. ¿te puedes ir?
Bueno, pero, antes que todo, somos amigos. Sí, sí, sí, lo sé, pero ahorita necesito estar sola.
Entiéndeme, por favor. ¿tanto mal te hace mi presencia?
No, no, no, no es eso, no, no, no, no entiendes. Entonces, ¿qué es?
Estás muy nerviosa. - ah, bueno.
- ¿quién es? Oh.
Romina, abre, soy marcos. Eleazar está bien.
Los golpes sanan, el podio inmortaliza. Tú mismo dijiste que eleazar no está para ser suplente, que mi escudería era la mejor opción para que despegara la carrera de tu hijo.
Sí, pero las cosas cambian. Mi hijo ya es el piloto número uno en el equipo número uno, y ustedes son el número dos y van a seguir siéndolo eternamente.
¿tu hijo sabe lo que hiciste? ¿sabe que tú me entregaste los planos de la moto de navarro para que en olivos la lanzara al mercado?
¿sabe que tú saboteaste el avión en el que perdieron la vida luis, miranda y su esposa? ¿qué pasaría si eso sale a la luz, facundo?
No solo quedarías destruido, también eleazar, tu hijo. Nadie va a patrocinar al hijo de un traidor, de un asesino.
Ay, usted no se atrevería, no le conviene. ¿tú crees que puedes hacerle daño a navarro sin mí?
Con esa notita sobre miranda que estás planeando con el tal roberto flores. Esa nota va a ser dinamita pura.
Joaquín no se va a recuperar del desprestigio, va a caer, y sin necesidad de ensuciarme las manos. No romantices un chisme de tabloide.
Lo único que puede hundirlo es una escudería quebrada y yo voy a comprarla cuando esté de rodillas. ¿y qué papel me quedaría a mí en ese escenario?
El mismo que soñaste, el que joaquín te quitó. Dirigiendo la escudería desde adentro.
Como un buen ceo. Con tu apellido al frente.
Y si no es conmigo, tu hijo no va a volver a correr una pista en su vida. Eleazar va a correr por su talento.
No por un acuerdo con el diablo. ¿estás seguro?
Porque, la próxima vez, no van a ser golpes. Puede ser un error en una curva, un tornillo flojo.
Una tragedia como la que tú sufriste y que terminó tu carrera. ¿eso quieres?
Que tu hijo repita tu historia de fracaso. Pásele, por favor.
- buenas, ¿cómo está? - bien, bien.
Aquí seguro tienen algo que le sirva a melisa. Ah, miren nomás.
Cuánta adelita. Hasta dan ganas de unirse a la revolución, ¿a poco no?
Pues, con ese carácter suyo, no me sorprendería nada verla al frente de la tropa, consuelo. Nada.
No, hombre, hasta pancho villa se le cuadraría. No me rete, don joaquín, ¿eh?
Porque, mire, me pongo un rebozo, agarro un rifle, me monto en un caballo... ¿qué tal me veo?
Hermosa. Quiero decir que le queda muy bien ese rebozo.
- muy bien. - - ¿le puedo hacer una pregunta?
- por supuesto. ¿cuándo fue la última vez que usted se disfrazó?
No, no, no, ya ni siquiera recuerdo. Quizá en una pastorela, en primaria.
- - muy bien. Pues hay que ponerle remedio a eso.
¿cómo? No, no, no, no, consuelo, por favor.
Estamos aquí para buscarle un disfraz a melisa. No me diga que le da pena.
¡no me diga! Que al gran joaquín navarro le da frío probarse disfraces en una tienda.
Ah, ¿sí? Muy bien, muy bien, pero conste que fue su idea.
Conste. Ay, consuelo.
¡voy! Voy, voy, voy.
- ¿por qué tardaste tanto? - ey, marcos.
Marcos, que no quiero hablar contigo, que no quiero verte, ¿qué haces aquí? Necesito que me escuches.
Mire. Ahora sí estamos completos.
- a ver, espere. - ¿eh, adelita?
- lo puso al revés. - ah, ¿ahí está?
Ahí está. - ¿más o menos?
- ahí está, ahí está. No, pues si le digo que ando distraído, ¿verdad?
¿sabe qué pienso cuando la veo así? Sí, yo también lo pensé.
Que parezco protagonista de una película de pedro infante, ¿a poco no? Pues también, también, pero pienso que, si alguna vez la vida me diera la oportunidad de volver a empezar, me encantaría hacerlo con una mujer como usted.
Yo sé que esto puede parecer un juego y que estamos disfrazados, actuando, pero nada de lo que siento en este momento es una mentira. - nada.
- no diga eso. - por favor, no diga eso.
- ¿y por qué no? Si es verdad.
Porque, cuando estoy con usted, ni siquiera pienso en lo que está bien o lo que está mal. Solo...
Solo siento que todo cobra sentido. Voy a llevarle su disfraz a mi meli.
Ándale. ¿cuál disfraz?
Tuvimos que ir a comprar un disfraz, porque melisa no se sentía cómoda con el que le hiciste. ¿cómo?
Pero, pero si yo me pasé toda la tarde aquí haciendo el disfraz para complacerla. No entiendo.
Lo que pasa es que la meli se puso bien triste. Dijo que estaba como moderno, que no parecía adelita revolucionaria.
Casandra, yo te agradezco de corazón el esfuerzo que hiciste, pero no voy a obligar a melisa a usar algo que no la haga sentir cómoda. Y mucho menos mandarla así el colegio.
Solo queríamos ayudarla, señorita casandra. Está muy bien, joaquín, ¿y por qué no me dijiste a mí para que fuéramos juntos?
Tú y yo hubiéramos podido ir juntos a buscar el disfraz. ¿por qué le dices a consuelo?
Ella tiene mil cosas que hacer aquí, en la casa. El señor joaquín quería que usted descansara.
¿ahora también contestas por él? - consuelo, consuelo.
- no. ¿le lleva el disfraz a melisa si es tan amable?
Sí, permiso. Por favor, casandra, te pido que no lo hagas más grande de lo que es.
- no entiendo. ¿por qué?
¿por qué siempre me haces a un lado cuando lo único que yo estoy intentando es ser esa mujer que... Que tú necesitas?
Me equivoqué... Me equivoqué en todo.
Por favor, perdóname. Está bien.
Bueno. Créeme que valoro muchísimo todo lo que haces por mí, lo que haces por los chicos.
No te quiero lastimar. Discúlpame.
♪ es que ahora sí ♪