
La transcripción se genera mediante el uso de inteligencia artificial y puede contener errores o inexactitudes. En caso de una discrepancia, prevalece el audio.
Un poco más. Mi paisano, el chef yisus.
Yisus: esta semana me toca bailar un contemporáneo, de una letra que me recuerda mucho a mi mamá. Y por eso lo siento tan especial.
Mi relación con mi mamá siempre fue super-supercercana. Ella fue una mamá muy...
Eh, muy presente, ¿no? Yo por ser el menor quizá había un poquito más de consentimiento.
Y sí, ella se desvivió por nosotros, en general por los tres. Siempre fue-- se le olvidaba cualquier otro papel.
Quizá el papel de esposa, el papel de trabajadora, su papel, de ella como mujer, para hacer el de madre justamente, ¿no? Mi mamá--hace cuatro años recibimos esa noticia de que le da un cáncer de páncreas.
Sabíamos que era un cáncer muy fuerte, pero teníamos mucha fe porque se había detectado a tiempo. Ella salió muy bien.
Además, lo enfrentó como toda una guerrera, ¿no? Muy positiva, más bien, siempre nos daba ánimos a nosotros de que si yo estoy parada aquí fuerte, ustedes no se vayan a caer por ninguna razón.
Y cuando le regresa el cáncer, las terapias le pegaron muy fuerte. Ella solo aguantó dos, dos terapias de quimio y las últimas semanas pasaron muy rápido.
Me decía: "te quiero ver bailar. Deseo verte bailar".
Ya después en el hospital, pues también dándome mucho ánimo. Sé que vas a hacer muy bien, sé que vas a ganar, ¿no?
Como toda mama siempre positiva. El baile ha sido más bien una medicina, una terapia.
Si yo me hubiese quedado en la casa, sin esto pasando, la pérdida de mi mamá