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Música no te puedo ofrecer nada, perdóname. No...
Solloza grita ¿y ya le contaste a aitana? ¿por qué me preguntas eso?
Pues, porque aitana siempre está enterada de todo lo que pasa en la hacienda. La que no va a saber nada es mi mamá, al menos hasta tener pruebas.
No, pero, a ver, tú no necesitas pruebas para que tu mamá te crea. Ella sabe que tú no mientes.
Sí, ya lo sé, pero aitana tiene razón al decirme que es mejor que tenga las pruebas para que no exista la menor duda de la traición de íñigo. Guau.
O sea que sí hablaste con ella antes de venir a hablar conmigo. Sí, sí, me vio llegar hecho una fiera cuando fui a enfrentar a íñigo a la hacienda.
Además, ella tiene que ayudarme a preparar el terreno con mi mamá. Con pruebas o sin ellas, la traición de íñigo va a ser un golpe muy duro para mi pobre madre.
Por supuesto que no le quiero dar herramientas a nuria para que me acuse de nada. Ya una vez le dije que ella hiciera lo que se le diera la gana, pero que las niñas iban a estar contigo.
Solo hay que hacer las cosas bien. Eres un lizárraga, contamos con la simpatía del alcalde y eso siempre ayuda en un juicio.
Claro que ayuda en un juicio, sí. Pero es que tú eres demasiado impulsivo, tienes que actuar con la cabeza fría.
Buscar o fabricar pruebas para que nuria aparezca como una mala influencia para tus hijas. Ya se lo había pedido a mi abogado.
- sí. - entonces espera que él te las dé para quitarle a las niñas.
Mira, el día que nuria se metió con otro hombre... Lo de ustedes se terminó para siempre.
Yo jamás te dejaría volver con ella. Tú eres un lizárraga y debes tener dignidad.
Pero si yo soy el primero que no quiere nada con ella. Mujer pásale.
- gracias. - ahí está nuria.
Sí. Qué bueno que viniste.
Suspira - te oí muy mal por teléfono. - es que sigue sin contestar.
¿tú crees que me pueda quitar a mis hijas? No, no, no, eso es casi imposible.
O sea, él solo lo dijo para amenazarte. De verdad es muy difícil quitarle los hijos a la madre.
Tienes que ser muy negligente para que lo hiciera. Sí, sí, eso me dijo ceci.
Pero ya sabes que los lizárraga son gente muy poderosa. Bueno, pues para eso existen las leyes, para que nos juzguen a todos por igual.
Es que... Solloza solo de pensar que...
Que me pueden separar de ellas, yo me muero, porque de verdad yo le puedo perdonar todo, pero no, que me quite a mis hijas así, no. Nuria, íñigo solo quiere hacerte sufrir, que la pases mal, sobre todo ahora que sabe lo nuestro.
El único que tiene todo que perder es él. Él sigue cometiendo faltas y faltas muy graves.
Además, está por salir la orden de restricción y se va a notificar en cuanto esté autorizada, así que pronto no podrá acercarse a ti. Sí, me urge, me urge que eso suceda.
Le voy a volver a llamar. Notificación tono celular contesta ese teléfono.
Si es nuria, dile que le vas a ir a dejar a las niñas más tarde. Bueno.
¿por qué no me contestabas? ¿qué quieres?
A mis hijas, íñigo. Yo te pedí que me las trajeras a las siete, no me contestas.
No confío en ti y voy por ellas. - ahorita mismo.
- a ver, están con mi mamá y a las siete en punto van a estar en tu casa. Íñigo, si no me las traes...
Ya, deja de amenazarme, ¿sí? Que yo sí soy un padre responsable.
Es lo más que puedo hacer. Dijo que las va a traer.
Él debe saber que el secuestro de menores es un delito muy penado. Oye, juanjo, perdóname, pero no quiero que las niñas te vean aquí cuando regresen.
Ah, sí, no te preocupes. Solo quiero que sepas que yo no le tengo miedo a íñigo.
Sí, sí, es que no es por íñigo, es por ellas. Ah, entiendo, no te preocupes.
No, no te preocupes. Eh, hablamos en la noche.
Zacarías estoy seguro que es contigo con quien quiero pasar el resto de mi vida. Aitana estás loco.
Zacarías estoy loco por ti. Qué bonito cuando te veo, ay qué bonito cuando te siento solloza aitana y zacarías ríen y hablan junto a mí qué bonito cuando me hablas, ay qué bonito y eso que cuando me conociste eras un cachorrito cuando nos dejamos de ver.
Ríe lobito. - ay, qué hermoso.
- es un milagro. No puedo creer que estés aquí, adriana.
No lo puedo creer. No, eh...
Te dije que me estás confundiendo, no, yo no soy adriana. - no, no, tú eres...
Ponerme ya a cantar como siempre lo hacíamos los dos que mi cuerpo no para de notar hombre zacarías, ¿estás bien? Conmigo siempre está que nunca...
No. No, no, no estoy bien.
Gruñe ¿quieres más agua? - no, así está bien, gracias.
- ¿a quién le escribes? A mis hermanos.
Acabo de convocarlos a una reunión hoy en la tarde. Bueno, no esperes demasiado de íñigo.
No puedo quedarme un minuto más con esto. Mi amor, me tengo que ir.
Luciano nos vemos en la noche, ¿sí? Ok.
Bueno, aquí te espero. Por fa, mantenme al tanto, ¿sí?
Me cuentas. - sí.
- te amo. Gracias.
- suspira te amo. Notificación pitido papá.
¿dónde estás? Te he estado llamando.
Contesta o llámame. La presión está perfecta.
Me hace bien tener a mis nietos aquí. Ojalá y muy pronto se queden aquí para siempre.
¿para siempre? Sí.
Nuria ya se está revolcando con otro cuando debería estar reconstruyendo su matrimonio, pero se acabó, ¿eh? Al igual que larisa, ya no cabe en esta familia.
Celular ay, perdón. Perdón, no lo puse en vibrar.
Ay, contesta. No, no, no se preocupe.
- más tarde yo me reporto. - te digo que contestes.
Notificación sí, eh, ¿qué tal? ¿cómo está?
¿le importa si le llamo más tarde? Es que estoy en horas de trabajo.
¿o es algo importante? No he podido hacer lo que me pediste.
Necesito más tiempo. Ay, no.
No, no, no creo que sea posible. A ver, yo estoy dispuesta a conseguir lo que me pediste, pero luciano no puede ver ese video.
Pues entonces hágalo, porque le queda poco tiempo. Hasta luego.
No, a ver, oye, aita... Tono pitido ¿un asunto importante?
Ay, señora, cosas de trabajo. Necesitaban de mis servicios y me presionaban con que si no aceptaba iban a contratar a otra enfermera.
Pues que lo hagan, ¿eh? Porque tú de aquí no te vas hasta que yo esté bien.
No se preocupe. A mí me gusta terminar con mis compromisos y con mis metas.
Me da gusto escucharte. Un dolor profundo un dolor presente que invade mi calma así, la vida tan de repente juega con nosotros dos el amor que llega cuando menos piensas cambiando todo cambiándome la vida abrázame y besa así mis labios con esa pasión no ves que estoy partida entre el odio y el amor mi pobre corazón ha traicionado el plan ya nada es igual tómame y muéstrame el amor por primera vez quisiera olvidar mi pasado de una vez ha sido tan cruel es mi verdad oculta que siempre llevaré gime papá, no creí que estuvieras aquí.
Estaba en la hacienda ayudándole a desinfectar las verduras. Pero se me olvidaron mis medicinas y vine a tomármelas.
Ah. ¿y tú?
- ¿qué traes? - suspira nada.
¿crees que no te conozco o qué? Esa miradita.
¿problemas con aitana? A ver, cuéntame, ¿por qué se pelearon?
No nos peleamos. Me duele en el alma que ella no me ame como...
Como la amo yo y... Juventino uh.
Pues así va a estar difícil que la cosa funcione, mhijo. Y más si quieres algo serio con ella, porque si habiendo amor a veces es difícil entenderse...
Imagínate sin que lo haya. Sí, lo sé, papá.
Pero, a pesar de que ella ha sido sincera conmigo, yo no pierdo la esperanza, no pierdo la fe de que lo nuestro se dé, porque, además, quizá haya algo que nos pueda unir para siempre. ¿qué cosa?
Algo de lo que todavía no puedo platicarte. Y no me preguntes más que no te lo voy a decir.
- me voy al rancho, ¿eh? - no, no...
No te vayas, hijo. No me dejes intrigado.
Zacarías me tengo que ir. Me fui...
Perdón. Rolando, qué gusto verte.
¿cómo estás, comandante? Pues sorprendido de que estés por acá, pero...
Dime, ¿en qué te puedo ayudar? Bueno, quiero saber más información sobre el tipo que mandó a investigar a mi papá, al que le apodan el negro.
Perdón, pero... No sé de quién me hablas.
¿cómo? Mi papá me enseñó un reporte sobre ese hombre.
Pues no sé a quién se lo habrá pedido porque, por mi oficina, no pasó. - pero si tú eres el encargado de seguridad.
- sí. Pero a mí tu papá no me pidió nada de datos sobre ese hombre.
Qué extraño. Sí, el negro.
¿qué sabes de él? ¿y para qué convocaste una junta?
Es para un asunto del rancho, pero lo vemos en la oficina. No, no funciona así.
Debiste haberme consultado a mí antes de convocar a los demás, para asegurarte que yo pueda. No te olvides que ahora soy el jefe.
Eloísa ya, dejen de hablar de negocios. Hay que celebrar que mis tres nietas están aquí.
Sí, hace mucho que no estábamos juntas las tres. Yo me quiero quedar a vivir aquí.
Yo igual, abu. Eloísa créanme que eso alegraría mi vida.
¿mmm? Y quizá pronto puedan hacerlo.
Música hola. - hola, ceci.
- ya estás más tranquilo, ¿no? Por eso me invitaste a comer.
Mmm, sí, sí, sí. Y pide lo que quieras.
Yo no tengo mucha hambre. Entonces, ¿para qué me invitas a comer?
Porque me urge hablar contigo. ¿y ahora de qué?
Ceci, me quedé sacado de onda con lo que hablamos en la mañana. - uh, gael.
Si te pones en ese plan, las cosas no van a funcionar. No te preocupes, ceci.
Ya no va a ser así. Ah, pues qué bueno.
Vamos a pedir unas chelas, ¿no? - ¿dónde está el mesero?
- no, no puedo. Tengo que regresar a trabajar.
Así que... Suspira mejor vamos al grano.
¿al grano de qué? Ceci, te juro que lo intenté.
Quise adaptarme a ti, ser alguien que no soy. Y creo que no estamos en el mismo canal.
Así las cosas no van a jalar. Lo que pasa es que no puedo vivir el presente como tú.
Te juro que me duele porque te quiero. De verdad te quiero.
Pero mejor aquí la dejamos. No manches, este flan está buenísimo.
- ay, ¿te gustó? - sí, muchas gracias.
- ¿vamos a la oficina? - pues sí.
Y ojalá igual valga la pena la convocatoria esa porque estás quitándome el tiempo con mis hijas. Ya, íñigo.
Ya no reniegues. - ¿eh?
- seguramente es importante, vamos. - sí, sí lo es.
- mamá, gracias. Provecho.
- pásenle. Con permiso.
Niña adiós. Eloísa bueno...
Mmm. Mmm.
Tu papá estaba muy serio, ¿no? Sí, yo le pregunté si algo le preocupaba, pero me dijo que no.
- ¿quién sabe? - ¿no?
Ojalá sea cierto. Ya no quiero pleitos entre ellos.
Espera, hija. ¿dónde vas?
Todavía no acabo. Solo voy al baño rápido y ya.
Señora, otra vez voy por sus medicinas. Está bien.
Belinda tose arcadas descarga - belinda hola. - ¿estás bien?
Sí, ¿por? Me pareció escuchar que volvías el estómago.
No, no, nada que ver. Yo no estaba haciendo eso.
¿de qué se trata? Habla, ¿eh?
Porque yo no tengo mucho tiempo. Voy a ser claro y bien directo.
Ok. ¿me puedes decir por qué traicionaste a la familia?
¿de qué estás hablando? Sabes perfectamente de qué estoy hablando.
Tú estabas enterado de que amador rubido estaba en bancarrota y que, con el negocio que nos propuso, nos iba a estafar. ¿qué es lo que dices, luciano?
Íñigo, ¿es verdad lo que está diciendo luciano? ¡a ver, claro que no!
Y cuando yo me enteré del engaño de amador, ¿qué hice? Se los dije.
Ya era demasiado tarde. Ten un poco de dignidad y reconoce ante tus hermanos lo que hiciste.
Música - ¡no! - ríen - niña mmm.
- no pasa nada. Oye, ¿vamos a ver a camilo?
Me parece bien. Tiíta, vamos a ir a las caballerizas.
Bueno, está bien, pero cuida bien a tus primas. Sí, no te preocupes.
Vamos. Señora, me dijo micaela que quiera hablar conmigo.
Ah, sí. ¿cómo sigue juventino?
Mejor. Ya hasta me anda ayudando en la cocina, porque se aburre en la casa.
Pero el doctor dijo que se quedara en reposo. Pues sí, pero ya ve cómo es de necio.
De todos modos, dile que se cuide y que no va a manejar hasta que el doctor lo dé de alta, ¿mmm? - sí, señora.
- eloísa bueno. - yo le digo.
Ah, y otra cosa. Te voy a pedir que no andes diciéndole a nadie que yo te protejo a ti y a tu familia, porque solo me metes en problemas, ¿mmm?
Ya hasta me fue a preguntar luciano por qué su padre los dejó en su testamento, ¿mmm? Disculpe, señora, pero es que a toda mi familia nos parece un poco extraño.
Que no te extrañe. Mi marido era de buen corazón y eso debe bastarte.
¿entendido? Sí, señora.
Que no vuelva a pasar, por favor. No quiero que otros empleados vayan a querer lo mismo.
Está bien, señora. - puedes retirarte.
Pasa. - con permiso.
Qué manera de tratar de hacerme quedar mal porque no aceptas que estoy haciendo un mejor trabajo que el tuyo, luciano. No seas cínico, íñigo.
Luciano, según tú, ¿qué fue lo que hizo íñigo? Vicente inzunza, el periodista financiero, lo tenía al tanto de todo.
A ver, ¿eso qué? ¡eso era algo que sabíamos todos!
Sí, lo que no sabíamos es que ese hombre te informó que mi suegra estaba en bancarrota mucho antes de que firmáramos el contrato. ¡deja de decir estupideces pues, luciano!
A ver, si hubiera sabido, hubiera evitado el convenio. Bueno, pues yo espero que sea verdad, porque perdimos muchísimo dinero.
Eso a él le importó muy poco. Íñigo fue capaz de hacernos perder mucho dinero como empresa, y a mí en lo personal, con tal de quedarse al frente de todo y hacerme a un lado.
Ahora ya me queda muy claro por qué exigió que yo entrara con el 50% y el rancho con el otro 50%. No, no te quieras hacer el centro del mundo, ¿sí?
Yo no soy tan estúpido como para poner en riesgo nuestro negocio. - pues lo hiciste.
¿eh? Con mucha astucia, te las ingeniaste para que el rancho sony invirtiera la mitad y que las pérdidas fueran menos para cada uno de ustedes mientras que yo perdía mi patrimonio y mi futuro.
¿eso es verdad, íñigo? - claro que no.
- bueno, ¿cómo quieres que te creamos? Íñigo, si nos queda claro que siempre has soñado con tener el puesto de luciano.
Vicente inzunza me lo confirmó personalmente. A ver, atrévete.
Niégalo frente a mí, frente a mis hermanos. A ver.
Pensé que eran las niñas. Íñigo te dijo que te las trae en la noche.
Ya sé, pero es que estoy desesperada. Ya las quiero aquí y entonces se me hacen eternas las horas.
¿cómo te fue con gael? Mal, me mandó a volar.
- ¿qué? - sí.
Él quiere algo más formal. Pues perdón que te lo diga, ceci, pero qué bueno que terminaron porque, la verdad, los castillos son muy tradicionales.
Además, gael te adoraba y tú no lo valorabas. No es cierto.
Yo lo trataba bien, nada más que él es muy aferrado y yo no quiero compromisos. Pues, con más razón.
Pues es que yo no siento la necesidad de amarrarte una persona. Si vas a construir algo con una pareja, pues sí tienes que hacer un compromiso.
No, pues estoy muy sacada de onda. Te dolió.
No sé. Pues sí sé, si estás acostumbrada siempre tú a terminar a las parejas y ahora te tocó del otro lado.
¿tienes una sola prueba de lo que estás diciendo? Las voy a tener.
Voy a probar que estuviste a punto de hundir a la familia. - sí, pero, hasta ahorita, eso ya lo hiciste tú, ¿verdad?
No yo. Yo te voy a demostrar que el único que quiso perjudicar a la familia escondiendo información fuiste tú, íñigo.
Estoy seguro que el negocio con la transnacional astral ya lo venías cocinando desde hace tiempo porque nadie consigue un contrato así de un día para otro, nadie. Es evidente que lo que te duele es ver que estoy siendo mejor que tú.
- hermano ya. ¡si es verdad, habla!
Hagamos lo siguiente. ¿por qué no mejor hablamos con el reportero?
Lo que está diciendo luciano es muy grave. - ah...
Hablemos con él, que nos explique por qué él dice que tú ya sabías que nos iban a estafar. - ya.
- mateo sí, sí, sí. Pero, primero, tendríamos que hablar con nuestro abogado.
Aunque íñigo no supiera nada, si ese periodista lo sabía y por eso pudo armar el reportaje tan rápido, proteger a un estafador es un delito. Me parece muy buena idea.
Vayamos los cuatro a buscar a inzunza y que nos acompañe el abogado a ver si, frente a todos, puede seguir mintiendo. Música - a ver, inténtalo.
- primero tú. Ríe tranquila.
Muy bien. Aquí hay paja.
Esperen, niñas, ahorita vengo. Gael.
- hola. - hola, ¿cómo estás?
Yo bien, ¿y tú? Bien, bien.
¿estás seguro? Tu cara dice otra cosa.
- ¿de verdad? - sí, estoy bien.
Bueno, no estoy bien. Terminé con ceci.
¿y eso? Yo...
Te veía muy contento con ella. Pues sí, pero es difícil una relación cuando ves la vida tan distinta.
¡dejemos de pelear! ¡no, que no, dije que no!
A ver, están locos si creen que esta es la manera de arreglar las estupideces que está diciendo luciano. Yo no voy a permitir que seamos de nuevo el hazmerreír de la prensa.
¿lo oyeron? Mateo, háblale al abogado.
Íñigo se siente acorralado, está dando patadas de ahogado. ¡van a hablar con el abogado cuando tengas pruebas!
Porque, hasta ahorita, todo son palabrerías. - ríe - yo...
Yo sí tengo pruebas de que arreglé las cosas con los gringos, de que llegamos a un acuerdo. Obviamente, también, el primer contrato por la sal ya está firmado, ¿no es cierto?
¡esos son hechos, no palabras! - no desvíes la atención, íñigo.
Reconoce por las buenas los problemas que provocaste. O vas a tener que hacerlo por las malas.
¡que yo no provoque nada, a ver! Al contrario...
Les estoy salvando el pellejo a todos. No, muchísimo cuidado también.
Voy a aclarar de una vez con decirle cualquier cosa a mi mamá. Si algo pasa, tú vas a ser el responsable.
¿entendiste? A mi mamá no le van a decir nada y no la metan en esto.
- luciano estoy de acuerdo. - ¿cómo piensan hacerlo?
Mi mamá se entera de todo, por dios. Sí, lo sé, pero, tarde o temprano, íñigo va a caer.
Y todos van a saber quién es realmente un pobre, ambicioso, resentido, capaz de traicionar a su propia familia. - ¿sí?
Pero, hasta ahorita y aquí, no hay otro culpable que no seas tú. ¿cierto?
- hermano ey, ey, tranquilo. ¡contéstame!
Yo, sinceramente, la verdad, me niego a creer que íñigo sea un delincuente. Sí, es impulsivo y egoísta.
Pero, de ahí a traicionarnos, hay un abismo. Si lo que dice luciano es verdad, íñigo, nadie te lo va a perdonar.
Está bien, está bien, está bien. Yo les voy a demostrar quién es el traidor.
¿sabes qué, luciano? Yo no quiero seguir perdiendo mi tiempo escuchando tus estúpidas teorías de conspiración.
¿sí? Tengo cosas que hacer, voy a ir a ver a mis hijas.
Y... No te preocupes, al rato se me pasa.
- bueno. - ríen bueno, nos vemos.
- adiós. - adiós.
Íñigo ¡ey, ey! Mateo, mateo, mateo, a ver, a ver.
Espérate, te quiero oír. ¿tú qué piensas o qué?
¿por qué no quisiste ir a hablar con inzunza? Hubiera sido más fácil aclarar todo de una vez.
A ver, sí, te entiendo, pero tú no conoces a los periodistas, ¿sí? El solo hecho de ir en este momento con él lo va a hacer publicar, lo va a hacer un escándalo y eso nos va a afectar a nosotros.
Ese es su trabajo, el nuestro es asegurar los contratos del rancho, ¿lo entiendes? En eso tienes razón.
Sí, por supuesto que tengo razón, por eso no le puedo dar entrada a las calumnias de luciano. Ya.
Pero ese periodista es amigo tuyo, si tú se lo pides, no va a decir nada. - ay, ay, sí, podrá ser muy mi amigo, pero una nota, y de ese tamaño, es algo muy importante para él.
Yo ya aprendí algo, no confío en nadie. Si no me crees, viste lo que pasó con luciano, con su suegro, ¿verdad?
- íñigo, dime la verdad... ¿te enteraste antes de que saliera la nota?
¿sí o no? Sí, sí, pero 20 minutos antes, como se los dije a todos.
Mateo, yo te juro por la vida de mi mamá que soy inocente de lo que me está acusando luciano. No es que él esté exactamente mintiendo, pero, seguramente, larisa está tratando de salir bien librada y allá atrás le está tratando de lavarle el cerebro, ya sabes.
Lo único que no entiendo es cómo íñigo se va a exponer a perder tanto dinero. Para disimular, para que no lo descubriéramos.
Él prefería perder dinero... Pero ganar la dirección del rancho, la mirada de mi mamá...
Y quedar ante todos como un héroe. Sí, claro, íñigo sería capaz de todo eso, pero...
Algo dentro de mí no lo quiere creer, ¿sabes? Claro.
Bruno, estás en todo tu derecho de creerlo o no y... Y no tienes por qué tomar partida.
Yo sé, yo sé, pero... Pero se tiene que saber la verdad, se tiene que decir la verdad.
- y yo lo voy a hacer. En serio, bruno, no te preocupes, yo lo voy a hacer.
- ¿qué pasa si tenemos algo más, otro tipo de información y no solo el testimonio de este reportero? Porque si no les plantamos, él no va a sostener lo que dijo enfrente de íñigo, ¿sabes?
Suspira no lo puedo creer. A ver, vicente, más te vale que no se te ocurra traicionarme más de lo que ya lo hiciste al hablar con mi hermano, porque si no, entonces vas a saber de lo que soy capaz.
Y háblame en cuanto escuches este mensaje. Pitido ¡niñas!
¡eh! Se te cayó.
Vengan para acá. Oigan...
Las voy a tener que llevar a casa de su mamá. Pero nosotras no queremos ir con ella.
Nos dijiste que nos podíamos quedar aquí contigo. Ven, vengan.
Ya. Yo lo sé, yo lo sé.
Y créanme algo, a mí me encantaría que lo hicieran, ¿sí? Y sobre todo a su abuela.
Seríamos felices de tenerlas aquí, pero... Pero...
- pero ¿qué? Debo tener el permiso de un juez para hacerlo.
Sí, sí. Desgraciadamente, en este momento yo no lo tengo.
Pues consíguelo, papá. Sí, eso es lo que voy a hacer, se los juro.
Pero ahorita no puedo ir en contra de los deseos de su mamá porque saldríamos perjudicados. Pero a mi mamá no le importamos.
Sí, y eso ya lo sé. Pero tenemos que demostrárselo también a las autoridades.
Así que, por el momento, ténganme paciencia, su mamá no debe de saber nada de nuestros planes y no quiero que peleen con ella. - ¿no?
- pero es que mi mamá es mala. Sí, sí, mi amor.
Lo sé y tienes razón. Yo también estoy sufriendo porque ella me echó de la casa, porque me tiene viviendo lejos de ustedes.
Pero nosotras no queremos estar lejos de ti. No lo van a estar.
¿todo bien, señor? No, no, todo está...
Patas para arriba. Eso significa que le fue mal en la junta con sus hermanos.
Sí, íñigo es un cínico, lo negó todo y ahora es su palabra contra la mía. Yo le dije que iba a necesitar pruebas.
Sí, lo sé. ¿tú estás bien?
Sí. Sí, gracias.
Iba a ir a caminar un poco, a tomar aire fresco. La tarde está muy agradable.
¿te importa si te acompaño? Creo que...
Creo que me vendría bien relajarme y tomar un poco de aire fresco y... Te cuento lo que pasó en la junta, si quieres.
- sí, sí, quiero. - luciano suspira yo creo que contarme sus problemas le puede servir mucho de...
Desahogo. ¿sabes?
Tu... Compañía...
Siempre es sanadora para mí. Para que estén felices, ¿saben qué vamos a hacer?
Vamos a ir a recoger ahorita mismo unas tablets nuevas que les encargué. Ríe y ahí les voy a abrir una cuenta donde ustedes se van a poder comunicar conmigo por mensaje.
¿sí? ¿les parece bien?
¿tipo cel? Ándale, sí, algo así, por el estilo.
Pero necesito algo, que ese sea nuestro secreto. Ahí me van a poder contar todo, absolutamente todo lo que pasa en la casa y lo que haga su mamá.
- ¿están de acuerdo? - sí.
- sí. - ah, ¿verdad?
Sí, yo sí. Gime ahí voy por las tablets, ¿verdad?
Oigan, voy a buscar el sushi. - va.
- te acompaño. Ay, nada...
Nada más no se tarden, por fa. - sí, ¿estás bien?
- sí, sí, sí. - ríe - te ayudo, a ver.
- gracias. - ¿quieres manejar?
Ay, las servilletas. ¿dónde están?
Bruno carraspea antes de que empieces, larisa, qué bueno que estamos aquí solos tú y yo porque quería platicar contigo después de todo lo que pasó y nos entramos de íñigo. Ay, sí, ya sé, luciano está muy afectado.
Pues sabes, fue el que más perdió con todo esto. Ah, sí.
- dímelo a mí. - sí, no quiero que pienses que no sé que también perdiste mucho, ¿sabes?
Pero... Lo que pasa es que luciano no le quiere decir nada a mi mamá para no alterarla y mira, lo entiendo, pero si no le decimos nada, íñigo sigue siendo igual.
Es que estoy totalmente de acuerdo, pero solamente eloísa tiene la autoridad de obligarlo a decir la verdad y tampoco es que se pueden esperar hasta que esté completamente recuperada. Sí sabes que pueden pasar meses...
Sí, sí, yo sé, pero nadie quiere esa responsabilidad, ¿sabes? A ver, yo estoy segura de que eloísa igual lo va a agradecer a quien se lo diga.
Y el indicado serías tú. Madre ay, hola.
- hija hola. - madre qué bueno que ya llegaron.
Pásenle. ¿cómo están?
¿cómo les fue? - bien.
- ¿bien? - ambas adiós, papi.
- hermosas. Las amo, qué bien nos la pasamos, ¿verdad?
- sí. - mis chiquitas bellas.
- vayan, diviértanse. - sí.
Ríe ¿por qué tienen unas tablets nuevas? Bueno, si no puedo tenerlas conmigo, al menos puedo consentirlas con eso, ¿no te parece?
No, no me parece. Pues entonces, por favor, sé más flexible.
Supongo que sabes que ellas no la están pasando bien. ¿hablaste con ellas?
¿sobre qué? ¿sobre ti?
No. A ver, yo nunca les voy a decir nada malo a mis hijas sobre su mamá, pero tampoco te voy a defender.
Sí, a ver, tú eres el más noble de tu familia y también quiero aprovechar para agradecerte que estés aquí y que, pues, no me hayas dado la espalda. Nada que agradecer, ¿sabes?
Si luciano confía en ti, yo confío en ti. Él es mi ejemplo a seguir.
Es el único hermano que me hace sentir que importo en esta familia, ¿sabes? Ay, pero luciano te adora.
No, yo lo amo. Es mi hermano favorito.
Nunca peleamos. O sea, peleamos hace poquito por aitana, pero ya está ahí, ¿sabes?
¿cómo? ¿por qué?
¿qué pasó con ella? - ¿con aitana?
- ajá. ¿sabes?
Prefiero no hablar de eso ahorita. No, a ver, siempre es bueno hablar con alguien de ese tipo de cosas.
No sé, a lo mejor como mujer te puedo dar buenos consejos respecto a ella. Y si quieres un consejo...
Pues ya, no les des un mal ejemplo. Mira, tú no me puedes criticar como mamá, íñigo.
No. No, no, no, no.
Bueno, pues entonces, si quieres vivir con el libertinaje ese que lo hace tu hermana, te voy a pedir que tú seas más cuidadosa. Aún no estamos divorciados, ¿sí?
Y tu relación con juan josé les puede hacer mucho daño. Mira, yo las quería fuera de ese tema, pero lo descubrieron sin querer.
Y eso solamente habla del mal trabajo que estás haciendo con ellas y es que tu calentura por tu abogado está afectando a mis hijas. Eso no lo puedes negar, nuria.
- te estás equivocando. - no, no, tú...
- y mucho. - no, tú solo me quieres quitar a mis hijas y buscar pretextos.
- no te las voy a quitar. O bueno, al menos que tú me des motivos para hacerlo, porque entonces sí...
Podría saber de lo que yo soy capaz. A ver, siéntate, ven.
Cuéntame, ¿qué te hizo aitana? Lo voy a resumir.
Sí. Prácticamente, me hizo sentir o creer que ella y yo teníamos algo.
Me ilusionó. Me estuvo dando entrada, ¿eh?
Mucho tiempo. Cuando regresé de la clínica, me enteré que estaba...
De novia con zacarías. Carraspea o sea, no sé, como que...
Como que esa pareja es medio extraña, ¿no? Son muy diferentes.
- sí. - a ella me la imagino, no sé, con otro tipo de hombre.
Pues obvio, la traté de hacer entender que ese tipo de hombre era yo. Pero zacarias está vuelto loco por ella y...
Y pues me, me la ganó, ya. Larisa claro que te interesa, por eso me seguiste al motel.
O si no, dime, entonces, ¿qué estabas haciendo ahí? Aitana estaba esperando a zacarías.
A ver, bruno... Me da mucha pena decirte esto, pero, a ver.
Aitana se enredó con zacarías desde que llegó. A los poquititos días de que empezó a trabajar en la hacienda, ya estaba con él.
¿cómo sabes eso? Bueno, nada más júrame que no vas a decir nada y te lo cuento.
- te lo juro. En especial no quiero que aitana lo sepa, ¿eh?
Zacarías... Gracias por venir.
Tú sabes que, cada vez que me necesites, aquí estaré. No sabes cómo lo valoro, sobre todo...
Porque en la mañana no, no quedamos muy bien. - entonces...
Sí. - oye.
Mira, perdón, perdón, ¿sí? Para mí no es fácil aceptar que luciano está logrando lo que yo no he podido.
- tenía que ser honesta contigo. ¿tú crees que a mí me gusta esto?
A mí me cuesta mucho trabajo asumirlo, pero uno no tiene control de lo que siente, de lo que otra persona le provoca. Lo sé, pero yo no me doy por vencido tan fácilmente.
Sí, todo sería más fácil si pudiéramos mandar sobre el corazón, pero no se puede. A ver, un día le reclamé por estar p--------- a luciano, me dijo que no, que no quería nada con tu hermano, que porque ya andaba con zacarías.
Incluso admitió que se citaban en un motel para verse. Gime o sea que sí me estaba viendo la cara y estaba jugando conmigo.
Perdón, eh... Larisa chista ay, perdón.
O sea, si te lo estoy contando no es para que te sientas mal... Sino que para que te des cuenta que pues sí, esa mujer no vale la pena.
Ay. Bruno, nada más te pido que tengas mucho cuidado con él y que cualquier cosa rara que veas, sí hay que decírselo a eloísa.
A ver, aitana no me cae mal, es encantadora, es superprofesional, pero sí me da mucho coraje, pues, verte así y que se haya aprovechado de tus sentimientos para divertirse un rato. Gruñe - perdón, perdón, perdón.
- no, perdón tú. En fin, a ver, te pedí que nos viéramos porque hoy vi algo entre mateo y ximena que me desconcertó muchísimo.
- ¿qué pasó? ¿qué viste?
Pues que estábamos en el comedor y como que le acarició el brazo mientras ella estaba sirviendo la comida y ximena le correspondió. Y tengo la impresión de que ya hay algo entre ellos.
- maldito infeliz. - por eso, por eso.
- desgraciado. - sí, y no podemos esperar más, ya tenemos que...
Que buscar la oportunidad de desenmascarar a mateo. Ya fallamos con lo de las fotos, pero ahora tenemos que actuar ya, ya, antes de que sea demasiado tarde.
- ambos gimen - señor mateo. ¿en qué quedamos?
- ¿mmm? - ay, perdón.
- ay, ay. - mateo jadea ay, no quiero que piense que estoy mal, pero...
¿quieres que pare? - sí.
- ¿quieres que me detenga? Sí.
Ay. Perdóname.
Es que todavía no supero la pérdida de... No tienes por qué pedirme perdón.
Yo entiendo y... La verdad es que...
Es que yo me siento tan a gusto contigo... Que puedo esperar hasta que sea el momento indicado.
Gracias. En ese caso, me voy.
No, no, no, espérate. Podemos dormir abrazados, de cucharita.
No, ximena, no, no, no, porque yo no me podría controlar estando a tu lado. - prefiero...
Prefiero irme. Quiero respetarte.
¿sí? Descansa.
Buenas noches, mi amor. Buenas noches.
Íñigo, ¿qué haces aquí? Salí a tirar la basura.
Ajá. Pero mira lo que son las cosas.
Te veo saliendo del cuarto de ximena. Abrázame y besa así mis labios con esa pasión no ves que estoy partida entre el odio y el amor mi pobre corazón ha traicionado el plan ya nada es igual tómame