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Música me está pasando algo contigo y me parece que no quieres que nadie sepa cosas de ti. ¿y qué crees que te estoy ocultando?
Tu pasado. ¿y tienes que saber el pasado de todos los que te rodean?
No, no de todos, quiero saber el tuyo. Hay mucho misterio alrededor de ti.
Rumores, chismes de gente ociosa. Yo creo que sí hay algo.
El pasado te deja huella, te marca, define quién eres. No, te equivocas.
El pasado te forja, pero no define quién eres. ¿es cierto que tu marido está grave?
¿y finges que renato no te importa? No finjo nada.
Tienes miedo de enlodarte el alma. El deseo no tiene moral.
Pero tiene consecuencias. Doña juanita...
Doña paloma, gracias por los arreglos que hizo para la boda de mi sobrino. Quedaron hermosos.
Qué bueno que le gustaron, los hago con mucho gusto. ¿es nueva en la parroquia?
No, no. Vine a ver a doña paloma para un asuntito de esos que nadie se puede enterar.
No las entretengo, doña paloma. Voy a prenderle su vela a san juditas.
Doña paloma, ¿le gustaría que todo el mundo se entere de sus intenciones con mi hombre? Déjame en paz.
Hay muchas cosas que prefiero que se queden en el pasado. Yo quiero saber de ti.
Vengo luchando hace años en no parecerme a nada de lo que fui. ¿fue tan malo?
¿qué? Prefiero olvidarlo.
A nadie debería importarle. A mí sí me importa.
El día que te llevé el botiquín, te vi la espalda. Estás lleno de cicatrices.
Tienes un tatuaje. ¿qué es todo eso?
¿qué te pasó, renato? Como tu esposo se te está muriendo, ya le estás buscando sustitutos.
Te acostaste con renato. ¡cállate!
Yo no sé quién te dijo de la salud de mi marido, pero a él lo respetas. No lo respetas tú y ¿esperas que yo sí?
¿quién eres para juzgarme? Soy una mujer capaz de hacer lo que sea por lo que es mío.
Renato es mío. Háblalo con él, no conmigo.
Claro. No te acostaste con él todavía, pero nada más estás provocándolo.
Eres una buscona. ¡basta!
De verdad, no te metas con renato. Tu pasado está escrito en tu cuerpo.
Quizá necesites hablar de eso. Lo que viste no se pregunta ni se vuelve a mencionar.
Pasaste por cosas muy fuertes seguramente. Lo que cargo en la espalda lo cargo solo y así debe seguir.
Yo te puedo ayudar con ese peso, renato. No te pedí ayuda.
No intentes rescatar a quien no lo necesita. Lo que tengo en la espalda es el mapa de donde vengo y a donde no regresaré jamás.
¿paloma? ¿paloma?
Te voy a desenmascarar frente a todo el pueblo. No te tengo miedo.
Y con tu actitud, menos. Vaya...
Hasta que por fin estás sacando el cobre. Yo no tengo un cuchillo para amenazar a nadie.
Pero tengo un fuego que nadie conoce. Y soy capaz de hacer lo que sea por lo que quiero.
¿cómo? ¿tu hija no se va a regresar a la capital?
No, ¿por qué lo preguntas? Lo que pasa es que me enteré que hubo un accidente en tu hacienda.
Y bueno, pensé que eso le iba a hacer desistir de quedarse aquí en el pueblo. No, al contrario.
Ahora quiere aprender todo sobre cómo comercializar el azúcar para más adelante poner su propio negocio. De hecho, paloma me sugirió que viniera para ver si nos pudieras hacer el favor de guiarla.
Claro, claro, claro que sí. Conmigo cuentas perfectamente bien.
Nada más que te aclaro, no va a ser fácil el proceso. Bárbara tiene el carácter para triunfar.
Bueno, con un padre como tú, ¿cómo no? Te sugiero que se venga un tiempo a trabajar aquí con nosotros.
Aquí te la vamos a asesorar bien. Maravilloso, gracias.
¡muchachos! ¡bien!
Miren, regresó la señorita bárbara. Bienvenida, señorita.
Gracias. La mera, mera aquí está.
No cabe duda que por sus venas corre la sangre de los cruz. ¿saben qué aprendí, muchachos?
Que lo difícil no es inspeccionar, cortar o moler la caña, sino aguantarme las ganas de venir a trabajar con ustedes. ¡eso!
Pues mucha plática, muchachos. La chamba no se hace sola y luego el sol quema las ganas.
Pues a mí no se me quitan las ganas. Además, hay que recuperar el tiempo perdido.
Así es. Pues el tiempo quedó atrás, así que a darle.
A darle de frente y para adelante, ingeniero. Vámonos.
Vámonos, muchachos. Ánimo, ánimo.
¿ya viste, bárbara? Para adelante.
El tiempo pasado, pisado no sirve ni para recuerdo. Está bien.
Vamos a enfocarnos en el futuro. ¿estamos?
Te agradezco muchísimo todo lo que vas a hacer por bárbara. Al contrario, mi querido porfirio, va a ser un placer.
Y para que veas que tu hija va a trabajar en un ambiente absolutamente familiar, te quiero presentar a mi esposa, a mi hijo y a mi cuñado. Te van a caer muy bien.
Solloza celular ¿bueno? Hola, paloma.
¿qué pasó? Íbamos a hablar.
¿por qué te fuiste? Perdón, es que tuve un imprevisto, pero hablamos después, ¿sí?
Bueno... Aguántense.
Vamos a pasar enfrente, ¿ok? Pero no vayan a ver para adentro.
¿qué? ¿no queremos ver si está trabajando?
Claro que está trabajando. No veo a nadie.
No, a ver. Vamos a la otra ventana.
Ay, ven... ¡está guapísimo!
Se los dije. Sí, está guapísimo.
Es un placer conocerlo, don porfirio. Bienvenido, samuel vargas, administrador general, a sus órdenes.
Un gusto. Don porfirio, hasta que se me hace conocerlo.
Mi esposo no para de hablar de usted. Le tiene un gran cariño.
Ay, es totalmente correspondido. Me está demostrando su amistad de una manera que solo un pariente de sangre lo haría.
Lo que pasa es que su hija bárbara quiere aprender a comercializar productos de azúcar. Y para nosotros va a ser un privilegio que venga aquí y mostrarle todo el proceso y enseñarle a hacerlo.
Ah, pues, con todo gusto. Por supuesto, lo que necesite.
Barbarita será una más de la familia. Gracias, gracias, gracias.
¿te sientes mal? Porfirio, ¿quieres que llame a un médico?
¿estás bien? Estoy bien, estoy bien, gracias.
No es necesario. Y de verdad me conmueve todas sus atenciones.
Gracias. ¡paloma!
¡paloma! Paloma, ¿qué tienes?
Dalila, la dueña de la cantina me está acosando y yo no sé cómo manejar esto. Porfirio, de verdad, ¿no quieres que te lleva a tu casa?
No. No, muchas gracias, de verdad.
Ya bastante estás haciendo, ayudando a mi hija en su nuevo emprendimiento. Dile que la espero aquí mañana, ¿eh?
Que la voy a recibir con los brazos abiertos. Mil gracias.
Paulita. Señor.
Gracias. Pobre porfirio, se ve muy mal, ¿no?
Pero qué cómodo para él encargarnos a su hija. Si gustavo se lo ofreció, hay que aceptarlo, georgina.
A ver, yo no lo veo mal. Además, me gustó conocer a su mejor amigo.
Y también al que es nuestro principal proveedor. Oye, ma, ¿y tú conoces a paloma, su esposa?
Ay, claro que no. Yo solo sé que enviudó joven, porfirio, y años después se casó con una muchachita huérfana y pobretona.
Supongo que es esa paloma. ¿quieres?
El calor está canijo, ¿no? Ay, gracias, lopecito.
Sí me estoy muriendo de calor. Ahí está.
Gracias. Como que es bien raro, ¿no?
¿quién? ¿el inge?
Mucho. Pero con eso y todo, la gente lo quiere.
Ay, yo también ya lo quiero. ¿cómo?
No, nada, que si tú conoces o sabes cómo llegó acá. Bueno, pues dicen que un día lo trajo don gustavo.
Y él se dedicó a estudiar y a trabajar como si estuviera salvándose de algo. Es que cada vez que lo veo siento que esconde algo.
No sé, algo oscuro, doloroso. Sé como un secreto que no le quiere decir a nadie.
Voy a llevarle más agüita a los muchachos, con permiso. Ay, renato...
Y yo que te quiero contar todos mis secretos... ¡tan santita, tan rezadera!
¡esa cucaracha de templo! ¿de qué hablas?
Hoy la vi quitarse la máscara. ¿qué traes, jefa?
¿qué tienes o qué? ¡ay!
Se metió a la iglesia a gritarme que yo era cualquiera. ¿te imaginas?
No lo estoy entendiendo. ¿esa mujer cómo sabe que tú y renato se conocen?
Renato encontró mi collar en la feria. Y ella se lo dio.
El día que la conocí yo lo traía puesto. Bueno, ¿y esa mujer y renato qué?
¿son muy cercanos? Pues le dice mi hombre, tú dirás.
Bueno, te había dicho que renato tenía muchas mujeres. Sí, el día que la conocí en la cantina fue muy agresiva conmigo.
Sentí que me invadía. Pero esto fue mucho peor.
Me da miedo que vaya a decir que entre renato y yo hay algo. No, no, eso sería un escándalo terrible.
Me dijo que sabía que mi esposo se estaba muriendo. Y que yo andaba buscando un sustituto, ¿te imaginas?
¿qué le pasa? Le puse un alto.
Pero me da pavor que se ponga a armar un chiste con lo que piensa de mí. Un escándalo de esos destruiría a porfirio y a mi hija.
No, no, no. Y a ti, paloma.
Sobre los avances de la investigación del atentado en la hacienda cruz... No, licenciado, no le puedo dar acceso a la carpeta de investigación.
Lo que sí le puedo decir es que la investigación sigue abierta. Y que también nos están presionando de arriba para apresurar los resultados.
Bueno, muchas gracias por la información, detective. Sí, estamos en contacto.
¿qué te dijo? Pésimas noticias.
¿de arriba qué? Van a seguir con la investigación.
Y el gobernador está presionando para que agarren a los culpables. Cuñado, no es momento para seguir removiendo las aguas.
No hay que insistir. A ver, cuñado...
Hay varias formas de agarrar el toro por los cuernos, ¿no? Vas a ver lo que va a hacer tu cuñado ahorita.
Eliseo, ¿cómo estás? Gustavo rodríguez.
Qué gusto escucharte. Mira, disculpa que te moleste.
Lo que pasa es que... Tú sabes que hacienda cruz es mi proveedor principal de caña.
Y yo siento que todos los atentados que ha tenido esa hacienda van dirigidos a cañera del valle. Además, quiero comentarte que me han amenazado varias veces por teléfono.
Y ahora están amenazando con los fernández, que son mi segunda proveedora de caña más importante. Esto que me dices le da un giro a la investigación.
Voy a dar instrucciones para que te vaya a ver el detective encargado. Muchas, muchas gracias.
Voy a mantener al tanto de todo lo que está pasando, ¿sí? ¿qué hubo?
Hijo, ¿para cuándo quieres que programe la cena con rosa? Ma, ya me di cuenta de tus intenciones y eso no va a suceder.
Rosa es y seguirá siendo mi amiga. Escoger a tu futura esposa es muy importante.
Hijo, tienes que darle una oportunidad a rosa. Soy la más feliz desde que llegaste a mí llegaste para ser lo que yo tanto pedí oye, si me la dedicas a mí, olvídalo, ¿eh?
Yo no ligo en la chamba. Ay, ni eres mi tipo.
Oye, ¿y la jefa? Se subió a su cuarto.
Anda de un humor... Ojalá le puedas cambiar el ánimo, ¿eh?
Porque si no, va a ser una noche larga. Y aquí tu agüita, bien fresquita.
A ver, pablo. Gracias, doña chelo.
Sus tacos son lo máximo. A ver...
Provechito. Tu papá viene en camino y me dijo que quería hablar contigo.
Bueno, ahora que termine la jornada voy. Él dijo que ya.
Ay, chelo, ya voy. Ahora sí que bárbara me calló la boca.
Nunca había visto una señorita de su clase meterse a trabajar así con nosotros. Tiene aguante.
Pues más bien tiene ganas, ¿no? Bárbara es capaz de meterse hasta en el lodo.
No tiene miedo. Sí.
Algún día voy a saber todo lo que ocultas, renato. Bárbara, vámonos.
Arre. Vamos, joselo.
Vámonos. Mira, te lo compré hace días y hasta hoy me acordé de dártelo.
Gracias, maría. No, pues, con esa carita y con esa voz parece que no te gustó.
No me hagas caso. Me enteré de lo de porfirio cruz, su enfermedad.
Sí, lamentablemente es cierto. Solo que es algo que decidimos como familia no comentar con nadie.
Sabes lo que eso significa, ¿verdad? Paloma cruz querrá rehacer su vida y ya le echó el ojo a alguien.
Porfirio, no te puedes ir sin tu medicamento. Mira nomás cómo estás.
Se me olvidó por completo. Ándale, tómatelo.
Pero valió la pena el viaje. ¿fuiste a san luis?
Sí, m'hija. Siéntate, tengo una buena noticia.
¿el doctor te dijo que ya estás mejor? No se trata de mí, sino de ti.
¿qué cosa? Fui a hablar con gustavo para que te ayude.
¿quieres que trabaje con tu amigo gustavo? Sí, para que aprendas todo lo que necesites para comercializar tus propios productos.
¿no te parece una gran noticia? Una gran noticia, sí.
Sí, sí lo es. ¿tengo o no tengo razón lo que te digo sobre paloma?
Bueno, paloma está en todo su derecho de rehacer su vida una vez que don porfirio llegue a faltar, dalila. Ay, maría.
Dudo que esa señora sea de guardar el luto riguroso. Te digo que ya tiene un candidato a la vista.
A ver, dalila, yo no sé qué te estás imaginando, pero paloma no está pensando en eso. Más bien en la casa estamos retetristes.
Yo sé muy bien que se casó sin estar enamorada. Igual, son un matrimonio sólido y con una hija.
No está pensando en nadie. Más en estos momentos.
Ay, te digo que ella está buscando a quien le caliente la zona. A ver, dalila, te recuerdo que paloma es mi prima.
Y ella jamás haría lo que estás diciendo, ¿eh? Con el tiempo me darás la razón cuando ese se muera.
Se están secando, ¿eh, lola? Tía, ¿sabes dónde está bárbara?
Sí, está en el despacho con su papá. Gracias.
Gustavo es un empresario muy exitoso. Vas a tener al mejor maestro.
Hola. Hola.
¿cómo te fue con gustavo? Ah, de maravilla.
Barbarita empieza a trabajar con ellos mañana mismo. Ay, qué felicidad, hija.
Ay, qué buena noticia. A ver, me encanta que me apoyen, pero me molesta mucho que no consulten estas cosas conmigo antes.
Pero si es para que tú cumplas tus sueños. Sí, pero eso lo puedo hacer después.
Ahora estoy muy concentrada en el cañaveral. Mira, hija, para eso están lopecito y renato.
Tú concéntrate en lo tuyo. No puedes despreciar el ofrecimiento de gustavo.
Bueno, tal vez puedes estar mediodía aquí en la hacienda y luego ir a las oficinas de gustavo. ¿cómo mediodía?
Las cosas no se hacen a medias. Tú concéntrate en lo tuyo, hija.
Pero lo que me está enseñando renato es lo que yo quiero hacer, papá. Pues sí, pero mira, cada quien tiene que encontrar cuál es su lugar.
Por ejemplo, tu papá como cabeza de todo... Renato y lopecito haciendo producir los cañaverales.
Tú logrando una nueva línea de producción. Y yo, pues yo también tengo que buscar cuál es mi lugar en todo esto.
¿sabes qué, porfirio? Es que bárbara me dijo que yo nunca he hecho nada por la hacienda.
Y tiene razón, pero eso va a cambiar. Papá, tú me trajiste para que yo fuera la cabeza de esta hacienda y no te voy a defraudar.
Y yo sé que no lo vas a hacer. Pero también quiero que hagas lo que te gusta.
Me importa que cumplas tu sueño. ¡claro!
Si te vas a despedir no me digas nada que es mejor así da la media vuelta que yo haré de cuenta que nunca llegamos aquí si vas a decir adiós no lo hagas, amor que no soy tan fuerte no tengo esa suerte por eso te pido un favor miénteme un poco miénteme un poco di que no es cierto di que no es cierto o quítame vida la misma vida y déjame muerto+ quítame vida la misma vida y déjame muerto que yo ya estoy muerto por dentro llaman a la puerta ¿qué le dijiste a mis papás para que me alejaran de los cañaverales? No sé de qué hablas.
Necesito respuestas, renato. ¿sobre qué?
¿sobre lo que supuestamente le dije a tus padres, sobre mi pasado o sobre lo que pasó entre nosotros? Oye, ¿a bárbara no la has visto?
No, patrona. Si bárbara acepta...
¿cómo que si acepta? Tiene que aceptar.
Debe estar pensándolo. Conociéndola, ya ha de estar buscando a renato para hablar con él.
¿qué? Oye, no me parece correcto que vaya a buscar a ese hombre a donde vive, sola y en la noche.
Me molesta que mis papás tomen estas decisiones. Yo no dije nada.
Eso se ve muy bueno. Pásame los chiles, por favor.
Yo solo quería un consejo, pero te veo bastante ocupado. Ahí nos vemos.
Agarra una chela. Aquí está, jefazo.
Siéntate. Es para ti.
Platiquemos. Mis papás me quieren mandar a trabajar con gustavo rodríguez.
¿y eso? Quieren que aprenda todo sobre la comercialización del azúcar.
¿y a qué se le ocurrió eso? A mi mamá.
Te ibas a encargar de que la hija de porfirio no estorbara. ¿qué pasó?
El plan falló. Es ilógico entrenarla en nuestra empresa.
En un futuro podría ser nuestra competencia. Por dios, georgina, pues le enseñamos lo que nos convenga.
Necesito conocerla más. Así podré manipularla mejor.
No creo que sea muy inteligente. Su madre es una simple campesina cuida vacas.
No, no, no, no te confundas. Lo que no podemos permitir es que ella siga aprendiendo todo de los cañaverales de renato.
Eso la puede empoderar. Y no nos conviene.
Tenemos que enseñarle que el campo no es para ella y que se largue a la ciudad. Salud.
Siempre he querido incentivar la exportación de productos mexicanos. Y creo que sí, es una buena idea lanzar una línea de dulces cruz.
Pero la hacienda cruz es una productora de caña, nada más. Pero podemos aprovechar parte de la cosecha y transformarla, convertirla en productos.
Pero... Pero ¿qué?
Yo estoy aprendiendo todo sobre la hacienda contigo. Y no me quiero alejar.
¿no vas a decir nada? Aprender algo nuevo siempre es bueno, ¿no?
Sí, pero ya no vamos a estar juntos. Lo que realmente buscas es explorar otras cosas.
Contigo también puedo explorar otras cosas. Sé cómo eres.
Tú no preguntas, vas y lo agarras. ¿es un halago o me estás atacando?
No, es un hecho, nada más. Lo que sí no creo es que gustavo esté de acuerdo.
Te volverías su competencia directa. Le viene muy bien a la hacienda.
Y gustavo lo va a entender perfecto, es amigo de mi papá. No sé...
Come que se enfría. Cuidado, cuidado.
A ver, límpiate. Mejor límpiate tú.
Oye, como que aquí hace mucho calor, ¿no? ¿sí?
¿no abres las ventanas? Debe ser el chile.
Ay, este mole te quedó de rechupete, chelo. Oye, ¿sí vas a querer que te dé un ride a tu casa?
Ay, ahora sí te tomo la palabra, lopecito. Mira nomás qué hora es.
¿y te falta mucho? Pues nada más guardo la comida que sobró y le doy una manita de gato rapidito a la cocina.
¿y manuela? Pidió permiso, ¿tú crees?
Que tuvo un problema familiar. Bueno, pues si quieres entonces sí te echo la mano para que acabemos más rápido.
Ay, ay, ay, esa voz me agrada. Fíjate que últimamente hemos visto bastante seguido allá a la señora paloma.
¿dónde? En los cañaverales.
Es porque va la niña, ¿verdad? Pues claro, ¿por qué va a ser?
Por eso digo yo. Ay, chelo, no había querido decírtelo, pero es que la verdad es que te tengo que confesar que sí me sacó mucho de onda.
Que vi al renato con la seño paloma echándose una chela en la casa de él. ¿qué...
Paloma qué? Sí, se estaban echando una chela ahí en la casa del renato, y pues sí me extrañó bastante.
Pero, ¿cómo se le ocurre? Ay, no debí de haberte dicho nada, ve nomás cómo te pones, hombre.
No le vayas a decir nada a la seño paloma, por favor, chelito. ¿qué me ves?
Nada, pues te echo aire, ¿o qué te hago? Porque te estás dando un acá.
Te estás poniendo pésimo, ¿ves, ves? ¡paloma!
Bueno, ya, dime algo más. Pues tú nunca pensaste en cortar caña en los cañaverales, pero soñaste en crear dulces para que el mundo entero los disfrute.
Sigue tu instinto. Créeme que estoy siguiendo mi instinto.
Bueno, si te sirve de algo, aunque estés trabajando con gustavo, yo voy a seguir entrenándote en la administración de la hacienda cruz. Eso me ayuda a tomar una decisión.
Pues ya, estás de baja en los cañaverales y entrégate al cien por ciento a aprender todo lo que puedas en la empresa de gustavo. Ok, siempre y cuando te pueda contar todo lo que aprenda.
Gracias. Gracias por las gorditas también, por las cervezas, por el consejo.
Te voy a extrañar. Bueno, esta es la parte donde tú me dices que también me vas a extrañar a mí.
Ay, ya... Me voy a despedir como deseo.
Celular ya no aguantaba más. Ni yo.
Te deseaba tanto. Solo quiero estar contigo.
Algo tan excitante... Pero al mismo tiempo, sentí vértigo y miedo.
Fue algo que nunca había sentido antes en mi vida. Al final, tus besos no fueron la despedida.
Lo único que sé de ti es que me quiero estar siempre contigo, renato, siempre. No hace falta saber más.
Sí... Tus cicatrices...
Son la historia de tu vida. Tú eres la única que me ha hecho una cicatriz que no voy a quitar nunca.
¿yo? Sí.
Yo no te he hecho nada. ¿ah, no?
No. Sí, claro que sí, te has metido aquí, aquí dentro, tan profundo que no te voy a poder sacar.
Pues no lo hagas. Solo te quiero advertir algo, ingeniero renato tirado.
Si esto solo fue sexo y estás jugando conmigo, te voy a matar. ¿a, sí?
Sí, te voy a matar. Te voy a matar y te voy a comer a besos.
Ambos ríen ey... Chista ¿dónde está renato?
¿me sirves un tequila, por favor? Gracias.
Bueno, me avisan cuando cierren mi caso, ¿sí, por favor? ¿la policía sigue investigando?
Sí. Tengo que debilitar a la hacienda cruz para poderla comprar más barata.
Tienes que retomar tu plan con brian, porque porfirio en cualquier momento deja este mundo. Ay, por dios, georgina, tú lo viste en la mañana, cómo se sentía mal, hombre, está a punto de morirse, por más que trató de disimularlo.
Renato no sabe nada de este plan, ¿verdad? Renato, ese me debe todo, hombre, ya veré cómo lo convenzo para que me ayude.
Él tiene que estar conmigo. Ahorita lo que tenemos que hacer es quitarle a toda la gente que tiene alrededor porfirio que le es leal, sobre todo al lopecito ese.
Ay, ve nomás cómo te pones, chelo, no debería haberte dicho nada, hombre. ¿y cómo quieres que me ponga, eh?
Si paloma es la señora de esta hacienda, ¿qué tiene que andar haciendo por allá en la casa del administrador? ¡vámonos!
Órale. Te pones peor que don porfirio.
Órale! ¡arre!
Vámonos, pues ya, vámonos. Tómate tus pastillas.
Ay, por fin llegas, ¿dónde estabas? Fui a ver a renato.
¿cómo? Trabajas con él todo el día, ¿qué no es suficiente?
Necesitaba platicar con él sobre la propuesta de mi papá de ir a trabajar con gustavo rodríguez. ¿de noche?
No me parece correcto. Tenía que ir ahora porque mañana comienzo en la comercializadora.
¿entonces ya está decidido? ¿mañana empiezas a trabajar con gustavo?
La plática con renato me ayudó mucho. ¿más que hablar con nosotros?
Ni más ni menos, mamá. Me ayudó y punto.
Me alegra mucho que vayas a aprender algo que te entusiasma. Yo solo quiero verte feliz.
Y lo soy. Y también tu mamá...
Uy, sí, mi mamá en cuanto me aleje de renato va a ser muy feliz. ¿verdad, ma?
La plática con renato fue muy reveladora. ¿qué te dijo renato?
Tengo claro mi futuro. Mi futuro está aquí.
Todos aplauden cantaste mejor que nunca, mi amor. Gracias.
Qué lindas canciones. Eres increíble.
Gracias. Y salud por las brutas y brutos que se enamoran.
Amiga, te mando unas fotos. Te conviene verlas.
Bárbara, hija. Ay, mamá, ya me voy a dormir.
Bueno, escúchame tantito, por favor. Quiero ofrecerte una disculpa si lo que dije sobre que hayas ido a ver a renato te molestó.
Pero es que está mal, hija. ¿ah, sí?
¿por qué? Porque se puede malinterpretar que vayas tú a donde vive él sola en la noche.
¿y cuando tú vas no se malinterpreta? Mira, no quise decir nada de esto enfrente de mi papá porque no le quiero causar una molestia.
Yo fui a ver a renato para explicarle que no podías ir a trabajar porque tienes el tobillo lastimado y fui de día. Pero eso ya lo sabe él.
Bueno, también le fui a pedir que no fuera tan exigente contigo. Ok...
Mira, creo que las dos tenemos mucho que platicar con renato. ¿por qué no vamos la próxima vez juntas?
Así no ceno sola con él. ¿cómo?
¿cenaron? Sí, no sabes, me cocinó divino.
¿ah, sí? Sí.
Te molesta que me lleve con renato, ¿verdad? ¿por qué?
¿porque es un empleado de la hacienda? Ay, ma, ya supéralo.
Ojalá puedas aceptar mi pasado... No hacía falta que me escoltaras hasta mi casa, ¿eh?
Bueno, es que me encantaría cuidarte. ¿me dejas?
¿como guardaespaldas? No.
De otra forma. No, es que mi mamá no se duerme hasta que no llegue.
Ah, ok. Sí, sí...
Sí, ya está. Nos vemos.
Nos vemos. Hermosa...
Te ves hermosa, hija. Ay, pero qué gusto.
Por fin te veo como la mujer que eres. Ay, mamá, yo sigo siendo la misma.
Ah, no. Ahora sí te ves como la mujer sofisticada, educada y estudiada que eres.
A ver, no se me ilusionen mucho. Esto es una prueba.
Te va a ir muy bien. Si siento que no estoy aprendiendo, me voy a regresar a los cañaverales para que renato siga siendo mi maestro.
Ya dime, ¿quién es el muchacho que te siguió anoche hasta la casa? Un admirador, ma.
Pues, el que me regaló las flores. Ah, ¿sí?
Tiene buena troca. Se llama luis ernesto.
Y bonito nombre. Ay, ma...
Perón, luisa. Se me hizo súper tarde.
Hasta que llegas, coquis. ¿cómo estás, amiga?
¿cómo crees que estoy? Necesito que me cuentes todo lo que sepas sobre esa tipa.
Canta en una cantina de mala muerte y tiene algo con tu novio. Claro, señor, ya le digo.
Ahora salen por usted, señorita. Gracias.
Por fin te conozco. Mucho gusto.
Soy gustavo rodríguez y me da mucho gusto tenerte aquí en cañera del valle. Un placer, don gustavo.
Sinceramente, yo no quiero incomodarlo, solo vine a... Aquí vas a aprender todo lo que sea necesario y lo que necesites saber.
Y, por favor, no me hables a usted. Háblame de tú en confianza, como si fuera yo tu padre.
Imposible, gustavo. Yo tengo al mejor padre y se llama porfirio cruz.
Señores, vamos a dedicarle esta faena a bárbara. Que quisiera estar aquí, pero no pudo.
Eso. ¡buenos días!
¡buenos días! Vengo a trabajar con ustedes en lugar de mi hija bárbara.
Cuando el destino te encuentra eso no es casualidad el amor se vuelve realidad historia escrita en el tiempo que se vuelve tu verdad sin final nunca nada ya será igual