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Música este está bien afilado. Ruidos grita ¡ayuda!
¡ayuda! ¡por favor, ayúdenme!
¡ayuda! ¡ayuda!
¡ayuda! Yes!
¡ayuda! ¡por favor, ayúdenme!
¡por favor, ayúdenme! Grita ¡ayuda!
¡ayuda! ¡ayuda!
¡ayuda! ¿qué pasó aquí?
¡ayuda! ¡bárbara!
No hay nada que explicar. Los vi.
Tú y él discutían. Está bien, porfirio, sí.
Discutíamos. ¡ayuda!
¡bárbara! ¡ayúdenme!
¡bárbara! ¿qué pasó?
¡renato, por favor, ayúdame! ¿estás bien?
No, con cuidado, esto se va a desplomar, por favor. No puedes estar aquí.
A ver. Necesito que me ayudes.
¡saca! ¡sácala!
¡me duele muchísimo! A ver, tranquila, tranquila.
Te voy a sacar de acá. No, no, no.
No quiero que te pase nada, por favor. ¡no, no, no!
¡cuidado! ¡cuidado!
No quiero que salga lastimado otra vez por mi culpa. Si no salimos pronto, será lo último que hagamos en la vida.
Eso no va a ser lo último que hagamos en la vida. Dime qué pasó.
Porfirio, estás muy enfermo. No quiero hacerte daño.
No hay nada peor que no saber. Pues sí, tienes razón.
Es terrible tener que callar lo que estoy sintiendo. Entonces, dime la verdad.
¿qué está pasando entre tú y renato? No.
Ahora sí nos vamos a morir, ¿no? No, no, no.
A la cuenta de tres rodamos. No, no, no.
Uno, dos, tres. No, no, no.
Abre los ojos. Siempre eres tan propensa los accidentes.
Ríen siempre te costó decir lo que sientes. Y tú siempre me has aceptado como soy.
Sí, pero esto es distinto. Tengo derecho a saber qué te pasa con renato tirado.
No quiero que esté con bárbara. Ven.
Oye, pero lo del beso. Sí, no, tranquila, lo del beso no pasó.
¿no pasó? Cuándo sí nos besamos.
Sí, no, pero entiendo que fue por los nervios. Sí, porque pensé que nos íbamos a morir.
Claro, claro. Fue una especie de...
De una despedida. Exacto.
Ajá. Prométeme que no le vamos a dar importancia.
No hay cuidado. Vamos.
Gime ¿estás bien? Sí, me dolió mucho.
Vamos, te cargo. Gracias por salvarme.
Es que siento que cada vez que está con ella, su vida corre peligro. Si ese hombre le salvó la vida.
Claro, pero si ella no hubiera estado con él desde un principio, su vida nunca hubiera corrido peligro. ¿eso es lo que discutías con él?
Sí, porque lo lógico hubiera sido que él le hubiera pedido a ella que no regresara a trabajar a los cañaverales, porque son muy peligrosos, y no lo hizo. Entonces, ya lo estaba reclamando.
Pues yo no lo veo de esa manera. Pero entiendo tu preocupación.
Porfirio, si algo le pasa a bárbara, no nos lo vamos a perdonar nunca. Ruido ¿ya ves?
Si nos íbamos a morir. ¿no será que quieres otro beso?
Y en eso te jalo la cuerda y bolas que se cae el techo encima. ¿y a la escuincle esa le pasó algo?
"nah", pues llegó el ángel de la guarda, el metiche de renato. Solo falta que el imbécil de renato se quiera interferir en mis planes.
Bueno, pero ¿se puede regresar a la ciudad? Con el sustito que se metió, se regresa a la ciudad, seguro.
Ojalá que esa citadina que se siente jornalera se largue a la ciudad, como dices tú. Ojalá.
Ojalá. Ojalá.
Ojalá. Ojalá.
Señorita martínez. Rosa.
Hablémonos de tú. ¿o prefieres que te diga, señor escondón?
No, no, rosa. Prefiero ovaldo.
Discúlpame que sea tan franco. Pero se ve que luis ernesto sabe de caballos.
¿por qué no dejaste que montara a bucefalo? Le hubiera encantado.
Es un caballo mucho más completo. Bueno, digamos que en este momento estoy buscando un caballo que...
Pues que despierte la imaginación de luis ernesto. Y que vea las posibilidades que podemos tener en un futuro.
Entonces están queriendo entrar al negocio de kino. No querrá convertirse en mi competencia, ¿verdad?
No, no, no. Osvaldo, ¿cómo crees?
Sí estoy pensando en hacer un negocio, pero... Pero no tiene nada que ver con el tuyo.
Es más, si mi acercamiento con luis ernesto funciona, estoy segura que tú y yo vamos a estar haciendo negocios todo el tiempo. Perfecto.
Yo creo que ésta puede ser el inicio de un excelente relación comercial. Estará bien.
Entonces los voy a dejar solos un momento. Voy a arreglar los papeles del caballo, ¿eh?
Adelante. Rosa, está increíble.
Es como si silver nunca se hubiera ido. Gracias, gracias.
Ven, ven. Vamos.
No te creo ni tantito en lo que le dijiste a porfirio. Te alejé a bárbara de renato para protegerla.
¿entonces por qué crees que quiero que alejen a bárbara de renato? Por lo que sientes por ese hombre.
¡cállate! Lo malo es que porfirio ya se está dando cuenta.
No, yo quiero que alejen a bárbara de renato porque... Porque estás celosa de ella.
No. Porque cada vez que están juntos pasa algo malo.
Tú lo has visto. Me das lástima.
Comportarte de esta manera a estas alturas de la vida. Tú, consuelo.
¿tú me vas a venir a decir a mí eso? Yo soy una mujer decente.
Sí, tan decente que me casó con un hombre del que nunca he estado enamorada. Si no lo hacía nos moríamos de hambre.
Pues yo todavía me sigo muriendo de hambre. Me muero de hambre, de pasión, de felicidad, de alegría, de futuro.
Tengo un hambre de llenar este vacío que llevo cargando por más de 25 años y que nada ni nadie me ha podido llenar. Listo.
Muchísimas gracias. Hombre, de qué.
Un gusto. Gracias, don ovaldo, por todo.
Un gusto, un gusto. Bueno, luis ernesto pegaso ya es nuestro.
¿en serio no me lo vas a vender, rosita? No, pero puedes ir las veces que tú quieras a mi hacienda a visitarlo.
¿qué te parece? Bueno.
¿cómo estás? ¿nos tomamos una foto?
Sí. Ven acá.
Ay, pegaso. Que todas estas botellas se vendan y nos dejen mucho billete.
Bueno, ya me voy, nos vemos en la noche. Me voy a llevar las flores.
Ándale, ya estás aprendiendo. Te voy a dar un consejo.
Lo que es de uno, es de uno. Y si alguien quiere robártelo, para eso existen los trancasos.
No sé si estás hablando de las flores o de otra cosa. ¡maría!
Hablo de las viejas que se la dan de santas y nada más andan robando lo ajeno. Bueno, ya me voy.
Ándale, ya bájame. Te juro que ya puedo caminar.
No lo voy a hacer hasta dejarte donde ya no te muevas. Ay, no seas necio.
Bájame, bájame, bájame, bájame, bájame, bájame. ¿no te cansa de discutir, de verdad?
¿tú crees que esto es una discusión? ¿ah, no lo es?
¿no? No, no lo es.
Me gusta como te ríes. Lo haces de una manera diferente.
Tú eres un hombre muy diferente. A veces me haces reír y otras veces me sacas chispas.
Ay, no. Sí, mejor cárgame.
Ah, muy bien. Paloma.
Ya, chelo, por favor. No quiero seguir hablando de eso.
Me duele. Paloma, tal vez no fue lo mejor obligarte a casar con porfirio, pero yo era una mujer sola, llena de deudas, con una hija y una sobrina huérfana que mantener.
No sigas. Entiendo.
Yo también pude haber dicho que no. Alejarme, pues no lo hice.
Finalmente ya pasaron 25 años. ¿verdad de bárbara?
Mamá. ¿chelo?
Sí, aquí estamos. Bárbara tuvo un accidente.
¿y adivinen quién me rescató? Pero, ¿qué?
¿te viste? ¿qué te pasó?
Solo me lastimé el tobillo. No fue nada grave.
El viejo cobertizo de cañaveral se derrumbó y ella estaba adentro. Vas a tener que quedarte siempre conmigo para que nunca me pase nada.
Bárbara, ¿qué cosas dices, hija? Mesa tres, david.
Oiga, profe, ¿y cómo le va a lopecito? Ya no lo he visto por aquí.
A lopecito le va bien. Aunque no le va tan bien, esa es su jefe.
¿le pasó algo a don porfirio? No vayas a decir nada, dalilah.
Mi boca es una tumba. Palabra de cantinera.
Resulta que don porfirio tiene cáncer. Probablemente no le quede mucho tiempo de vida.
Por eso se consiguió un nuevo administrador y mandó a traer a su hija de la capital. Bueno, ahora viene lo complicado.
Te voy a quitar la bota y puede que te duela. A ver, ¿por qué no mejor la dejas de tocar y vamos al dispensario por un médico?
Mamá, si este hombre se cosió solito yo puedo aguantar esto. Vamos por el botellín de primeros auxilios y una bolsa...
No, no, no, soy su madre y me voy a quedar aquí con ella. Ve tú si quieres.
En las manos de renato voy a estar bien. Ay, bárbara, ¿pero es que qué cosas dices?
¿qué? Ya se les está haciendo costumbre.
No te entiendo nada. Esto de los accidentes.
Yo no quiero que te pase nada malo, hija. Ingeniero, paloma y yo podemos hacernos cargo de bárbara.
Nomás le quito la bota y me voy. Si las cosas están así, paloma cruz pronto será viuda.
Sí, tristemente así es. Listo.
La llevo. ¿ya es suficiente, no?
Ingeniero, nosotros la cuidamos. Sí.
Agua caliente y sal ha ayudado. Gracias por todo, renato.
Y por las risas también. ¿qué risas?
Esto no es chistoso. Me despido, con permiso.
No, no, no. No más despedidas.
A menos de que nos vayamos a morir. Sí, es cierto.
Bueno, cualquier cosa que necesiten me avisan. ¿cómo está eso de que a menos de que se vayan a morir, se despiden?
¿o qué? Algo que pasó en el cobertizo.
¿qué pasó en el cobertizo? Yo no creo que la viudez sea algo triste para paloma cruz.
¡dalilah! Ay, profe, no es un secreto que ella se casó sin estar enamorada.
Dalilah, paloma es una señora, es una dama, es un alma devota, caritativa. Además, siempre está ayudando al padre emiliano.
Ay, profe, por dios. Esas mochas de pueblo son las peores.
Nada más se dan golpes de pecho. Seguro nada más está esperando a que don porfirio estire la pata para poder rehacer su vida.
Esa lengua tan viperina que tienes, dalilah. Seguro ya tiene un hombre en la mira.
Nada. Ya te dije que no pasó nada.
Además, nos prometimos olvidarlo. ¿se hicieron una promesa?
Mira, mamá, pensé que nos íbamos a morir. Muy fuerte y...
¿y qué? Y nada.
No pasó nada. No nos morimos.
Ya está el agua en tu recamara. Gracias, chelo.
Mira, si vas a hacerte cargo de la hacienda, prefiero que lo hagas desde la oficina de tu papá. A ver, mamá, ¿quién te entiende?
Primero, te molestaba que renato me cayera mal. Ahora que me cae bien, una cosa es que te caiga bien y otra que estás encima de él todo el día.
¿te das cuenta de lo que estás diciendo? Ya, por favor, no disculpe, me está enredando más las cosas.
¿tú crees que yo tengo otras intenciones con renato? Yo creo que si vas a estar corriendo riesgos, es mejor que te regreses a la ciudad.
Vámonos. Lo que empiezo lo termino.
No me voy a regresar. Siento mucho lo que le pasó a barbarito.
Fue mi culpa. Parece un accidente, pero no me lo termino de creer.
Es que insistió en ir al cobertizo por un machete para demostrarle a los muchachos que ya sabía cortar caña. ¿a poco quería hacer eso?
Y ya cuando no la vi, yo pensé que se había ido a la casa grande. Esa mujer me sorprende cada vez más.
Jamás me imaginé que se tomaría este trabajo en serio. Tú le pusiste un reto y ella está sacado la casa.
Bárbara se prende cuando le retan. Eso es cierto.
Es muy intensa. ¿y por qué dices eso?
Hizo algo que me agarró por sorpresa. Pero nada, estaba asustada.
En realidad es una mujer bien luchona. Y eso le va a ayudar para cuando le toque manejar esta hacienda sola.
Mi hija es otra mujer, chelo. ¿la qué es otra mujer eres tú?
Ya déjame decirme eso. Todo lo que le dijiste a bárbara, deberías de decírtelo a ti.
No eres la que le está dando demasiada confianza a renato. ¿te diste cuenta de cómo se preocupa por mi hija?
Yo solo veo a un hombre preocupado por su trabajo. Y que protege y enseña a bárbara tal y como porfirio se lo pidió.
A ver, ¿de qué es eso de gracias por las risas? O como pensábamos que estábamos en peligro de muerte, nos despedimos.
Deja de pensar en cosas turbias. Lo que a ti te pasa es que estás celosa.
Hola, paulita. Hola, fer.
Hoy es un gran día, ¿no creen? Estamos de buenas y yo sé por qué.
¿por qué? Ah, ya la mando.
Está fascinada. El caballo es hermoso.
Disculpe, señora georgina, tiene una llamada. ¿se la paso a su oficina o la quiere tomar acá?
No la tomo aquí. Ok.
Ese es mi hijo. Bárbara, hija, ¿estás aquí?
Hola, rodrigo, soy paloma, la mamá de bárbara. ¿cómo estás, paloma?
Bien, gracias. Te contesté porque bárbara se está bañando.
Muy bien, pues aprovecho para saludarte. Oye, rodrigo, ¿no extrañas a bárbara?
Sí, claro. ¿por qué no vienes a visitarla a la hacienda?
Ella también te extraña. Mucho.
¿me puedes traer un topo chico, por favor? A ver, amiga, ¿cómo está eso?
Entonces te compraste un pura sangre. Cuéntanos, a ver, a ver.
Te los enseño, a ver. ¿listas?
Se llama pegaso. A ver, a ver.
¿a poco no es hermoso? ¿el caballo o luis ernesto?
Bueno, pegaso es de los dos. ¿de los dos?
O sea, van súper en serio. Ay, felicidades, rosa.
¡qué emoción! Esto se tiene que saber.
Rodri, la nueva pareja del año. Todo el mundo va a estar hablando de eso.
¡qué emoción! Tengo más fotos.
Se ven superbién juntos. Me encanta.
No, no, no. Déjame entrar en tus ojos como lo hice ayer solo hoy saber tu latir en mí...
¡ay, maría, es bien tarde! Me gusta cómo eres.
Todo un misterio, renato. Me encantó besarte.
Si te vas a despedir no me digas nada, que es mejor así da la media vuelta, que yo haré de cuenta que nunca llegamos aquí si vas a decir adiós no lo hagas, amor que no soy tan fuerte, no tengo esa suerte por eso te pido un favor miénteme un poco, miénteme un poco di que no es cierto, di que no es cierto o quita a medida la misma vida y déjame muerto música quítame vida la misma vida y déjame muerto que yo ya estoy muerto por dentro esas toallas están muy percudidas. Porfirio, ¿cómo te fue con el comandante?
¿ya saben quién puso las trampas? Todavía no tienen ninguna pista.
Nadie vio nada. ¿y cómo van las cosas por acá?
Paloma se fue a la iglesia a ayudar a emiliano. Y barbarita ya está mejor.
¿de ayer? No, te cuento.
Se cayó el techo del viejo cobertizo y ella estaba ahí. No le pasó nada, solo una torcedura de pie.
Por suerte renato la sacó de ahí. Yo creo que paloma entonces tiene razón.
¿en qué? Pues que quiere que bárbara se dedique solo a cosas administrativas.
Pues a mí no me parece. Y creo que tampoco es lo que tú quieres.
Voy a hacerte de jengibre. No te preocupes, yo me encargo de que a los lópez no les falte nada.
Y se me ocurre que podría tejerle unas chambritas a los bebés. Ah, está padre.
Sabía que podía confiar en ti. Oye, no te he visto en misa últimamente.
¿pasó algo? No, pero tú sabes, con la salud de porfirio...
Y ahora que bárbara está con nosotros no he tenido tiempo. Paloma, yo estoy aquí para apoyarte, no para juzgarte.
Yo no sé qué chisme te hayan dicho, pero estoy bien. Ya me tengo que ir.
Vengo el domingo a misa. No escribo...
... Bonito.
Chambear duro. Es mi consuelo.
Pero cuando pienso en ti. Se ilumina mi mundo entero.
No escribo... ...
Bonito. Chambear duro...
... Es mi consuelo.
Ay, hijo. Me salió poeta.
Ay, que a todo dar. Ay, chelito, ese pretendiente que tienes te trae bien mareada.
Mareada te voy a dejar si no te callas. Ay, el té del señor.
¿ves cómo me distraes? Ay, nomás me quitas el tiempo.
Ándale, ándale, que desparadota de hacer tus deberes. Ay, dios mío.
Nomás ando haciendo tarugadas. No, este mensajito puede esperar.
Mira, paulita. ¿te gusta tu regalito?
¿y te gusta el tuyo? No.
Ahora que has estado tan involucrada en los asuntos de la hacienda, tu madre está inquieta. Está insoportable.
Ahora le molesta que me lleve bien con renato. Imagínate.
Pero para llevar bien la hacienda, pa, necesito aprender desde abajo. Ah, tu madre, no entiendo.
Siempre fue indiferente a todos los asuntos de la hacienda. Pero ahora que llegaron tú y renato, ¿cambió?
¿qué onda, renato? ¿cómo estás?
Bien, david. ¿qué hubo?
Dame un tequila, por favor. Un gusto.
¿otro? Me hacía falta.
¿y dalilah? Arriba, en su cuarto.
Dame otro. Apúntalos en mi cuenta.
Con gusto. Qué hermosa sorpresa.
Mi hombre entrando por esa puerta. Qué bueno que todavía te sorprendo.
Ese perfume no es mío. A eso viene, a que me lo quites con el tuyo.
¿vienes a mí o vienes huyendo de otra vieja? ¿eso qué importa?
¿y si te digo que solamente te quiero para mí? ¿y nadie más?
Entonces, dímelo ya. Si eso es lo que quieres.
Siempre fue muy claro y sincero contigo. A mí no me importan tus capillitas, mientras yo siga haciendo la catedral.
Quiero ser honesta contigo. Sé que renato es un hombre muy misterioso, pero ya estoy empezando a confiar en él.
Me pasa lo mismo. Y está en los mejores momentos de mi vida, siempre ahí rescatándome.
Hacemos un gran equipo. Y mi mamá no va a lograr separarnos.
¿se te hizo tarde? No, no, bueno, sí.
Lo que pasa es que fui a ver a unos supuestos nuevos proveedores. Pues, uno de esos proveedores te dejó manchado de labial.
Demuéstrame qué tan hombre eres si puedes con dos mujeres en una sola noche. María, maría.
¿qué haces aquí? Perdón si te espanté.
Yo te prometo que ya no vengo a tirarte nada encima. Y ya no quiero hacerte enojar, solamente quiero invitarte a salir para conocernos más.
Yo trabajo de noche. Bueno, para eso existen los desayunos, ¿no?
O si quieres vamos a la plaza y nos comemos un helado cuando tú quieras. Está bien, comemos mañana.
Sí, sí, entonces en el restaurante de las flores a la una, ¿te parece? A la una.
Que te vaya bien. ¿en quién pensabas mientras estabas conmigo?
En nadie. No me mientas, te conozco demasiado bien.
Entonces no te metas en mi cabeza, lo que pienso es mío, tú lo sabes. Sí, lo sé.
Y nunca me ha importado qué es lo que hay aquí. Pero hoy no sé, te quema por dentro.
No sé de qué hablas. Hoy no me besaste.
¿será que esa boquita ya tiene alguien más? Me conoces demasiado bien.
¡vete! ¡vete!
Y no regreses si no es para estar conmigo y nadie más. A mí los únicos tríos que me gustan son los que vienen a tocar a mi cantina.
Bueno, ya me voy a trabajar. ¿cómo, hija?
A ver, yo sé que es solo una torcedura, pero tienes que descansar para que sane. Pero ya me siento mucho mejor, ya me lo vendé.
No seas necia. Mira, emiliano me pidió que lo ayudara con algo para un proyecto.
Quédate conmigo, hoy pasamos tiempo juntas. Escucha a tu madre, hija.
Ya mañana podrás retomar tus actividades. Bueno, está bien, me quedo contigo.
Pero le voy a avisar a renato que no pude ir a trabajar. No te preocupes, yo me encargo.
Gracias. Tengan cuidado, muchachos, y no se lo olvides.
Hija, me dijeron que la señorita bárbara no va a poder venir hoy a trabajar. Está bien.
Gracias. Ay, qué chulada.
Buenos días, ma. ¿y estas flores?
Me las dio un admirador, pero ¿qué me están esperando, ma? Resopla ay.
¡georgina! Hola.
Querida. Qué gusto.
Oye, me enteré por mi hija coquis que lo de tu hijo con rosa va muy en serio. ¿será que luis ernesto se case con la hija del gobernador?
Pues, ¿qué te digo, ceci? Los hijos crecen y pues tienen que hacer su propia vida.
Sí, así, ya lo estás agarrando. Entonces, ya que tienes la cadenita, haces una lazada, la metes aquí, y pasas...
Ay, mi vida, es muy fácil. Nada más tienes que dar una lazada...
No, mamá. ¿de verdad me estás poniendo a tejer?
No, no, no. Es que no me está saliendo.
Yo prefiero estar cortando caña. Paciencia.
Aquí no arriesgas tu vida, allá sí. Ya déjale quejarte, ándale, síguele.
Sí, me vas a poner a tejer, por lo menos déjame quejar. ¿estás enojada conmigo?
Ay, hija, se me olvidó decirte que te llamó rodrigo. ¿rodrigo?
Pero yo no le di el teléfono de la casa. Ah, no, lo que pasa es que ayer pasé por tu cuarto y te estabas bañando, y el teléfono estaba suena y suena, y cuando vi que era él, contestaste mi teléfono.
Pues sí, hija, pensé que estaría preocupado. A la próxima no contestes...
Por mí. Está bien, tienes razón, pero bueno, mientras lo saludaba, aproveché para invitarlo a la hacienda.
¿qué? ¿lo invitaste sin preguntarme antes?
Ay, hija, pensé que te iba a dar gusto. Como los vi tan enamorados en la ciudad.
Espérate a que lo veas, vas a estar muy contenta. Estás haciendo un gran trabajo con la administración, con los cañaverales y con mi hija.
Bárbara confía mucho en ti, no para de contarme todo lo que aprende a tu lado. Su hija es muy entregada cuando se propone algo.
Es puro fuego. A veces hay que saber contenerla.
Porque exagera y... Puede llegar demasiado lejos.
Fui a hablar con el comandante, todavía no hay novedades. No me gusta nada esta incertidumbre.
A mí menos, créeme. Buenos días.
Esa carita acuñadora que traes. Pues lo que pasa es que ya le dimos un buen susto a la hija de porfirio.
Ya debe estar haciendo sus maletas para largarse. Una molestia menos.
Sí. Fíjate que acabo de ver a porfirio y...
Pobrecito. Era tristeza.
Le falta poco triste. Bueno, perfecto.
Si se muere, la hacienda cruz es nuestra. Sí.
Nada más que necesito que la policía haga el cierre de la investigación que está haciendo por el incidente del cañaveral y así se lleve bajando el precio. Me preocupa renato.
Mira, si se pone del lado de los cruz, va a complicarlo todo. Renato me debe la vida, hombre.
Este es mi perro. Bueno, pues confío en que llegado el momento sepas manipularlo como siempre lo has hecho.
A ver, cuñado. Renato es como un perro el cual me debe la vida.
Me encargué de él, le di escuela, le di familia, le di casa, le di comida. Así es que cuando yo sea dueño de la hacienda cruz, él va a tener que encargarse de ella.
Bueno, ¿y si no quiere? Tengo muchos perros que me obedezcan.
¿o no? Lo logramos.
Lo logramos, el plan está funcionando. Ahora, aunque te molesten las cosas secuestres, utiliza el pura sangre para mantenerte cerca de luis ernesto.
Sí, con tal de que él me pida matrimonio, yo soy capaz de lo que sea. Ya se está propagando el rumor de que ustedes andan juntos.
Sí. Sí, sí, y si él se llega a enterar, pues simplemente diremos que son chismes de la gente del pueblo y ya.
Claro. Sé que tarde o temprano va a sentir la presión social.
Bueno, tengo un compromiso, así que te dejo. Claro.
Yo te voy avisando cualquier otra novedad. Suegrita.
María, acá. Hola.
No, espera. No sé si hice bien en venir.
¿por qué, qué pasa? ¿tienes miedo de enamorarte de mí?
Perdón, perdón, yo... ¿te sientas?
Sí, pasa, por favor. Hola, don porfirio.
Rosa, gracias por venir. No hay que agradecer.
La verdad es que me preocupó su llamada. ¿está todo bien con paloma?
Dímelo tú. Mi mujer fue contigo a la feria y desde que volvió no es la misma.
¿por qué? Hola, bárbara.
Te traje esto. No pensé que te fuera a ver hoy.
Es una crema que le puse árnica, hierbas. Te va a servir para el dolor y la inflamación.
No sabía que tenías tantos talentos ocultos. Pues aquí en el campo uno tiene que aprender de todo para sobrevivir.
A ver. ¿te ayudo?
Sí. Cuando el destino te encuentra eso no es casualidad el amor se vuelve realidad historia escrita en el tiempo que se vuelve tu verdad sin final nunca nada ya será igual