Te quedan: 5 días para ver este capítulo.

La transcripción se genera mediante el uso de inteligencia artificial y puede contener errores o inexactitudes. En caso de una discrepancia, prevalece el audio.
¿por qué mi hombre tenía tu collar? ¿por qué dices mi hombre?
¿te molesta que renato sea mío? Estás malinterpretando las cosas.
No estoy malinterpretando nada. Tu mirada me dice más que mil palabras.
No entiendo qué me estás queriendo decir. Yo vi a renato acariciar ese objeto, ese collar, como si fuera algo muy preciado para él.
¿renato, el nuevo administrador de mi hacienda? Estás equivocada.
No, no estoy equivocada. Era ese collar.
Es imposible. Debe haber sido otro.
Jefa, jefa, estos borrachos no quieren pagar. ¿qué hago?
A ver, o me pagan o se me largan. ¿pueden dejar de discutir?
Me están avergonzando. Bueno, ya sé que no tengo vergüenza, pero vamos a cenar, ¿sí?
A ver, yo tengo un compromiso y no lo pienso cancelar. Después salgo con rosa.
No puede ser. Tú y yo...
Bueno, tenemos que mejorar tu plan. Tú, con rosa, yo, con luis ernesto, pero tiene que haber boda, ¿eh?
Cuídate mucho. Rosa, te veo luego.
Rosa, qué pena contigo. Se me olvidó por completo que luis ernesto había quedado con un prospecto de cliente.
No te preocupes, tranquila, no pasa nada. Muchas gracias.
¡eso! Cantaste increíble.
Muchas gracias. Oye, ¿y paloma?
No sé, seguro fue al baño. David, una cervecita.
¿no quieres algo? No, yo tengo la mía.
Oye, mi mamá me contó lo que pasó en el cañaveral. Qué valiente fue renato.
Jamás me lo imaginé de él. Sobre todo, pensé que me odiaba.
Ay, no, es que renato es muy protector. Ajá.
Y muy misterioso y reservado y... Sí, la verdad es que nadie sabe su historia personal ni de dónde viene.
Es un hombre lleno de mucho misterio. Es todo un enigma.
Que te gustaría resolver. ¿qué?
¿sí o no? ¿qué?
¿te incomodé allá adentro? Déjame en paz.
Aunque no te conocía en persona, sé todo lo que tuviste que hacer para sobrevivir. ¿estuviste hablando de mí con maría?
Sé muy bien que te casaste desde jovencita. Sin estar enamorada.
Y con alguien mucho mayor que tú. Chelo, creo que estás exagerando.
¿de dónde sacas que renato tirado está rondando a paloma con otras intenciones? ¿tienes pruebas de eso?
Pues no, precisamente. Pero nunca me han fallado mis corazonadas.
Bueno, levantar falsos también es pecado. Ay, ya lo sé.
Pero desde que ese hombre llegó a la hacienda, paloma es otra. Chelo...
La conozco. La otra vez me los encontré en el invernadero solitos.
Y bien pegados. Dizque ella le había pedido que le abrochara un collar.
Bueno, eso es raro, pero no necesariamente es malo. Aparte, paloma siempre ha sido una mujer muy recta, muy íntegra.
Ya lo sé. Pero la carne es débil y las tentaciones, canijas.
O sea, estás diciendo que renato tirado es una tentación. Claro que sí.
Es un hombre muy guapote. Atractivo.
Pues cómo no va a ser. Y además, los dos sabemos que...
Paloma nunca estuvo enamorada de porfirio. Tú y yo tenemos orígenes muy similares.
Huérfanas desde jóvenes. Pero somos muy diferentes.
Claro. Yo soy la dueña de una cantina.
Tú eres la esposa de un hacendado. Pero sé muy bien quién eres.
Y todo lo que hiciste por tu vida de lujo. ¿tú tienes idea de lo que te he tenido que sacrificar?
¡te lo advierto de una vez, paloma! ¡aléjate de renato!
¡es mi hombre! Yo no estoy buscando nada con renato.
¿segura? Segura.
Solo que es tan complicado y distante que... Es que justamente ese es su gancho.
Cuidadito y pase algo entre ustedes. No estoy loca.
Yo no quiero nada con renato. Te lo juro.
Nunca. Ya créeme.
¡qué delicia! La cena estuvo riquísima.
Muchísimas gracias por la invitación. Con gusto.
Pero si me permiten, la próxima me toca a mí. Con permiso.
Te acompaño. Gracias.
Permiso. Permiso.
Claro. Gracias.
No entiendo a luis ernesto. Según él, había encontrado a la mujer de su vida y se conduce de esta manera.
¿y te dijo que rosa era esa mujer? ¿acaso hay otra mujer?
Pues hay muchas mujeres solteras en busca de un buen partido. Ustedes dos son un desastre.
Yo quiero que mi hijo siente cabeza. Que forme una familia con una mujer bien.
¿cuándo me has visto de negro, lupita? La verdad.
Además, ese hombre está muy serio. Yo siempre estoy riéndome.
¿ese vato qué, mija? O sea, sí tiene sombrerito y todo, pero pues ni al caso conmigo.
Pues es que ese es el chiste. Que tu perfil parezca misterioso.
No, a mí eso no me gusta porque parece que es trampa. Bueno.
A ver, si quieres, le cambiamos el nombre a tu nombre real. Igual la tía chelo no se va a dar cuenta que vicente eres de lopecito.
Ah, pues sí. Ya.
Ahora le mandamos la solicitud y listo. ¿ya se la mandaste?
Ya. Espérate, pero me va a ver.
¡lupe! Vámonos.
Ay. ¿qué pasó, profe?
¿qué pasó, lopecito? ¿cómo está?
Bien. Oiga, no la vaya a regañar.
Yo fui el que la retrasé. ¿qué pasó?
Ay. ¿por qué andas tan culpígeno?
Vamos. Gracias, lupita.
Bye. Ay, ya triunfé.
Ahora sí, muchísimo. Mira nomás.
Me dejas muy preocupado con lo de tu corazonada. Vamos a tener que estar más atentos con lo que está haciendo paloma.
En eso estoy. Ok.
¿me das tu bendición? Emiliano.
Tú sabes que si... Obligué a paloma a casarse con porfirio...
Fue por su propio bien. ¿verdad?
¿verdad? Sí.
Sí. Tranquila.
Ok. Nos vamos a los rodeos, ¿no?
Descalzas. Ay, no...
Hija. ...
Andar en caballo. ¿qué pasó?
Nada. Ya sabes, estos lugares me dan un poquito de ansiedad, pero me encantó oírte.
Cantas divino. Ay, muchas gracias.
Me hizo mucha ilusión tenerlas aquí. Gracias por venir.
Si quieres, vámonos. Sí, ¿no?
No, pero yo me voy con ustedes. Ya terminé mi turno.
¿sí? Pero hay que pagar, ¿no?
No, no, no. ¿cómo creen?
Yo las invité. Yo las invito.
Voy por mis cosas. Te vemos afuera, ¿sí?
Te veo. ¿nos vamos?
Hasta luego, qué gusto. No sabía que habías aceptado mudarte a la hacienda cruz.
Porfirio lo propuso. Sí.
¿y a su hija bárbara ya la conociste? Sí.
Porque me dice porfirio que... Pues, es una muchacha con mucha capacidad para poder administrar la hacienda.
¿tú qué opinas? Al principio me pareció una mujer difícil, pero se fue ganando mi respeto.
Renato, tú que te llevas muy bien con mi hijo, ¿por qué no lo haces entrar en razón? No va a encontrar un mejor partido que rosa martínez.
Flores, no me defrauden. ¿estás bien?
Te veo pálida. Sí, estoy bien.
Estoy muy cansada. Te veo arriba en el cuarto, ¿sí?
Sí. Buenas noches.
Buenas noches. Yo creo que mi mamá todavía tiene ataques de ansiedad.
Pues últimamente ha estado más nerviosa. Yo creo que le incomodó que hubiera tanta gente en el bar.
Hay que estar atentos. No te preocupes, pa.
Yo siempre te voy a cuidar a ti y a mi mamá. ¿cómo se atreve a hablarme así?
¿quién se cree? Que si me molesta que diga que renato es suyo, pues, claro que me molesta.
Pero tiene razón, tiene razón. Me tengo que alejar de él.
Me tengo que alejar de él. Con qué mala suerte.
Llegué cuando maría ya se había ido. Te he visto antes aquí con renato, pero no te conozco lo suficiente para hablarle bien de ti a maría.
Pues, ahora me vas a conocer, porque no voy a dejar de venir hasta que maría me dé una oportunidad. ¿tanto te gusta?
Me encanta, me fascina. Si eres como renato, dudo que le convengas a maría.
¿a qué te refieres o qué? Renato nunca ha sido fiel.
Ah, no, pero yo sí le voy a ser fiel a maría. Ay, ajá.
A ver, dalilah, yo sé que conoces a renato y lo conoces bien, y desde hace mucho tiempo. Por eso te digo que tengo miedo que tu amigo se meta en arenas movedizas de las cuales no va a poder salir.
¿cómo les fue anoche en la cantina? Increíble.
Y no sabes, maría canta divino. La dueña de la cantina, dalilah, uy...
Gracias. ...
Es de armas todas. El abuelo le heredó la cantina.
Todo el mundo decía que no iba a durar. Y mírala.
En la pierna lleva un puñal. Para librarla de todo mal.
¿y tú, ma? Parece que te cayó muy bien.
Te la pasaste hablando toda la noche con ella. Ay, qué bueno, amor.
Y tú no eres de hacer muchas amistades, pero esa mujer vale la pena. Y es muy guapa.
Oye, hija, tú también estuviste hablando mucho con maría. ¿le contaste de tu novio en la capital?
Ay, mamá, ya te lo dije. Rodrigo no es mi novio.
Apenas se salimos. Madrugaste, inge.
¿y cómo ves tu nueva casita? Está muy bien, me gusta.
¿y qué haces ahí parado? ¿todo bien?
Le estoy tomando el pulso al lugar. No, no deberías de quitarte eso, hombre.
Ah, esto ya cumplió su trabajo. Ahora molesta.
Bueno. ¿y qué?
¿esto es todo lo que trajiste? ¿nomás esta mochilita?
No necesito más. ¿no que te venías a vivir pa' acá hombre?
Aquí voy a estar mientras sea útil. Bueno, pues vamos a darle.
Venga. Además, mamá, en esta época, si te besas con un hombre no significa que es tu novio.
Ya me voy, ya se me está haciendo tarde. Gracias, manuela.
Calma, calma. Renato todavía tiene que liquidar sus cosas para mudarse con nosotros.
¿va a vivir aquí en la hacienda? No.
Le ofrecí la casita que iba a hacer para chelo, pero nunca usó. Ay, eso es muy buena idea.
Sentirlo cerca me hace sentir muy segura. Es que no tenía ningún sentido que manejara todos los días para acá.
Bueno, me voy a ir con los jornaleros. No quiero que renato llegue y no me vea ahí.
Provecho. Lo único bueno que dejaron esos criminales...
Es que bárbara ve con otros ojos a renato. ¿y pa' qué quieres que vea mi perfil?
No, es quiero que veas un video. Ah.
Híjole. Ay, de veras...
Lo que es no tener nada que hacer. ¿ahora qué quieres, que te aplauda o qué?
No, nada más un me gusta. Mira, yo tengo mi vida hecha, y tú deberías estar estudiando en lugar de hacer videítos y estarlos compartiendo.
Chelo, tienes una nueva solicitud para un nuevo amigo. Ah, yo no necesito ningún nuevo amigo.
¿eh? Ya, deja mi teléfono en paz.
Pues ya lo acepté y ahora ya son amigos. ¿y pa' qué quiero un amigo que ni siquiera conozco?
Ya, deja de estar pegada al teléfono. Y órale, ahuecando ya.
Se te hace tarde. ¿eh?
Vámonos. Ajijo.
Pues gracias por ayudarme, lopecito. No, hombre, faltaba más.
Y lo que necesites me dices, porque don porfirio me dijo que no te hiciera falta nada. Muy bien, gracias.
Eh, ¿que nos vamos al cañaveral? Tú adelántate, ahorita alcanzo.
Inge, ¿estás seguro que todo bien? Sí, dame dos minutos nada más.
Está bueno, me voy adelantando. Allá nos vemos.
Bien. Y tú mantente cerca, que uno nunca sabe.
Anoche fueron a echarme porras a la cantina bárbara y paloma, ma. Ah, ¿sí?
Ajá. ¿y cómo les fue?
Bien, ¿eh? Dalilah y paloma platicaron duro y tendido.
¿y de qué platicaban, hija? Ah, pues ahí sí ya no sé por qué yo estaba cantando.
Nada más vi que paloma se salió, dizque agarrar aire porque es lo que me dijeron. Luego regresé y ella se quería ir.
Pero pues ya sabes que a ella no le gustan los lugares donde hay mucha gente, ¿eh? ¿y de casualidad no estaba renato tirado ahí en la cantina?
Renato, ¿por? Pues nomás, porque dices que le gusta mucho ir, ¿no?
Pura curiosidad. No.
Bárbara y yo platicamos de él, pero nada más. ¿y bárbara qué tiene que platicar de él?
¿qué va a ser, ma? ¿que no ves que lo tienen ahí de patrón?
Sí, claro. ¿qué onda, pa?
¿qué me andabas buscando? Anoche te portaste como un patán y no te lo pienso tolerar.
A ver, no fui grosero con rosa. Además, la culpa es de mi mamá.
Ella la invitó sin avisarme. ¿y de cuándo acá tenemos que pedirte permiso para invitar amigos a la casa?
No es eso. Sino que no puedes invitar a alguien y eso es esperar que yo sea el que atienda...
A ver, a ver, a ver. Ella es hija del gobernador, al cual nosotros le debemos muchos favores.
Aprovecha que le simpatizas. No estaría mal emparentar.
Veme. No estaría mal.
Tenemos que ser más proactivas si queremos que te conviertas en la esposa de luis ernesto. No me voy a dar por vencida.
Aunque tu hijo es demasiado sentimental, sé que debo llegarle por ahí. Ya después me encargaré de enamorarlo.
¿ves este caballo? Silver.
Ya murió. Luis ernesto lo adoraba y no ha superado su pérdida.
Hoy en la mañana revisé el lado sur y encontré varias cañas con larvas. Sí, es el gusano barrenador de la caña, señorita.
Sí, se la comen por dentro. Así es.
Revisé una por una y hay muchas con el tallo hueco. Bueno, pues hay que hacer un grupo y aplicar policultivo para proteger esa zona de la plaga.
Nada de pesticidas, acuérdense. Bueno, ¿y si encontramos...
Machetes o trampas para animales? No, pues ya limpiamos todo eso ayer.
No, a ver, no se preocupen. Mi papá ya habló con el gobernador y la policía vino anoche a hacer rondines.
Ah, muchas gracias. No se preocupe.
Buenos días a todos. Buenos días.
¿qué hay, patrón? ¿cómo está esa herida?
Ya estoy como nuevo. Nos hacías falta, renato.
Pues veo que están muy bien sin mí. Es que aquí la hija del patrón no está bárbara para la chamba.
Ay, ramiro. Les quiero pedir un favor, muchachos.
Aquí yo no soy la hija del patrón o la jefecita. Aquí yo soy bárbara, a secas, como renato.
Muy bien, señorita. Qué bárbara.
Muy bien, bárbara. Ay, te me estás marchitando.
Buenas. Hola, chelo.
Te traje café de olla, hecho en la casa. Gracias.
Gracias por acordarte de mí. Oye, maría estaba bien contenta de que la fueron a ver cantar tú y la barbie.
Tiene mucho talento tu hija, pero debería estar brillando en otros escenarios, ¿cómo en una cantina? Bueno, pues, a mí también se me hincha el corazón cuando la oigo cantar.
Sí, pero, pues, como decía su maestra de canto, ningún escenario es pequeño. Así es.
¿y la dalilah? ¿qué te pareció?
Don porfirio, ¿cómo está? Mal, abogado.
Es tiempo de ajustar mi testamento. ¿sabes qué?
Tengo que ver dónde voy a poner esta planta. ¿qué te pareció dalilah?
Lo que tú me dijiste, es una mujer de armas tomar. María me dijo que estuviste platicando mucho con ella.
¿de qué hablaron? La voy a poner al sol, se me está muriendo.
Ya todos sabemos lo que tenemos que hacer. ¿por qué no te quedas a supervisar?
Es que no me gusta verlos trabajar y yo ahí mirando. Ellos no recibieron un machetazo en el brazo.
Ah, pero ya sané. Ahora lo que tenemos que hacer es sanar a los cañaverales.
Es que hablar contigo es como hablar con una pared. O gritarle al cielo y que se regrese el eco.
Bueno, para eso es el eco, ¿no? Para que se repita y lo entiendas.
¿no te cansas de ser un sabelotodo? ¿y ahora qué?
¿qué? ¿vas a ser tú la que me ve así?
Quería agradecerte por salvarme la vida ayer. Gracias.
De nada. Si te vas a despedir no me digas nada que es mejor así da la mediavuelta que yo haré de cuenta que nunca llegamos aquí si vas a decir adiós no lo hagas, amor que no soy tan fuerte no tengo esa suerte por eso te pido un favor miente un poco miente un poco di que no es cierto di que no es cierto o quítame vida la misma vida y déjame muerto quítame vida la misma vida y déjame muerto que yo ya estoy muerto por dentro juan, échamelas a la camioneta.
Ay, oye, perdón que anoche me fui ni me despedí, pero es que paloma se estaba sintiendo muy mal. ¿en serio?
¿te dijo qué le pasa? No, es que se pone nervioso en lugares donde hay mucha gente.
No es la primera vez que le pasa, la verdad. Oye, vi que estaban platicando un buen rato solas.
¿qué te pareció? Entendí lo que le dijiste a renato.
Creo que es una mujer reprimida que no ha vivido la vida que soñó. ¿y a poco hablando tantito con ella te diste cuenta?
¿señora paloma? Qué gusto.
Si usted nunca viene por acá por los cañaverales. No, ¿verdad?
Ah, claro, vine buscando a la señorita. No, no, no, lopecito, no.
No la quiero interrumpir. Eh, claro, se quedó bien angustiada después de lo de ayer.
No se preocupe, aquí estamos todos al tiro. ¿sí?
Oye, y te quería hacer una pregunta. Dígame.
¿cómo se están llevando bárbara y el nuevo administrador? El renato.
Ajá. Uy, muy bien.
Después del ataque de ayer, la señorita bárbara ya lo trata distinto y todo. Estos dos van a ser muy buen equipo, ¿eh?
Bueno, voy por la niña, permítame. Eh...
Ay, ¿y esas flores? ¿te las trajo, renato?
No, no me las trajeron a mí, sino a ti. Luis ernesto rodríguez.
Ay, qué bonito. Perfecto.
Qué bien. Prepare a pegaso para que mi amigo lo vea correr.
Ya no debe tardar en llegar. ¿estás segura, señorita?
Bucéfalo es mejor caballo. Pero los dos son pura sangre.
Eso sí, afirmativo. Ahí está.
Quiero a pegaso. ¡luis!
Va llegando. Muy bien.
Luis ernesto. Discúlpeme la tardanza.
Un gusto, luis ernesto. Un placer, encantado.
Muchas gracias. Gracias por venir, luis.
La verdad es que no me atrevería a comprar un caballo sin que antes tú lo revistes. Como le dije, aquí él es el experto en caballos de raza.
Ah, muy bien. Me gustan mucho los pura sangre, los aztecas, todos los caballos.
A todo dar. ¿podemos ver los papeles mientras llega el caballo?
Claro que sí. Vale.
A ver. ¡miren nomás!
Ahí está. Qué chulada, ¿no?
Es igualito a mi silver. Entonces, no me la escabecho.
Simplemente le doy un susto. No me importa si se te pasa la mano.
Necesito que esa muchacha se regrese a la ciudad o al cielo, adonde sea. No quiero que sea un estorbo para mis planes.
Perfecto, patrón. Como usted diga.
¡gustavo! ¿te dijeron que hay quejas de los trabajadores de la refinería?
Sí, sí, sí, sí. Ya veré mañana qué hago con ello.
Oye. Por cierto.
Hablé con luis ernesto y le dejé muy en claro que no puede estar jugando con rosa. Es una mujer muy inteligente.
No se va a rendir. Pues eso espero.
Porque es una chica muy valiosa como para dejarla ir. Además, nosotros necesitamos de su padre para hacernos de la hacienda cruz.
¿resolviste lo de la hija de porfirio? Sí, sí.
Ya me estoy haciendo cargo de ello. Ya veré cómo la quito de que no sea un estorbo.
Además, para cuando su padre muera necesito, quiero y te exijo que tu hijo ya esté comprometido con rosa. Sí, tranquilo.
Por favor. Adiós.
No sabía que tuviste un caballo parecido y te murió. Sí.
Lo era todo para mí. Perdió una arritmia cardíaca y no pudimos hacer nada.
Muchacho. Te ves igualito a mi silver.
¿sabías? ¿sabías que sí?
Rosa, por favor. Deja que lo compre yo, ¿sí?
¿qué? Por favor.
Mira, yo después te ayudo a escoger otro caballo que también sea excelente como este, por favor. No, perdóname, luis.
De verdad, perdóname, pero no puedo. No, tengo meses buscando este caballo y desde que lo vi me encantó.
Perdón. ¿no harías eso por mí?
Ay. Ay, luis.
No, es que... Bueno, a ver, mira, ya sé.
Se me ocurre que, quizá... Pegaso puede ser de los dos.
Sí. ¿sí?
Gracias, gracias, rosa. ¿ya escuchaste, muchacho?
Estamos juntos. ¿por qué estás tan nerviosa?
Todo está bien aquí. Si tú lo dices.
Si regresan esos hombres, los vamos a enfrentar. Son unos asesinos, hija.
Nosotros somos personas que defendemos lo nuestro. ¿qué, vamos a salir corriendo?
¿les vamos a dar el gusto? No, mamá.
Tú sí que le cambiaste la vida a estas dos mujeres, inge. ¿de qué hablas, lopecito?
Pues sí, a la niña de ciudad ya casi la conviertes en charra. Y la señora que no salía ni a la esquina no la vamos a sacar de los cañaverales.
Mira nomás. Bebe tú.
Yo hoy no me siento bien. Le pedí a renato que viniera a vivir aquí contigo y me dijo que sin problema.
Ah, gracias. Ese hombre vale oro.
Por él, mi hija está viva. Bueno, eso muestra que lo necesitas más tú aquí.
Eres un gran amigo. ¿no te sientes bien?
Hay días que los dolores son muy fuertes. Ya no me queda mucho tiempo.
No digas eso, porfirio. La fe muere al final.
Y tengo fe en mi hija. Te mostró gran valentía ahora con todo lo que pasó.
Buena sorpresa, ¿no? Todos quisiéramos saber quiénes nos atacaron de esta manera.
¿a ti... Te pasa alguien por la cabeza?
No sé. ¿las autoridades no te han dicho algo?
¿no tienen ninguna pista? No, no hay nada claro.
Unos dicen que fueron rateros aislados. Otros que quisieron tumbarnos la cosecha.
Bueno, tú sabes cómo es la gente en esta región. Todos son muy envidiosos.
No pueden ver a una hacienda de pie porque luego nos la quieren tumbar. Pero tú sabes que cuentas conmigo, que yo soy tu amigo de verdad.
Si lo crees, ¿no? Sí.
Por tu salud. No sé ni para qué vine.
Qué bueno que viniste, mamá. Así le demuestras a los trabajadores que te importan.
Me preocupas tú. ¿y lopecito y renato?
A ellos también los atacaron. Sí, también.
Me preocupan. Y si regresan.
Nos vamos a defender. Como dijo renato.
Me tengo que ir, mamá. ¿cómo van?
Bien, señorita. Porfirio, ¿y tus mujeres saben que tienes este tipo de padecimiento, este tipo de dolores?
Trato de que no se enteren. No quiero que sufran.
Entiendo. Le pedí a renato que venga para que se saluden.
Porfirio, tengo que ser absolutamente sincero contigo. Puedes decirme lo que sea.
Tú eres mi amigo. Bueno, un día te dije que...
Que cuentas conmigo para todo, ¿verdad? En cualquier circunstancia, problema, sabes que te voy a apoyar.
Bueno, pues quiero que sepas que tu familia también. ¿a qué te refieres?
Me refiero a que... Mientras yo viva...
Ni a paloma ni a bárbara les va a faltar nada. No tengo palabras.
Porque eres un gran amigo y sabes que te quiero, ¿verdad? Bueno, a ver, párate, dame un abrazo.
Tú harías lo mismo por mí, ¿verdad? Sí.
Eso. Pues ojalá que rosa consiga casarse con mi sobrino.
Será una gran boda, histórica. Una vez que eso se concrete, será fácil que el gobernador ayude a gustavo a conseguir legalmente la hacienda cruz.
Mi único hijo se casará con alguien de clase y apellido. No soportaría la idea de tener a alguien equis como nuera.
No. Siempre le he dicho a porfirio que es muy afortunado por haberse casado contigo.
Gracias, gustavo. Gustavo vino a ofrecernos apoyo en todo lo que necesitemos.
Por favor. Ay, qué bueno, porque estamos muy desconcertados con todo lo que pasó.
Sí, yo también. Mucho.
Por eso vine aquí para hacerle saber que no están solos. Permiso.
Me dijeron que viniera. Sí, gustavo quería saludarte.
¿ya te instalaste? Sí, lopecito me acaba de mostrar la casa.
Es un espacio modesto. Para mí está bien.
Bueno, esa es una de las cualidades que tiene renato, nunca le exige nada a la vida. Es un hombre que da más de lo que recibe.
Gracias, señora. Es un placer conocerla.
Digo, a usted, a la familia, a todos. ¿sí?
Y eso es algo que me preocupa. ¿por qué?
Pues que eres ya como uno de la familia. Y eso sucedió con nosotros, ¿eh?
Pero recuerda que solamente eres un préstamo. ¿préstamo?
Curiosa manera de llamarme. Lopecito.
Dime, barbarita. ¿me puedes reunir a los muchachos?
Quiero que me vean cortar caña para que vean que ya aprendí. No, no creo que haga falta, ¿eh?
Yo creo que sí, lopecito. Es necesario que me dejen de ver como la niña mimada de papá.
Voy por un machete. No, te presto el mío.
No, no, no, no. Vi que en el cobertizo había varios y necesito el mío.
Llévate el mío. Gracias.
Esos no tienen filo, hombre. Están bien oxidados, ay.
Bueno, no tomes a mal lo de préstamo. Gustavo siempre me ha dicho lo importante que es para él y para su empresa.
Y podríamos decir que es como si lo estuvieras compartiendo con nosotros. Tranquilos, no me molesta la manera en que se expresen de mí.
Las acciones valen más que las palabras. Ese es otro de los talentos que tiene renato.
Nunca toma nada personal. Eso lo aprendí trabajando contigo.
Me siento bien siendo útil. Bueno, pues yo a eso vine, a decirles que cuentan conmigo y que espero que todo este problema del atentado se esclarezca.
Gracias, amigo. Y...
El gobernador también nos está apoyando. ¿el gobernador?
Ajá. Sí, sí, sí.
Él cuenta con todos los recursos. Y tiene a toda la gente, ¿eh?
Bueno, espero que todo salga bien y, por favor, renato, ¿me mantienes informado? Cuenta con eso.
Por favor, si ustedes lo pueden acompañar, yo necesito tomar mi medicina. Porfirio, mi gran amigo.
Gracias. Porfirio cada vez está más delicado.
Es que la enfermedad sigue avanzando. ¿qué te digo?
Sí, paloma. Lo siento mucho.
No me resta más que decirte que... No las voy a dejar solas.
Que no te preocupes. Agradezco mucho tu apoyo.
Renato, te las encargo mucho, ¿sí? Sí, señor.
Cuídalas, se lo prometí a mi amigo porfirio. Vámonos, luis.
Pues me retiro a trabajar. Con permiso.
Conocí a dalilah. Esa mujer sabe que nos conocimos antes de que tú llegaras aquí.
¿por qué dice eso? Porque traía puesto este collar y lo reconoció.
Me dijo que tú lo tenías hace unos días. Sí, es verdad.
Por supuesto, que negué que fuera mío y espero que tú hagas lo mismo. Tranquila, todo está bien.
No, nada está bien. Nada.
Señora... Seguro que dalilah no comentará lo del collar con nadie.
Pues más le vale. Porque ni a ti ni a mí nos conviene.
Yo estoy casada, pero tú nunca me dijiste que tuvieras novia. Dalilah no es mi novia.
Ah, ¿no? Entonces, ¿por qué se refiere a ti como mi hombre?
Señora, no es momento ni lugar para hablar del tema. Con permiso.
Yo creo que fue un animal. No.
Veo que renato está causando una fuerte impresión en ti. Ay, porfirio, no sé por qué lo dices.
Los vi discutiendo. ¿me explicas?
Este está bien afilado. ¡ayuda!
¡ayuda! ¡ayuda!
Cuando el destino te encuentra eso no es casualidad el amor se vuelve realidad historia escrita en el tiempo que se vuelva tu verdad sin final nunca nada ya será igual