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Ni un día de casados y ya esto. Casi la matan por mi culpa.
Si bárbara muere, mi vida se acabó, punto. Ingeniero, qué bueno que lo veo.
Qué suerte tienen ustedes dos. No me cabe duda de que hay algo superior que los protege.
¿cómo está? Bueno, la bala entró y salió por el tejido blando dorsal.
Gracias a dios no tocó la arteria radial porque no hubiéramos podido hacer nada. Si le hubiese pasado algo...
¿qué pasó, ingeniero? El mismo criminal nos hirió a los dos.
Y luego, sigue libre. Yo no quería que bárbara se involucrara, pero es muy terca.
Mire, ingeniero, cuando le salvé la vida, ella siempre estuvo al pendiente de usted. Ahora que son esposos, le toca a usted cuidarla.
Sí. ¿puedo verla?
Claro, solo que cuando la pasemos a su habitación porque ahorita todavía está sobre los efectos de la anestesia y pues necesito descansar. Muy bien.
¿sí? Gracias, doctor.
Búsqueme si me necesita. Permiso.
Juntos en todo. Hasta que nos quitemos de encima a los que nos quieren vencidos.
Les vamos a enseñar que juntos somos más fuertes. Mi amor...
Siempre estás conmigo. No puedo creer que caigas en la tentación de otras mujeres.
Siempre me salvas la vida a mí. ¿hay alguna noticia de bárbara?
Renato sigue sin contestarme el celular. Y lo último que sabemos de bárbara es que está estable en el hospital todavía.
Seguro renato no trae su teléfono con él. Ya por fin dejaron irse a los trabajadores que pasaron aquí la noche.
¿qué pasó, lopecito? ¿ya estás más tranquila?
Asiente bueno. Ándale, un café.
Pues ya me dijeron que fueron cinco los muertos. Tres de los nuestros y dos de los malos.
Oye, ¿y sabemos algo de la chica esta que estaban interrogando los policías? Pues yo sí la vi, no la reconocí ni tampoco ninguno de los guardias.
Pero pues aparentemente era una muchacha que se coló. Qué raro.
¿y si vino con alguno de los maleantes? Puede ser, ¿eh?
Esos tipos son capaces de cualquier cosa. Bueno, pues yo voy a ver qué más puedo averiguar.
Y ver si ya podemos salir de la hacienda. Cuídate, lopecito.
Sí, mi chiquita. Con permiso.
Jefa. Luna sacó en primera plana todo lo que pasó ayer en la boda de renato y bárbara.
¿quieres dejar de hablarme de eso, por favor, david? Espérate, jefa.
Aún no te he leído nada. Bárbara y renato.
No quiero volver a escuchar esa frase nunca. Ok.
Está bien. Tranquila.
David, me vuelven loca. Me sacan de mis casillas.
Soy capaz de una barbaridad, david. Yo sé, jefa.
Pero te lo advertí, se lo dije. ¿cómo pudiste decirle al trenza que le diera cuello a bárbara?
Cállate. Además, mira lo que puso luna en el periódico.
La boda que terminó en tragedia. No pensé, david.
Si bárbara se muere, se me fregó la vida. No solo la vida.
Todo, jefa. Además, aquí dice que una de las mujeres que llevaste a la boda está detenida.
Y no solo eso, anda con la lengua suelta. ¡ay, ya!
Debí haberme quedado encerrada en mi cuarto y emborracharme. Pues sí, jefa.
Eso hubiera sido mucho mejor. Pero ahora, aunque te arrepientas, si bárbara se muere, vas a acabar en la cárcel.
¿y si ya está muerta? Solloza buenos días, mi vida.
Qué bueno que pudiste dormir. Lo justo para soñarte viva.
Por poco y me quedo viudo el mismo día de mi boda. Dios tiene otros planes.
Sentí que el mundo se apagaba. Que me quedaba sin suelo.
Nunca había sentido tanto miedo. Aquí estoy.
¿en qué estabas pensando en meterte en medio del tiroteo? Es que cuando entré a mi cuarto a cambiarme, escuché tu voz en el walkietalkie dando órdenes.
Pero era para los guardias, no para mi esposa. Sí, pero no te iba a dejar solo.
Perdóname, no sabía lo que hacía. La muerte te pasó muy cerca.
El médico dijo que la bala entró y salió por tejido blanco, muy cerca de una vena, que dos centímetros más y... No te tengo aquí.
¿lograron atrapar al trenza? ¿murió alguien de los nuestros?
No lo sé. Vamos a la hacienda.
Eh, iremos. Primero sigamos las indicaciones del médico.
Reposo, curaciones, nada de heroísmo por unos días. Lo mismo te dije cuando tú estabas en el hospital y no me hiciste caso.
Vuelvo en un minuto. Voy a ver qué dice el doctor.
No te tardes. Renato no.
Qué alegría, ya me enteré que todo salió muy bien con barbarita. Sí, lopecito.
Pero si esa bala hubiera entrado dos centímetros a cualquier lado, la mata. Pero no le tocaba.
Gracias a dios, ella está bien. Pero tenemos a tres guardias caídos.
Desgraciados asesinos. ¿hasta cuándo?
También se murieron dos de los alacranes, pero el que huyó fue el otro, el trenza. Miserable, ¿cómo logró escapar otra vez?
Detuvieron a dos muchachas. Sí, las estuvieron interrogando toda la noche.
¿el trenza tenía mujeres entre sus matones? Pues ellas confesaron que ellas y otras muchachas se habían metido, y habían distraído, y emborrachado a los guardias del lindero norte.
Y ahí fue donde se metió el trenza. ¿y cómo dejaron entrar a esas mujeres?
Pues ahí está la cosa, que según ellas dijeron que quien las había dejado entrar era dalilah. ¿qué?
¿dalilah? Buenos días, bárbara.
¿cómo te sientes? Bien, estoy mejor.
Hombre qué bueno. Algo adolorida, pero renato ya me dijo todo.
No se preocupe, me gustaría que me dieran de alta lo antes posible. Necesito ir a mi hacienda y revisar cómo está mi gente.
Bueno, antes de eso, se te practicaron unos exámenes de rutina y bueno, no sé si estés al tanto de los resultados. No.
¿pasó algo? Pues...
Estás embarazada. Inge, tranquilo, por favor, primero hay que estar seguros.
No nos vayamos a dar un... ¿seguro de qué, lopecito?
Si esas mujeres dijeron que entraron con dalilah y fueron hacia el mismo lugar por donde entró el trenza, eso ya no es una suposición. Sí, pero bueno, eso ya lo sabe la policía.
Hay que esperarnos a que ellos concluyan. En la boda ella me lo restregó en la cara.
Vente conmigo, aquí nomás va a haber tragedia y vas a llorar lágrimas de sangre. ¿eso fue lo que te dijo?
Ella lo sabía. Ella lo sabía.
Sí, pero igual y la obligaron, no sé. Balbucea el trenza sigue libre.
No quiero que bárbara esté sola ni un segundo. Manda a traer a uno de los guardias de la hacienda y que no se despeguen de la habitación, ¿eh?
Avisa a seguridad del hospital. Yo mientras, voy a ir a buscar a dalilah.
Que me diga en mi cara si la forzaron o lo hizo para vengarse. Veo que te tomó por sorpresa lo de tu embarazo.
Bueno, pues aun así, espero que sea buena noticia. Mira, ayer te salvaste de milagro.
Lo del balazo pudo haber sido de consecuencias fatales, pero estás bien. Debe ser porque traerás al mundo una nueva vida.
Una especie de milagro, ¿no lo crees? Sí.
Perdón, es que estoy en shock, no sé qué decir. No te preocupes.
Mira, esto cuando nos toma por sorpresa tardamos tiempo en asimilarlo. Ya pasará.
Que estés bien. Me retiro, ¿eh?
Doctor. Sí, dime.
No le diga nada a mi esposo. Yo se lo quiero decir.
Perfecto, cuenta con ello. Ya no aguanto estar aquí encerrada.
Pero la policía sigue sacando pruebas. Mi hija está en el hospital sin su madre.
No se me hace justo. Suena celular es lopecito.
¿sí, lopecito? Sí.
Ahora pongo el altavoz. López a ver, chelito, ya terminaron las diligencias.
La policía dice que ya pueden salir de la hacienda. Gracias.
Pues vámonos al hospital. Sí, vamos.
Voy por las llaves de la camioneta. No la dejes manejar.
Así como está, puede chocar. Yo me encargo.
¿y nosotros nos vamos o no? A ver, cálmate, por favor.
Me quiero ir al hospital ya, emiliano. Sí, bueno, no vas a manejar así a ningún lugar.
Estás muy nerviosa. No me voy a esperar ni un minuto más.
Tienes que tranquilizarte, ¿sí? Tu hija te necesita viva y tranquila.
Sí, necesitas hacer un esfuerzo. Y lo estoy haciendo.
Bueno, a ver, espérame. Hay algo más que quiero decirte.
No sabemos cómo va a reaccionar bárbara después de lo que hiciste ayer en la boda. Ay, emiliano, no sé cómo me atreví a hacer lo que hice.
Sí. Bueno, si te corre de su cuarto, no lo tienes que tomar a mal.
¿qué voy a hacer si no me quiere ver? Apoyarte en mí.
Yo para eso estoy ahí. Es que tengo que estar con ella porque la tengo que cuidar.
Y le tengo que pedir perdón. Necesito que me perdone, emiliano.
Qué bueno que la fiesta acabó rápido, si no, hubiéramos estado en la balacera que se armó en la hacienda cruz. Dicen que hasta hubo muertos.
Ay, no, ni me digas. Capaz ahora sí me veían y me daban un balazo.
Ay, no, no, no, no, mija, no digas eso. ¿qué digo?
No todo estuvo mal ayer. ¿no te diste cuenta que la tía chelo y lopecito ya son novios?
¿en serio? No, no, no, no, no sabía.
Sí, sí. Y es que el amor es bien bonito.
Digo, yo también tengo derecho a enamorarme y a ilusionarme, ¿no? Tú me educaste con principios.
Sé darme a respetar y a marcar mis límites. Y me da mucho gusto que lo tengas claro, chamaca.
Oye, pa... ¿y qué has pensado de lo que te dijo santi?
Ahí lo sigo pensando. Ok.
Señorita, ¿cómo está bárbara cruz? Soy su mamá.
Ay, señora, la verdad no sabría decirle, pero... ¿usted no trabaja aquí?
¿cómo no va a saber qué decirme? Ya la mandaron a la habitación.
Permítame, ahora les indico el número. Ambos gracias.
Buenas. ¿cómo está bárbara?
¿ya la viste? Bien.
Sí, ahorita los llevo con ella. ¿y chelo y los demás?
Se quedaron estacionando el coche. Necesito ver a mi hija.
Sí, claro que sí, señora. Por favor, venga conmigo.
Voy a tener un bebé. Voy a ser mamá.
¿sabré ser una buena madre? López es por aquí.
Bárbara, hija. Ay, no lo puedo creer, bendito dios.
Qué bueno que estás bien. Paloma bárbara.
¿estás bien? ¿te sientes bien?
Bárbara sí, todo bien. Estoy bien.
Gracias a dios, estás bien. Yo siento que ya recuperaste un poquito de color.
Estás chapeadita tantito. Estoy bien.
Sí, señor gobernador. Gracias por haberse tomado la molestia.
Estábamos muy preocupado por luis ernesto. Hombre entiendo perfectamente que la situación lo ameritaba.
Lo encontraron en la hacienda cruz ayudando a la policía. Hombre rosa también estaba muy preocupada.
Y bueno, qué alivio que la esposa de su protegido renato se vaya a recuperar. Sí, yo también le agradezco mucho a dios que no les haya pasado nada ni a renato ni a bárbara.
Le agradezco mucho, ¿eh, gobernador? Por mí, si se los carga la parca, me hubieran hecho un favor.
Cuida lo que dices. Es momento de mantener la cordura, cuñado.
Luego, luis ernesto, codeándose con ellos. Si no lo vuelvo a ver, no lo voy a lamentar.
A mí se me importa. Es mi hijo.
Lo peor de todo esto es que no atraparon al trenza. Gustavo ay, ya...
¡vaya lío en el que nos metiste desde que trajiste a ese desgraciado! Ay, georgina, ¿te quieres callar?
¡ya me echaste a perder el desayuno, hombre! Vámonos, cuñado, tenemos una junta.
¿nos vemos en la cañera, hermana? Sí.
Suena celular ¿sí? ¿qué pasa, brenda?
Voy para allá. Lo peor de todo es que ni siquiera me volteó a ver a mí en toda la noche.
Se la pasó buscando a maría. Sentí unos celos.
Hay cada sustos que te arden aquí en el pecho. Y aun así lo quiero.
Ya me voy, hija. Recuerda que tenemos una comida con los representantes agrícolas.
Sí. Sí, claro.
¿todo bien? Sí.
¿por qué? Pues es que ayer me pareció que mi luis ernesto y tú estaban peleados.
Bueno, nosotros tuvimos... Es normal.
Las parejas no pueden llevarse bien todo el tiempo. Ya se reconciliarán.
Y si necesitas cualquier cosa, avísame, ¿sí? Bueno, nos vemos al rato.
Pegaso... ¿cómo me puedes ayudar para apartar a maría y a luis ernesto para siempre?
¿cómo que el desgraciado de renato le vendió toda la cosecha a otro comprador? Al menos, eso es lo que dice en el mail que él mismo mandó, señora.
¡no puede ser! ¡me cansé de decirle a gustavo que no le diera todo a ese malagradecido!
Finalmente tenía razón. Nos traicionó y ahora quiere hundirnos.
¿tienes idea a quién le vendió la cosecha? No, señora.
En el estado hay varias procesadoras de azúcar. Déjame sola.
¡lárgate! Con permiso.
Eres un imbécil, gustavo. ¿por qué nunca me hiciste caso?
Renato ¡dalilah! ¡dalilah!
¿qué hiciste? Sabía que vendrías.
Te pregunté algo. Contesta.
¿qué quieres que te conteste? Dime la verdad.
¿para qué fuiste a mi boda? Quise brindar...
Por tu felices para siempre. Pero me bebí todo mi veneno.
¡así que ya lárgate! No, de aquí no me voy hasta que me digas toda la verdad.
¡confiesa! El presupuesto está aprobado, chicos.
Solo que hay un déficit en las últimas semanas, ya que no están apuntados. Perdón que los interrumpa, pero tenemos un problema.
Explícate. Renato tirado vendió toda la cosecha de la hacienda cruz a otro comprador.
¿cómo te fuiste a meter a la balacera? Fue muy arriesgado, barbarita.
¿por qué lo hiciste? No lo pensé.
Es que en cuanto escuché que estaban atacando mis tierras y mi gente, pues me lancé así. La verdad, admiro mucho el amor que tienes por tus trabajadores y también por la hacienda, ¿eh?
Tengo que defender mis tierras y no quedarme con los brazos cruzados viendo cómo otros la defienden. Sí, bárbara, pero no debiste ir sola.
Qué bueno que estás bien, hija. Oye, ¿y renato?
No sé, estaba aquí. Bueno, pues no tiene caso que le marquemos porque cuando te trajo no traía su celular.
Por eso no le pudimos llamar en toda la noche. ¿tú lo viste, lopecito?
López sí, sí, lo vi aquí hace rato. Se fue a arreglar un asunto que tenía que ver con lo de la hacienda, ¿no?
Con lo que pasó ayer, anoche. ¿qué asunto?
Ay, no sé, barbarita, ¿por qué no le preguntas a él y que te explique mejor? Sé que metiste mujeres en la hacienda.
¿para qué? No quería verte besuqueándote con bárbara.
Por eso no fui a la iglesia. Yo quise hacer mi propia fiesta con otra gente.
Pues algunas de esas personas ahora están muertas. Mírame.
¡mírame! Las mujeres que metiste distrajeron a mis guardias.
Los emborracharon. ¿para qué?
Dime la verdad, dalilah. Maldita sea, renato.
¡tú me querías! ¡no me vuelvas a decir que te quise!
¡estamos hablando de otra cosa! ¡pues yo todavía te quiero!
Por eso hice la peor estupidez de mi vida. ¿qué estupidez hiciste?
¿qué estupidez hiciste? No, no, nada.
Yo no hice nada. Mentira.
Cuando te ibas me dijiste que la boda terminaría en tragedia y que me fuera contigo. ¡y eso es por culpa de bárbara!
¡porque siempre estás en problemas por culpa de ella! Era porque sabías que el trenza había entrado en la hacienda.
No, no, eso no es verdad. Te metiste en el mismo infierno que el trenza.
Él te convenció para ir contra mí y mi familia? Sí.
Está bien, es verdad. ¡me metí en el mismo infierno que el trenza, pero tú no me dejaste otra salida, renato!
Elegí destruir todo lo que te rodea para volver a tenerte conmigo. Solo para mí.
Si te vas a despedir no me digas nada, que es mejor así da la media vuelta que yo haré de cuenta que nunca llegamos aquí si vas a decir adiós no lo hagas, amor que no soy tan fuerte, no tengo esa suerte por eso, te pido un favor miénteme un poco miénteme un poco di que no es cierto di que no es cierto o quítame, vida, la misma vida y déjame muerto quítame, vida, la misma vida y déjame muerto que yo ya estoy muerto... Por dentro esto es un golpe bajo y un ataque directo de renato.
El desgraciado ya está sacando el cobre. Eso va a causar un impacto negativo en nuestras ventas y ya es tarde para buscar otro proveedor.
Se acabó la recolecta. A ver, cuñado, ¿qué dicen las leyes?
¿podemos obligarlos a que nos siga vendiendo caña? Bueno, podríamos presentar un contrato sellado y hasta firmado por porfirio donde se comprometen a vender exclusivamente a esta empresa.
Primero hay que investigar bien qué es lo que nos conviene. Bueno, en eso tu hermana tiene razón.
¿cómo va el asunto del embargo que se está encargando tu amigo el del banco? Para cómo van las cosas hay que ir a hablar con este tipo, con césar.
Pues, sí. Hice un trato con el trenza.
Pero era solamente matar a gustavo. El trenza no es un tipo de fiar y no te creo lo de gustavo.
Pusiste en peligro la vida de todos y no me estás diciendo toda la verdad. Yo te lo juro que sí.
Tú sabes muy bien quién es el trenza. Fuiste testigo de las marcas que dejó en mi espalda y en mi vida.
Sí, yo lo sé. Para matar a gustavo no necesitaba entrar a mi fiesta.
Podría haberlo hecho en cualquier otra parte. ¿qué me estás queriendo decir?
¿a quién más quería sacar del camino además de gustavo? No, a nadie, a nadie.
Mírame, mírame. Solloza me cuesta creerlo, pero lo ayudaste a que intentara matar a bárbara.
Maldita sea, dalilah. ¡bárbara casi muere por tu culpa!
Pues renato tenía prisa y no me explicó bien a dónde iba. ¿a quién fue a ver?
¿a la policía? Lopecito, di algo.
Dile, lopecito, la estás angustiando y le va a hacer daño. Pues creo, creo que fue a ver lo de lo de las muchachas estas que se metieron con los guardias y que no estaban invitadas.
A ver, ¿qué muchachas? Si no estaban invitadas, ¿por qué fregados fueron a mi hacienda?
No sé si estaban invitadas o no estaban invitadas. El caso es que hay que averiguar cómo entraron, ¿no?
Sí, pero no, no. Yo vi a todos los invitados ahí, hasta a dalilah.
Pero a ver, ¿invitaste a dalilah? Yo no la vi.
Sí, yo sí la vi. Yo también la vi.
¿ustedes creen que dalilah fue capaz... De meter a esas mujeres y arriesgar la vida de renato?
Yo creo que ella prefiere verlo muerto antes que verlo contigo. Sí, yo creo que dalilah se parece mucho a ti.
Como cuando metiste a esos asesinos a mi hacienda. Las dos son igualitas.
Igual de arrastradas y me odian. Yo no te odio, hija.
Necesito irme. Bárbarita...
El doctor me dijo que ya no necesito estar aquí y me voy a ir con ustedes. Luis ernesto, ¿puedes ir viendo lo de mi alta, por favor?
Sí, claro. Y bájale a tu teatrito, no te creo nada.
Solloza no se me va a olvidar el daño que me has hecho y, mucho menos, el escándalo que armaste en mi fiesta. No lo puedo creer.
Bárbara, por favor, tranquila. Ya me quiero ir.
Chelo bárbara, barbarita. López bárbarita, por favor.
Suena celular luis ernesto ¿20 llamadas de rosa? En la mañana, en la noche.
A ver, mensajes. Primero.
Rosa por favor, luis ernesto, me muero de angustia. ¿estás bien?
A ver, otro. Rosa luis ernesto, soy yo, otra vez.
Por favor, no me tortures más pensando que algo malo te pasó. A ver, uno más.
Rosa llámame, mi vida, mi amor. Por favor, mándame mensaje para saber que estás bien.
Todo sea por la amistad. Gracias.
Suena celular luis ernesto. Hasta qué me hablas.
Hola, rosa. Oye, perdón que no te haya podido marcar, pero es que las cosas están siendo una locura aquí en el hospital, ¿eh?
Rosa estaba muy preocupada por ti, ¿eh? Bueno, una llamada no basta, invítame a comer.
Casi no nos vimos en la boda y, no sé, siento que tenemos que vernos más. ¿vernos más?
No, rosa, ahorita no se puede. Las cosas están muy complicadas.
Además, maría me necesita. Te veo luego.
Bye . María, maría, maría, maría, maría.
¡todo es maría! Luis ernesto, ¿por qué eres tan ciego?
Tono de llamada ¿beto? Escúchame bien.
Necesito que te la lleves. Sí, sí.
Ofrécele abrir la gira de un músico importante, yo que sé, haz lo que sea. Yo te trasfiero.
Necesito que se vaya de aquí. Tres de mis hombres murieron, dalilah.
¡tres guardias que tenían familia, hijos, esposa! ¿cómo hiciste eso?
Yo no sabía. Ayudaste a que entraran asesinos a mi fiesta.
¿a ti no te importa nada? Arriesgas hasta la vida de las mujeres que invitaste.
¿en qué te convertiste, dalilah? Yo no pensé que fuera a pasar algo así.
Por tu culpa bárbara casi muere. ¡se salvó de milagro!
¿eso querías, eh? ¿que le dijera al trenza que asesinara a mi esposa?
Yo solo quería que te asustara. Que vieras que esa boda es una maldición.
No, aquí la única maldición eres tú, dalilah. No.
No te conozco. No sé quién eres.
No, no, no, no. No me digas eso.
Yo te amo. ¿qué me vas a amar?
Tú no amas a nadie, solamente te amas a ti misma. No, no, no.
Tienes que entregarte. Ve a la policía y confiesa lo que dijiste.
No, no, por favor, si hago eso, no volveré a tenerte, por favor. Si no lo haces, entonces, te voy a llevar yo a la cárcel.
Renato. Hazlo correcto.
No, no. ¡renato!
¡renato! Por favor.
Por favor. ¡todo lo hice por amor, renato!
Renato. ¡lo hice por amor!
¡lo hice por amor! Solloza maría, tú conoces a dalilah.
¿tú crees que ella sea capaz de hacer algo así de extremo? ¿meter esos criminales a mi hacienda?
Bueno, si paloma ya lo hizo y es mi madre... Bárbara, dalilah no es mala mujer.
Bueno, es impulsiva y no piensa las cosas. Y más si tiene que ver con renato.
Sí, dalilah es... Actúa sin pensar, aunque después se arrepienta.
Sí, pero puso la vida de renato en riesgo. Es una locura.
Me cuesta pensar que esté involucrada con todo lo que pasó. Pero tampoco puedo negarlo.
Eres una estúpida, dalilah. Renato te odia.
Por tu culpa se murieron tres personas, dalilah. Renato tiene razón.
Soy una maldición. ¡soy una maldición!
¡soy una maldición! ¡tiene razón, david!
¡dalilah! Aquí estoy.
Renato me odia. Tú sabes que yo lo hice todo por amor, david.
Lo perdí todo. Yo no quiero ir a la cárcel, david.
Solloza muchas personas nos quieren hacer daño, bebé. ¿nosotros sabremos cuidarte?
¿estarás a salvo? Ay, papá.
Protégenos. En donde sea que estés.
Quiero que un rayo me parta en dos. Ey, mírame.
Mírame. ¡vete!
¡vete! ¡quiero prenderle fuego a la cantina y quemarla conmigo adentro!
Entonces, yo me quemo contigo. ¿eso es lo que quieres?
¿que los dos terminemos en cenizas? David, por mi culpa se murieron personas.
Bárbara está herida. Renato tiene razón.
Me voy a entregar a la policía. Y les voy a decir que los únicos culpables de todo somos el trenza y yo.
¿qué pasa? Las encontré en mi cama.
Bárbara, no me asustes. ¿y bárbara?
María la llevó a su cuarto para que descanse. Hizo bien.
Gracias por tu ayuda y apoyo. No tiene nada que agradecer, señora.
Voy a pedir que nos sirvan algo de comer a todos. Gracias, chelito.
Manuela, órale. Quiero ir a ver a bárbara.
No voy a hacerlo. Ella no quiere verme.
Me voy al invernadero. Le voy a hacer un regalo.
¿alguno de ustedes se lo puede llevar? Sí, sí, sin problema.
Gracias. A veces no entiendo a la señora paloma.
Lopecito... Sé que frente a ellas no quisiste decir nada, pero yo necesito la verdad, de hombre a hombre, dime.
¿dónde está mi carnal? Se fue a buscar a la dalilah.
Bárbara está en su cuarto y maría le llevó un caldito. Bueno.
Pues entonces, ponte a desgranar los elotes para hacer los esquites. Emiliano, ¿quieres café?
Sí, por favor, hermanita. Pero allá, manuela.
Ah... Chelo suspira yo sabía que la boda de bárbara iba a ser difícil, pero nunca pensé que iban a pasar todas esas cosas.
¿sabes? Creo que algo se movió dentro de paloma cuando pensó que su hija iba a morir.
Yo lo vi igual. ¿verdad?
Sí, sí, sí. Por primera vez después de muchísimo tiempo vi a paloma como la mamá de bárbara.
Lástima que bárbara no lo vea así. Suspira primo.
Entonces, ¿ya regresó bárbara? Ya.
¿y está bien? Sí, ahí la lleva.
Lopecito. Eh, profe.
¿podemos hablar? Sí.
Yo me hago cargo. Gracias.
Perdón que te moleste aquí, pero no tenía a nadie más a quien recurrir. Vienes a hablar de lupita, ¿no?
Y del muchacho que le gusta. Sí.
Sí, chelo me puso a reflexionar. La verdad es que yo creo que nadie me está entendiendo.
Y sí, es verdad, no quiero perder a lupita, pero yo tampoco quiero que se pierda. Ay, gabino.
Tú eres su papá, ¿no? Tú la educaste.
Sí, de todo. Ah, bueno.
Entonces, no tienes por qué temer si lo hiciste bien. Ella va a saber decidir, ella va a poder tomar decisiones correctas.
Eso se dice fácil, pero... Sí, pero...
Pero lupita no se la va a poder pasar encerrada en su casa toda la vida. Esa muchacha es mucho más lista de lo que todo el mundo cree.
Es raro que se pueda equivocar. Gracias.
Ríe ese profe. Bueno, pues para eso estamos los amigos, ¿no?
¿o qué? Muchas gracias.
Bueno. Lupita, ven, ven, ven.
Lupita ¿qué pasó? Te traje esta pulsera de trébol de cuatro hojas.
Y mira, esta herradura de la buena suerte te la cuelgas en la otra muñeca. ¿y todo esto?
Pues para que el profe te diga que sí y te deje ser novia de santi. Ay, y yo que pensaba que ya estaba bien protegida.
Miren. ¿qué?
Aquí traigo a mi tocaya con una foto de mi mamita y con san antonio. Uy, si ya con todo esto no lo logras, entonces vas a tener que dejarnos el camino libre a nosotras y otras más, porque a santi lo quieren todas.
No, no, pues lo querrán todas, pero santi es mío. Pero igual tienen razón.
Hoy voy a hablar muy en serio con mi papá. Buena suerte.
Buena suerte. Tuve tanto miedo de pensar que bárbara podía morir.
Tal vez... El tiempo ya pasó para mí...
Como para ti. Y ahora es el momento de mi hija.
Ahora... Es el momento de que bárbara viva lo que yo soñé para mí.
Como tú. Te las dejó la propia dalilah.
Ayer me la encontré dentro de la casa. Me impresionó mucho verla en el pasillo de las habitaciones, pero me dijo que estaba perdida buscando un baño.
No lo puedo creer. ¿qué hacía en mi casa?
No sé, pero no tuve cabeza para preguntarle nada, con lo de tu mamá. Ahora entiendo que venía de tu cuarto.
Bárbara, sé que te duele mucho ver estas fotos. Seguramente era lo que quería dalilah.
Pero si dices que te casaste por negocios no debería de dolerte tanto. ¿cómo supo que era mi cuarto?
Pues ni idea. Seguramente vio el corazón de flores que me hizo manuela.
No, también la foto que tienes con tu papá. Mira, bárbara, estas fotos son viejas.
Sé que te duele, pero velo como un acto de desesperación de una mujer que no acepta que perdió a renato. ¿tú estás segura de que lo perdió?
Porque yo no lo creo. Carnal.
Vengo del hospital, no sabía que se habían ido. ¿bárbara cómo está?
Tranquilo. Son igual de tercos los dos.
No los pudimos convencer de que se quedaran a descansar en el hospital. No quiero perderla de vista.
A ver, tranquilo. Está durmiendo en su cuarto, ¿ok?
¿quiénes fueron a verla a la clínica? Todos.
Emiliano, lopecito, chelo, maría, yo. Y paloma también.
¿y cómo le fue con su madre? La verdad, paloma estaba devastada.
Pero bárbara ni se inmutó. La herida que tiene bárbara con paloma es muy grande.
Yo creo que si fuera por ella, no la perdonaría. Oye, carnal, lopecito no quiso decir nada frente a nadie, pero yo lo jalé a un lado y a mí sí me lo dijo.
¿para qué fuiste a ver a dalilah? Bárbara, te casaste con renato sin confiar en él.
Es que no me la pone muy fácil, ¿no crees? Dalilah todo el tiempo está restregándome que tiene una relación con él.
¿y mi mamá? A ella la conocemos perfecto.
Cuando todos fueron a visitarme al hospital, ella fingiendo que le importa. No, no fue así.
Al saber que estabas en peligro por el disparo que te dieron, todos pensamos lo peor, bárbara. Mamá no dejaba de llorar.
Seguramente por dentro estaba muy feliz porque yo sería una carga menos para ella. No fue así.
Mi mamá estaba muy angustiada. Tenía miedo de perderte.
No, estaba fingiendo. Bárbara, sé que todo lo que pasó con tu papá y su obsesión por renato no estuvo bien.
Por momentos, le ganó la mujer que quiere ser, pero créeme que al saber lo que te pasó, le movió el piso. Por encima de todo, se acordó que es tu mamá.
¿y ser mamá y mujer no se llevan de la mano? ¿uno tiene más peso que el otro?
No sé. Imagino que en un futuro cuando seamos madres lo sabremos.
Bárbara. Cuando el destino te encuentra eso no es casualidad el amor se vuelve realidad historia escrita en el tiempo que se vuelve tu verdad sin final nunca nada ya será igual