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Música si uno de los hombres del trenza está aquí, va a ir por renato. Y yo no me voy a mover de aquí.
No, yo tampoco. A ver, solamente una persona se puede quedar y ese voy a ser yo, así es que se pueden ir.
¿y tú como por qué? Porque yo soy su guardián, ¿ok?
Así es que pueden irse. Yo no me voy.
Pues yo tampoco me voy. A ver, ya.
Le voy a pedir a la policía que pongan un guarura en la puerta y yo no me voy a despegar de él. ¿se pueden ir?
Señores, por favor, guarden silencio. Hay pacientes delicados en la clínica.
Él es el que está gritando. Chista chelito, es normal que estés nerviosa.
Los muchachos también están llenos de incertidumbre y de temor, hombre. Pues sí, no es para menos.
Si desde que llegó renato a esta hacienda ya no hay paz, ya no hay seguridad. Imagínate si él no está a salvo.
¿qué podemos esperar las mujeres de esta tierra? Ay, tú no tienes por qué temer nada, porque yo estoy aquí para protegerte.
Ay, bonito consuelo. Te la pasas todo el tiempo en los cañaverales a trabaje y trabaje.
Ay, pero eso podría cambiar si nosotros... Si nosotros, nada.
Ay, voy a ponerme a hacer algo de provecho para no estar aquí nomás quejándome. Bueno, yo también voy a hacer algo de provecho.
¿cómo qué? ¿no tenías cosas que hacer, consuelo?
Oye. ¿me dijiste que también los muchachos están bien nerviosos?
Sí, ojalá que el padre emiliano les ayude a tranquilizarlos, hombre. Ah, qué bueno que fue emiliano.
A ver. No, padre.
La verdad que esto no es cosa del chamuco. Es cosa de malandros malintencionados.
Como sea, nuestro señor, nuestro padre, es misericordioso y su amor es infinito. Y puede, a través de su obra y gracia, tocar, cambiar, mover los corazones de las personas que nos quieren hacer daño.
Pues ojalá. Y con su ayuda y sus palancas allá arriba, pues a lo mejor regresan la paz y la tranquilidad a estas tierras, ¿no?
Así va a ser, te lo aseguro. Porque dios bendice esta hacienda.
Y recuerden que cada uno de ustedes, hermanos, somos hijos del mismo padre. Ay, amiga.
Ya me enteré de lo que pasó. Hola.
Hola. Mira, yo sé que ahorita todo parece un caos, pero te prometo que se va a solucionar.
No se va a solucionar. Ya estoy harta de desvivirme por renato, mientras él me hace a un lado.
Yo debería de estar en ese cuarto cuidándolo, atendiéndolo. Y la única que puede estar ahí es mi hija.
¿tú crees que a ella le importa? Bueno, es que no sé qué decirte, todo...
Todo está siendo muy difícil. Dime la verdad.
¿qué crees, que estoy loca? ¿qué debería de resignarme a que renato me ignore mientras se desvive por mi hija?
Voy por un café. ¿quieres algo?
Sí, aquí te espero. Rosa.
Luis. Ven acompáñame, por favor.
Sí. Oye.
Te agradezco mucho tu intención de venir a ayudar. No, pues no tienes nada que agradecer.
Yo lo hago de corazón. Es más, me puedo quedar aquí contigo para acompañarte.
No, mira, qué te parece si hacemos lo siguiente. Te vas a tu casa y cualquier cosa que yo necesite te aviso, ¿vale?
Luis, pero no solo vine a apoyarte a ti, también a paloma. Es que aquí las cosas están muy complicadas.
Ok, sí, sí, mira, yo tengo varios pendientes que hacer, entonces... Márcame si necesitas algo.
Ok. Sí.
Entonces gustavo evitó que fueras a la cárcel, porque le salvase la vida a su hijo. Él y su cuñado samuel me trajeron a san luis.
Me llevaron con los trabajadores de su hacienda, para que fuera uno más. Gustavo me dio techo y comida.
Fue el primer lugar decente que tenía en mi vida. Y me dijo: "si te aplicas, te cambia el destino.
Eso sí. A cambio de tu lealtad por el resto de tu vida".
Y te quedaste en su hacienda. Sí.
Poco a poco también fui uno más de su familia. Luis ernesto y yo comenzamos a tratarnos como hermanos.
Y estudiaste. Sí, en las noches estudiaba, además de trabajar en los establos.
Y así terminaste la prepa. Sí, con buen promedio.
Gustavo pagó la universidad y luego me metió a trabajar en su empresa. Ahora entiendo tu fidelidad.
¿y por qué él siempre se sintió tu dueño? Me sentía en deuda con él.
En mi vida nunca me dieron nada de gratis, por eso lo apoyé en todo. Hasta qué te tocó escoger entre...
Su lado o el mío. No, hasta que decidí que ya había pagado lo que le debía.
Y que quería vivir con mis propios valores. Perdón.
Sé que yo mismo la busqué para que entrara, pero hay que dejarlo descansar, las visitas deben ser breves. Le vamos a administrar un sedante, ¿está bien?
La espero fuera, con permiso. Lo siento.
Gracias por contarme todo. Ahora sé que desde el primer día que te conocí, vi a ese renato de cinco años en tus ojos.
Lupita. Ven.
¿quieres? ¿preparaste palomitas?
Si tú nunca... Sí, m'hija, ya sé que no he preparado palomitas desde que murió tu mamita.
¿y por qué? Siéntate.
Porque... Me recordaban mucho a ella.
Y sobre todo las tardes que nos sentábamos en el sofá, a ver las fotografías del álbum familiar. ¿sacaste el álbum?
Sí. Quiero que lo tengas.
Ya no tiene ningún sentido seguirlo escondiendo por el temor que me da a sentir tanta pena. El día de hoy, y gracias a dios, renato salvó tu vida.
Yo no paro de agradecerle a dios que tú estás aquí, porque si él hubiera... Si te hubiera arrebatado de mis brazos, yo me muero.
No digas eso, por favor. Yo no puedo con la idea de verte triste otra vez.
No, mi amor, y ya, no nos vamos a poner tristes. Te lo prometo.
Te prometo otra cosa. ¿qué?
Mañana vamos a comprar unas flores y se las vamos a llevar a la tumba de tu mami. Tengo que ir a ver a lupita.
No, no, obvio no. Si ahorita vas a casa del profesor, la vas a meter en una broncota.
Después de que casi la matan, ¿quieres que la castiguen de nuevo por tu culpa? Claro que no, pero no me voy a quedar aquí cruzado de brazos.
Ay... Fabiola.
Márcale con tu celular, por favor. Suena el celular te habla fabiola.
Hola, fabi. Santiago hola, lupita.
Sí, soy santiago. Voy a mi cuarto.
¿cómo estás, todo bien? Ay, santi, no te imaginas.
Pensé que me iba a morir. No, no digas esas cosas.
No, pues es que estoy viva de milagro. Y porque renato me salvó.
Bueno, ahora mismo voy a tu casa. No, no, no.
No, no, no, no. ¿cómo crees?
No. Bueno.
Pero mañana me planto en tu casa y hablo con tu papá. No manches...
No... ¿y?
¿cómo está, qué te dijo? ¿pudiste hablar con él?
¿cómo lo viste? ¿está bien?
Sí, está bien. Está fuera de peligro.
Le van a dar un sedante para que esté tranquilo. Te estoy haciendo una pregunta.
¿quién te crees para ignorarnos así? No seas egoísta, fuiste la única que lo pudo ver.
Por favor, dinos. ¿cómo está?
¿están sordas o qué? Yo me tengo que ir, luis ernesto.
Por favor, quédate a su lado. Me avisas cualquier cosa.
Sí, yo aquí me quedo. ¿y esta qué se cree?
Para entrar y salir como patrona. ¡imbécil!
Doctor, le exijo ver a renato ahora mismo. Y yo también.
Yo tengo derecho de antigüedad. Le acabo de administrar un sedante y por el momento tiene restringidas las visitas.
Lo siento. Con permiso.
¿qué fue lo que pasó? ¿algunos de ustedes no saben por qué mi hijo se llevó dos de mis pistolas?
¿qué? ¿qué cosa?
No, pero claro que no... ¿cómo que no?
¡se las llevó para apoyar a renato en contra del trenza! Ese delincuente va a matar a mi hijo para vengarse de ti.
A ver, dentro de todo, no está tan mal que haya ido a apoyar a renato en contra de los alacranes, ¡no! Eso juega a nuestro favor.
¡ay, pero cuñado! Al menos por el momento.
Sí, hay otro herido de bala que trajo la policía, pero está custodiado. Gracias.
Permiso. Tono de llamada suena el celular luis ernesto hola, maría.
¿cómo estás? Estoy de gira, luis ernesto.
¿por qué me llamas? Pensé que te gustaría saber que estoy bien.
Mi carnal está herido, pero está estable. Lo...
Lo salvé. Supe por mi mamá que lo llevaron a la clínica.
Sí. +el doctor me dijo que se va a recuperar.
¿y tú por qué dices que lo rescataste? María.
Yo nunca me he sentido valiente. Pero al saber que mi carnal estaba secuestrado por esos tipos...
Me armé de valor, fui por unas pistolas a casa de mi papá y... Y pues fui a rescatarlo.
¡luis ernesto, tu papá se ven contra ti! No me importa.
Mi hermano y yo nos unimos y... Y los enfrentamos.
¿y estás bien? ¿sí te importa saber que estoy bien?
Mira, ni siquiera sé por qué te estoy preguntando si estás bien. Si es obvia que estás bien, estás hablando conmigo.
María, te extraño mucho. Luis ernesto, te tengo que colgar porque me tengo que arreglar.
Voy a salir al escenario, ¿sí? No, no, no, no.
No me cuelgues, por favor. No me cuelgues.
Tengo muchas ganas de verte cantar. ¿dónde estás?
No insistas, lo nuestro terminó. Gracias, virgencita, por proteger a renato.
Gracias. Paloma.
Paloma, qué bueno que te veo aquí. A tu tío también le va a dar mucho gusto.
Solo vine a agradecer que renato está bien. Vamos a la plaza a platicar.
¿quieres? Vamos...
Vamos. Alerta de mensaje ay, perdón.
¿qué pasa, paloma? ¿ahora qué?
¿sabes? , creo que mejor nos vemos otro día.
Me tengo que ir. ¿cómo te fue?
No se me nota de la fregada. No me dejaron ver a renato.
Y pa' colmo, el desgraciado, cuando lo pasaron a su cuarto, nada más pidió ver a la barbarita. Estúpida.
Y ya vas a empezar a tomar. ¿algún problema, david?
¿barbarita? Ajá, ay, m'hija.
¿por qué traes la camioneta, la viejita? ¿todo bien?
Ay, lopecito, pues son las únicas llaves que encontré. ¿y el ingeniero está bien?
Sí, está bien. El doctor me dijo que está fuera de peligro.
Sí, pero ¿pudiste verlo? ¿y hablaste con él?
Sí, hablamos. Ay, barbarita, perdóname.
No me quiero pasar de metiche, m'hija. Pero, pues como te veo medio sacada de onda, quería ver si el ingeniero te había podido aclarar tus dudas.
Sí. Sí.
Logré saber un poco más de él y por qué le ha sido fiel a gustavo durante tanto tiempo. Sí.
Lopecito, hablamos después de esto, ¿no? Igual quiero que me des el reporte de la jornada.
Aquí voy a andar, m'hija. ¿quieres que redoble la seguridad aquí en la entrada?
Sí, por favor, que nadie entre sin autorización previa. No quiero que vuelva a pasar lo de la otra vez, gracias...
Sí, de nada, m'hija. Bueno.
A verla. Señora paloma.
Don gustavo la está esperando en el despacho. Sígame.
Don gustavo, ya llegó la señora paloma. Pensé que podías estar muerto, hijo.
Ma. No, no, no, tranquila.
Todo va a estar bien, ¿sí? A ver, ¿vamos a tomar un café?
¿te parece? ¿te lo preparo como siempre?
Bueno. No me vuelvas a tocar.
Y que te quede muy claro, que te entre bien a la cabeza. Que si tú me denuncias, o siquiera insinúas que yo fui la persona que te convenció de llevar esos delincuentes a tu hacienda, quiero decirte que los dos vamos a ser culpables y responsables.
Porque todo el pueblo nos va a señalar por el atentado contra renato. Renato ya sabe que yo metí a esos hombres.
Me imagino que lo negaste. Ay, él sacó sus conclusiones, no es tonto.
¡pues tú niégalo! La única que entró a la hacienda en una camioneta donde esos tipos podían ir escondidos, fui yo.
Ah, entonces eso es otra cosa. Paloma, por dios.
Mis hombres han entrado mil veces a tu hacienda por todos los linderos que están alrededor. ¿cómo?
¡tú lo que tienes que hacer es negar todo lo que te pregunten! Y si no lo haces, yo voy a ir con la policía y te voy a denunciar, porque me dijiste más de 100 veces que preferías muerto a renato antes de que estuviera con tu hija.
¿sí o no? Es que solo a ti se te ocurre ir armado tras esos criminales a rescatar a renato.
Te pudo haber costado la vida. Mamá, es increíble que tú y mi papá no acepten que renato es mi hermano y haría lo que sea por él.
Hijo, ven conmigo a la casa. Tú puedes ser blanco de esos delincuentes.
Anda, ven conmigo, por favor. No.
¿sabes que ese maleante se escapó? ¿y eso no será obra de mi papá, que le conviene que ese tipo no hable?
Llama a la puerta barbarita, ¿se puede? Sí.
Es que ya no me buscaste, ¿todo bien? Ay, lopecito, es que...
Ahora que sé todo de renato, ya no lo veo igual. Pero ¿por qué?
Si él sigue siendo ese tipazo, bueno, honrado, trabajador, el que suda la gota gorda con todos los muchachos, para sacar esta hacienda adelante. Es que no concuerda todo lo que me estás diciendo de él con esta imagen que tengo de renato trabajando en la ciudad de méxico con el trenza.
Barbarita. ¿no crees que nuestro pasado no debería de definir nuestro futuro?
Todos merecemos una segunda oportunidad, ¿qué no? Sí, lopecito.
Tienes toda la razón. Con permiso.
Si te vas a despedir no me digas nada, que es mejor así da la media vuelta, que yo haré de cuenta que nunca llegamos aquí si vas a decir adiós no lo hagas, amor que no soy tan fuerte no tengo esa suerte por eso te pido un favor miénteme un poco di que no es cierto di que no es cierto, o quítame vida la misma vida y déjame muerto quítame vida la misma vida y déjame muerto que yo ya estoy muerto por dentro gracias, dalilah. Me enseñaste una parte de la historia de renato tirado que yo no conocía.
Es que en la vida siempre hay dos caras de la moneda, amigo. Bueno, y después de hoy, renato es un héroe.
Le salvó la vida a esa chamaca. Ajá, pero te estás olvidando de mencionar al verdadero culpable, gustavo rodríguez.
Ayúdame a conseguir las pruebas. Te doy mi palabra que si me consigues las pruebas, yo lo expongo.
Oye, quería pedirte otro favor. Lo que quieras.
Fui al hospital. Quiero entrevistar a renato.
Ayúdame a conseguir esa entrevista. No puse de ese pan.
Pido mi limosna. A mí tampoco me dejaron verlo.
Salud. ¿cómo te fue con paloma?
Estaba muy asustada. No creo que abra la boca.
El que tiene que poner las pilas es el brayan. Tiene que acabar con toda la gente que terminó viva del baboso este, del trenza.
Oye, averigüé que el que está internado en el hospital, lo interrogan hasta mañana. Pues el brayan se tiene que dar prisa para silenciarlos.
Oye. ¿qué pasó con la cabaretucha, la asustaste?
Esta noche dalilah fuentes va a tener una sorpresita. Por favor, señorita, déjeme entrar.
Aunque sea cinco minutos. Nada más.
Lo siento mucho, lo siento mucho. Pero como le dije, el doctor le restringió ciertas visitas.
Hasta mañana. Oh.
Señorita, ¿está usted bien? Gime ¿descansaste?
Te sedaron y dormiste un chorro de tiempo. Hablé con bárbara.
¿ella ya se fue? Sí.
En cuanto terminó de hablar contigo se fue para la hacienda. Los cañaverales, hay que ir a trabajar...
¿qué haces, qué haces? Tranquilo.
Necesitas reposar. No, no puedo estar aquí mucho tiempo.
No, sí. A ver, carnal.
Lo que te pasó fue grave, ¿ok? Además, hay mucha gente que quiere hablar contigo, todavía.
¿quiénes? Pues, ¿quiénes crees?
Dalilah, paloma, por ejemplo. Estuvieron allá afuera un montón de tiempo.
Hasta que les dije que se fueran. ¿sabes también quién vino?
Luna. Quiere que le des una entrevista.
¿qué? No, entrevistas no.
Bueno, bueno, está bien. Pero de quien sí no te vas a poder librar, es del detective ocampo.
Aquí está tu celular. Me lo dio, se lo encontró.
Quiere que le des unas declaraciones. Dime que el trenza está otra vez preso.
¿qué pasó? Emboscaron la patrulla en la que iba y se fugó.
Desgraciado, no hay forma de terminar con esa porquería. Voy por él...
No, no, no. Tengo que ir por él...
Por favor, tranquilo. ¿estás loco?
¿no entiendes? Si escapó, va a buscar la manera de seguir lastimando a los que me importan.
Y no lo voy a permitir. A ver.
Ayúdame. Pero despacio.
Se sienten diferentes. Llevo marcado el trabajo de la tierra ahora en mi piel.
Como tú, renato. Que en todo tu cuerpo están tus cicatrices.
Y eso nos cambió. Tenías solo cinco años.
¿qué tuviste que hacer para sobrevivir? Si mis heridas pudieran curar las tuyas, acabaríamos con el pasado.
¿se puede? Sí.
Te conozco. Y sé que los corajes te afectan la pancita.
Gracias, chelo. Tu tecito, mi amor.
Te afectó verlo, ¿verdad? ¿qué dicen los doctores?
Que se va a recuperar. Ay, qué bueno.
Yo también dudaba de él. Pero después de ver lo que hizo con lupita, creo que me equivoqué.
No importa su pasado. Él es un buen hombre.
¿qué tiene que ver lupita con renato? Cuando lo perseguían, una bala perdida iba directo a lupita y él la cubrió con su cuerpo.
Y por eso salió herido. Es algo que él haría.
¿hablaste con tu mamá en la clínica? No.
Me tuve que morder la lengua para no explotar enfrente de todos y decirle todo lo que pienso de ella. Ahí.
A ver, cálmate por favor, carnal, coopera. Si no, no vas a poder hablar con nadie.
Ya te dije que solo quiero ver a bárbara. Los demás no me interesan.
A ver, a mí no me interesa meterme en tu vida. Pero dalilah y paloma hicieron lo suyo por ti también.
Aunque no debieron. Sé que paloma dio el dinero del rescate.
Ajá. ¿viste?
También se la rifó. Y dalilah le mostró el video este donde te estaban torturando, a luna.
¿están bien ellas? Estuvieron allá afuera mucho tiempo.
Se arriesgaron demasiado y yo no les pedí nada. Oye.
Supe que estuviste hablando con bárbara mucho tiempo, ¿no? ¿todo bien con ella?
Ya no quiero hablar de ella. Es tu madre...
¡no la excuses, chelo! Ella cruzó todos los límites.
No la disculpo. Lo único que quiero es que cuides tu corazón.
Aquí. Y aquí.
Porque se vienen tiempos muy duros. No te cansas de buscar guerra conmigo, ¿verdad?
Te saliste con la tuya. Lograste ver a renato.
No, no pude, porque estaba dormido. Seguramente aburridísimo después de hablar contigo.
No, y la que quiere guerra soy yo. ¿saben qué?
Estoy muy cansada. ¿dónde estabas?
¿en la iglesia, dándote unos buenos golpes de pecho por todos tus pecados? Yo no tengo por qué rendirte cuentas de nada.
No, claro que sí me tienes que rendir cuentas, porque esta es mi hacienda. ¿a dónde fuiste?
¿a quién traicionaste el día de hoy? A bárbara le dije todo.
Me dio vergüenza, pero ya no voy a mentirle nunca más sobre mi pasado. ¿y qué te dijo?
Le dolió, pero... Se quedó y me escuchó.
Ella siempre tuvo mucho interés sobre tu vida. Desde que vio las cicatrices en mi espalda, ya me tocaba decirle.
¿y crees que te da igual, ahora que sabe todo tu pasado? No lo sé.
Pero creo que su novio y paloma tienen razón. Yo no soy el hombre que bárbara se merece.
A ver, carnal, eso lo dicen porque les conviene. Pero yo estoy seguro que tú le haces mucho bien a bárbara y ella a ti.
Por lo menos ya no tengo secretos con ella. Aunque no confíe en mí.
Ya déjame en paz. ¿quieres saber dónde estaba?
Rezando un poco por renato. No te creo nada.
A ti las oraciones te duran poco en cuanto gustavo te habla. ¡ya cálmense, por favor!
No, no me voy a calmar. Tú metiste a esos criminales a nuestras tierras.
Claro que no. Además, a renato no se lo llevaron de la hacienda.
Todo pasa en el pueblo. Metiste a esos hombres a mi hacienda, ya admítelo.
No lo niegues... Yo no hice nada.
¿ustedes creen que si yo hubiera querido lastimar a renato hubiera pagado el rescate por él? No me cambies de tema.
A ver, ¿tú qué hiciste para ayudarlo? Llamé a la policía.
Claro, como hubieras defendido a cualquier empleado o jornalero, ¿no? En cambio, yo di todo lo que tenía por él, porque lo amo.
Yo lo merezco, para ti nada más es un capricho. Para mí es la vida entera.
Demuéstralo. ¿por qué no dices públicamente lo que gustavo te obligó a hacer?
Cuñado, ya te conseguí la reunión con el director del banco central de san luis para mañana mismo. ¿en serio?
Qué bueno. Tiene mucho tiempo que no veo a césar.
De hecho, no creo que se niegue a hacerme el préstamo. Es más, le conviene hacerme el préstamo.
Bueno, ¿no se dan cuenta del peligro que corremos todos gracias a que ese trenza anda suelto? Georgina, por favor, estoy haciendo lo prudente para que eso no pase.
Nadie va a hablar, no corremos peligro. Nadie va a hablar.
Es que, aunque paloma no hable por miedo, no es el mismo caso de dalilah... Bueno, ¿vas a insistir con eso?
Hermana, hermana, no te preocupes. Lo de la cantinera esa ya está en marcha, también.
Tranquila. Ahora que renato salga del hospital, le voy a organizar una birria y unos tragos aquí en tu cantina, dalilah.
La verdad es que... Ahora veo a tu jefe el charro con otros ojos.
Hombre, y no es pa' menos. Es que el inge sí se la rifó, defendiendo a la lupita de esos alacranes, ¿no?
Nomás por esas palabras les voy a regalar otro tequilita. Ríe renato es un gran hombre.
Y quienes no lo vieron antes es porque estaban ciegos. Buenas noches.
¿quién es el dueño de este lugar? Pues yo soy.
¿quiénes son ustedes? ¿qué quieren?
Es una notificación oficial. Les vamos a clausurar este lugar.
No, no, ¿cómo crees? Central, tenemos una fuga en la clínica del pueblo.
El greñas escapó, mande refuerzos. Central, ¿me copian?
El greñas escapó. Mande refuerzos.
Central. Gracias, mi trenza.
Eres bien ley. Eres mi sangre.
Ya, ya, ya. Ya, que ya te rescatamos.
Vas a estar bien. Nada más aguanta, por favor.
Aguanta. Ya la hicimos...
Cuidado con las manos. Ya es malo.
Ya vas a estar bien. No hagas ruido, por favor.
Córrele, córrele que nos vio. Va a dar el pitazo, córrele.
¿estás bien? Ándale, ándale.
¡no! La notificación es auténtica.
Ay, hijo. El licenciado y los oficiales están aquí para clausurar tu cantina con efecto inmediato.
No, no, no. ¡usted no me lo puede clausurar!
Este lugar tiene todos los permisos en regla. Hay quejas de que aquí están lavando dinero.
¿qué? Eso es una vil mentira.
Están encubriendo delincuentes. ¿qué delincuentes?
No es justo. Este lugar a partir de ahora está clausurado.
Y vámonos... Claro que no.
¿cómo va a...? Hablan a la vez vámonos...
Tranquilos. Vámonos.
Va a volver a abrir... No puede sacar la bebida, tampoco.
No, no se vaya... Hablan a la vez sí, no se puede.
Imagínate. Y el otro ya se va a llevar los vasos, caray.
No soy cantinera... Llaman a la puerta pasa.
Soy yo. Mi niña.
No me podía ir a dormir sin saber cómo estás después de lo que pasó con tu madre. Pues estoy nacida a secas.
Y ni se te ocurra defenderla. No.
No voy a defender lo indefendible. Y créeme que hasta te entiendo, mi amor.
Pero... Tu madre no está bien.
Pue si no está bien, que la internen en un psiquiátrico. No son las maneras.
No podemos dejar que gustavo y paloma se sigan saliendo con la suya. Esto tiene que terminar ya.
¿qué vas a hacer? Tomé una decisión.
Como tú me la pediste, chelo. Con el corazón y con la mente.
Estos jueguitos de paloma se van a acabar. ¿don gustavo?
Ya llegó el licenciado contreras, director del banco. Supongo que ya lo pasaste a la oficina.
Sí, lo está esperando. Gracias por avisarme, cuñado.
Necesito comunicarte algo, ven. ¿qué pasó?
Es importante. Te tengo noticias, ¿eh?
¿qué pasó? Ya puedes estar tranquilo.
El delincuente ese, el amigo del trenza. Ese que atraparon.
Ya no va a poder hablar con la policía. Se escapó anoche del hospital.
Pues más le vale al brayan encontrar pronto al trenza y a sus hombres y se deshaga de ellos antes de que los encuentre la policía. Jefe.
Tranquilo, tranquilo. ¿o qué?
¿me vas a meter un plomazo? Ganas no me faltan, asqueroso traicionero.
Dime lo que quieras. Cáeme a fuetazos.
Sé que no debí huir como cucaracha cuando nos cayó la tira. Pero quiero que entiendas que tenía mucho...
¡cállate! Sigues teniendo la mano pesada.
Pero gracias a que me pelé, tenemos la troca. Pude rescatarte y hasta recuperamos al greñitas.
Gracias a que te pelaste, ¡perdimos el dinero! Gracias a que te pelaste, perdimos a renato.
Y gracias a que te pelaste, perdimos dos hombres, inútil. ¿qué no te das cuenta lo que hiciste?
Paloma. Hija.
Te hice el atolito de fresa que tanto te gusta. No tengo ganas de nada, chelo.
Ya llevas días sin comer. Te vas a enfermar.
¿a quién le importa? Todo lo que hago se me voltea.
Chelo. ¿qué pasa?
¿tú le dijiste algo a bárbara sobre el mensaje ese que nos hizo escuchar dalilah en mi teléfono? ¿el que le mandé yo a gustavo?
No. Claro que no.
Es que si el trenza se entera que yo ayudé a gustavo, va a venir por mí, tienes que negarlo. Paloma, cometiste un error y bárbara tiene razón.
Nos pusiste en peligro de muerte a todos. Y yo sé y te juro que no lo voy a volver a hacer.
Pero prométeme que no le vas a contar nada a nadie. Prométemelo.
Está bien, tranquila. Te lo prometo.
César, qué gusto tenerte aquí en cañera del valle. ¿cómo has estado?
Muy bien, muy bien, gustavo. Muy ocupado, ya sabes.
No hay tiempo como antes, que salíamos a divertirnos. Ríe así es, es verdad.
Es otra cosa... ¿cómo olvidar esos tiempos?
Gracias por darte el tiempo de venir y ayudarnos con esta situación, que ya me trae mareado. Sí, ya.
Samuel me contó un poco sobre el asunto de la hacienda cruz, de bárbara. Y sí, la dueña heredó una importante deuda con el banco, por parte del padre.
Ya también le hice un préstamo a porfirio cruz, con la condición de que me tenía que pagar en 30 días, o si no, se habría obligado a pagarme con la hacienda. Ahora, falta poco para que se cumpla el plazo.
Y bárbara ya consiguió el dinero para pagarle a gustavo. Y eso, pues no le conviene.
César, quiero ir al grano contigo. Yo necesito que bárbara cruz tenga que pagarle primero al banco, para que no pueda saldar su deuda conmigo y hacer efectiva las cláusulas del contrato.
¿qué? Ajá.
Excelente. Pasos cortos y sin esfuerzo.
Muy bien. Doctor, no pienso quedarme acostado en una cama.
Tengo mucho trabajo. Y lo realizará, ingeniero, pero ahora necesita recuperarse.
Lo que necesita su cuerpo es sanar y después recuperarse. Muy bien.
Así será. Sí.
Adelante. Doctor, el paciente tiene una visita, la señorita bárbara cruz.
Perfecto. Hágala pasar.
Pase usted, por favor. Gracias.
Adelante. Le pedí a chelo que te preparara algo de comer.
Gracias. Vine a decirte algo muy importante.
Te escucho. Es una idea que le he estado dando muchas vueltas.
Sé que puedes una descabellada, pero yo sé que es una maravillosa idea. No...
No me la imagino. Me estás confundiendo.
Yo creo que vas a pensar que estoy loca, pero no. No lo estoy.
Es una propuesta que nos puede cambiar la vida. Muy bien.
¿qué tienes en mente? ¿te quieres casar conmigo?
Cuando el destino te encuentra eso no es casualidad el amor se vuelve realidad historia escrita en el tiempo que se vuelva tu verdad sin final nunca nada ya será igual