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La guerra entre bárbara y yo es cosa de ella. Las dos están en falta.
Ella es la que me ve como su enemiga. Se la pasa difamándome, diciéndole a todo el mundo que yo soy amante de renato, cuando fue ella la que acabó en la cama con él.
Hija. Discúlpame, pero es la verdad.
Bueno, una madre y una hija no deberían de enfrentarse por un hombre. Renato y yo nos conocimos antes de que ella regresara a la hacienda.
Y yo nací en estas tierras, no me voy a ir. ¿por qué te tendrías que ir?
Ah, porque ahora bárbara es la dueña de la hacienda cruz y me quiere echar. Si de verdad nos quieres ayudar, convence a bárbara de que vender es lo mejor.
¿quieres que se venda la hacienda? Sí.
Mira, aunque yo no vea un peso de esa venta, porque así lo que hizo porfirio, eso haría que bárbara se regresara a la ciudad y se aleje de renato. Y las cosas volverían a tomar su curso.
Ay, gracias, chelito. Con tanto relajo ni siquiera me ha dado tiempo de tristear bien a don porfirio.
Pues yo estoy igual. ¿por qué nos estarán pasando estas cosas?
Todas nuestras desgracias empezaron cuando llegó renato tirado a esta hacienda. Ay, chelo, a mí me consta que...
Si no hubiera intervenido el ingeniero, las cosas estarían mucho peor. Ahora que...
Con el tema de amores, que hay entre la señora y barbarita, yo ya no entiendo nada. Y ahora tenemos otra bronca con el profe de lupita.
Ah, caray. ¿y eso por qué o qué?
Y las cosas van a cambiar a partir de ahora. Se acabaron las confianzas, se acabaron los privilegios.
Dame tu celular. No.
Lupita, dame tu celular. Y no te encierro en tu cuarto bajo llave como si yo fuera un salvaje, aunque ganas no me faltan.
Y no más saliditas, señorita. De la casa a la escuela, de la escuela a la casa, ¿me entendiste?
No, hombre, ahora sí le va a poner color de hormiga a la pobre de la lupita con el profe. Ya lo sé, pero yo no me podía quedar callada.
No, no, no es eso que ni qué. No te preocupes, yo luego hablo con él.
Aunque ya sabes que cuando se trata de su hija, el profe se pone más terco que una mula. Lo peor de todo es que ahora lupita ya no me va a tener confianza.
No te mortifiques, chelo. Yo ya luego te lo arreglo.
Mami. Santiago va a querer verme.
Gabino. Fermín, no te vengo a comprar pan.
¿dónde está el muchacho? Ese que es tu empleado.
Santiago. Mira, chamaco.
No sé cuál es tu intención al traer a mi hija aquí a solas, encerrarte con ella en la azotea. No, no, no...
¡no me interrumpas! Que te quede claro, no me gusta decir las cosas dos veces.
Aléjate de lupita. ¿estamos?
Disculpa. No pasa nada.
Échate otra. ¡brian!
¡brian! Quédate con el gitano.
¿qué diablos haces aquí? Jefe, les vengo a hablar, ¿qué?
¿así, después de lo que hiciste? Fuiste tú el que envenenó los cañaverales.
¿estás loco? ¡tengo pruebas!
Ah, ¿sí? Pues la gente dice tonterías.
Compraste "paraquat". Estás bien pirado.
Traje una muestra y es lo mismo que echaste en los cañaverales. Ah, ¿sí?
Pues mira, yo creo que tú los echaste para echarme la culpa. Ah, ¿sí?
¿y yo también tiré el cobertizo que casi mata a bárbara? Al principio pensé que tu habías por envidia, pero ya entendí que solo sigues órdenes de gustavo.
¿sabes qué? Piensa lo que quieras.
Yo no traicioné a mi patrón. Desgraciado.
Yo sé que él quiere comprar la hacienda y tú le ayudas, ¿verdad? ¡dímelo!
Suéltalo, renato. ¿tú qué?
¿también estás metido en esto? Él está aquí porque yo quiero.
Viene a entrevistarse con bárbara. ¿qué?
¿estás loco? ¡este tipo es un criminal!
Sí, lo que tú quieras. Pero él va a ocupar tu puesto.
Oye, pa', ¿me puedes explicar eso que dijo renato sobre que si vas contra las cruz no te va a apoyar? Me preocupa.
Pero ¿te preocupa por él o por mí? Solamente quiero saber.
Renato está igual de ciego que tú. No estamos hablando de mí.
Mira, lo que pasa es que renato involucró los sentimientos y él no sabe lo que le conviene a las mujeres cruz. ¿cómo?
Pero si lo único que ha hecho renato es tratar de sacar la hacienda cruz adelante, pa. Mira, hijo...
La posición económica en la que porfirio dejó la hacienda, renato no la alcanza a dimensionar. Y si ellas no venden la hacienda, la van a perder.
Bueno, pero mi carnal es buenísimo para encontrar soluciones a los problemas. Hijo, ¿enamorando a dos mujeres, a madre e hija al mismo tiempo, de esa manera?
Yo le prometí a mi amigo porfirio que las iba a proteger y eso es lo que quiero, protegerlas. Además, no nada más se trata de la hacienda, hijo.
También se trata de... Del vínculo entre madre e hija.
Un vínculo que es sumamente importante y para mí es lo más importante. ¿no crees?
Bueno, pero alguna solución debe haber. Sí, y vender.
Mira, hijo. Si a renato realmente le interesa a bárbara y le interesa a paloma, lo mejor es que se quite de ahí.
Que se haga un lado y que deje que... Que madre e hija se vuelvan a reencontrar.
Que no fracture más esa relación. ¿esta rata va a ocupar mi puesto?
Vas a recibir mis órdenes. Me vas a llamar patrón.
No le hagas caso, no le hagas caso. Tranquilito.
¿ves... Como yo no soy el que pierde el control?
Por aquí te está esperando bárbara. Ya está, ya está.
Ese infeliz no va a trabajar aquí aunque tenga que sacarlo a patadas. ¿qué fue todo eso?
Nada, nada. Él es brian.
Es la persona que nos recomendó gustavo para que sustituya a renato. No tenías que llegar y hacer tanto escándalo.
Pues su perro, el que estaba ladrando. ¿cuál perro?
Renato, que no le gustó que lo viniera a sustituir. Se puso a ladrar.
Renato se puso a la defensiva, ya sabes cómo es de agresivo, pero ya lo puse todo bajo control. Tú y renato se conocen.
Lo suficiente como pa' saber que no le gusta perder. Y menos cuando el que llega no se le agacha.
Siéntate. Quiero ver qué me ofreces.
No puedes ponerte así, renato. ¿qué quieres que haga?
¿que me quede callado mientras ese delincuente entra en la casa grande? Sí, pero no podemos comprobar que él quiso envenenar los cañaverales, hombre.
Sí que puede. Fui con don tito y le mostré una foto.
Él lo reconoció. ¿al brian?
Sí, se llevó varios bidones de paraquat. Pero pues esa no es una prueba, inge.
Cualquiera puede ir y comprar. Sí, ya sé.
Por eso todavía no hago nada. Estoy esperando juntar más pruebas.
Sí, pero este canijo, ¿qué gana con todo eso? Es idiota, es gato de gustavo.
Y está claro que quieren que la hacienda esté en ruinas para comprarla más barata. ¿y ya se lo dijiste a bárbara?
¿para qué? ¿tú crees que va a confiar en mí?
No, va a confiar en su novio. No, pues eso sí es verdad.
¿y ahora qué vamos a hacer nosotros, hombre? Gustavo quiere que brian sea su aliado en sus planes, y no se lo voy a permitir.
¿y nosotros qué? Si esa rata entra aquí, ¿qué vamos a hacer?
Pues no sé, tú eres bien grillero, hombre. Algo haremos.
Pa, lo menos que quiere renato es afectar a paloma o a bárbara. Bueno, pues, entonces, que se quite de ahí, a menos que quiera quedarse con la hacienda.
Él no es así, y lo sabes. Yo sé, yo sé.
Pero hay que convencerlo de que se quite de ahí y que no siga destruyendo a esas mujeres. Tú y yo podemos tener diferencias, hijo, pero yo no puedo llegar a odiarte.
Total, si él sigue enamorado de alguna de ellas, pues que después regrese y la busque. Ellas tienen derecho a rehacer su relación madre e hija.
¿o no? Sí.
Habla con renato. Convéncelo.
Sé sobre el manejo del campo, organización de cuadrillas, riego, distribución de químicos. ¿y por qué estás más calificado que renato?
Pues sé cómo manejar una hacienda sin tanto drama, ¿sí me entiendes? No, no lo entiendo.
Explícame. Pues sé separar lo personal de lo profesional.
Renato siempre abusó de don gustavo y como lo salvó de la pobreza, pues lo manipuló para que lo tratara como uno de sus hijos. ¿y eso qué tiene que ver en el trabajo?
Pues eso es lo mismo que hizo aquí. Disculpe, señorita, pero...
Todo mundo sabe que renato hizo cosas. ¿cosas?
¿qué cosas? Pues no me gustaría repetirlo, pero...
Por respeto, ¿no? Pero usted sabe a lo que me refiero.
Sorpréndeme. Pues que renato no vio a su madre como una señora a la que tenía que respetar, al igual que lo hizo con usted.
Pero bueno, señorita cruz, usted sabe a quién elige. Con eso es suficiente, brian.
Gracias. ¿y ahora?
¿qué te pasó? Las cosas con luis ernesto se están complicando, ma.
¿y eso por qué? No, pues todo comenzó muy lindo, muy mágico, pero al final del día, luis ernesto no deja de ser un hijo de familia bien, ma.
Depende de sus padres, trabaja para ellos. Pues yo no veo nada mal que trabaje para la familia.
No, pues eso yo lo sé, ma. Pero es evidente que no quieren que estemos juntos.
No quieren que yo esté con él. Pues no serás ni la primera ni la última que no quieran los suegros.
María... ¿tú de veras quieres a ese muchacho?
Pues que te valgan gorro los suegros, ¿eh? Una relación es de dos.
Ma, su mamá fue a verme a la cantina. Y me ofreció dinero para que lo deje en paz.
No. Mira este arreglo de flores.
Divino. Aparte siento que hace juego con los centros de mesa.
Nos va a ayudar mucho a encontrar este aire de intriga que queremos para la fiesta. Sí, quiero mucho misterio.
Pero tampoco tanto como para que la prensa no te identifique a ti y a luis ernesto juntos y enamorados. No, eso no va a pasar.
Te aseguro que seremos los reyes de esa fiesta. Tienes que ser muy inteligente y pasar el mayor tiempo posible con luis ernesto.
Sí, sí, eso voy a hacer. Además, encontré algo que me va a ayudar mucho.
Sí, un experto que edita las fotos a manera de que el cliente quiere. O sea, ¿quieres decir que puede...?
Sí, sí. Se le va a derramar la bilis a la tal maría cuando vea esas fotos publicadas.
De ninguna manera voy a contratar al tal brian para esta hacienda. Yo digo que deberías probarlo y ya después decides.
No me gustó para nada. Está bien, voy a buscar a otra persona.
¿tú crees que encontremos a una persona tan capacitada como renato? Ay, bárbara, por dios.
Hay muchísimas universidades ganaderas. No manches, hay mil gente.
¿alguien que entienda tan bien la hacienda? No lo creo.
Pues aprende, igual que renato, igual que todo el mundo. Ay, ¿tan fácil?
Los jornaleros ya lo quieren, lo respetan. ¿y no será más bien que no quieres encontrar un sustituto?
Yo solo estoy pensando lo mejor para esta hacienda. Pues como tú quieras.
Yo aquí voy a seguir buscando en los libros contables. Ro, tienes que entenderlo.
Brian no es una buena opción. Necesito saber cómo estoy parada.
Cuáles y cuántas son las deudas que tengo. Gracias por ayudarme.
De nada. Hola, juanita.
¿gustavo dónde está? El señor me dijo que lo esperaras, viene en camino.
¿qué haces? Paloma, estoy revisando los libros contables.
No quise hacerlo en el despacho porque la muerte de porfirio está muy reciente. ¿y qué buscas?
Pues quiero ver el estado financiero de la hacienda. Bárbara me dijo que hay una deuda reciente que le firmó porfirio a gustavo, pero pues no sabe dónde está.
¿tú sabes algo? No, pero te puedo ayudar a buscar.
Pues muy bien. Aquí hay...
A ver si tú conoces un nombre o algo, ¿no? A ver.
Ríe tienes hombre. A trueno le gusta mucho cuando vienes a visitarlo, barbarita.
A mí también me encanta, me da mucha paz. Qué bueno.
Me enteré que... Te entrevistaste con el brian para que sustituyera a renato en su chamba.
Ahorita no quiero hablar de eso, lopecito. Bueno, yo lo digo porque estaría bueno que hablaras con renato porque él lo conoce bien y pues sabe que trabaja de cerca con el gustavo este.
Sí, renato también trabajó para gustavo. Hombres de mucha confianza.
Bueno, pero esos dos hombres son muy diferentes, ¿no? Sí, son diferentes.
Pero entre los hombres también hay maldad. Diferente, ¿no crees?
No seas ingenuo, lopecito. Aquí vamos a poder platicar en paz.
Vamos al grano. ¿un güisqui?
El alcohol no es bueno cuando dos hombres tienen problemas y diferencias graves. ¡caramba!
¿qué pasa aquí? Sé muy bien que el culpable de todos los saboteos que ocurren en la hacienda cruz eres tú.
No sé de qué estás hablando. Sé que quieres hundir en la miseria la hacienda y así comprarla por nada.
¿y si así fuera? ¿qué?
¿te vas a poner en mi contra? Tú que me debes todo lo que eres.
Yo que te saqué de la miseria en la que vivías. ¿me estás amenazando?
Te estoy diciendo cómo van a estar las cosas de ahora en adelante. Si veo que tú eres un traidor y que además te has aprovechado de mí.
No es justo que saques esa carta. Yo te estoy muy agradecido, pero no puedo faltar a mis principios.
Bárbara, ¿te puedo hablar como si fueras una hermanita mía, chiquita? Lopecito, llevas años trabajando para nosotros.
Eres de la familia. Mira...
Yo sé que renato trabajaba para este señor, el gustavo. Pero también sé que le ha demostrado con hechos que le importa mucho sacar esta hacienda adelante.
A veces las personas ocultan sus verdaderas intenciones. Bueno, tu papá, que en paz descanse, los reunió y los puso a trabajar juntos y se llevaban como perros y gatos.
Sí, porque me caía de la fregada. Pero luego empezaron a pasar cositas especiales.
Yo hasta llegué a creer que ustedes dos se gustaban. Y bueno, yo sé que estás incómoda y resentida con lo que pasó entre renato y tu mamá.
Pero también sé... Que hay que darle prioridad a las cosas y hay que aprender a separar lo personal de las cosas de la hacienda.
¿de qué principios hablas? ¿ya se te olvidó de dónde te saqué?
Tú me debes todo lo que eres. Si no te hubieras enredado con las malditas cruz, no estuvieras diciendo tantas tonterías como las que estás diciendo y te darías cuenta de que les estoy haciendo un favor.
¿un favor? ¿tratando de quitarles la hacienda?
¡comprárselas, no es quitárselas, caramba! ¡les conviene vender!
A paloma no le interesa, me lo dijo ella misma. La hacienda es de bárbara y para ella es muy importante el legado de su padre.
Es un capricho porque se lo prometió a su padre. ¡se lo debe a su padre!
Ella ni siquiera creció en estas malditas sierras... ¡yo le hice una promesa a don porfirio!
Y antes me hiciste una promesa a mí. ¿oye, se te olvidó esa promesa?
No, no, pero... ¡te traté como un hijo!
Te di una familia, te di un techo, te hice quien eres hoy. Hasta luis ernesto te quiere como un verdadero hermano.
Y te estoy muy agradecido por eso. ¡pues, entonces, demuéstramelo!
Yo te saqué de ese maldito infierno. De delincuencia, de ratas.
Y tú me prometiste que siempre me ibas a servir. Bueno, pues ahora...
Ahora lo cumples. ¿tú crees que renato sea el indicado para manejar esta hacienda?
¿después de todo lo que ha pasado? Claro que lo creo.
Con los ojos cerrados, así como tu papá creía en él. Aunque ahorita la gente anda así, con las emociones bien cruzadas y revueltas.
No dudo que a bárbara le convenga vender la hacienda. Pero es una decisión que ella debe tomar y tú la estás acorralando para obligarla a hacerlo.
Si verdaderamente quieres ayudar a bárbara, convéncela de que venda, porque entre más tiempo pase, más se va a devaluar la maldita tierra de su hacienda. ¿y cómo la convenzo?
¿saboteándole la hacienda como lo haces tú? Sé que tú estás detrás de todo lo malo que está sucediendo en los cañaverales.
Tú mandaste a sembrar las trampas que pudieron matar a algún trabajador. ¿y la caída del viejo cobertizo?
No fue casualidad. Como tampoco el sabotaje de los tractores y ahora el envenenamiento de los cañaverales.
A mí no me conviene que la hacienda cruz deje de producir. Necesito la maldita materia prima.
Por una temporada puedes conseguirla en otro lado. Pero lo que tú quieres es debilitar la hacienda para que pierda valor y poder comprarla bien barata.
Y estás usando a brian como tu brazo derecho. ¡tengo pruebas!
No sé de qué hablas. Pero si tienes pruebas de lo que me acusas, ve y úsalas en mi contra a ver cómo te va con eso.
De todas formas, a estas alturas ya debes de saber cómo es el negocio, ¿no? Así es este negocio porque te tienes que preguntar de dónde salió el dinero para mantenerte, para pagar tus estudios, para darte techo y para darte todo lo que hice por ti.
Eres un maldito ingrato. Por eso le voy a revelar a todo mundo de dónde te saqué.
Y de eso yo sí tengo pruebas. Carlos rivera si te vas a despedir no me digas nada que es mejor así ambos da la mediavuelta que yo haré de cuenta que nunca llegamos aquí alejandro fernández si vas a decir adiós ambos no lo hagas, amor carlos rivera que no soy tan fuerte no tengo esa suerte por eso te pido un favor alejandro fernández miente un poco carlos rivera miente un poco alejandro fernández di que no es cierto carlos rivera di que no es cierto alejandro fernández o quítame vida ambos la misma vida y déjame muerto alejandro fernández quítame vida ambos la misma vida y déjame muerto carlos rivera que yo ya estoy muerto ambos por dentro ¿cómo vas?
¿todo bien? Mira, ven.
Por ejemplo, aquí. En un buen año de cosecha, el ingreso bruto puede llegar hasta 48 millones.
Muchas gracias, manuela. De nada.
Pero bueno, con los gastos de sueldos, gastos corporativos, bla, bla, bla, bla, bla, se gastan normalmente 33 millones. O sea, ¿la cantidad neta que tenemos es de 15 millones?
Aproximadamente. Solamente que el año pasado hubo pérdidas.
Y tu papá, para cubrir esas pérdidas, pidió varios préstamos, todos estos. O sea, debemos mucho.
Pues, sí. Ya no significas nada para mí.
No voy a permitir que mi pasado determine mi futuro. ¿qué pasó con renato?
El muy imbécil.... Me dijo que no puede estar conmigo.
Me dijo que por muy agradecido que esté, no puede ir en contra de sus malditos principios. Cuñado.
¡imagínate! Tú y yo que lo trajimos de la ciudad, que lo sacamos de una cloaca.
Es un delincuente cualquiera. Ahora sale muy digno.
Si no fuera por mí, ese desgraciado estuviera en la cárcel ahorita, ¿eh? Nosotros te lo advertimos.
Te dijimos que ese renato no era ni tan dócil ni tan fiel. Pues mal le vale que se cuadre, cuñado.
Mal le vale que se cuadre, porque, si no... Ya me conoces.
Los centros de mesa que elegimos son divinos, georgina. La fiesta de disfraces va a ser el evento del año.
Sí, sí, todo va a salir perfecto. Lo único que me tiene mal es luis ernesto.
De verdad me tiene muy confundida. No lo entiendo.
No te preocupes, rosa. Mi hermano samuel fue muy hábil.
Metió dudas muy oportunas que ya deben estar atormentando a luis ernesto. ¿qué clase de dudas?
No. María no puede ser como dice mi tío.
Mija, ¿te sirvo de cenar? No, no tengo hambre, ma.
Ay, te vas a malpasar. Mira, fíjate que desde anoche no me he podido sacar de la cabeza lo que me dijiste de la pesada de la madre de luis ernesto.
Pues haz como yo, y no pienses en eso y ya. Tapándome los ojos no voy a cambiar la realidad.
¿y sabes qué? Pensándolo bien, pues ustedes se podrán amar mucho, pero...
Tarde o temprano va a pesar más su familia. Ma, no soy ninguna tonta.
Y luis ernesto tampoco. Solo quédate tranquila y ya no pienses en su familia, ¿no?
Bueno, me voy. No llegues tarde, mija.
No. Y come algo, aunque se echen unos cacahuatitos ahí en la cantina.
Está bien flaca esta. Ay, porfirio, ¿dónde dejaste los papeles del préstamo?
Estoy segura que cuando mi papá se empezó a enfermar, descuidó la hacienda. Puede ser, aunque también hizo cosas buenas.
Compró maquinaria. Bueno, aunque todavía se la deban al banco.
Ay, pobre de mi papá. Debía de haber estado muy preocupado.
Por eso me regresó de méxico. Ay, me siento tan culpable.
Pero no es tu culpa, babs. Claro que sí.
Claro que no. Sí, yo debería haberle preguntado toda la situación, investigado más, prepararme más.
Con razón renato llegó a la hacienda. Porque mi papá no podía estar solo.
Bueno, obviamente necesitaba ayuda. Pero la presencia de renato, más que beneficiarlos, los perjudicó.
¿qué onda, renato? Ahora sí traes una cara.
¿un tequilita o qué? Que sea doble.
Desde el funeral de don porfirio no te veía, renato. Los muertos juntan a unos y separan a otros.
Don porfirio es el único que logró que todo mundo se peleara. Bueno, no a todos.
Ya ves a bárbara, muy pegadita con su novio. Otro.
Renato, ¿podemos hablar? Quiero decirte unas cosas, pero no quiero aventarlas aquí en la barra.
Está bien, me llevo la botella. Soy todo oídos.
Siempre es bueno pensar en el peor escenario para estar preparados, cuñado. Renato ya sabe cuál es el peor escenario.
Oye, cuño, averíguate qué ha pasado con el chamaco ese que era su jefe. Ahorita ya debe ser un adulto, no sé.
No sé si esté vivo, si esté muerto, si está encerrado o ya lo liberaron, no sé. ¿te acuerdas cómo se llamaba?
¿el trenzas? Tranzas.
Algo así, sí. Estoy seguro que ese tipo se va a querer vengarte, renato.
¿y en qué estás pensando, eh? En que si renato no está conmigo, voy a hacer que su vida sea mi infierno.
Buenas noches. ¿qué pasó, sobrino?
¿te sirvo algo? Ándale.
No, eh... Ándale, siéntate con nosotros.
¿qué quieres? Un güisqui, tío.
¿güisqui? Renato, en serio que me dan ganas de agarrarte bofetadas pa' ver si reaccionas.
Lo arruinaste todo. Sabías que no debías de meterte con barbara y lo hiciste.
Te aprovechaste de ella. No, no, no, tampoco me vengas con eso.
Yo no jugué con ella jamás. Ay, y, entonces, ¿qué fue?
¿una aventura o qué? Con ella fue distinto.
Ella no fue una más. A mí se me hace que sí.
Pues no, lo que siento por ella no se parece a nada. Ay, no te creo.
¿y paloma? ¿en serio no se te pasó por la cabeza de que lo de ustedes era imposible?
Sí, claro que lo pensé. Pero no pasó nada importante.
Fue un beso en la feria, algo pequeño. Y cuando supe que era casada, pues me alejé.
Pues no te alejaste lo suficiente. Créeme que sí.
No te creo. Esa mujer quedó loca por ti.
Y hasta dalilah te ve con rabia por todo eso. Renato, tienes a tres mujeres peleándose por ti.
¿eso te parece bien? Pobre barbara, ella creyó en ti.
Sin embargo, tú fuiste la chispa que le prendió fuego a esta hacienda. Renato, ya párale, o vas a quemar todo el pueblo.
¿a qué vino renato? Vi su camioneta allá afuera, pero no los quise interrumpir.
Estaban muy ocupados. Qué raro que no se despidió de mi.
Renato sigue insistiendo que nosotros somos los malos de la película. Como si nosotros nos hubiéramos metido con la madre y con la hija al mismo tiempo.
¿nosotros? Sí, nosotros.
La familia, no quiere saber nada de nosotros. Qué tristeza.
Y tú, hijo, por favor. Abre los ojos.
No vayas a terminar tú también siendo títere de él. Buenas noches.
Sobrino. Aunque tu padre es duro, es un gran ser humano.
Se preocupa no solo por la hija y por la esposa de su amigo, sino también por renato. Y mira.
Ese ingrato que se dice tu carnal... Ahora nos da la espalda.
Tío, me tengo que ir. Buenas noches.
¿vas a la cantina? Acuérdate de lo que te dije de esa muchacha.
Ahora si quieres, yo te puedo presentar a un conocido que dice que tuvo que ver algo con ella. Tío, ya no quiero hablar de eso.
Lo que más me preocupa es que con lo que pasó en los cañaverales, seguramente la cosecha de este año se va a perder. Y todo por la culpa de un extraño.
Es que yo no puedo creer que mi papá tuviera enemigos. Ay, babs.
Me duele ser a mí quien te tenga que decir esto, pero la situación financiera de la hacienda es grave. Da mucha es más pérdidas que ganancias.
O sea... ¿tú crees que esto es insostenible?
Lo que yo creo es que... Deberías escuchar la oferta de gustavo.
Nada más para saber qué ofrece. Ya decides si la aceptas o la rechazas, pero escúchala.
Tienes razón en todo. Si yo pudiera elegir, no habría sentido nada por bárbara.
Créeme, a veces pienso que lo mejor sería que se fuera con rodrigo. Que los dos se volvieran a la capital, aunque sé que ella no lo ama.
Rodrigo la quiere, renato. Y a veces el amor crece con el tiempo.
A ver, maría. No te pago para que entretengas a los clientes.
Ponte a cantar. Piensa en lo que hablamos.
¿y? ¿qué pasó con la información que te di de brian?
Está bien, voy a escuchar a gustavo. No te vas a arrepentir.
Pero lo estoy haciendo por mi papá, ¿eh? Tu papá quería que gustavo viera por ustedes, por la hacienda.
Ay, no me metas en el mismo saco que paloma. Mira, tú puedes odiar a tu mamá, pero no a la gente que te quiere ayudar.
Sí, tal vez me estoy equivocando con gustavo. Escúchalo, ya luego decides.
Pero acuérdate de la vida que tenías. ¿eso qué?
Imagínate que te regresaras a méxico conmigo. Nos apoyamos, nos olvidamos de todo esto y podemos construir una vida juntos.
Mira, ro, sinceramente yo no estoy pensando en ese futuro ahorita. Tienes toda la razón, no es el momento, perdón.
Déjame vivir día a día, ¿sí? Necesito estar sola, voy a ir con maría.
Ok. Nos vemos después.
A ver, rodrigo. Ya encontré los papeles con la deuda de gustavo rodríguez.
¿sí son? Gracias por avisarme sobre brian.
Con eso entendí muchas cosas. ¿por qué no las sueltas?
No puedo hablar sin pruebas firmes. ¿y una pista?
¿por qué el brian festejaba como si se hubiera ganado la lotería? Pues lo mismo de siempre, arruinarle la vida a alguien y brindar por eso.
No, se trata de gustavo. Tú siempre le has sido leal y ahora traes el mundo de cabeza.
A veces siento que soy un libro abierto que has leído demasiado. Y que no quiero dejar de leer jamás.
No estuve de acuerdo con muchas cosas que hizo gustavo y siempre callé. Pero esta vez se está pasando de la raya.
¿y qué, le vas a dar la espalda? Todavía no sé qué voy a hacer.
No, sí sabes. Estás esperando nada más el momento o el valor.
Pues lo tengo que leer con calma porque hay letras chiquitas que pueden ser importantes. ¿y dice cuánto le prestó?
Sí, claro. Aquí dice.
20 millones. Bueno, eso es un dineral.
Pero qué te digo. Lo bueno es que como ya te había dicho, bárbara aceptó escuchar la oferta de gustavo por recuperar la hacienda.
No, no, renato. Tú le debes mucho a gustavo.
No, yo ya le pagué y con intereses. Yo nada más te voy a decir una cosa.
No escupas pal techo porque te va a caer. Jefa, ayúdame con un borracho que no quiere pagar.
Voy a hacer que pague como sea. Ah.
No te vayas sin despedirte. ¿y tú qué?
Supe que fuiste a la casa y... Y ni siquiera me saludaste.
No estaba de humor, carnal. Sí, me enteré de eso.
Ahora le llevas la contraria a papá, ¿no? Pues yo diría que es al revés.
No nos conviene, carnal. Tú sabes que él las gana todas.
¿no nos conviene? Tú eres su hijo, y yo, un recogido de la calle.
¿y eso qué? No hay una sola en la que no te prefiriera.
¿sabes qué? Estamos tomando.
Mejor no hablemos. No, no es el alcohol, te lo prometo.
Es la verdad. Es la puritita verdad.
Él te lo dio todo y ahora, ¿qué? ¿le llevas la contraria?
Ya, ya basta con esto. Solamente reconócelo y ya.
¿de veras quieres oírlo? Me trata mejor a mí solo para recordarte que nunca diste la talla porque te acostumbraste hasta que todo te lo dieran en bandeja de plata.
¿contento? Eso quería escuchar.
Que por fin dijeras lo que sientes. ¿y tú?
¿cuándo vas a definir tu propio camino? Es hora de quitarnos las máscaras, carnal.
Gustavo, te tengo una muy buena noticia. Me acaba de decir rodrigo que bárbara está dispuesta a escuchar la propuesta que le quieres hacer para comprar la hacienda.
¿y eso que viniste, bárbara? Acabo de terminar mi primer turno, pero todavía me falta.
Quería desahogarme contigo. Es que estar en la hacienda me pone de muy mal humor.
Ay, bárbara, lo siento. Todavía no puedo salir, pero ya sabes que puedes pedir lo que quieras, o sea, yo te invito.
Era obvio que iba a estar él aquí. No sé ni para qué vine.
Ay, a ese renato ya le he dije unas cuantas verdades. ¿y te escuchó?
Porque ese hombre nunca escucha. No, pues es que a los hombres hay que decirle las cosas varias veces para que escuchen y entiendan.
Tienes toda la razón. Bárbara, ¿qué va...?
¿podemos hablar? Te veo allá afuera.
Adiós. Estuve platicando con rodrigo y revisó los libros de contabilidad y tenías razón.
Ah, no sabía que era contable. No, pero tiene experiencia manejando empresas.
Bueno, tampoco hay que saber mucho para darse cuenta que la hacienda cruz está casi en quiebra. Sinceramente no vine a hablar ni de rodrigo, ni de ti ni de mí ni de nadie.
Entonces, ¿cuál es el punto? El punto es que no sé si correrte o...
Pedirte que me ayudes a rescatar lo que queda de la hacienda. ¿y?
¿ya tienes la respuesta? Los culpables son las personas que nos quieren arruinar, pero la hacienda te debe mucho.
Bueno, qué bueno escucharte decir eso. No tengo miedo en reconocer tu valor.
Como hombre me das lástima, pero como empleado eres muy bueno. Bueno, en algo estamos de acuerdo.
No he tomado ninguna decisión, solo vine a decirte que te odio. Y yo te amo...
Porque nunca había amado a nadie. ¿cómo puede ser posible que la única persona que me pueda ayudar sea el único hombre que me hace tanto daño?
Cuando el destino te encuentra eso no es casualidad el amor se vuelve realidad historia escrita en el tiempo que se vuelva tu verdad sin final nunca nada ya será igual