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Bullicio ¿qué le pasó? ¡rodrigo!
¡rodrigo, rodrigo, a ver! Ay, ¿cómo está?
Ay, no despierta. ¡ay, no!
¡rodrigo! ¡rodrigo!
¡permiso! ¡no reacciona!
¡permiso! ¿está bien?
Estoy bien. Ni modo, me ganaste a la buena.
¿estás bien? Ven, ven, ven un poquito.
Estoy preocupada por ti. ¿estás preocupada?
Sí. Entonces, ¿sí te importó?
Claro. ¡rodrigo, rodrigo, no, no es momento!
Todo está bien, muchachos. Vámonos.
Vámonos. Vamos, te ayudamos.
Ayudamos al joven. ¿qué?
No puedo mover las piernas, bárbara. ¿cómo, cómo crees?
¿qué dices? No, no, no.
¡ay, no! ¡que no siento las piernas!
A ver, tranquilo, no te muevas, no te muevas. Hay que llevarlo a la casa.
Lopecito, ve por la troca. Sí.
¡ay, dios mío! ¿qué te duele?
Aquí, aquí. Bueno, no te toques.
A ver... No intentes moverte.
Vamos a esperar a que llegue la camioneta. Ay, dios mío.
Tranquilo, tranquilo. Respira, respira profundo.
Paloma. Entiendo tu dolor, entiendo tu deseo, entiendo tu confusión.
Entiendo que eres mujer, pero también eres madre. Y bárbara te necesita.
Necesita a su madre entera, con un corazón claro. No puedes, no debes, pelear por el amor de un hombre con tu hija.
Por más que lo desees. Es más fuerte que yo.
Entonces, ¿qué haces aquí? Sé que todo está mal, muy mal.
Pero necesito que alguien me perdone. Dios solo perdona si existe un arrepentimiento sincero.
Paloma... ¿estás arrepentida?
Arrepiéntete. Paloma...
Paloma. ¡paloma!
Perdónala, dios. Ay, cuidado.
A ver, a ver, a ver. Ven, ven, ven.
Yo te agarro. Ven, ven, ven.
Recárgate de mí. A ver, lopecito.
Ahí está. Vámonos.
Ay, dios mío. ¿cómo va, joven?
Ay, joven, no se vaya. Ay, dios mío.
Vámonos. Tranquilo.
Vámonos. Y yo que le aposté a catrín.
¿a quién le debo? Gracias por guardarme mis conchas, santi.
A ver qué día te pasas por la cantina. Ya estás en edad de divertirte.
Total. Si tiene que tronar, pues que truene ya.
Don fermín, muchas gracias por el permiso. Tranquilo, muchacho.
Ya me repondrás las horas el domingo. Hola, lupita.
Salúdame al profe. Y dile que ya tiene rato que no lo vemos por acá.
Sí. Lupita, pensé que se te había olvidado nuestra cita.
¿vamos por los helados? Ya estoy libre.
Sí, sí. Solo necesito pasar rápido por mi casa.
Sí, vamos. Es por acá.
No quiero problemas, dalilah. Yo tampoco quiero broncas, pero ellas me siguen.
¿qué quieres? Sé que tienes sueños sucios con mi renato.
Mientras el moribundo de tu marido se acuesta a tu lado. ¡no huyas!
¿qué quieres? Tú no eres más que otra más que busca las caricias de mi renato.
Pero la única que lo tiene ardiendo es tu hija. Estás loca.
Loca y peligrosa. A mí ninguna fresa citadina va a venirme a quitar lo que es mío.
Como que me llamo dalilah fuentes. ¿cuánto va a ser?
No, no, no. ¿cómo?
Es broma, ¿verdad? No, no, no.
Yo te invité. Yo pago los helados.
No, a ver. Mira, no sé con qué clase de chavos has salido, pero a mí, mi abuelo me enseñó que el caballero siempre paga.
¿estamos? Gracias, amiga.
Quédese con el cambio. Gracias.
Vamos a la fuente. Sí.
Por el bien de bárbara, evita que se siga metiendo con renato. ¿cómo te atreves?
Si lo siga haciendo, se va a volver loca. Por eso, renato, evita repetir el numerito con la misma mujer.
Todas son una aventura de una sola noche, menos yo. Si amas a tu hija, protégela.
El alma de ese hombre está rota y un alacrán define su destino. Con cuidado.
No se preocupe, joven. Ahorita ya llegamos.
¿eh? A ver, a ver.
¿qué pasó? Porfirio se va a molestar cuando sepa lo que hicieron estos dos para llamar la atención de bárbara.
Pues según ramiro, el inge y la señorita bárbara, mira, andan de uña y mugre. Y dice que él le tiene celos al joven ro.
¡cállate! No puede haber nada entre renato y bárbara.
Le llamé a mi médico y ya viene en camino. Muchas gracias, porfirio.
Con permiso. Renato, espérame.
¿qué les pasa, eh? Pudiste haber perdido la vida.
¿y tú? ¿serías capaz de cargar con una muerte en tu conciencia?
Anda, vete ya. Tú, bárbara.
¿tienes idea de por qué estos dos hombres actuaron como adolescentes? Ya está acostadito en su cama.
Y el doctor ya viene de camino. Es que el patrón se encabritó bastante, ¿no?
Con el ingeniero y con el novio de la señorita bárbara. No te veo bien, chelo.
Tienes muchas preocupaciones, ¿verdad? Mira, porque mejor mañana no te llevo de paseo y aprovechamos y te olvidas de todo lo que te atormenta.
¿somos amigos o no, chelo? Renato, ¿qué haces aquí?
¿qué pasa? Aquí no dejan de pasar cosas.
A ti te pasa algo. Traes una cara.
Que le expliquen adentro. ¿cómo?
¿volviste a discutir con porfirio? ¿por lo nuestro?
Señora paloma... Con permiso.
¿todo bien, lupis? Sí, sí, sí, sí.
Todo bien. ¿a poco siempre eres así de callada?
No. En la prepa dicen que siempre hablo hasta por...
Es que tenías helado. Perdón.
Oye, ¿y cuántos años tienes? 18.
Acabo de terminar la prepa. Pero tuve que venir un tiempo porque mi abuelo está enfermo.
Ay, qué mala onda. Ay, mi abuelo, perdón.
Tengo que regresar a hacer el pan. Pero a ver si para la próxima tienes menos pena y hablas más.
Lo bueno que ya tienes mi teléfono. Me mandas un mensaje.
Bye, lupis. Tómate esto.
Te va a quitar el dolor. Ay, ay.
La competencia era un juego. Tampoco te pongas así.
¿sí sabes que es peligrosísimo caerte de un caballo? Pudiste haber quedado inválido.
Pero eso no me va a pasar a mí. ¿cómo crees?
¡rodrigo! Rodrigo, ya me contaron.
¿cómo te sientes? Ay, pues al principio sí me asusté porque no podía mover las piernas, pero ya...
Yo creo que ya estoy bien. Eso lo va a decidir el médico.
Oye, acabo de ver a renato con muy mala cara. Él tuvo algo que ver con esto?
Pues no, o sea, no. Hicimos una competencia y...
Ya... O sea, perdí.
¿una competencia? ¿cómo una competencia?
¿por qué competían? Bárbara.
¿era por ti? Ah, ojalá y lo de rodrigo no se agrave.
Permítame. Gracias.
Y ya no te preocupes tanto. Como si ya te hubieras suficiente.
¿qué pasa? Perdóname, porfirio.
Perdóname. Yo vi algo raro en paloma cuando regresó de la feria.
Vi... Cómo trataba renato.
Se me cae la cara de vergüenza. No, no, no, no.
No, yo... También empecé a sospechar, pero...
Me negaba a verlo. ¿qué vas a hacer?
No voy a negarte que... Me duele.
Y que... Me gustaría ser más duro con ella.
Pero esto... Que le está pasando con renato, yo ya lo temía desde hacía mucho tiempo.
Ella es joven aún. Y...
Entiendo... Que se sienta atraída por otro hombre.
Yo sé que no ha pasado nada entre ellos. Eres demasiado bueno, porfirio.
Ella me dio... Años de felicidad.
Y una hija... Que es mi gran orgullo y la luz de mi vida.
¿ves... Cómo eres demasiado bueno?
¿vas a hablar con renato? Ya lo hice.
Y con él también me tragué mi orgullo. ¡no, hombre, ingeniero!
¡se la rifó! Ríen ¡compas!
Le voy a invitar un buen trago al ingeniero y también a todos ustedes para celebrar. Para eso traigo dinero.
¡vámonos! Bueno, adelántense que yo cuando termino los alcanzo.
Pero no nos falte, ¿eh? Ese rodrigo sí que está bien menso.
Mira nada más que medirse contigo. No tendría que haber aceptado el reto.
Es que también me había colmado la paciencia. Estas tierras no están hechas para gente como él.
¿o no? Pues sí.
Ingeniero. ¿qué?
Lopecito, los tractores. ¿qué?
Dice carlos que los prendió y hicieron un ruido muy raro y explotaron. ¿cómo?
¡pudiste haber muerto! Sí, bueno, pero ya no pasó nada grave, suegra.
Oye, no le digas así. ¿por qué no?
Es un decir. Oye, sí soy su suegra, es tu novio.
No, no es mi novio. Perdóname, rodrigo, pero es que ya estoy harta que paloma se meta en mi vida.
¿paloma? Como, soy tu mamá.
Tú eres una señora que se llama paloma. Si fueras mi mamá, te comportarías como tal.
¿qué traen, eh? ¿dejaste solo a rodrigo?
No, pero está con tu esposa. Es que yo no puedo estar cerca de ella.
No hables así de tu madre. Es lo que siento, papá, yo no puedo fingir.
En el fondo, ella tiene razón con la relación que tienes con renato. ¿te dijo algo sobre renato y yo?
Que estar cerca de él es un riesgo. Y mira a tu novio, le pasa igual.
No es mi novio. Rodrigo quiso medir fuerzas...
Porque siente que te está perdiendo. ¿perdiendo por qué?
Por la hacienda, hija. Él cree que necesita demostrar que está a tu altura.
¿de dónde sacas eso? De lo que él mismo dice.
Quiere... Quiere apoyarte en todo lo que necesitas.
¿y por eso tiene que competir con renato? Necesita llamar tu atención, hija.
Y yo sé que tu relación con renato es meramente de trabajo. Sí.
Sí, sí, sí. Y es un trabajo que voy a retomar.
Porque ya no voy a ir a trabajar con los rodríguez. Es obvio.
Se fregaron los motores a propósito. Ya no sirven.
Confirmado. Tenemos un enemigo desconocido y está entre nosotros.
Y no sé si sea desconocido. ¿sospechas de alguien?
No puedo dar nombres hasta estar completamente seguro. ¿ves?
No puedes irte ahora y dejarnos aquí tirados a nuestra suerte, renato. Y pues, renato se convirtió en un hombre clave desde que llegó a esta hacienda.
Sí, ya sé. Todo el mundo dice lo mismo.
Hasta porfirio. Uy, y bárbara más.
Es que lo admira mucho, según ella. No te lo voy a negar.
Me dolería muchísimo que bárbara se enamorara de él. Él no es un hombre para bárbara.
Pues yo pienso igual que tú. Por eso no puedes quedarte de brazos cruzados.
Ay, paloma, perdón por lo que te voy a decir, pero... Renato, más que estar atrás de bárbara, está atrás de la herencia de ella.
¿sabes qué me preocupa muchísimo? Que bárbara más adelante se arrepienta de haber tirado su vida a la basura.
Por eso te la tienes que llevar de aquí. Váyanse juntos a la ciudad de méxico.
Con permiso. Llegó el doctor para el joven rodrigo.
Ay, qué paz. Muchas gracias.
Quiero regresar a los cañaverales. Ahí es donde debo de estar.
¿y tu idea de los dulces mexicanos? En la azucarera rodríguez no es un buen lugar para aprender de eso.
Solo estoy perdiendo mi tiempo ahí. Bueno, pues...
Tú eres libre de tomar tus propias decisiones, mija. Gracias.
Patrón. Bárbara, perdón la interrupción, pero traigo malas noticias.
¿ahora qué pasó? Los motores de los tractores están fundidos.
¿qué? Parece que echaron ácido en los compartimentos de distribución de aceite y gasolina.
Bueno, eso es una broma, ¿no? Rosa estaba feliz por la invitación de luis ernesto.
¿cómo lo convenciste? Pues con mano dura, como tiene que ser.
Siempre lo has mimado y lo has hecho blandengue. Es mi único hijo.
Pues lo vas a perder si no lo alineo como tiene que ser. Llaman a la puerta adelante.
Perdón, señora georgina, don gustavo. Eh...
Quería los papeles firmados... Ya, ya, ya, niñita.
Habla sin miedo, ni que te fuéramos a comer. Ahí nos vemos.
¿ya tienes los papeles firmados? Entonces, ¿qué?
¿nos vemos en la noche donde siempre? Te tengo otros regalitos.
¿qué vamos a hacer? Estamos a un día de la entrega de este mes.
Si no lo hacemos, vamos a tener pérdidas. A ver, pa.
Tengo entendido que el equipo está asegurado, ¿no? Por el problema de liquidez que estamos pasando, no renové ninguna póliza.
¿estás seguro que no hay manera de repararlos? Lo voy a evaluar con un mecánico.
Yo tengo una idea. ¿y si rentamos tractores para la entrega de este mes?
En la época de cosechas es imposible conseguir equipo de renda. Y si no tenemos liquidez, comprar nuevo no se puede.
Yo me encargo de eso. Suena celular permíteme tantito.
¿qué pasó, porfirio? Porfirio perdona a la hora, pero...
Necesito hablar contigo urgentemente. Sí, ¿quieres que vaya a tu casa?
Porfirio prefiero ir a la tuya. Muy bien, sí.
Ahí nos vemos. Paulita, discúlpame, tengo que salir.
Nos vemos en otra ocasión, ¿sí? ¿y mi regalo?
¿qué? Te lo doy mañana en la oficina.
No te enojes. Eso.
El doctor me dijo que tuviste suerte. Ya sé, la regué.
Me porté como un puerto celoso. Y también él.
¿también está celoso? No, que se comportó como un adolescente.
Los dos muy inmaduros. Deja de compararte con él.
Bárbara, deberías tener cuidado con ese tipo, ¿eh? O sea, no lo conoces.
No sabes cuáles son sus verdaderas intenciones. Me voy a ir a dormir.
Toma tu medicina. Descansa.
Gruñe bárbara estos sentimientos no los puedo controlar. Son maravillosos.
Es especial, es excitante. Gruñe llora carlos rivera si te vas a despedir no me digas nada que es mejor así ambos da la mediavuelta que yo haré de cuenta que nunca llegamos aquí alejandro fernández si vas a decir adiós ambos no lo hagas, amor carlos rivera que no soy tan fuerte no tengo esa suerte por eso te pido un favor alejandro fernández miente un poco carlos rivera miente un poco alejandro fernández di que no es cierto carlos rivera di que no es cierto alejandro fernández o quítame vida ambos la misma vida y déjame muerto alejandro fernández quítame vida ambos la misma vida y déjame muerto carlos rivera que yo ya estoy muerto ambos por dentro ¿y ahora?
¿por qué te viniste por este atajo? Ay, chelo, pues es que antes de llevarte a cenar te quiero llevar a ver un lugar donde las estrellas están más bonitas y más de cerquita.
Lopecito... Yo te acepté una invitación a cenar.
Nada de ver estrellas. Bueno, pero esta es una invitación más completa.
Es más completa, sí. Podría haber sido así más...
Toma el otro camino, ¿eh? Ya vamos a llegar, ya estamos cerquita.
Estamos muy cerquita. Yo no veo por dónde vayamos a llegar.
Estamos muy cerca. Balbucean ¡ay, caramba!
¿y ahora? ¡ay!
Ay, espérate. ¿qué pasó?
¿nos atoramos? No, espérate, voy a revisar, chelo.
Espérame, tranquila. Todo bien.
Jesús bendito. ¿ya ves?
Por tus estrellitas. Todo está perfecto, chelo, todo está bien.
Ay, caray. ¿qué pasó?
¿eh? No, nada, un hoyito.
¿cómo que nada? Es un hoyito chiquito, un bachecito.
¿hoyito? Está bien chueco el carro.
No. Debe ser un hoyote, ¿verdad?
No, es porque es la tierra, así está chueca. Espérate, ahí va.
Ay, caray. ¡con ganas!
¡ay, caray, espérate! ¿y ahora?
Espérame tantito, chelo. Por favor, te pido un poquito de paciencia.
Paciencia. ¿ya ves?
Es que no me tienes paciencia. Yo que tengo que andar contigo.
Nunca. A ver, ¿qué pasa?
Ay, caray. ¿qué?
Está peor, ¿verdad? No, es que se hizo más profundo, chelo.
Espérame tantito, por favor. ¿y ahora cómo salimos?
Espérame tantito, por favor, chelo. Yo creo que más te vas a tener que bajar tantito para ayudarme empujando tantito el coche para sacar.
¿sí? Nada más eso faltaba.
Tranquila, por favor, chelo. Es un detalle.
Lo que ando haciendo por tus tarugadas. Es un detallito.
Grita ¿qué pasa? Chelo, espérate.
Mira nomás. Luego te limpio los...
Luego te limpio yo los zapatos. Eso, súbete otra vez, súbete.
Súbete, chelo. Ya, súbete...
Ya, no importa. ¡súbete tú, ándale!
Te voy a ayudar a empujarla. Mira nomás.
Mira nomás dónde me metiste. Espérame.
Órale. Lo sacamos porque lo sacamos.
Sí, lo sacamos. Ahí va.
¿ya? Eso, chelo.
Uno, dos... Espérame.
... Tres, órale.
Espérate, chelo. Grita ¡chelo!
¡chelo! Espérate.
Ay, lopecito. Chelo.
Mira nomás, me estoy congelando. Chelo.
Tranquila, yo ahorita... Gritan yo ahorita...
Espérame, chelo. Espérame.
Tarugo. Espérame, chelo, espérame.
Espérate, chelo. ¡quieres abusar de mí!
Hablan a la vez ¡hazte para allá! Es que están bien dada, chelo.
Bien dada. ¡tarugote!
Mira nomás, mira nomás. Espérame, espérate.
Un crédito bancario tardaría mucho, hija. Lo sé, no podemos darnos el lujo de perder una cosecha.
No. Ni a renato.
Sin él y su habilidad para resolver las cosas rápido, terminaríamos perdiendo esta hacienda. Mi legado, por el que tanto he luchado toda esta vida.
¿puedo acompañarte? No, tienes que atender a rodrigo.
Bueno, pero renato puede ir contigo. Renato está con el mecánico revisando los tractores.
Con cuidado. Entonces, los das por muertos.
Lo siento, inge. Por más que le cambiemos todas las piezas a los motores, ya no tienen solución.
Ni modo, no pienso tirarlos. Aunque nos lleve meses, vamos a intentar recuperarlos.
Lo intentaremos. Gracias.
¿qué pasó, carnal? ¿y esa carota?
Ahora nos sabotearon los tractores. Híjole.
Pues con eso y con lo que le pasó en la oficina, sí le está lloviendo a bárbara, ¿eh? ¿qué pasó?
La expusieron en la sala de juntas. Es que porque hizo unos pedidos mal.
Pero sí ella es muy meticulosa. Sí, sí, sí.
Si te soy sincero, creo que la querían quebrar adrede. Bárbara, tarde o temprano va a entender que lo mejor para ella es volver a la capital con su noviesito.
¿tú crees? Mira, carnal, a mí el que me preocupa eres tú.
En el pueblo se está chismeando de que te enredaste con ella. Bueno, pueblo chico, infierno grande.
Y hay algunos que dicen que hasta con su mamá. Desde que me enamoré de bárbara, pareciera que el mundo quiere que estemos separados.
Oye, ¿y por qué renato se peleó con el bryan? Renato le echó en cara que por su culpa se cayó un cobertizo que por poco se lleva entre las patas a la señorita bárbara.
¿y por qué haría eso ese? No, no sé.
Pero renato le dijo que si se metía con ella, lo mataba. ¿ves que no eran inventos míos?
Renato se acostó con bárbara. Tú hiciste el amor con bárbara y eso es lo que te tiene así.
¿qué vas a hacer? No quería ponerla en boca de la gente ni que lo nuestro se convirtiera en un chisme de pueblo.
Es que es un chisme bien complicado, carnal. Dalilah se encargó de envenenar a bárbara en contra mía.
Uh. Mira, con eso y con lo de paloma, si las tres te agarran en una esquina, yo no me voy a meter, ¿eh?
Paloma me reclamó lo de su hija. Me echó en cara que no tengo nada que ofrecerle.
¿a ella o a su hija? Ya, ya, no sigas con eso.
A la hija, con paloma no quiero nada. Pues sele franco, ve derecho con ella, dile la verdad.
O desaparezco. No, no, no, no.
Con todo lo que está pasando, los cruz te necesitan mucho, ¿eh? Sí, eso es lo malo.
Me cuesta darles la espalda justo ahora. Porfirio, amigo mío.
Pasa, estás en tu casa. Gracias.
Te ayudo, ¿eh? Gracias.
Cuidado. Oye, y...
¿georgina? Salió a comprar algunas cosas, ahora viene.
¿gustas tomar algo? ¿gustas, este, un güisqui?
Bueno, no sé si por tu enfermedad puedas tomar algo. Ay, aunque no pudiera, ahora me hace falta.
Bueno, entonces te sirvo un güisqui. Me da...
Muchísima pena, gustavo, pero... Necesito pedirte un favor.
Para eso somos los amigos, ¿no? Lo que necesites.
Todavía ni me entero de qué se trata y cuentas conmigo. Gracias.
¿qué necesitas? Lo que no me cabe en la cabeza es cómo renato se fue a fijar en una niña fresa toda mimada de ciudad.
Esa prima tuya me... Mi prima es paloma, ya te lo expliqué, dalilah.
Como sea, barbara no sabe en el pantano que se está metiendo. No, pues ¿qué te digo?
Jefa... Tienes toda la razón.
Macario quiere fiado otra vez, échame la mano. Órale.
¿qué? No, pues págame o te vas.
Vamos. Bueno, vámonos.
Vámonos. ¿tú qué?
Porfirio, me cuesta muchísimo trabajo creer que alguien te haya echado a perder los tractores a propósito. No sé quién quiere hacerme daño, pero definitivamente, es alguien que sabe que ya no tengo liquidez.
Sí, me has dicho. ¿has gastado mucho con tu enfermedad y tu seguro o qué?
He ido acumulando deudas porque he tenido gastos fuera del seguro y además no puedo ir al banco o a pedir otro crédito porque me tienen catalogado como cliente riesgoso. Bueno, amigo mío, no te preocupes.
Si se trata de dinero, cuentas conmigo. Dime cuánto necesitas.
Bueno, es que con todo y los impuestos son poco más de diez millones de pesos. Diez millones de pesos.
Sí es bastante. Bueno, cuenta con ellos y más si es necesario.
Tú dime y yo te los deposito inmediatamente. Estás salvando mi legado, gustavo.
Y te juro que voy a hacer todo lo posible... No, no voy a hacer lo posible, te aseguro que tengo todo listo para que si no puedo, si muero antes de regresarte ese dinero, mi hija te paga hasta el último...
No te preocupes. No tienes que prometer absolutamente nada.
Yo te lo dije y te lo voy a volver a decir. Yo me haré cargo de tu familia.
Yo cuidaré a tu hija, cuidaré a tu esposa. Ellas te quieren mucho.
¿qué pasa? A ver, amigo mío.
Esa mirada no me gustó. ¿qué te pasa?
Paloma... ¿paloma qué?
Me engaña con renato. Dios mío.
¿tú eres la cantante? Sí.
¿cuánto quieres por dejar en paz a mi hijo luis ernesto? Hola, bienvenidos.
Gracias. ¿me siguen?
Luis, me trajiste a mi lugar favorito. ¿cómo supiste?
Supongo que... No sé, intuición, ¿no?
Esta es su mesa. Con permiso.
Gracias, gracias. Ay, ¿y si nos tomamos una fotito?
Para el recuerdo. Claro, sí.
Me encanta. Ay, aquí se come delicioso.
Te va a encantar. Ay.
Resuella tengo un montón de llamadas perdidas de mi papá. Voy a regresarle la llamada, ¿sí?
Ahorita vengo. Sí, sí, adelante.
Ve, ve. Dame una cifra.
¿cuánto quieres? Señora, me está ofendiendo.
Luis ernesto y yo nos amamos de verdad. Luis ernesto es incapaz de tomar en serio a una cabaretera.
¡yo no soy ninguna cabaretera! Mira, en estos momentos mi hijo está cenando con la hija del gobernador.
Su futura esposa. Mi esposo y yo no vamos a permitir que luis ernesto eche a perder su vida con una cualquiera.
Yo no soy ninguna cualquiera, señora. Yo no le...
Debes darme las gracias por abrirte los ojos y no pierdas más tu tiempo. Te dejo mi número.
Piensa muy bien la cifra. Ay, porfirio, perdóname.
Perdóname, lo siento mucho. Yo fui el que te recomendó a renato.
Yo lo llevé a tu hacienda. Mil disculpas, por dios.
Tú no tienes la culpa. ¿ya hablaste con ese imbécil?
Sí, sí, ya lo hice y me di cuenta de que es paloma la que se hizo ilusiones con él. ¿cómo?
Con tu mujer, pero es provocado por él. Ahorita voy a hablar con ese idiota y le voy a decir que se regrese aquí a la comercializa...
No, no, no. ...
Inmediatamente. No lo hagas.
Porfirio, pero ve lo que está haciendo, por dios. Aunque me duela en el alma, lo necesito.
Ya perdí a mi esposa. No quiero perder la hacienda.
Ay, amigo mío. Lo siento mucho.
Señor. Hoy vengo a pedirte, pero no como tu representante ante los feligreses...
Sino como emiliano. Quiero pedirte por porfirio, por su salud.
Lo veo... Muy desmejorado y...
Tengo un mal presentimiento. Él acogió a mi hermana y a mis dos sobrinas cuando más lo necesitaban y les ofreció una mejor vida.
Ellas le han dado mucha felicidad, pero también lo tienen donde está, afligido. Por eso me gustaría pedir perdón.
Me gustaría que pudieras acompañar el alma de porfirio... Hacia...
Una transición no dolorosa en tu divina presencia. También me gustaría pedirte por mi sobrina, paloma.
Ella está en un estado de profunda confusión y necesita de tu luz en su camino. También quiero pedirte por chelo.
Que le ayudes a superar la culpa que... Lleva arrastrando tantos años.
Yo sé que todo cabe en tu inmensa misericordia. Gracias, señor.
Ay, madrina, pero si además no hay nada que contarle. A don porfirio se le ve muy decaído.
Ya la enfermedad se lo está acabando. Y bueno, vino la hija de la ciudad y la patrona anda muy nerviosa.
Además, las cosas con el nuevo administrador... ¿el nuevo administrador?
¿el campeón de charrería? Sí, él.
¿estás queriendo decir que la patrona con el campeón de charrería...? Híjole, madrina, yo no le dije eso, ¿eh?
Yo nomás le dije que el patrón se veía muy enfermo. A mí no me engañas, ahijada.
Que don porfirio esté enfermo no te traería así de angustiada. Para mí que en esta hacienda están pasando cosas que no son de dios.
Y si tiene que ver con el campeón de charrería, tiene que ser con la hija. O con la mamá.
¿qué haces aquí? Aclaremos lo nuestro de una vez.
Pues a mí háblame de... ¡lopecito!
Ah, caray, ¿usted no iba a estar en la cañera? No, eso ya se acabó.
¿renato ya checó los tractores con los mecánicos? Sí, lo han estado revisando, pero pues yo creo que esto ya se fregó.
Vamos a tener que comprar unos nuevos. No, ¿cómo crees?
Eso es un dineral. ¿y renato qué opina de todo esto?
No, se fue a su casa. No sé si se vaya a volver.
¿cómo que se fue a su casa? Si lo necesitamos aquí.
Ay, señorita, pues usted debería hablar con él y convencerlo de que se quede. A mí no me importa lo que diga la gente.
No me da vergüenza. Te amo, renato.
Y te lo digo así, sin miedo. Piense en su esposo, en su hija.
En mi esposo puede ser, pero en mi hija, ¿por qué? Porque siento algo muy fuerte por bárbara.
Pero también lo sientes por dalilah y por muchas otras. ¿y yo?
¿y usted qué? A mí nunca me diste la oportunidad.
¿cómo sabes que yo no soy mejor que todas ellas? Es que no se trata de comparar a nadie.
Se trata de lo que siento. ¿y lo que yo siento cómo lo apago?
Tienes que saber que soy capaz de pelearme hasta con mi hija por ti. Ya, por favor, tenemos que terminar con esto, paloma.
No es justo para nadie. La razón me dice que me aleje, que te olvide, que me calle.
Pero la pasión, renato, la pasión me grita que no te suelte. Paloma, vine a aclarar que entre nosotros no hay nada.
Chista cállate. O que si te escucho, voy a cometer el mismo error que han cometido todas.
¿de qué habla? De no tomarte en serio.
Pero yo sí. No, basta.
Ahora lo único importante es sacar adelante la hacienda. ¿no entiendes?
Porfirio se irá. Bárbara también.
Y solamente nos vamos a quedar en la hacienda tú y yo. Sí, tú y yo solos.
¿qué está haciendo el gitano aquí? Cuando el destino te encuentra eso no es casualidad el amor se vuelve realidad historia escrita en el tiempo que se vuelva tu verdad sin final nunca nada ya será igual