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Música oye, me aprietas más y te quedas con mi mano. Aquí saludamos así, sobre todo cuando uno no sabe con quién trata.
Pues, de donde yo vengo, somos más observadores, un poco menos rudos. ¿te comieron la lengua los ratones?
Te pregunto que si tú también viniste a dejarle un regalito a renato. ¿quién más le vino a traer algo?
Yo. ¿y tú qué le trajiste?
Este cuerpecito. Que le doy un día sí y otro también.
Renato es mi hombre, bárbara. Llama a la puerta porfirio, me preocupa tu salud.
Tienes que descansar, no puedes estar durmiendo aquí. Entiendo que no quieras verme.
Le puedo pedir a chelo que me arregle otra habitación. ¿para verte ahí con renato?
¿no te basta con el papel de payaso que he hecho hasta ahora? Nosotros decimos que lo cortés no quita lo valiente.
Aquí un buen apretón de manos significa las dos cosas. Mujer renato, don porfirio dejó dicho que quería verte.
¿el joven viene contigo? No.
Él es rodrigo montemayor, el novio de bárbara, según él. No, no según yo, yo no digo mentiras.
Entonces ¿renato y tú son novios? Ay, qué linda eres, novios.
Me encantan las niñas fresas. Somos mucho más que eso.
¿qué? Que yo soy suya y renato es mío.
¿perdón? No te preocupes, tú acabas de llegar, no tenías por qué saber.
Aquí la gente dice muchas mentiras. No, no, no, pregúntale a quien quieras.
Renato y yo nos la pasamos empiernados. ¿sabes qué?
Mejor aquí la dejamos. Bárbara, ¿acaso estás buscando tener algo con mi hombre?
Ah, ¿o será que ya lo tuviste? No me digas que vas a ser una más del club de fans de las ofrecidas con las que renato se divierte mientras no está conmigo.
Me voy a ir y te conviene a ti también irte de aquí. ¡renato es el único que puede echarme de su casa!
Esta no es su casa. Yo soy la dueña de estas tierras, aquí mando yo.
Y, yo que tú, me iba con mucho cuidado, porque últimamente ha estado muy peligroso. Tienes mucha suerte de que no te hayan tirado un balazo en la cabeza.
Te juro que entre renato y yo no hubo nada, créeme. ¿cómo?
Si me has mentido todo el tiempo. Yo pensé que nunca más lo iba a volver a ver.
Cuando llegué aquí a la hacienda y lo vi, no supe qué hacer. Y entonces decidiste que, poco a poco, todo el mundo se enterara que soy un cornudo infeliz.
No, no, no es así. Tú eres mi esposo y yo sigo siendo tu esposa.
Por eso le pedí que no dijera que ya nos habíamos visto antes. ¿y no era más lógico que, simplemente, si no pasó nada entre ustedes, lo compartieran, que dijeran que se vieron en la feria y ya?
Pues sí. Pues sí tienes razón.
Le pedí a renato... Que no dijera nada porque era reconocer...
Que me había gustado, que había despertado en mí algo que yo pensé que ni existía. Porque aunque no pasó nada entre renato y yo, por primera vez en la vida me sentí como una mujer.
Querías la verdad, ¿no? Pues ahí la tienes.
Esa es la verdad. Por acá, joven.
Supe que venía, pero no sabía que llegaba hoy. Es que es una sorpresa para bárbara.
A bárbara no le gustan las sorpresas. Ah, es que no la conoces como yo.
No lo creo. Su hombre, ay.
Sí. No entiendo por qué renato está con esa mujer.
Siempre te he sido fiel. Siempre.
Y a todo eso que sentiste por él, ¿renato lo sabe? Él sabe que regresé a la hacienda porque soy tu esposa.
Y te respeta y te admira. Me lo dijo.
Entonces... Rosa también es tu cómplice.
No, rosa sabe que huí de la feria para estar contigo. Es cruel, pero te agradezco que me digas la verdad.
¿y ahora? ¿ahora qué?
Siempre... Que has tratado de alejar a bárbara de renato y que pretendes tomar su lugar, ¿es porque sientes celos de ella?
No, no, no. Es porque yo sé que renato no es un hombre para mi hija.
Pero sí para ti. Por favor.
Porfirio, por favor. Lo que más me duele es que, con esta enfermedad...
No tengo fuerzas para luchar por ti. Esto se terminó, palomita.
Llaman a la puerta perdón que los interrumpa... Pero llegó de la capital rodrigo, el amigo...
O novio de bárbara. Sepa la ola.
Permiso. ¿qué demonios hace renato con una estúpida fresa?
Rodrigo, qué gusto. Uh, bárbara se va a poner feliz de verte.
Sí, llegó en el momento familiar perfecto. Muchas gracias por recibirme en su casa.
Es un gustazo, ¿eh? Siempre los amigos de mi hija serán bienvenidos.
¿cuál amigo? Él es más que eso.
Es el novio de nuestra hija. Tose sí.
Bueno, al menos alguien tiene claro con quién tiene una relación. Porfirio, por dios.
No quiero ser inoportuno. No sé si este no es el momento correcto.
No, claro que es el momento correcto. Lo que pasa es que estábamos discutiendo sobre un...
¿renato? No.
¿sobre mí? No, por supuesto que no.
¿podríamos hablar un momento en mi oficina? Así dejamos que paloma se concentre en atender al novio de mi hija.
Ah. Paloma, ¿estás segura de que es un buen momento?
Sí, sí, sí. Como tú sabes, mi marido está muy enfermo.
Sí, bueno, por eso bárbara se regresó, ¿no? Así es.
Porfirio está muy enojado. Y se cansa.
Se siente luego muy cansado y tiene como unos ataques de ansiedad... Terribles, que no los puede...
Paloma. ¿paloma?
Paloma. Ah.
Paloma. Desde el día que llegaste a esta casa, te di toda mi confianza.
Te entregué mi hacienda. La puse en tus manos sin dudar.
Lo sé, don porfirio. Agradezco su confianza.
No, no me agradezcas nada. Me traicionaste desde ese primer día.
Ah. Gracias.
¿ya te sientes mejor? Sí, sí.
Voy por un té de tila. Gracias, chelo.
Paloma, yo creo que sería mejor que pospusiera mi visita para otro momento, ¿no? No, rodrigo, no, no, no.
Tú eres el único que puede poner orden en todo esto. Por favor, no te vayas.
Ok. Sé lo que está pasando entre mi esposa y tú.
Discúlpeme, pero no, no... Sé que la conociste...
En la feria. Sí, así fue.
Y sé que te pidió que no dijeras nada cuando se enteró que trabajabas aquí. Sí, eso hice.
Claro... Para seguir cediendo sin que yo supiera nada.
No, no, no fue lo que pasó. Sé hombre, renato.
Dime la verdad. ¿qué sientes por mi esposa?
Solo un profundo respeto, don porfirio. Pues ella no siente lo mismo que tú.
Según sus propias palabras... Tú...
Despertaste cosas en ella... Como mujer, que jamás había sentido.
¿qué significa esto? Llame a lupecita y dígale que me acompañe.
Renuncio a mi puesto hoy mismo. Sacaré mis cosas y me iré.
Aquí te repongo las chelas que nos tomamos. ¿qué traes, canijo?
¿estás con la madre o con la hija? Una de las dos es mi rival.
¿cómo vas? Mejor, mejor.
Gracias. Gracias, lola.
¿por qué no te vas a tu cuarto a reposar un ratito? Necesitas descansar.
Yo aquí espero a bárbara, de verdad, no te preocupes. No, ¿cómo crees?
No te voy a dejar solo esperando a bárbara. Por favor, ¿le puedes pedir a manuela que arregle el cuarto de visitas para rodrigo?
¡manuela! Ay, chelo, por dios, no grites.
Ve a buscarla, por favor. Muchas gracias.
Gracias por venir. No tienes nada que agradecerme.
Bárbara me importa muchísimo. Ven.
Fíjate que bárbara no está bien. Bueno, me imagino, por la enfermedad de porfirio, ¿no?
Todo eso, pero también estar viviendo aquí y trabajar la tierra. Ella está acostumbrada a vivir en la ciudad, libre.
Sí, me imagino, es muy diferente, es fuerte. Claro.
Ella te va a decir que está bien, que no es necesario que te quedes, no le creas. La verdad, todo este tiempo sin bárbara me sirvió muchísimo.
Descubrí que lo que siento por ella es mucho más fuerte de lo que yo pensaba. No sabes el gusto que me da oír eso.
No pienso aceptar tu renuncia. Estoy atado de pies y manos.
Entonces, me iré por mi cuenta. Sabes que, si te vas, a la hacienda cruz se la carga la fregada.
Don porfirio... Lo único que puedo asegurarle es que entre su esposa y yo no sucedió nada más allá de una confusión porque no sabía quién era.
Eso mismo me dijo ella. No sé cómo disculparme con usted.
Tengo el orgullo herido... Por los sentimientos que tiene mi esposa hacia ti.
Pero ella también me dijo que eres tú el que está poniendo distancia entre los dos. Por eso le pedí que no la dejara volver a los cañamerales.
Jamás imaginé... Estar en una situación tan vergonzosa.
No quiero morirme así. Es...
Humillante. Celular ¿bueno?
¿chelo? ¿está bien mi papá?
Por favor, dímelo todo. ¿qué pasa?
No, no. No te preocupes.
Lo que pasa es que tienes que venir a la casa porque llegó rodrigo. Él se presentó como tu novio.
Tú me dijiste que era tu amigo. A ver, chelo, yo no tengo por qué mentir.
Rodrigo me gustaba y sí, salíamos en la ciudad, pero no, no es mi novio. Yo no entiendo por qué mi mamá lo invitó.
Además, no sé por qué está aquí. Pues ya está aquí.
Ok. Gracias por avisarme, chelo.
No lo puedo creer. Rodrigo aquí.
Ay, ¿ahora qué voy a hacer? Hizo bien en hablar conmigo.
Siempre es mejor decir las cosas de frente. Es...
Vergonzoso... Que sientan lástima por mí.
Yo lo sigo respetando como el gran hombre que es. Eres un caballero y te lo agradezco.
Don porfirio, todo esto es una... Maldita confusión.
Renato... No tengo fuerzas.
Y tengo que velar por el futuro de mi hija... Y de mi esposa.
Lo sé. Y con el orgullo herido...
Te confieso... Que te necesito aquí.
Y estoy dispuesto... A mirar a otro lado si algo llegara a pasar.
Entre paloma y yo no pasó ni pasará nada, se lo juro. No te vayas.
Te suplico... Que no comentes con nadie lo que mi mujer siente por ti, menos con bárbara.
Cuente con eso. Y también sé que entre bárbara y tú no hay nada.
Pero es terrible... Pensar que paloma ha sentido celos de su propia hija.
Gracias, lola. Manuela, ¿ya está todo listo?
Sí, patrona, todo en orden. Gracias.
Bueno, pues, ro, esta es tu recámara. Hay escritorio, tienes internet.
Espero que no te haga falta nada. No, hombre, paloma, está increíble.
Mil gracias, sí me voy a sentir como en casa aquí. Suspira a bárbara le va a ser mucho bien tenerte cerca.
Y pues, quiero que sepas que... Que yo no estoy chapada a la antigua.
Entonces, si tú y bárbara quieren tener una escapadita romántica, yo no me voy a escandalizar. Ah, n,, pues guau, qué tipaza.
Mil gracias. De nada.
Hijo, ¿sí sabes que la dalila vino a buscarte? Los muchachos me dijeron que agarró camino pa tu casa.
No, no sabía. Voy para allá.
Gracias por avisar. Gime dalila.
Dalila silba ¡acá estoy! Si renato no va a danila...
Celular ¿bueno? Ro, ¿por qué no me dijiste que venías?
¿qué traes? ¿estás enojada o qué?
No, no, no estoy molesta. Simplemente estoy sorprendida.
Ya sé, perdón. Debería haberte avisado que venía, es que quería que fuera una sorpresa.
Pero no te preocupes, haz tus cosas, yo voy a terminar de desempacarar. Tu mamá me recibió muy bien, me dijo que me sintiera como en mi casa.
Está bien, después nos vemos. Ok, bye.
¿otra vez mis papás? No.
No, no, no. Pero qué bueno que te veo porque te quiero preguntar algo.
¿qué relación tienen dalila y renato? Dalila, tú y yo siempre tuvimos claro qué tipo de relación teníamos.
Tú no puedes aparecerte así. Claro que puedo.
Por mil aventuras que tengas, yo soy tu mujer. Esta no es mi casa, es mi lugar de trabajo.
Y tú no eres mi novia ni mi esposa para venir a hacerme una escenita. ¿con quién te estás revolcando?
¿con la madre o con la hija? No voy a responderte esa pregunta.
Vístete. Sí, sí, o sea, renato y dalila se conocen hace mucho tiempo.
Son muy unidos. Suspira pero porque renato la salvó a ella de ser abusada.
Llaman a la puerta hombre cuñado. Pasa.
Oye, mira, necesito que chequeemos esto, por favor. Ven a ver esto.
Mira... ¿cómo ves?
¿será que a tu hijo le gusta la hija de don porfirio? ¿tú crees?
Pues si así fuera, no necesitarías el apoyo del gobernador ni de su hija para quedarte con la hacienda cruz. Bueno, pero por lo que veo, esta niña también salió una fichita, ¿eh?
Renato anda detrás de ella también. Eso sí complicaría las cosas, ¿no?
Pues es que ve, ¿eh? Ve.
¿y desde cuándo son amantes? Bárbara, ¿no crees que eso se lo tienes que preguntar a él, no a mí?
No, es que me dijo otra cosa, que renato tenía muchas enamoradas y que siempre terminaba en su cama. Pero es que yo qué voy a saber de eso.
No tengo idea. ¿cómo que no?
Eres su hermano. Ay, es que, claro...
Entre hombres se tapan todos sus trapitos sucios. No, a ver, tampoco te...
Obviamente tú le estás escondiendo todas sus aventuras. Pero escúchame bien.
Si lo llegas a ver, dile que conmigo no se juega, que yo no soy juguete de nadie. ¿tú rompiste esto?
Sí. Dalila, tú y yo siempre lo pasamos muy bien.
Era placer de mutuo acuerdo. Habla por ti.
Si lo de nosotros no es amor, mucho menos lo que tienes con esa señora y la idiota de bárbara. Guarda eso, no lo vas a usar.
Por ti hago lo que sea. Tú eres mío, renato.
¡ah! Si te vas a despedir no me digas nada, que es mejor así da la media vuelta que yo haré de cuenta que nunca llegamos aquí si vas a decir adiós no lo hagas, amor que no soy tan fuerte no tengo esa suerte por eso te pido un favor miénteme un poco miénteme un poco di que no es cierto di que no es cierto o quítame vida la misma vida y déjame muerto quítame vida la misma vida y déjame muerto que yo ya estoy muerto por dentro renato renunció.
Quiere irse de la hacienda. ¿le contaste lo que platicamos?
Le dije lo que ya sabía. Lo que tú sientes por él y que ambos me mintieron.
Me entregó las llaves de la casita. Si eso demuestra lo mucho que te respeta.
¿quieres que yo también me vaya de aquí? No quiero que ninguno de los dos se vaya.
Me tragué mi orgullo y le pedí que se quedara. ¿por qué?
Si se va... Tú ya no tendrías la tentación de tenerlo cerca.
Pero yo me voy a morir... Y él junto con bárbara son los únicos que pueden sacar adelante la hacienda.
¿renato y bárbara? Sí.
Le pedí que no comentara nada con nadie de lo que tú sientes por él y menos a nuestra hija. ¿y dijo algo más?
Me juró que no siente nada por ti y le creí. Y te voy a pedir algo a ti también.
Mantente alejada de él al menos hasta que yo ya no esté. Hola, bárbara.
¿estás bien? Sí, brenda, sí.
Sí, sí, estoy bien. Oye, tú llevas muchos años aquí trabajando, ¿no?
Sí. Seguramente conoces a renato, renato tirado.
Ay, claro. Es buenísima onda.
Lástima que se fue porque resolvía muchas cosas. Oye, de casualidad, ¿sabes algo más de él?
Así como, no sé, si salía con mujeres, si tenía novia, si algo así. Pues es que renato es muy guapo.
Siempre tenía miles de mujeres babeando por él. Sí, señora.
Claro, enseguida. Bárbara, la señora georgina quiere que vayas al almacén.
Hay que hacer inventario físico de todo lo que no se pudo vender. ¿en serio?
Sí, me acaba de hablar. Bárbara.
Lo que necesitamos hoy es cuerda. Y quítame los azocadores, esto.
No, hombre. Murmuran ¿todo bien, lopecito?
Todo bien. Cada quien a lo suyo y rindiendo.
Oye, renato, ¿y cómo te fue en la casita con la dalila? ¿todo bien?
Complicado. Hoy el calor va a estar duro, así que manténlos hidratados.
Menos mal hablaste con don porfirio y ya no vino la seño paloma acá por menos distracciones. La que sí probablemente ya no va a volver es la niña bárbara.
Porque ahora que vino el novio de la ciudad de méxico a buscarla... Bueno, que la busque no significa que ella deje que se la lleven, ¿no?
Sí. No, pero eso se ve que tiene dinero.
Si la señorita se casa con él, no vuelve a haber los cañaverales en su vida. Bueno, vamos a seguirle con los muchachos.
Con permiso. Dame un tequila.
¿tan temprano? ¿te pedí tu opinión?
Deja la botella. Va por ti, renato.
Por mi hombre. Que no debes olvidar quién te gobierna.
¡lupe! ¡ay, maría!
Oye, ¿vas por pan? ¿pan?
Si ayer compraste un montón y no los vamos a terminar, se va a poner bien feo. Sí, ya sé.
Y se me acabó mi domingo ayer comprando el pan. Pero ¿ahora qué excusa voy a usar para ver a santiago?
Santiago. Acompáñame.
Mira. No pude averiguar quién es esa mugrosa que anda de resbalosa con luis ernesto.
Mándame la foto. Voy a investigar quién es.
Pero te aseguro que no significa nada para él. Eso espero, georgina.
¿quién es? Ah, es bárbara.
La hija de porfirio cruz. Amigo de gustavo.
Se va a quedar un tiempo aquí con nosotros aprendiendo sobre la comercialización del azúcar. ¿la conozco?
Sí. Hola, rosa.
Hola, bárbara. Qué gusto verte.
Igualmente. ¿tienes un minutito, georgina?
Sí, dime. Claro.
Ya chequeé el inventario y la verdad no tengo ni idea para qué estoy haciendo eso. Querida, es parte de tu aprendizaje.
No todo lo que se produce se vende. Hay que aprender las razones para no repetir los errores.
Buenas. Bienvenidas.
¿buscan algo en especial? No, yo no, pero mi amiga lupita sí, que es como mi hermanita.
¿cómo ves, lupi? ¿se te antoja algo?
Oye, ¿te gustan los helados? Sí, obvio.
¿a quién no? ¿y por qué no lo invitas mañana a tomar un helado?
¿quieres? ¿en serio?
Vamos. ¿vas a regresar a la hacienda?
Sí. ¿por qué?
¿tu papá se puso mal? No, por otro asunto.
Bueno, me imagino que es personal. Ay, con permiso, señor.
Bárbara, bárbara, bárbara, por favor, comprendo que tú y yo apenas nos vamos conociendo y no hay mucha confianza, pero por precisamente la confianza que le tengo a tu padre, tengo que darte un consejo. Sí, dime.
Mira, tengo entendido que ustedes están muy contentos con renato en la hacienda, pero creo que es importante que te diga que tienes que guardar la distancia con él. Él viene de un mundo muy distinto al tuyo.
¿qué? ¿de qué me estás hablando?
¿qué mundo? Es un mundo que no creo que quieras conocer.
Bueno, pero ya, vendrás a trabajar mañana, supongo. No, sinceramente no estoy aprendiendo nada aquí.
Bárbara, una de las mejores virtudes que debes de tener en este negocio, es aprender a tener paciencia. Te espero mañana.
¿sí? Le juro que le estoy echando ganas, pero es que bárbara es una persona muy difícil.
Tú, dedícate como te pedí a sacar la información. ¿cómo le hago?
Siempre está de malas. Además, dice que aquí nadie le quiere enseñar lo que vino a aprender.
Y no se equivoca. Ya, vete, vete, vete.
Qué buena vista, ¿eh? Está increíble aquí.
¿así te gusta? Sí.
Pues disfrútala, y no intervengas en las labores del cañaveral. Ríe ¿a poco te estoy estorbando o qué?
Si quieres, les echo una mano, ¿eh? Tengo más aguante del que tú crees.
Porfirio, pasé a saludarte antes de buscar a paloma. Es que vamos a ir con los niños y quiero que me ayude.
Paloma no está bien. ¿y qué tiene?
Se enamoró de otro hombre. ¿perdón?
El día que fueron a la feria ella y rosa conoció a renato y pasó algo entre ellos. Ambos juran que solo fue platónico, pero paloma me reconoció que siente algo muy fuerte por él.
¿maya? Hasta que podemos hablar.
Has estado sacándome la vuelta todo el día. Es que no le quiero ver la cara a nadie.
¿qué pasó entre porfirio y tú? Chelo.
Ya le dije toda la verdad sobre renato. ¿era necesario?
Él me lo preguntó y estoy harta de mentir. Ya no quiero decir mentiras.
Quiero gritar todo lo que siento, quiero tratar de luchar por lo que pienso que me va a hacer feliz. Lo que me cuentas de renato y paloma la verdad es que me deja...
Me deja mudo. Y a mí me destruye totalmente.
¿ya confrontaste a renato? Sí.
Y... Me di cuenta que él no siente nada por ella.
Que fue paloma la que se enamoró sola. A veces pasa esto en las relaciones, estos problemas y simplemente es una prueba.
Mi hora está cerca, emiliano. ¿qué sentido tiene superar qué prueba?
¿qué pretendes? ¿no?
Que se quede renato en tu lugar. ¿te preocupe?
Paloma... Dice que...
La mujer que estaba dormida en ella despertó. Y...
A mí me pasa al revés. Yo dormiré y ella quedará despierta y libre para retomar su vida.
Ay, válgame la virgen. Así que ya lo sabe todo.
Te juro que yo lo último que quería era lastimarlo. Es que no es solo por él.
¿y si se entera tu hija? Para ella lo más importante es su padre y no te lo va a perdonar nunca.
¿no puedes entender que por más que intento no puedo callar a esta mujer que llevo dentro? Pues más te vale que sigas en silencio y que procures que tu hija no se entere que le rompiste el corazón a su padre enfermo.
¿qué pasó, david? Vine de volada.
No, la jefa llegó muy mal. Me pidió trago y hasta tomando se llevó la botella.
Pero ¿de dónde venía? Pues se fue a la hacienda cruz a buscar a renato.
¿y dónde está? En su cuarto.
Pero todo se derrumbó. Todo se volvió hiel.
Y un cruel adiós. Ya nunca volveré a creer en tu ingrato amor.
Mujer ¡dalila! ¡dalila!
¿fuiste a buscar a renato? Y también la pariente tuya.
Esa ofrendida de quinta. ¿quién?
¡bárbara! Se fue a meter a la casa de mi hombre.
Disque a darle un regalito. ¡ay!
Bárbara y renato solo trabajan juntos, dalila. Ya te lo he dicho.
¡que se fue a meter a su casa! ¿y sabes qué?
Yo no sé si el regalito era de ella o de la madre. Una de esas dos me quieren quitar a mi hombre.
Le voy a pedir a david que te haga un café bien cargado. No, ¿qué café ni que nada?
Yo lo único que necesito es tener a renato aquí en mi cama amarrado para enseñarle que yo estoy muerta de pasión por él y que soy la única mujer que lo pueda hacer feliz. ¿crees que renato ya no te quiere?
¿quién habla de querer, maría? Un hombre y una mujer lo único que necesitan es sentir pasión.
Y este idiota nada más anda te entreteniendo en pura tontería. Pero ¿sabes qué?
No lo voy a dejar. Antes, ¡lo mato!
Ya no quiero regresar a la casa. Hay que ganas de cabalgar a toda velocidad y olvidarme de todo.
¿estás bien? ¿acaso te importa?
Pues deberías estarlo, ¿no? Acaba de llegar tu noviecito de la ciudad.
Fíjate que sí, debería de estar feliz. Pero fui a tu casa a dejarte unas cervezas y me encontré con dalila, tu amante.
Y eso me arruinó el día. El mío también se arruinó cuando tuve que recibir a tu novio en la hacienda.
Gracias, david. A ver, dalila, tómate este café para que se te baje la borrachera.
Yo quiero más tequila. Dalila, ya no sigas tomando, por favor.
¿es la hija o la madre la que está con renato? Ya te dije que paloma tiene esposo, dalila.
Y en cuanto a bárbara, ya te dije que no pasa nada entre ellos también. No, no te creo.
Hoy renato me trató como si la estorbara. Ay, cuando estés sobria, habla con él.
¿cómo se te ocurre comparar mi relación con rodrigo con lo que tú tienes con dalila? ¿por qué nunca me dijiste que tenías novio?
Porque no tengo novio. Así se presentó cuando llegó a la hacienda.
Jamás me entregué a rodrigo. En cambio, dalila me lo dejó bien clarito que eras su hombre, que se deseaban todo el tiempo, que pasas todas las noches en su cama.
Eso no es así. Pero yo te creí cuando me hablaste de mis cicatrices, cuando te interesaste por mí.
Pero claro, seguramente llegabas a tu casa como cada noche a hablar por teléfono con tu galán. ¿cuántas veces te acostaste con dalila después de conocerme?
Dime cuántas. Una, dos, tres.
Ya dime. O como me dijo dalila, una noche sí y una noche no.
Soy una idiota de verdad por encontrarme al hombre equivocado. ¿quién es ese hombre que me saludó cuando llegué?
Gracias. Muy serio.
Es renato, el administrador de la hacienda. Se ve que es alguien muy importante, ¿no?
Para ustedes. Bueno, no lleva mucho tiempo con nosotros, pero ha sido un gran apoyo para bárbara.
¿cómo que para bárbara? M'hijita.
Bárbara. Pensé que ibas a llegar más tarde.
Sabiendo que estabas aquí, tenía que llegar antes. Hola, pa.
Hola, cariño. ¿estás bien?
Sí, sí. No te preocupes.
Los dejo. Muchas gracias.
Me da mucho gusto verte. ¿cómo estás?
Bien, bien. Todo bien.
¿y tú? Muy bien.
Gime ¿qué traes, barbs? Pensé que te iba a dar muchísimo gusto verme.
Estoy estresada. No, bueno, todo el mundo está estresado aquí.
Oye, tenía muchas ganas de verte. Te extrañé mucho.
¿y tú? Es que con todo lo que está pasando aquí, la verdad, ya no sé lo que siento.
Guau. Eso me dolió, ¿eh?
Perdóname. Dame tiempo.
Necesito organizar todo en mi cabeza, ¿sí? Oye, ¿quieres que te ayude?
Disparos no se le va una, patrón. La fiscalía ya cerró el caso de la hacienda cruz.
Además, con lo que pasó con el cobertizo, todo el mundo cree que fue un accidente. Bueno, pues tenemos que seguir con nuestros planes, ¿eh?
Nada más que con mucha precaución porque renato es muy astuto. Bueno, pues usted dígame, ¿a qué seguimos?
Pues mira, te puedes ir a la hacienda cruz o puedes echar a perder los tractores porque eso detendría la producción, ¿no? Pues sí.
Sí, sí, sí. Mi amigo porfirio.
¿mamá? Hija, te vi con rodrigo en el patio.
¿estás feliz de verlo? Más bien sorprendida.
Bueno, pero una sorpresa bonita, ¿no? Cuando estaba en méxico los vi muy enamorados.
¿y si ya no es el caso? ¿cómo?
¿qué pasa, hija? A ver, ¿puedes confiar en mí?
Cuéntame. Ay, mamá, es que estoy...
Estoy confundida. ¿por?
Estoy sintiendo algo que nunca me había pasado. Como si tuviera un volcán dentro de mí que está a punto de estallar.
¿y tú sabes qué es lo que te provoca eso? Sí.
Me enamoré como una loca. ¿de rodrigo?
No, mamá. De renato.
Hicimos el amor. Cuando el destino te encuentra eso no es casualidad el amor se vuelve realidad la historia escrita en el tiempo que se mueve, tu verdad sin final nunca nada ya será igual