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La muerte se interpuso entre Paulina y Paola: esto sucedió en el final de La Usurpadora

La historia de Paola y Paulina terminó. Con un capítulo lleno de drama, amor y tensión La Usurpadora se despidió dejando a todos con la boca abierta. Este es el relato del episodio de desenlace.
19 Oct 2019 – 10:11 PM EDT

Después de 25 intensos capítulos La Usurpadora llegó a su final. Las vidas de Paola y Paulina tomaron rumbos distintos. Una fue maldad y capricho, la otra cariño y ternura. Además, el amor estuvo presente hasta los últimos segundos de la telenovela.

A continuación te relatamos los momentos que marcaron el final de esta nueva versión del melodrama protagonizado por Sandra Echeverría, Andrés Palacios y Arap Bethke.

"Mi muerte es mía"


Un encuentro definió el destino de las dos hermanas. Para salvar a Lisette, Paulina acudió a una nueva cita con Paola, quien no dejaría escapar la oportunidad para eliminarla con la ayuda de Manuel. Al estar frente a frente, Paola le reclamó por haberse robado su vida como primera dama y de inmediato tomó una pistola para matarla. Paulina no se amedrentó y le aseguró que su vida estaría siempre llena de rencor y amargura.


Afortunadamente, Facundo y Carlos se habían enterado de la situación y pusieron en marcha un operativo para detener a Paola y salvar a Paulina. Facundo apareció inesperadamente por una de las puertas y no dudó en dispararle a Paola. Sin embargo, Manuel se interpuso y recibió el disparo en el pecho. La vida se le escapó en cuestión de segundos.

Su vida le pertenecía y no se la entregaría a nadie. Así lo tenía decidido Paola, quien al verse rodeada por policías optó por no rendirse. Frente a Paulina, Carlos y Facundo se acercó a la orilla de un balcón para quitarse la vida. “Se robaron mi vida, pero mi muerte es mía, solo mía”, fueron sus últimas palabras acompañadas de un intenso llanto. Paola no esperó más y de espaldas se tiró al vacío. Al final su imagen descansó sobre el suelo, la sangre teñía su silueta mientras Paulina le lloraba.

El amor solo tiene un camino


La confusión se había apoderado de su corazón. El amor la había colocado entre dos hombres que estaban dispuestos a dar la vida por ella: Carlos y Facundo. Paulina tenía en sus manos dos caras de la felicidad, pero solo una posibilidad.


En Facundo encontró un aliado, un apoyo para reponerse del sufrimiento que continuamente Paola le causó. Por otro lado, en Carlos halló el cariño que nunca había vivido.
Sus latidos ya tenían una decisión. A pesar de la pasión que despertó Facundo en ella, Paulina no podía ocultar el gran amor que Carlos motivó en su alma. Así, Facundo se marchó derrotado, pero seguro que sería dichosa al lado de su mejor amigo.

Por su parte, Carlos le pidió matrimonio y aprovechó una romántica velada para pedirle a Paulina que se casaran. Tras explicarle la razón por la que no aceptó el anillo de compromiso, ella dio el sí.

Adiós, presidente: bienvenida, presidenta


Frente a todos los problemas y escándalos que su administración presentó, Carlos decidió renunciar a la presidencia de México. Antes de hacerlo ya tenía en mente a su sucesora: Gema, su fiel compañera y asesora. A pesar del desacuerdo de ella, Carlos no dio marcha atrás y dejó la silla de primer mandatario.

Luego de condecorar a Facundo por su valentía, Gema asumió el cargo como presidenta interina. Carlos estaba feliz, pues sabía que el país estaba en buenas manos.

Una vez tranquilos y liberados de la maldad de Paola, Paulina y Carlos se marcharon de la residencia presidencial en compañía de toda la familia con el sueño de la felicidad por delante.

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