
La transcripción se genera mediante el uso de inteligencia artificial y puede contener errores o inexactitudes. En caso de una discrepancia, prevalece el audio.
Nada. Solamente un milagro...
- ¡no! - doctor ...
Podría salvarlo. Grita ¡no, doctor!
¡no, no, por favor! ¿podemos verlo, podemos verlo, doctor?
Dos, por favor. Gracias.
Vámonos, gonzo, vamos. - ¿te gusta?
- sí, me gusta cómo truenan y sacan chispas. Eso, mi niño, truénalas, truénalas.
Vente, vente para acá. Corre, corre, corre.
Ríe truénalas. Truénalas todas.
Para que las tronara. La pirotecnia no es un juego para niños, facunda.
No lo lleves por ese camino. Ay, ya vas a empezar otra vez.
¿sabes qué? Ya no te voy a contar nada.
A todo le pones pero y todo lo ves mal. Esa pirotecnia la hacen para los niños, para que jueguen con ella.
Es inofensiva. ¿sabes qué?
Ya deja de ser tanto pancho y mejor adelántate a poner tu puesto mientras yo le doy de cenar a gonzo. Ven, mi amor, ven.
¿cuántas brujitas quieres, mi amor? Yo no quiero brujitas.
Ya me aburrieron. Ahora quiero de estos.
¿palomitas? Va, vamos a pagarlas.
Diez de esas, por favor. ¡aviéntala, tírala, tírala!
Gritan suena explosión ríen ¡córrele, córrele, gonzo! ¡que no nos digan nada!
Se las aventaste, padrísimo. No puedo creer lo que están haciendo.
Y menos lo puedo creer de ti, facunda. Mira que celebrarle al niño que le esté aventando palomitas a la gente, no puede ser.
Vámonos a la casa. ¡los dos!
No le dijo del por qué está usted aquí. El día de ayer gonzalo les aventó explosivos a sus compañeros.
Mire nada más. Suena estruendo y gritos ríen - ¿brincó mucho?
- ríe casi pegó en el techo del brincote que dio. ¿es así.
Tiene la mejor maestra en casa. Gonzalo está expulsado definitivamente de la escuela.
¡expulsado! ¿gonzalo?
Aviéntale otra palomita para que se le quite lo escandalosa. ¡aviéntasela!
Suena estruendo y gritos ríen aquí tienes, hijo. No quiero esto de comer.
¡no quiero! Suena plato roto gonzalo, hijo.
Por favor, no avientes la comida. Por favor, no te enojes.
¿cómo no quieres que me enoje si tú me haces enojar, abuela? ¡tú!
¿en dónde e de comer? Trabajando, hijo.
Aún no sale de trabajar. ¿qué quieres que yo te haga de comer?
¿qué? ¡dime!
¡nada! Ya me hiciste enojar.
¡me largo de aquí! Hijo.
Ven, hijo... Pues yo sé dónde puedes encontrar la acción que quieres.
Y con algo que truena bien machín. - ¿vamos?
Va. - a ver.
Ríe sí, me gusta. Me encanta el sonido de la pistola.
Su fuego. Sí, me encanta.
Está a tu cargo. - ya rugiste, jefe.
A partir de hoy, tu vida depende de mí. Con un tronar de dedos, dejas lo que estés haciendo y te quiero acá de volada.
El oso es tu jefe inmediato. Si quieres subir de puesto, tener privilegios o tener tu propia moto, tienes que ganártelo.
¿alguna duda? Ninguna.
¿cuál es mi pistola? ¡la quiero ya!
¡gonzalo! ¿qué haces con esa pistola?
¿qué? Eso a ti no te importa, jefa.
Y ya sigue tu camino. Vámonos, oso.
A ver, no van a ir a ningún lado. Nos vamos a ir a la casa en este momento y me vas a explicar qué haces con esa pistola.
¡vámonos! Es mía.
Gonzalo. No es un juego, es algo serio.
Y si esa pistola es del oso, se la vas a regresar en este momento. ¡y nos vamos a ir para la casa!
Chale. Qué aburrida te has vuelto.
Ya hasta te pareces a la inútil de la abuela haciendo tanto drama. Los juegos ya cambiaron.
Dejé las palomas y las cfue jugar con mi hijo. Pero no todo es un juego en la vida.
Hay cosas que una madre, que un padre no debe considerar como un juego algo que no lo es. Jugar con pólvora no es un juego.
No debes de tomar muchas cosas como un juego. Las dos nos equivocamos.
Gonzalo se vio sin un padre, sin una madre, sin una abuela que lo mandara y lo llevara por el buen camino. Yo lo alejé de su padre y también hice que no te respetara.
Mamá, gonzalo se está convirtiendo en un delincuente. ¿y le vas a festejar cada muerte y le pega a donde yo le apunto.
Gonzalo, por favor. Por favor nada, jefa.
Y que sea la última vez que se quedan despiertas con el ojo pelado esperándome como lechuzas. Ya no soy un niño.
Y si no le bajan a su drama, me voy a ir de la casa. - gritan ea, rodea!
¡al suelo. Al suelo!
Ya estuvo, ya estuvo. Policía manos atrás de la nunca.
Ay, mi hijo. Mira nomás cómo estás.
Muriéndote y esposado como un delincuente. Gonzo, hijo...
Despierta. Solloza todo esto es mi culpa.
Despertó, mamá. Despertó.
¡doctor! ¡doctor, despertó!
Gonzalo. Bendita sea la virgen de guadalupe que despertaste.
Bendita sea la virgen de guadalupe. Doctor, doctor.
Se le encuentra culpable de los cargos presentados y deberá pagar una condena de dos años en el centro de internamiento para adolescentes. Es un niño.
Alejé a mi hijo de su padre. Y le di todo.
Quise llenar sus vacíos. Siempre le consentí todo.
Nunca le dije que no, nunca lo regañé. Y hasta le celebré sus travesuras.
A veces una como madre se deja llevar por el amor hacia los hijos sin ver que a veces hay cosas que les dejamos hacer, que les festejamos y no vemos que les estamos causando un mal. ¿por qué no disparaste, eh?
¿por qué? Porque, porque...
Porque no pude. Porque me quedé paralizado.
Gime cuando encontraron a gonzalo, ya había perdido demasiada sangre. Y sus signos vitales estaban muy bajos.
No hay nada que hacer por gonzalo. Nada.
Solamente un milagro... - ¡no!
- doctor ... Podría salvarlo.
Grita ¡no, doctor! ¡no, no, por favor!
¿podemos verlo, podemos verlo, doctor? ¿podemos verlo?
Sí, por favor. Perdóname.
Mamá. Abue...
Hijo. Regresaste.
¡doctor! ¡doctor!
¡doctor! Mi nieto regresó, doctor.
¡doctor, doctor! Mi nieto regresó.
Go pasó, no sabemos qué. Pero los milagros existen.
Y gonzalo está vivo. Se salvará.
Llora virgen bendita de guadalupe... De rodillas, de rodillas iría a darte las gracias al tepeyac.
Gracias, madre mía. Gracias.
Gracias, virgen de guadalupe. Muchas gracias por darme otra oportunidad de vida que no desaprovecharé.
Gracias. R favor, perdónenme.
Comencemos de nuevo, hijo. Comencemos de nuevo.
Sí. De nuevo.