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La Rosa de Guadalupe - 'Un mundo sin dulce'

Univision8 Ene 2020 – 12:00 AM EST

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[música]

[llaman a la puerta]

carola: pepito, hijo, ¿por qué

no te estás bañando?

hace rato que sonó

tu despertador, hijo.

sigues en la cama.

hijo, ya levántate.

mi amor.

pepito: es que no me quiero

levantar.

carola: tienes que ir

a la primaria, ándale,

ya se está haciendo tarde.

pepito: es que no quiero

que te vayas a enojar.

carola: ¿por qué? ¿qué pasó?

pepito: es que me volví a hacer

en la cama.

carola: pepito, no puede ser que

te hayas hecho pipí otra vez.

¿te dio frío en la noche?

pepito: no, mami.

carola: ¿entonces?

pepito: no sé, no sé por qué

me hice.

carola: pepito, ya habías dejado

de mojar la cama, hijo.

pepito: ya sé, por eso

no me quería levantar,

para que no me regañaras.

mejor déjame dormir otro ratito.

carola: está bien, no te voy

a regañar, pero ya te tienes

que levantar para ir a clases.

ándale, ve a bañarte

en lo que yo cambio las sábanas

por unas limpias.

pepito: sí, mami.

cuando regrese de la escuela,

¿me puedo dormir otro ratito?

carola: sí, mi amor, ya apúrate,

ándale.

eva: ya no te preocupes

por mi nieto, carola, todavía

está chiquito y es natural que

se siga haciendo.

carola: mi niño estaba

muy triste, mamá.

se me rompió el corazón de verle

su carita y ya no le llamé

la atención.

eva: hiciste bien en no

mortificarlo, se le va a pasar,

ya verás.

pepito: huele bien rico.

eva: porque te hice los hotcakes

que tanto te gustan, hijito.

siéntate para que te chupes

los dedos.

pepito: riquísimo.

eva: le vamos a poner mucha miel

para que se te olviden

las tristezas, ¿eh?

pepito: sí, mucha, mucha.

carola: no se te vaya a olvidar

acomodar el uniforme para

la clase de educación física,

mi amor.

pepito: no, mami, ya lo puse

en mi mochila.

eva: así me gusta, hijito,

que seas muy bueno para comer,

¿eh?

eloísa: pepito, ¿qué ocurre?

pepito: es que se me están

cayendo los shorts, maestra.

eloísa: ¿por qué? ¿son nuevos?

pepito: no, son los que siempre

he usado, pero ya no sé por qué

ya no me quedan.

eloísa: pues, ahora que te veo

bien como que noto

que has estado bajando de peso.

esa debe ser la razón

de que te quede grande el short.

pepito: puede ser, pero ya

me voy, ya va a empezar

la clase.

eloísa: no, no, espérate,

no te puedes ir así.

te puedes tropezar y lastimar.

mejor vamos a la dirección a ver

si te encontramos un cinturón

para que ya no se te caiga

el short, ¿sí?

pepito: sí, maestra.

eloísa: ándale, vamos.

>> pásamela, pásamela.

>> ¡pepito, eso!

pepito: [gime]

[silbato]

¡me duele!

>> tranquilo, te lastimaste,

está saliendo un poco de sangre.

ya, ya, te voy a llevar a

la dirección para que te curen.

tranquilo, tranquilo.

tranquilo, tranquilo, tranquilo,

tranquilo.

ya, ya, ya.

eloísa: con permiso, ¿cómo está

pepito, directora?

el maestro me dijo que tuvo

un accidente durante la clase.

directora: sí, ya rocío lo está

curando con algodón

y antiséptico.

maestra: pero la herida

no le deja de sangrar.

directora: y eso que ya no le

esta sangrando tanto como cuando

el maestro lo vino a dejar.

se le ha calmado un poco, pero

no cesa.

ya lleva así varios minutos.

pepito: no quiero que me salga

más sangre, maestra.

eloísa: ya no te preocupes,

pepito.

vas a ver que en un ratito más

ya no te sale nada, ¿eh?

carola: pepito, hijo, despierta,

mi amor.

pepito: otro ratito, mami.

carola: es que ya llevas mucho

tiempo dormido, hijo.

desde que llegué y ya va

a anochecer.

además, tienes que hacer

tu tarea.

pepito: estoy muy cansado

y tengo sueño.

eva: ahora que lo pienso, hija,

todo este año pepito

se ha estado durmiendo todas

las tardes.

carola: es que se levanta muy

temprano, ma, y juega fútbol

bajo el rayo del sol.

es natural que se canse.

ándale, hijo, levántate

para ayudarte a hacer la tarea

en lo que la abuela

hace la cena, ¿dale?

pepito: está bien.

carola: ándale, ponte

tus zapatos.

susanita: los chocolates están

muy ricos, gracias por

invitarme, pepito.

pepito: de nada, susanita.

sabía que te iban a gustar

mucho.

susanita: eres muy lindo.

pepito: y tú eres muy bonita.

milo: uy, qué lástima,

se te cayeron los dulces.

pepito: tú me lo tiraste adrede.

no te hagas, milo.

milo: pues, sí, ¿y qué?

me caes muy mal.

pepito: y tú también a mí.

pero yo no te ando molestando.

milo: uy, qué tonto.

ya te gusta andarte cayendo.

[risas]

pepito: milo es un tonto.

ya no me voy a poder comer

mis dulces porque ya se llenaron

de tierra.

susanita: no te preocupes,

pepito, yo te comparto

de mis chocolates.

pepito: gracias, susanita.

eloísa: pepito, ponte de pie.

dime, ¿qué dice en el pizarrón?

pepito: no puedo, maestra.

eloísa: claro que tú puedes.

ya te aprendiste estas letras.

pepito: veo todo borroso,

maestra, no veo.

eloísa: a ver, tranquilo.

fíjate bien, ¿no ves nada?

pepito: no, maestra, sigo viendo

borroso.

eloísa: ok, tranquilo,

voy a cambiarte de lugar a ver

si es una cuestión de distancia.

luisito, cámbiale el lugar

a pepito, por favor.

ven, corazón.

a ver, ya que estás aquí

al frente, dime, ¿puedes

distinguir las letras?

pepito: no, maestra, no, maestra

eloísa, sigo viendo borroso.

eloísa: no te preocupes,

voy a tomar tu cuaderno

para escribirle un recado

a tu mami, ¿sí?

tranquilo.

eva: ¿qué te mando a decir

la maestra en el recado?

ahí en el cuaderno de mi nieto.

carola: pues, que pepito no pudo

leer bien unas frases en el

pizarrón, porque veía borroso.

eva: ay, pues, a lo mejor se

le metió polvo en los ojos, ¿no?

carola: lo que haya sido, mamá.

voy a solicitar un permiso

en mi trabajo para llevar

a mi hijo con el oculista.

para que le revisen los ojos.

eva: sáltate al doctor y lleva

a mi nieto directamente

a la óptica.

ahí le van a practicar el mismo

examen y gratis.

y si pepito necesita lentes,

pues, de una vez los pagas

y que se los pongan.

carola: no, no, hijo, no

te talles los ojos, no estás

viendo bien.

pepito: no, sí veo, nada más

que allá veía borroso.

eva: qué raro.

yo insisto que fue tierra

lo que le hace ver borroso.

carola: de todas maneras, mamá,

lo voy a llevar a la óptica

como me sugirió la maestra

en el recado.

ve a hacer del baño y

te alcanzo en tu recámara, ¿sí?

pepito: sí, mami.

eva: pan, mi amor.

eloísa: le agradezco mucho

que pudiera venir,

señora carola.

carola: de nada, maestra, pedí

que me adelantaran mi hora

de comida para poder venir

a la hora de la salida.

¿qué pasa con mi hijo?

eloísa: pepito me estuvo

contando todo

lo que le está pasando.

que se hace en la cama, está

muy cansado, pero que duerme

mucho, que le sigue doliendo

su rodilla.

y, pues, ahora lo de su vista.

carola: sí, lo llevé a que lo

revisaran y ya trae sus lentes.

eloísa: sí, eso me parece muy

bien, pero creo que sería bueno

que hiciera una cita

con un médico especialista.

me parece que algo no anda bien

con la sangre de su hijo.

doctor: muy bien, pepito.

ya terminé de revisarte.

ahora te voy a pinchar

un dedito, no te va a doler,

va a ser muy rápido.

pepito: [gime]

doctor: muy bien, campeón,

ya vamos a terminar.

ya es todo, ve a la sala

con tu abuela mientras yo hablo

con tu mamita, ¿te parece?

pepito: sí, doctor.

carola: ¿cómo está mi hijo,

doctor?

¿qué tiene?

doctor: señora, su hijo tiene

363 de azúcar en la sangre.

hay que practicar unos análisis

a pepito para estar seguros,

pero ¿usted no ha notado

síntomas extraños en su hijo?

carola: ¿cuáles, doctor?

doctor: bueno, el alto nivel

de glucosa en la sangre puede

manifestarse de diferentes

maneras.

uno de los principales síntomas,

puede ser que el niño esté

perdiendo peso sin razón

aparente.

también las raspaduras o heridas

que el niño se haga no terminan

de cerrar por una mala

cicatrización.

que tenga la vista borrosa que

no le permita leer o distinguir

con claridad las cosas,

que orine frecuentemente y que

en algunas ocasiones no haya

un control, padeciendo

de incontinencia.

carola: pues, sí, doctor.

todo eso le ha pasado a mi hijo.

doctor: le repito que hay que

mandarle a hacer unos análisis

de sangre, porque todo indica

que el páncreas de pepito ya no

está produciendo insulina y dejó

de funcionar.

carola: no, no, no puede ser.

doctor: señora, su hijo padece

diabetes tipo uno.

y es una enfermedad muy seria.

[música]

[música]

carola: no, doctor, su impresión

debe estar equivocada, mi hijo

no puede estar enfermo

de diabetes.

eso es algo que solo le da

a los adultos mayores.

doctor: no, señora, la diabetes

es una enfermedad que

se presenta en todas las edades.

y la tipo uno ocurre con mayor

frecuencia en niños y jóvenes.

carola: yo pensé que sola iba

a poder ser una buena mamá

y no supe cuidar a mi hijo,

lo he hecho muy mal.

doctor: señora, la causa exacta

de la diabetes tipo uno

se desconoce.

pero es una condición

que generalmente se hereda.

no piense que usted hizo

algo mal, porque no hay manera

de prevenir esa enfermedad.

solo teniendo una buena

alimentación se puede controlar.

carola: entonces, ¿puedo curar

a mi hijo si desde ahora

lo alimento de otra manera,

doctor?

doctor: bueno, la diabetes es

una enfermedad crónica, esto

quiere decir que es de por vida,

ya que el páncreas deja

de producir insulina y tiene

que suministrarse por medio

de inyecciones el resto

de la vida de su hijo.

carola: pero yo ni siquiera

sé inyectar y tampoco gano tanto

dinero para pagarle

a una enfermera y que lo haga

para siempre.

doctor: no se preocupe, yo

le voy a enseñar cómo inyectarle

la insulina a su hijo.

porque pepito las va a necesitar

de ahora en adelante para tener

mejor calidad de vida.

pepito: ¿otra vez no me hiciste

hotcakes, abuela?

eva: no, hijito, hoy te hice

avena.

acuérdate que tienes que comer

mejor.

pepito: no sabe a nada.

carola: acompáñala

con almendras, hijo, para que

te sepa mejor, pero no puedes

comer más de seis, ¿eh?

listo.

pepito: así ya me gustan.

eva: [ríe]

carola: el doctor ya recibió

los resultados de los análisis

de sangre de pepito.

y en efecto, tiene diabetes tipo

uno.

eva: no te desanimes, hija.

vamos a obedecer todas

las recomendaciones del doctor,

para que mi nieto esté sano.

carola: sí, mamá, voy a trabajar

muy duro para que me den

un ascenso en la oficina

y que me paguen más.

las inyecciones de insulina

que compré están caras.

eva: estoy segura que lo vas

a conseguir, siempre

le has echado muchas ganas.

carola: no, hijito, no puedes

comer dona.

pepito: ya terminé y se me había

antojado algo dulce.

carola: entonces, cómete esta

manzana, las donas tienen harina

y mucha azúcar.

y ya no puedes comerlas,

mi amor.

solo puedes comer un poquito

de frutita.

pepito: ya que, con lo que

me gustan las donas y el pan.

carola: hijito, voy a tener

que ponerte una inyección de

insulina antes de que te vayas

a la escuela.

pepito: ¿otra, mami?

carola: sí, pepito, de ahora en

adelante tenemos que pincharte

el dedo cada dos o tres horas.

a ver si requieres una inyección

y ahorita la necesitas.

pepito: voy a quedar todo

picoteado.

carola: sé que puede resultar

muy incómodo para ti, mi amor.

pero desafortunadamente algo en

tu cuerpo ya no está produciendo

este líquido que necesitas

para sentirte bien y por eso

tengo que inyectarte.

pepito: ¿segura que con estas

inyecciones ya no me voy

a hacer en la cama?

carola: así es, te van a ayudar

a controlar las ganas de hacer

pipí y que ya no te sientas

tan cansado y que ya no vuelvas

a ver borroso.

pepito: está bien, sé que

lo necesito, así que inyéctame.

carola: acuéstate, mi amor.

quítate los lentes.

>> [gime]

carola: listo, solo

es un piquetito

para que te sientas bien.

pepito: ¿qué te pasa, abuelita?

eva: es que no se vale que

tengas que estar pasando

por esto a tu cortita edad.

que tengas que sentir el dolor

de tanta inyección.

pepito: ni me dolió,

ya no llores, abue.

eva: tienes razón, ya no voy

a chillar.

como si fuera a mí

a la que estuvieran inyectando.

no me hagas caso, mi hijito.

[música]

[música]

directora: entiendo las

necesidades de la situación

de pepito, señora, pero por

desgracia esta escuela no cuenta

con servicio de enfermería.

carola: mi hijo necesita estarse

revisando los niveles de azúcar

y de ser inyectado

si es necesario.

y una cosa es que su secretaria

le limpie un raspón y otra

muy diferente que lo inyecte.

mi mamá y yo tuvimos

que aprender porque no es algo

que cualquiera sepa hacer.

directora: tengo entendido que

existen aparatos que facilitan

el suministro de insulina.

tal vez si nos proporcionara

uno, podríamos ayudarla.

carola: voy a investigar,

porque mi hijo no puede estar

sin atención el tiempo que pasa

en la escuela y durante

las clases.

estuve investigando y las bombas

de insulina a las que se refirió

la directora son caras.

no me alcanza para comprar una.

eva: yo estuve pensando también

y la solución es que yo me vaya

a la escuela y me quede ahí

para atender a mi nieto

en lo que juntas el dinero

para comprar uno de esos

aparatos.

carola: pero tú tienes

tus actividades, mamá.

eva: ay, no importa, hija, yo

dejo mis clases de pintura

con tal de ayudar a mi nieto.

ya hasta conseguí una hielera

pequeña para que la insulina

se mantenga en la temperatura

correcta y no se eche a perder.

carola: gracias, mamá,

de verdad, no sabes cuánto

aprecio que me apoyes.

eva: de nada, hijita.

somos familia y unidas vamos

a sacar adelante a pepito.

gracias por prestarnos su

oficina para revisar a mi nieto,

directora, y por darme permiso

de quedarme.

directora: con mucho gusto

los apoyo, señora eva.

me voy a dar mis clases,

con permiso.

eva: sí.

bueno, voy a pincharte el dedito

para ver cómo andas de azúcar.

pepito: sí, abue.

eva: eso.

pepito: [gime]

eva: era la blanca para abajo,

¿verdad?

andas más alto

de lo que recomendó el doctor.

voy a tener que inyectarte,

hijito.

pepito: sí, abue.

pero no llores, abue.

mi mamá y tú me inyectan

muy bien y ni me duele.

eva: ya sé, pero ¿qué quieres?

me da un sentimiento.

ayúdame, mi amor,

saca tu bracito.

pepito: le prometí a mi mamá

que no iba a comer nada de aquí.

que me iba a comer las nueces

y las frutas que me puso

para el lunch.

susanita: pero ¿no te puedes

tomar ni un jugo?

pepito: no y la tengo

que obedecer, ella está

trabajando mucho para reunir

dinero para que me lleve

a un doctor y me diga qué puedo

comer.

susanita: entonces, vámonos

de aquí.

pepito: pero ¿no te vas

a comprar los chocolates

que tanto te gustan?

susanita: no y también le voy

a decir a mamá que me haga

el mismo lunch que a ti

para que comamos igual.

pepito: eres muy linda.

susanita: vámonos.

eloísa: ese doctor que pepito

te dijo que necesitaba

para que lo ayude a comer bien

es un nutriólogo y lo necesita

para que le dé una dieta

especial para diabético.

susanita: ojalá que pepito pueda

ir pronto con ese doctor.

eloísa: ¿cómo? yo pensé

que estaba consultando uno.

susanita: no, maestra, la mamá

de pepito no tiene dinero

para llevarlo con un doctor

de esos que dijo.

eva: hola, maestra.

adelante, por favor.

consuelo: buenas tardes.

eva: buenas tardes.

eloísa: muchas gracias,

doña eva.

susanita me comentó al terminar

las clases que no han podido

consultar un nutriólogo, por eso

me tomé la libertad de venir

hasta su casa con mi mamá.

ella es nutrióloga.

consuelo: la idea es hacer

una dieta para su nieto.

eva: ay, muchas gracias.

mi hija está trabajando duro

para conseguir un ascenso

en su oficina y de mientras

se apoya de las páginas

de internet para darle de comer

a pepito.

pero es un niño y ya

se está fastidiando de no comer

lo que se le antoja.

y nosotras no sabemos cómo

variarle para que no se enfade.

consuelo: entiendo

perfectamente, con los niños es

muy difícil, sobre todo porque

hay que quitarle las harinas

y los carbohidrato, porque

el cuerpo los convierte

en azúcares.

eva: no sabe cuánto se lo voy

a agradecer, doctora.

consuelo: no, ninguna doctora,

y de tú, por favor, que aquí soy

consuelo y vengo como amiga,

¿eh?

eva: está bien, consuelo.

gracias, madre mía, porque estoy

segura que tú nos mandaste

a este ángel.

te he pedido tanto

que nos ayudes.

consuelo: nuestra madre les va

a dar la fuerza que necesitan

para afrontar la enfermedad

de tu nieto.

eva: por favor, virgencita,

ayúdanos, la vida de mi nieto

ya no va a ser la misma.

te pido que nos ilumines,

para que aprendamos a vivir con

la enfermedad que tiene pepito.

virgencita, no nos desampares.

hola, hija, ¿cómo estás?

sí, ya inyecté a mi nieto,

no te preocupes.

en tres horas lo vuelvo

a checar, voy a aprovechar

para comprar un cafecito.

y tú, ¿cómo vas con tu ascenso?

¿tienes noticias?

¿qué te han dicho?

ajá.

pepito: ya me termine mi lunch

y me quedé con hambre.

susanita: no te preocupes, yo te

convido de mi manzana, todavía

queda.

pepito: no sabes cuánto

me gustaría comerme algo dulce.

pepito: pero no debes, pepito,

así que toma de mi manzana.

pepito: ya que, manzanas puedo

comer, mi mamá me las da

para desayunar todos los días.

eloísa: milo, indica en cuál

de las imágenes hay un triángulo

dentro de un círculo.

milo: el primero a la izquierda,

maestra.

eloísa: eso.

susanita, ahora tú indica

en cuál hay un cuadrado dentro

de un triángulo.

susanita: sí, miss.

maestra, pepito no se ve nada

bien.

eloísa: pepito, ¿qué tienes?

pepito: no puedo respirar.

eloísa: seguramente se te subió

el azúcar.

rápido hay que llevarte

con tu abuelita a la dirección.

ahorita ya te inyecta

tu abuelita para que estés bien.

eva: no puede ser, dejé

la insulina fuera de la hielera

desde esta mañana que me fui

por un café.

qué descuido el mío.

eloísa: ya pasó muchísimo tiempo

a la intemperie, seguramente ya

se echó a perder.

eva: ¿qué voy a hacer?

si no le inyecto la insulina

a mi nieto, se muere, se muere.

[música]

[música]

eva: tranquilo, mi amor, ya no

debe de tardar, aguanta.

aguanta, mi vida.

eloísa: aquí está la insulina.

directora: fuimos lo más rápido

que pudimos a comprarla

a la farmacia.

eva: ahora mismo lo voy

a inyectar, a ver si

lo logramos estabilizar.

eloísa: me da mucho gusto saber

que pepito ya está mejor.

carola: sí, maestra, y fue

gracias a usted y a la directora

que actuaron a tiempo junto

con mi mamá para estabilizarlo.

>> susanita nos ha platicado

muy preocupada de toda

la situación de pepito

y lo que ha tenido que vivir.

>> por eso decidimos

comprar este refrigerador,

para donarlo a la escuela

y que no peligre la insulina

de pepito y que nunca se vuelva

a echar a perder.

eva: son ustedes muy generosos.

susanita: yo me sentí muy mal

porque yo le ofrecí la manzana

que él se comió.

pepito: yo no tenía que comer

sabiendo que ya me había comido

una manzana en el desayuno.

consuelo: el problema no fue

la fruta, sino la cantidad

que ingeriste de más.

por eso tuviste ese episodio.

no fue tu culpa.

directora: yo ya inicié

los trámites en la secretaría

de educación para que sea

habilitada un área

de enfermería.

así podemos atender las

emergencias de nuestros niños.

carola: gracias, de todo

corazón, de verdad muchas

gracias a todos.

yo necesito ganarme el ascenso

en mi oficina, porque ese

ascenso me va a venir muy bien.

la diabetes es una enfermedad

cara, hay que comprar

la insulina, el glucómetro,

las jeringas para diabético, las

tiras reactivas, las lancetas

y todo cuesta muy caro.

eva: lo sé, carola, pero no

vaya a ser que tú también

termines cayendo enferma.

carola: no, mamá, voy a ser

fuerte, porque además también

tengo comprar la comida

especial que mi hijo necesita.

y no me voy a dejar vencer,

el amor a mi hijo me va a dar

las fuerzas que necesito.

eva: preciosa.

carola: gracias, ma.

pepito: ya me harté de esta

comida, quiero comer

como los demás niños.

susanita: pero no puedes,

pepito.

pepito: no se vale.

quiero comer dulces y galletas

y pan y tomar refresco.

no se vale.

susanita: pero no puedes,

pepito, así que vámonos de aquí

antes de que se te antoje.

carola: ¿qué pasa, hijo?

¿no vas a cenar?

pepito: no quiero, esto no

me gusta.

eva: pero, hijito, a ti

te encantan las enchiladas.

y consuelo me enseñó

a prepararlas con pollito

orgánico, cremita y quesito

libres de lácteos

para que puedas seguir comiendo.

pepito: no quiero, no me gustan,

mejor déjenme comer un pan.

carola: no es posible, pepito,

es por tu bien.

pepito: yo quiero comer pan,

dulces y postres.

carola: comprendo que te sientas

desesperado, hijo, pero

entiende, por fav--

pepito: no, no entiendo.

tú lo dices porque tú sí puedes

comer lo que tú quieras, pero yo

no, ya no quiero nada, nada.

carola: hijo, espera.

eva: déjalo, por favor, déjalo

que se le pase.

si lo amedrentas, se puede

alterar y eso le puede subir

el azúcar.

carola: es que me duele ver que

mi hijo esté sufriendo, mamá.

y lo entiendo, esta situación

es demasiado injusta

para un niño de seis años.

eva: no ganamos nada sintiendo

pena por mi nieto.

tenemos que seguir adelante y

enseñarle a pepito que puede ser

feliz en un mundo sin dulce.

todos: ♪ dale dale dale

no pierdas el tino

porque si lo pierdes

pierdes el camino

ya le diste una

ya le diste dos

ya le diste tres

y tu tiempo se acabó ♪

[aplausos]

>> milo, háganse un poquito

para acá, con cuidado.

>> aguas, aguas.

>> dos, tres.

todos: ♪ dale dale dale

no pierdas el tino

porque si lo pierdes

pierdes el camino

ya le diste una

ya le diste dos

ya le diste tres

y tu tiempo se acabó ♪

>> cuidado, cuidado, milo, milo.

bien, mi amor, muy bien.

milo: mira cuántos dulces tengo

y tú no tienes ni uno.

>> ay, qué bonito tu vestido.

susanita: sí.

pepito, tú no puedes comer

dulces.

pepito: déjame, susanita,

ya no me aguanté y solo me voy

a comer unos poquitos.

susanita: tu abuelita se va

a enfadar si se da cuenta.

pepito: no, porque si tú

en verdad me quieres no vas

a decir nada.

pepito: [gime]

susanita: pepito, ¿comiste

pastel?

pepito: sí, me serví un pedazo

aquí en la sala.

susanita: ¡no debiste!

pepito: claro que sí,

estaba muy rico.

[música]

[música]

eloísa: yo sí, por favor.

eva: yo al rato, voy a medirle

la glucosa a mi nieto.

con permiso.

ay, susanita, ¿no sabes dónde

está pepito?

susanita: sí, señora, justo

venía a decirle que pepito

está como dormido, tirado

en la sala.

eva: llévame, por favor.

ay, pepito, hijo.

eloísa: susanita, ¿qué pasó?

susanita: no lo sé, maestra.

>> nos tienes que decir qué

tiene pepito, porque si no, no

lo podemos ayudar, por favor.

>> solo así vamos a poder

ayudarlo, mi amor.

susanita: pepito se puso así

después de que comió pastel,

refresco y dulces de la piñata.

eva: virgen santa.

¿qué tiene mi nieto?

consuelo: no sé, puede ser

un ataque hiperglucémico

o un coma diabético.

pero lo mejor sería llevarlo

al hospital.

llamen a una ambulancia.

doctor: señora villarreal.

carola: ¿cómo está mi hijo,

doctor? ¿ya recuperó

el conocimiento?

doctor: no, pepito aún

está inconsciente debido

a una hiperglucemia.

ya le administramos altas dosis

de insulina, pero aún no

se encuentra en niveles óptimos.

estará en observación hasta que

reaccione y después lo pasaremos

al piso de pediatría.

eva: ¿podemos pasar a verlo?

doctor: por supuesto, vengan.

carola: hijito mío, qué difícil

la has pasado, mi amor.

pero échale ganas, sé que es una

situación muy difícil para ti,

porque eres un niño y tienes

que privarte de muchas cosas

que les gustan a los niños.

pero yo estoy contigo y vamos

a salir adelante.

eva: y yo también estoy contigo,

hijito.

tienes que despertar

para que entre todos sigamos

conociendo más de tu enfermedad,

estés sano, contento, feliz.

aunque vivas en un mundo

sin dulce.

te amamos.

la maestra eloísa vino

a preguntar por el estado

de pepito.

le dije que sigue igual

y me entregó estas cartas

que hicieron sus alumnos.

carola: ¿y hasta cuándo, mamá?

¿hasta cuándo mi hijo va

a despertar para que pueda

leerlas?

pepito: mamá.

carola: hijo mío, ay, bendita la

virgen que despiertas, mi amor.

eva: hemos estado muy

preocupadas por ti, pepito.

no solo nosotras, también tus

compañeritos, mira, te mandaron

todas estas cartitas

con sus buenos deseos.

porque todos te quieren mucho

y quieren que estés bien, igual

que nosotras que te amamos.

pepito: yo también las amo,

mami, pero yo no quiero

que lloren.

eva: es de alegría, de ver

que estás bien.

pepito: les prometo que voy a

ser obediente y voy a hacer todo

lo que me pidan los doctores

para que ustedes no sufran.

>> en sus marcas, listos,

¡fuera!

[silbato]

¡eso!

muy bien, pepito, eso, eso,

ganaste la carrera.

muy bien.

todos: ♪ pepito, pepito ♪

eva: felicidades, mi hijito,

eres el campeón de la carrera.

susanita: corriste bien rápido.

carola: te mereces ser el número

uno, mi amor.

por todo el esfuerzo que hiciste

durante todo este año

para ganar.

pepito: tú también te esforzaste

para pagar las cosas

que necesitaba.

carola: afortunadamente conseguí

el ascenso en el trabajo

y que así no te hiciera falta

nada para que hoy seas campeón.

pepito: tú también eres

una campeona, este triunfo

es más tuyo que mío.

bueno, también de mi abuelita,

de susanita y de la maestra.

gracias por apoyarme.

eloísa: lo hacemos con mucho

gusto, pepito.

y también gracias a ti, porque

lo que viviste no fue nada

fácil.

y mírate, tan sano y tan fuerte

que ganaste una carrera.

pepito: sí, maestra, y estoy

feliz porque es verdad

que podemos vivir en un mundo

sin dulce.

eva: la mejor defensa que

podemos darle a nuestros hijos

es por medio de una buena

alimentación que les permita

estar sanos y fuertes, para

combatir cualquier enfermedad

que se les pueda presentar.

desafortunadamente, la diabetes

tipo uno que da a temprana edad

a nuestros niños y jóvenes

no se puede prevenir.

pero lo que sí podemos es tener

hábitos alimenticios más sanos,

bajos en grasa y bajos

en carbohidratos.

y de ser posible, sustituir

los azúcares por fructuosa,

que es mucho más sana.

y que la práctica del deporte

sea una disciplina en la vida

de nuestros hijos.

debemos pedir que los servicios

de salud sean más eficientes

y que se controlen los precios

de los medicamentos

y de la insulina.

y podamos, como papás, ayudar

a nuestros niños para que sean

felices a pesar de que tengan

que vivir en

un mundo sin dulce.

>> ♪ desde el cielo

una hermosa mañana

desde el cielo

una hermosa mañana

la guadalupana

la guadalupana

la guadalupana bajó al tepeyac

juan dieguito la virgen le dijo

juan dieguito la virgen le dijo

este cerro elijo

este cerro elijo

este cerro elijo

para ser mi altar

la guadalupana

la guadalupana

la guadalupana bajó al tepeyac ♪

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