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La Rosa de Guadalupe - 'En una cajita de cristal'

29 May 2020 – 12:00 AM EDT

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locutor: televisa presenta...

kenya: [ríe]

a ver, chiquita.

ay, princesita,

ya estás bien pesada.

ay, tomasito,

hola, mi amor.

tu lunch.

tomás: gracias, mamá.

kenya: de nada.

joel: mi amor, ya me voy.

yo paso a dejar a tomi

al kínder.

kenya: sí, mi amor, gracias,

pero, bueno,

yo ahorita voy a bañar a bere.

¿te veo a la hora de la comida?

joel: no creo, mi amor,

tengo una junta

con algunos clientes.

kenya: ah, bueno,

pero, entonces,

nos vemos en la cena.

[ríe]

bye.

adiós, buen día.

joel: vámonos, tomi,

que se nos hace tarde.

adiós, mi amor.

tomás: bye, hermanita.

kenya: ay, la mochila.

adiós, buen día.

y tú, princesa,

ven, acompáñame.

ven acá, chiquita,

porque te voy a bañar,

¿te parece?

[teléfono]

ay.

¿sí, bueno?

ay, tanya, hermana, ¿cómo estás?

bueno, sí,

estaba a punto de bañar a bere.

¿todo bien?

¿en serio?

pero--pero todo está bien,

¿verdad?

ay, bendito dios.

sí, tu esposo salió bien

de la operación.

berenice: pelota.

pelota.

kenya: pero ¿y cuánto tiempo

va a tardar en recuperarse?

¿tanto tiempo?

ay, bueno, mira,

si necesitas ayuda,

sabes que cuentas conmigo.

bueno, y para pablo te digo

que utilices ese remedio,

el que me ayuda mucho

con los niños.

sí, ese mero.

[ríe]

ya verás que estará como nuevo,

te lo prometo, sí.

hermana, ahora te hablo.

¡berenice!

¡mi amor!

¡mi niña!

[grita]

[jadea]

joel: tienes que descansar,

mi amor.

kenya: no.

no quiero descansar.

cada vez que cierro los ojos...

veo a mi niña muerta

en el fondo del agua,

porque fue por mi culpa.

joel: no fue tu culpa.

kenya: sí lo fue.

me descuidé

y dejé abierta la puerta

y no vi cuando salió mi niña.

[llora]

hijito de mi vida, mi amor,

no quiero perderte de mi ser

ni un segundo, mi amor.

tomás: mi hermanita se fue

para el cielo, ¿verdad?

dice la abuela que se fue

a alcanzar las estrellas.

kenya: [llora]

sí, mi vida,

ahora solamente nos tienes

a nosotros,

pero te prometo

que siempre, mi amor,

voy a estar a tu lado.

siempre velaré por ti, mi amor,

siempre.

ay.

joel: ahorita venimos, amor,

voy con tomi al parque a jugar.

kenya: ¡no, no, no, ey!

no, no, no, no,

tomasito no puede salir así.

joel: ¿así cómo?

kenya: pues ve nada más cómo va,

está todo destapado, mi amor,

no, no, no.

a ver, tápate,

aquí está tu chamarra.

tomás: pero no tengo frío.

joel: sí, mi amor,

no seas exagerada.

ve qué solazo está haciendo.

kenya: dije que no.

el aire está muy helado

y, además, con estos cambios

de clima que hay últimamente,

no quiero que mi tomasito

se me vaya a enfermar.

joel: bueno, que tú tengas frío

no significa que el niño

lo tenga, mi amor.

kenya: pues más vale prevenir.

a ver, mi amor,

no te vayas a quitar tu chamarra

y no quiero que vayas

a tomar cosas frías

porque también

te puedes enfermar.

tomás: sí, mami.

kenya: ¿entendido?

tomás: ajá.

kenya: bueno.

joel: bueno, vámonos, campeón.

kenya: eh, ¿saben qué?

espérenme, yo voy con ustedes.

es que quiero cuidar a tomasito.

ay, mi amor, vamos.

sí.

vamos, mi amor,

tápate bien, tápate bien.

[timbre]

buenas tardes, suegra, pase.

rosario: ay, ya tenía

tantas ganas de verlos.

en especial a mi nieto.

ya ves que me doy mis escapadas

de tlaxcala.

kenya: ay, mira.

tomás: abue.

qué bueno que viniste.

rosario: hola, mi amor.

mira lo que te traje.

tomás: guau.

es la arma de goma

que tiene mi amigo diego.

rosario: ajá.

kenya: a ver, mi amor,

no debes de jugar con esto.

suegra,

creo que no debió de traerle

este juguete a mi niño.

rosario: ¿por qué no, hija?

es lo que a los niños les gusta.

tomás: sí, ma, está bien padre.

kenya: se me hace muy peligroso

que tomasito use estas cosas,

se puede lastimar.

tomás: por favor,

déjame jugar con la pistola

que me trajo mi abue.

kenya: que no.

rosario: no seas tan drástica,

hija.

esta pistola no representa

ningún peligro.

mira, los dardos son de goma,

muy ligeros.

precisamente para que los niños

no se lastimen.

kenya: no, suegra,

ya dije que no.

y le pido de favor

que no me quiera desautorizar

enfrente de mi hijo.

incluso creo

que debió consultarme antes

de darle esta clase de regalos

a mi tomasito.

mi amor, luego te vamos a dar

otro juguete, ¿sí?

este se lo va a llevar

tu abuelita

porque lo va a cambiar

por otro juguete,

¿verdad, suegra?

rosario: [ríe]

sí, hijo,

te voy a traer otros juguetes.

kenya: ay, muchas gracias,

suegrita.

ahora vamos a comer.

hice ese--

que tanto le gustan

a mi tomasito.

claro, sin nada de chile

porque no come picante.

tomás: ma, pero me gusta

el chile piquín.

kenya: mi amor, adelante, ¿sí?

pase, suegra, pase.

qué guapo, mi niño,

bien limpiecito y peinadito.

[ríe]

joel: ya estoy listo,

vámonos, campeón.

te voy a pasar a dejar

a la escuela.

kenya: no te preocupes, amor.

vete a tu trabajo.

de ahora en adelante,

yo voy a ir a dejarlo

a la escuela y a ir por él.

joel: está bien,

aunque no tengo ningún problema

en hacerlo.

kenya: lo sé,

pero ahora yo lo quiero hacer.

joel: bueno,

pues, siendo así,

yo me voy al trabajo.

nos vemos en la noche.

kenya: adiós.

joel: nos vemos en la noche,

campeón, ¿eh?

cuídate.

kenya: vámonos, tomasito.

vamos, mi amor,

que se nos hace tarde

para ir a la escuela.

ay, no, espérame, espérame,

espérame.

tienes desamarrada la agujeta,

a ver, yo te la amarro, mi amor.

a ver, ahí está.

a ver.

listo, pareces un muñequito

de lo arregladito

que te estás yendo

a la secundaria.

tomás: no soy ningún muñequito,

ma.

kenya: ay, mi amor,

es un decir, hijito,

de lo guapo que te ves.

anda, vamos,

te llevo a la secundaria.

y ni me hagas esas caras, ¿eh?

tomás: puedo irme solo

a la escuela.

al fin y al cabo,

está aquí cerca la secundaria.

kenya: ¿cómo crees?

no, no, no.

¡ay!

mi amor, espérame, tu lunch.

ay, dios.

mira, ya se me andaba olvidando.

¿cómo te vas a ir

con la pancita vacía?

anda, vámonos.

cuidado.

que tengas un bonito día,

mi amor.

a ver, espera.

tomás: mamá, ¿ya me puedo ir?

ya me tengo que meter.

kenya: espera, espera, mi amor,

te voy a dar la bendición.

tomás: mamá, nos están viendo.

kenya: a mí no me importa

que nos estén viendo, mi amor,

si a ellos no le dan

la bendición,

pues, es su problema,

pero tú sí.

leonardo: miren, miren,

al nenito su mamá

le está dando la bendición.

todos: ay, qué bonito.

miguel: espérate,

veo que le va a dar la lonchera.

[ríe]

¿qué te dije?

tomás: nos vemos luego,

¿sí, mamá?

kenya: sí, mi amor,

aquí voy a estar esperándote.

miguel: ¿qué pasó?

leonardo: la mamila, la mamila,

la pañalera,

la pañalera se te olvidó.

tomás: ay,

qué bonita es diana.

paco: ¿qué onda, tomi?

te estaba buscando.

uy, ya te perdimos.

otra vez viendo a dianita,

¿verdad?

tomás: ay, pues es que está

muy bonita.

paco: te trae cacheteando

las banquetas.

deberías hablarle.

tomás: a ver, pero ¿cómo?

a ver, explícame.

yo no sé.

paco: [ríe]

yo--yo tampoco sé.

yo no tengo novia.

pero oye,

¿me acompañas al parque

este fin de semana?

mi papá me regaló una patineta

y quería ver

si me puedes acompañar.

tomás: qué padre, sí, claro.

ah, pero no sé,

tengo que pedirle permiso

a mi mamá.

leonardo: "no sé,

tengo que pedirle permiso

a mi mamá".

miren, el nenito tiene

que pedirle permiso a su mamá.

[risas]

tomasito,

el nenito de mamá.

tomás: yo no soy ningún nenito,

¿eh?

leonardo: a ver, aquí no está

tu mamá para defenderte, ¿eh?

paco: ya déjalo en paz.

leonardo: cállate, que eres

otro tarado igual que el nenito.

ah, ese va a ser su nuevo apodo,

el nenito.

joel: hola, hijo.

tomás: hola, pa.

¿cómo estás?

joel: sigue con lo que estás

haciendo, hijo.

no te distraigas.

¿y tu mamá?

tomás: fue a la papelería

por más plastilina

para la maqueta.

joel: ¿y por qué no fuiste tú?

la papelería está aquí

a dos calles.

tomás: pues porque me dijo

que aquí la esperara.

joel: hijo,

amárrate esa agujeta,

porque, si no, te vas a caer.

tomás: sí, pa.

joel: ¿qué manera de amarrarte

las agujetas es esa?

tomás: pues es que mi mamá

siempre me las amarra.

joel: ¿cómo?

eso no es posible.

debes estar bromeando.

no cabe duda que tu mamá y yo

la estamos regando contigo.

a ver, te voy a enseñar

a amarrarte las agujetas.

tú vas a hacerlo solo

de ahora en adelante, ¿eh?

ven, pásame el pie.

¿qué es esto?

oye, kenya,

no es posible que tomás no sepa

ni amarrarse las agujetas.

estás haciendo

de nuestro hijo un inútil.

hasta la tarea le haces.

lo estás sobreprotegiendo.

kenya: claro que no lo estoy

sobreprotegiendo.

yo lo único que hago

es cuidar de nuestro hijo,

que esté bien,

que nada le falte,

que vaya bien en la escuela.

joel: ¿y cómo no le va

a ir bien en la escuela

si eres tú quien hace

las tareas?

solo te falta contestar

en los exámenes.

debes dejar que él lo haga,

que él se equivoque

para que aprenda de sus errores.

kenya: no.

yo debo de cuidarlo.

si no lo pude hacer

con berenice,

sí lo voy a hacer

con mi tomasito.

joel: está bien cuidarlo,

para eso somos sus padres,

para guiar a nuestro hijo,

para estar al pendiente de él,

pero no para recorrer el camino

por ellos.

entiéndelo, kenya,

no puedes tener a nuestro hijo

en una cajita de cristal,

porque solo le estás haciendo

más daño.

kenya: el amor de una madre

nunca le hace daño a un hijo.

joel: pero la sobreprotección

sí, y yo no voy a dejar

que lo hagas un inútil.

[música]

[música]

tomás: gracias, ma.

kenya: cuidado con esa maqueta,

no se te vaya a caer.

a ver, yo me la llevo.

tomás: no, ma, yo me la llevo,

porque me voy a ir solo

a la escuela.

kenya: ¿qué dices?

tomás: que me voy a ir solo

a la secundaria.

kenya: a ver, mi amor,

¿cómo puedes decir eso?

por supuesto que no te vas

a ir solo a la secundaria,

yo te voy a llevar.

tomás: que no quiero, mamá,

yo me puedo cuidar solo.

kenya: que no, mi amor,

no te vas a ir solo.

puede haber muchas cosas

en la calle.

te puede--no sé,

te puede pasar algo,

te puede pasar

un accidente, mi vida,

yo te voy a llevar, ¿sí?

tomás: es que no quiero, mamá.

kenya: ay, mi amor,

pero entiende,

no te puedes ir solo,

yo te llevo.

joel: déjalo ir, kenya,

tomás ya está en edad

de que se vaya solo

a la secundaria

y que aprenda a cuidarse.

además, la escuela no está lejos

de aquí.

vete, hijo,

que te vaya muy bien.

kenya: no, no, no, no,

¿y si le pasa algo?

joel: no le va a pasar nada,

mujer.

deja que se vaya.

kenya: bueno, entonces,

llévalo tú, ¿sí?

joel: yo me tengo que ir

a trabajar.

déjalo ir.

kenya: mi amor, mi amor,

deja darte tu bendición, ¿sí?

porque me voy a quedar

muy preocupada.

te amo.

joel: no pongas esa cara,

él va a estar bien.

tomás: hola, paco.

¿cómo estás?

paco: ¿cómo estás?

órale,

qué chida está tu maqueta.

tomás: gracias,

me la hizo mi mamá.

paco: ay, no,

así hasta yo me la rifo.

tomás: ya sé, pero ni modo

de que no la entregara.

hoy se tiene que hacer esto.

pero ya no voy a dejar

que ella haga mis cosas.

paco: ¿de cuándo acá

tan rebelde?

tomás: ay, no seas menso.

paco: menso tú,

que no te atreves a hablarle

a dianita.

tomás: pero ¿qué le digo?

paco: ¿yo qué sé?

tú acércate, vamos.

tomás: hola, dianita.

diana.

diana: hola, tomi.

tomás: ¿cómo amaneciste hoy?

diana: bien.

bueno, pues,

ya me voy a mi salón.

después nos vemos.

compañera: órale, amiga,

lo pones nervioso.

diana: no sé,

a lo mejor y ni le gustan

las mujeres.

ambas: [ríen]

paco: bueno,

al menos sabe tu nombre.

vámonos al salón.

[llaman a la puerta]

joel: tomás,

tu mamá me dijo

que estabas aquí.

ya casi está lista la cena.

tomás: ok, pa, gracias.

joel: oye, ¿y cómo te sentiste

de irte solo a la escuela?

tomás: muy bien, pa.

creo que por primera vez

me sentí capaz

de hacer muchas cosas.

joel: y así debe ser, hijo.

ya verás que, poco a poco,

irás agarrando más confianza.

tomás: sí, pa.

joel: oye,

¿y qué es todo este papelerío?

¿estás haciendo tarea?

tomás: ah, no,

es que le estoy escribiendo

una carta a la chava

que me gusta.

pero, pues, no me sale nada,

¿me ayudas?

joel: así que mi hijo

ya anda enamorado

de una muchachita.

eso me da gusto, hijo.

claro que te voy a ayudar.

mira,

a las chicas les gusta

que les hablen bonito,

los detalles y eso, ya sabes.

tomás: sí.

bueno, pues,

la--la chava que me gusta

se llama diana.

tiene una carita de ángel

muy bonita.

joel: pues eso mismo

ponlo en la carta.

debes tener confianza

en ti mismo.

conquístala con detalles, ¿ok?

a ver, anota lo que sientes

cuando la ves,

cuando la ves en el recreo,

cuando piensas en ella.

a ver, vamos.

tomás: ¿qué tal, pa?

joel: tienes que mejorar

la letra, hijo, ¿eh?

venga, vamos.

órale, ya está muy bien,

está muy bien, hijo.

tomás: ¿sí, pa?

gracias, pa.

nos quedó muy chida la carta.

joel: no, no, no, nada de eso,

a ti te quedó muy padre.

yo solo te fui guiando.

pero fue a ti

al que le salieron las palabras.

tomás: sí, pa, gracias.

paco: mira, tomás,

ahí está diana.

ya dale la carta.

tomás: ay, no sé.

paco: ¿cómo que no sabes?

todo el día te la has pasado

contemplándola,

¿y no te atreves

a darle la carta?

tomás: ¿y si piensa

que es cursi?

¿y si no le gusta?

paco: no te vayas a rajar,

ya dásela.

tomás: ok.

hola, hola, diana.

diana: hola, tomi, ¿cómo estás?

tomás: bien.

oye, este,

te escribí una carta

pensando en...

leonardo: ¿qué hace el nenito?

¿y tu mamá?

¿te dejaron solito otra vez?

miguel: espérate,

no le hables tan fuerte

que se va a hacer

en los pantalones.

tomás: ¡ey!

¡dame mi mochila!

¡dame mi mochila!

¡dame mi mochila! ¿eh?

¡dámela!

leonardo: aquí no está tu mamá

para defenderte, ¡entiéndelo!

tomás: ¡que me des mis cosas!

leonardo: ven por ellas.

kenya: pero ¿qué les pasa?

escuincles babosos.

¡quítate de aquí!

ay, mi amor, mira nada más.

¡no se metan con mi niño!

¿me escucharon?

leonardo: tenía que venir

a defenderte tu mamá, [...].

kenya: ¡oye, más respeto, niño!

mi amor, aquí estoy para--

para defenderte, mi bebé.

a ver, deja ver, deja ver,

deja ver tu golpecito, mi amor.

tomás: mamá, déjame,

¿qué haces aquí?

kenya: pues yo ya sabía

que me ibas a necesitar,

tomasito.

tomás: no me llames tomasito.

soy tomás,

¡y no te necesito, mamá!

kenya: mi amor, espérame.

pero ¿por qué me hablas así,

mi vida?

joel: hijo, qué bueno

que llegas.

hoy vine a comer con ustedes.

kenya: a ver, tomás,

vengo corriendo detrás de ti.

nunca me habías hablado

de esa manera.

joel: ¿qué pasa?

kenya: pues acabo de defender

a tu hijo de unos niños

que lo estaban molestando,

y él se enoja.

tomás: ¡tú eres la culpable

de que me molesten!

¡me dicen nenito por tu culpa!

¡porque siempre estás encima

de mí como una chinche!

¡como una chinche!

[música]

[música]

joel: a ver,

¿qué fue lo que pasó?

tomás: que ya no quiero

que mi mamá me siga cuidando,

y no soy ningún nenito.

¡así me dicen por su culpa!

joel: ¿cómo que te dicen

nenito?

tomás: hay unos chavos

en la escuela que me dicen así

porque ven que mi mamá

siempre está encima de mí.

hoy me estaba peleando

con ellos.

mi mamá se metió a defenderme.

kenya: era una bola

de montoneros,

¿quién sabe cómo le hubiera ido

a mi tomasito si no entro--?

joel: ¡tomás!

no tomasito.

y ahora me doy cuenta

de todos los errores

que yo también he cometido.

hiciste muy mal en meterte

a defender a nuestro hijo,

kenya.

>> ¡pásala, pásala!

leonardo: ¿ves, ves, ves?

¡te dije que no metieras

al nenito, paco!

por tu culpa vamos a perder.

tomás: [gime]

pa, oye.

eh,

te quería preguntar

si crees que me pudieras enseñar

a jugar futbol.

joel: pensé que no te gustaba.

tomás: es que, más bien,

mi mamá no me deja,

pero sí quiero aprender,

para jugar con los chavos

de mi escuela.

joel: eso me parece muy bien,

hijo.

claro que te voy a enseñar.

fíjate que en mi juventud

yo fui muy deportista.

tomás: pues a mí también

me gustaría aprender

algún deporte, pa.

joel: voy a comprar un balón

y este sábado te voy a llevar

a jugar futbol, ¿sale?

tomás: sale.

oye, ¿y crees que pueda invitar

a paco?

joel: claro, hijo,

puedes invitar

a quien tú quieras.

me gusta que socialices

y que tengas amigos,

así que este sábado

todos nos vamos a jugar futbol.

tomás: sí, pa.

joel: eso.

paco: qué chévere tu papá,

qué bueno que nos enseñe

a jugar futbol,

y que tu mamá ya te deja.

tomás: pues, no mucho,

pero mi papá me apoya.

y aunque ella no quiera,

yo ya puedo jugar futbol.

paco: ¿y qué te parece

si el fin de semana

nos echamos una cascarita?

tomás: sí, me parece bien.

es más, ¿qué te parece

si le digo a mi papá

que nos lleve a un partido

de fut al estadio, eh?

paco: va, va.

diana: hola, tomás, ¿cómo estás?

tomás: ah, hola, diana.

bien, gracias.

paco: bueno, tomi, ya me voy.

vámonos, mari,

que hacemos mosca.

diana: te quería decir

que ya leí la carta

que me escribiste.

aquel día la levanté y la leí.

tomás: guau,

pensé que se había perdido.

a lo mejor piensas

que son cosas muy cursis.

diana: no, no, no.

de hecho, me gustó mucho.

en especial cuando dices

que tengo una sonrisa de ángel.

gracias.

[timbre]

bueno, te veo en el salón.

tomás: ¡papá!

¡papá!

desde que me acuerdo

la alberca no se había usado.

y vas muy bien, ¿eh?

joel: sí, la mandé

a rehabilitar.

¿cómo ves?

y aproveché que tu mamá

se fue al centro comercial

para echarme un buen chapusón.

tomás: oye, ¿qué crees?

yo también te tengo

buenas noticias.

joel: cuéntame.

tomás: diana ya leyó mi carta

y le gustó.

joel: pues, muy bien.

no se te olvide

que a las mujeres les gustan

los detalles.

tomás: sí, pa.

oye, pues, hasta se antoja

el agua, pero pues, no sé nadar.

joel: si quieres, yo te enseño,

hijo.

tomás: ¿de veras?

joel: sí, claro.

vete a poner un traje

de baño que tengo en mi clóset

y aquí te espero, ¿sale?

tomás: sí.

joel: órale, campeón.

tomás: ¿qué tal me veo, pa?

joel: órale, campeón,

te ves muy bien.

mira, lo primero que vas

a aprender es a respirar

para que puedas flotar, ¿ok?

tomás: ok.

joel: vente,

agárrate de la orilla, ven,

dame la mano.

entra, baja, baja.

eso.

ahí, ahí, agárrate de la orilla.

tomás: ayúdame.

joel: agárrate de aquí.

kenya: ¡no, no!

¡no!

¡sácalo de la alberca!

¡no, tomás!

¡que no sabe nadar!

¿cómo se te ocurre

meterlo a la alberca?

joel: tranquilízate, kenya,

él está aprendiendo.

kenya: no me importa,

¿cómo quieres

que me tranquilice?

¡no te vuelvas a meter

a la alberca! ¿me entendiste?

¡eres un irresponsable!

¿cómo puede ser

que te hayas metido a la alberca

si no sabes nadar?

¡te puedes ahogar!

tomás: pero estaba con mi papá

y él sí sabe nadar.

kenya: ¡voy a mandar a quitar

esa maldita alberca,

y no la quiero aquí!

¡y cuidadito con que te vuelvas

a meter ahí! ¿me entendiste?

tomás: ¡no, mamá!

no te voy a hacer caso.

¡me voy a meter a esa alberca

cuando yo quiera!

y me voy a morir

como mi hermanita,

¡para que me dejes en paz!

¡es tu miedo, no el mío!

kenya: hijo, hijo.

joel: ¿qué te pasa, kenya?

no nos hagas esto.

tomás quiere aprender

muchas cosas, es joven.

no le infundas tus miedos.

kenya: entiéndeme,

tengo que proteger a mi hijo.

[llora]

yo no protegí a berenice

y, por mi culpa, se murió.

joel: ya deja de cargar

con esa culpa.

fue un accidente,

y los accidentes pasan,

entiéndelo.

kenya: no puedo.

¡y yo voy a cuidar de mi hijo

aunque sea lo último que haga!

joel: ¿qué quieres?

¿destruirle la vida

a nuestro hijo?

ya hablamos, kenya,

tienes que ir a ver

a un psicólogo.

kenya: ¡y yo ya te contesté

que no voy a ir

a ningún psicólogo

porque no estoy loca!

joel: como no entiendes

y no quieres ir,

entonces, tú y yo

nos vamos a divorciar.

[música]

[música]

virgen de guadalupe,

ayúdanos, por favor,

a que mi familia no se desmorone

y kenya entienda

que no es su culpa

que nuestra hija berenice

haya muerto.

que no cargue más

con ese remordimiento

que la ha hecho sobreprotectora

con tomás.

que mi hijo sea

un joven independiente.

que, como padre de familia,

logre guiarlo

para que pueda enfrentar

sus miedos,

enfrentar la vida,

que aprenda a defenderse.

de esa manera,

también kenya entenderá

que no puede tenerlo

en una cajita de cristal.

tomás: qué bonita rosa.

de seguro la puso aquí mi mamá.

la voy a poner en agua.

compañera: a mí me da risa

que el nenito de tomasito

cree que tú le vas a hacer caso.

yo que tú ni le aceptaba

sus regalitos.

maría: ay, sí,

que le acepte los regalitos,

total no la obliga a nada.

diana: ustedes diciendo

esas cosas, pero, la verdad,

tomi es muy lindo.

compañera: ay, ¿solo porque

te escribió esa carta tan cursi?

maría: sí, ¿qué onda

con esa carta?

lo de hoy es que te escriban

en tu página de la red social.

diana: pues para mí

fue un lindo detalle

que me haya escrito una carta,

muy romántico.

compañera: está mucho mejor

leo.

maría: leo es un bruto,

mejor miguel,

que es un sueño.

diana: ninguno de los dos.

son unos cavernícolas.

compañera: bueno, pues,

tu enamorado está a la vista.

tomás: hola, diana.

diana: hola, tomi, ¿cómo estás?

tomás: bien, gracias.

mira, eh,

te compré un chocolate,

espero que te guste.

diana: muchas gracias, tomi,

eres un lindo.

niñas, tenemos que ver

a la maestra de matemáticas.

nos vemos después.

tomás: sí.

paco: no manches,

se te ve la cara de menso

cada vez que ves a dianita.

tomás: pues es que está

muy bonita.

leonardo: te voy a quitar

esa cara de tarado,

porque ni creas

que se me olvidó

que tu mamá se metió

a defenderte.

miguel: sí, te escondiste

en la falda de tu mamá

como un nenito llorón.

tomás: yo no soy ningún nenito,

no me llamen así.

leonardo: ahorita te sientes

muy valiente, ¿no?

¿porque estamos en la escuela?

si quieres,

nos vemos ahí afuera

para partirte la cara.

miguel: no, afuera no,

porque, si no, va a llegar

su mami a defenderlo.

leonardo: yo no soy

un nenito como tú,

yo no le dije a mis papás

que llegó tu mamá a defenderte

y a pegarnos,

pero ni creas que se me olvidó.

psicóloga: y bien,

¿por qué decidió venir

a tomar terapia?

kenya: bueno, yo solo vengo...

[suspira]

porque mi marido me amenazó

con divorciarse de mí

si no venía aquí.

joel: ya llegué, familia.

kenya: [ríe]

¿y ahora?

pensé que no vendrías

a comer hoy.

joel: sí, se me cancelaron

unas juntas en la tarde

y quise venir a comer.

tomás: órale, pa,

¿qué traes ahí?

joel: ah, pues,

es una sorpresa para ti.

tomás: ¿de veras?

joel: sí, ábrelo.

tomás: órale,

¡unos guantes de box,

gracias, pa!

kenya: ¿y eso para qué

lo quiere tomasito?

joel: va a aprender a boxear,

para que sepa defenderse.

y yo le voy a enseñar.

yo voy a ser su sparring.

kenya: ¿estás loco?

mi hijo no va a hacer

esa barbaridad,

es peligrosísimo.

joel: claro que no.

yo fui campeón de box

en la universidad.

el box es un deporte,

¿o ya no te acuerdas

cuando me ibas a echar porras

ahí en los torneos

de la facultad?

kenya: era diferente.

además, mi hijo es muy chico

para practicarlo.

a ver, me niego.

¡dame, dame!

tomás: mamá, mamá.

dámelos, mamá.

no soy ningún niño,

y quiero aprender a defenderme.

sí, papá, enséñame.

¿cuándo empezamos?

joel: lo antes posible.

y, aunque tu mamá no quiera,

vas a aprender a boxear, ¿eh?

y te vas a defender,

¿cómo de que no?

profesor: señor joel.

joel: ¿qué tal, profesor?

¿cómo está?

profesor: muy bien, gracias.

¿en qué le puedo ayudar?

joel: vengo a pedirle apoyo

para ver si hay una posibilidad

de que se organice

un torneo de box

aquí en el gimnasio.

profesor: ¿torneo de box?

suena--suena bien,

suena interesante.

joel: sí, necesito que mi hijo

se defienda.

hay unos compañeros

que lo molestan,

lo están llamando nenito.

especialmente un chavo

que se llama leonardo corrales.

profesor: ah, sí, sí, leonardo.

lo ubico perfecto, es un alumno

un tanto problemático.

joel: necesito que mi hijo

se enfrente

a quienes lo molestan

y les gane a la buena.

de esa manera no tiene

que soportar más el bullying.

profesor: créame que lo entiendo

y lo voy a apoyar en esto.

desde luego,

primero tendríamos que hablar

con el padre de leonardo

para que esté al tanto

de la situación

y ver si está de acuerdo.

joel: sí, claro,

y quizás el box sea el deporte

donde los chavos

saquen sus diferencias

y terminen con esto

del bullying.

profesor: pudiera ser.

usted lo acaba de decir,

el box es un deporte.

es mejor que lo hagan

en el cuadrilátero

a que lo hagan en la calle.

ahí sí podrían salir

gravemente lastimados.

corrales: pues, no tenía

conocimiento

de que mi hijo molestara

a su hijo.

pero, bueno,

si tantas ganas tienen

de enfrentarse,

yo estoy de acuerdo

en que sea en una pelea de box.

profesor: voy a programar

un torneo.

entonces, ¿sí está usted

de acuerdo

en que su hijo leonardo

se enfrente con el hijo

del señor joel, tomás?

corrales: sí, que se den.

digo, van a traer guantes,

protección.

joel: creo que también será

una buena lección para su hijo.

corrales: [ríe]

joel: bueno,

para el mío también, claro.

corrales: miren, yo creo

que lo mejor es en un ring,

con reglas, todo bien,

porque luego se van a la calle

y no sabemos nada, se arriesgan.

profesor: vamos a ponerle fecha

al encuentro.

eso sí,

que sea tiempo suficiente

para que los muchachos

se preparen adecuadamente.

corrales: estoy de acuerdo.

kenya: no quiero

que participe mi hijo,

¿qué tal si lo lastiman?

rosario: tranquilízate, kenya,

tomás va a estar bien.

lo único que puede pasar

es que mi nieto

va a agarrar más seguridad

en sí mismo.

joel: ve midiendo

a tu contrincante.

no te apresures

ni gastes toda tu energía

desde el principio, ¿ok?

y recuerda que cada golpe

debe ser duro, rápido y preciso,

¿ok, tomi?

venga, campeón, tú sabes cómo.

profesor: muchachos, al centro.

leonardo: prepárate para perder,

nenito, porque eres

y seguirás siendo

el bebito de mamá.

profesor: a ver,

quiero una pelea limpia,

nada de codazos,

nada de golpes bajos,

nada de cabezazos.

muy bien, ¡box!

[campana]

[vítores]

profesor: ¿estás bien?

¿estás bien?

¿puedes caminar?

diana: ¡levántate, tú puedes!

profesor: te voy a dar

el conteo, ¿eh?

te voy a dar el conteo.

uno...

leonardo: ¡para que aprendas

que no puedes conmigo, nenito!

profesor: cinco,

seis,

siete,

ocho...

diana: ¡levántate!

[música]

[música]

profesor: ¡nueve!

[vítores]

¿seguro?

venga, venga.

vamos, ¡box!

[vítores]

compañera: oye, pues,

tomás no salió tan malo

para el box, ¿eh?

diana: sí, es buenísimo.

¡vamos, tomi!

[vítores]

profesor: leo, leo, ¿estás bien?

¿me oyes? ¿sí me oyes?

¿sí?

¿puedes continuar?

[vítores]

paco: chido, bro,

te la rifaste en el box.

ahora sí eres puño de oro.

qué canelo ni qué nada.

mi mero cuate tomás.

kenya: hijo de mi corazón,

estaba llena de miedo

de que te fuera a pasar algo.

pero ya me di cuenta

que tienes garra de campeón,

mi amor.

tomás: gracias, ma,

pero ahora tú me tienes

que prometer a mí

que vas a seguir yendo

a tus terapias.

kenya: sí, mi amor,

te prometo que voy

a seguir yendo.

tomás: incluso tomaremos

terapia de familia, ¿eh?

diana: tomás,

muchas felicidades

por tu triunfo.

dejaste tirado en la lona

al payaso de leonardo.

tomás: gracias.

todo se lo debo a mi sparring,

mi entrenador personal, mi papá.

joel: no, nada de eso, campeón.

todo esto es por ti,

por tu garra y por tu esfuerzo.

te esperamos afuera.

diana: te traje un regalito.

ese es tu regalito.

felicidades por tu triunfo.

tomás: guau, qué padre.

diana: además,

me encantó el playlist

que me enviaste,

y quería saber si algún día

podíamos escucharlo juntos.

tomás: me parece bien.

kenya: ya entendí

que lo que pasó con berenice

fue un accidente,

y los accidentes ocurren,

que no debí cargar

con esa culpa,

que es la que me estaba

acabando.

era una losa pesada

sobre mis hombros.

joel: una losa que también

le diste a cargar a tomás.

kenya: sí,

pero ya sé que debo dejar volar

a mi hijo,

dejar que él cometa sus errores

y que aprenda de ellos,

porque solo así va a crecer.

yo siempre voy a estar contigo,

hijo,

apoyándote, amándote

y guiándote para que tomes

las mejores decisiones

en tu vida.

tomás: gracias, ma.

tú también perdóname

por haberte faltado el respeto

y haberte dicho que eras

una chinche.

kenya: [ríe]

no te preocupes, hijo.

ahora veo con claridad

que sí era una chinche.

[ríe]

joel: aprendimos a respetar

a tomás,

a que enfrentara sus obstáculos

y se defendiera.

pero lo más importante,

que saliera de una cajita

de cristal.

ya sé,

todos los padres quisiéramos

poner a nuestros hijos

en una cajita de cristal,

pero no se puede.

la sobreprotección a los hijos

no es buena

porque les crea inseguridades

y miedos.

no se trata

de que recorramos por ellos

el camino que les toca,

sino de guiarlos.

yo sé que llegamos cansados,

hartos y agobiados del trabajo,

de las órdenes del jefe,

y que lo único que queremos

es tirarnos a ver la televisión

y que no nos molesten.

pero ser padre o madre

no solamente es ser proveedor.

hay que intervenir

en la educación

de nuestros hijos,

aconsejarlos

y darles nuestro apoyo,

porque es verdad

que amamos a nuestros hijos,

pero no podemos ponerlos

en una cajita de cristal.

[música]

>> ♪ en el cielo

una hermosa mañana

en el cielo

una hermosa mañana

la guadalupana,

la guadalupana

la guadalupana bajó al tepeyac

juan dieguito

la virgen le dijo

juan dieguito

la virgen le dijo

este cerro elijo ♪

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