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La Rosa de Guadalupe - 'El precio de tu amor'

Univision26 Jul 2019 – 12:00 AM EDT

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omar: gracias.

liliana: ay, soy tan feliz

contigo, omar,

que tú le has dado

un nuevo significado

a la palabra "amar".

omar: ¿yo qué te puedo decir,

liliana?

sentía que mi vida no tenía

ningún propósito

hasta que te conocí.

antes de ti

como que vivía por vivir

y, bueno, mis metas eran otras.

¿sabes?

pensaba que la felicidad

la encontraría en mi trabajo

y, bueno, en las diversiones,

pero tú me mostraste

que no es así.

liliana: [ríe]

porque tú me haces amarte

intensamente.

a tu lado me siento segura

y con la tranquilidad

de que todo puede mejorar.

mesero: les dejo sus postres.

omar: gracias.

liliana: ay, nunca me habían

traído un postre con un globo.

omar: eh, bueno,

eso lo podemos solucionar

en este momento.

liliana: ¿cómo?

omar: muchas gracias.

liliana: gracias.

omar: mira, préstamelo.

liliana: ay.

ambos: a ver.

omar: ¿lista?

liliana: ¿qué?

omar: ahí va, ¿eh?

liliana: [grita]

[ríe]

¿y eso?

omar: pues, esperé

hasta el postre porque pensé

que no habría nada más dulce

que te casaras conmigo, liliana.

ya no puedo resistir

sin compartir mi vida contigo.

¿aceptas ser mi esposa?

liliana: ¿casarnos?

omar: sí, los dos nos amamos.

¿por qué no estar juntos

toda la vida?

liliana: pero no lo sé, omar.

esto es tan sorpresivo.

omar: ¿qué pasa, liliana?

¿por qué no aceptas

ser mi esposa?

liliana: por favor, omar,

lo hablaremos

en mi departamento.

este no es el lugar.

omar: ¿ahora sí me vas a decir

por qué no te quieres casar

conmigo?

no quisiste hablar

en todo el camino.

yo pensé que me amabas.

liliana: no, sí te amo,

eso no lo puedes dudar.

omar: ¿entonces?

liliana: ya te dije

que es algo muy sorpresivo

y el matrimonio es un paso

que no se toma a la ligera.

omar: pues, sigo sin entenderte,

liliana.

a ver, los dos somos adultos.

yo te puedo ofrecer un porvenir,

pero sobre todo--

sobre todo nos amamos.

¿qué es lo que te impide

que me aceptes como tu esposo?

liliana: ya, por favor,

déjame pensarlo.

te repito que el matrimonio es

un paso definitivo.

además, quiero hacer las cosas

bien contigo.

dame unos días para darte

mi respuesta.

omar: está bien.

no te voy a presionar

porque no te puedo obligar

a que te cases conmigo,

pero solo espero que recapacites

y valores nuestro amor.

con permiso.

vidal: te lo dije, papá.

liliana te engaña

y no me quisiste creer.

braulio: ¿de dónde sacaste

estas fotos?

vidal: ¿acaso eso importa?

lo único que debería importarte

es que tu mujer te es infiel

con alguien más joven.

liliana se revuelca

con cualquiera.

braulio: ¿qué te pasa?

cállate, no voy a dejar

que hables mal de mi esposa.

vidal: no estoy hablando mal

de tu esposa.

yo te estoy diciendo la verdad.

braulio: ¿tú qué vas a saber?

así que te exijo que borres

estas fotografías

y que no se las muestres

a nadie.

vidal: ¿y qué?

¿vas a hacer

como si no hubiera pasado nada?

¿como si tu flamante esposa

no te fuera infiel?

braulio: ese no es asunto tuyo,

así que borras esas fotos

y no vuelvas a decir nada

del tema.

vidal: maldita.

braulio: maldita liliana.

si no fuera porque la amo tanto.

cásate conmigo, liliana.

desde que falleció mi esposa

me he sentido muy solo,

pero contigo es diferente.

tú me das esas ganas

de seguir vivo.

liliana: no, no, no, lo siento,

pero yo no me puedo casar

con usted, braulio.

braulio: ¿por qué no?

yo te puedo ofrecer

todo lo que necesitas.

liliana: y así lo ha hecho

con mi abuela y conmigo

desde que falleció mi abuelo

y estoy muy agradecida

con usted, pero eso no significa

que lo ame.

braulio: te agradezco

que seas sincera conmigo,

pero no impide que nos unamos,

que--que estemos juntos.

estoy seguro

de que con el tiempo

llegará el amor.

liliana: ¿y si no es así?

porque a pesar del tiempo

que llevamos de tratarnos,

he aprendido a apreciarlo,

pero no sé si lo pueda amar.

braulio: yo sé que lo harás

porque me esforzaré

todos los días para que llegues

a amarme.

por favor, piénsalo y--

y no me rechaces todavía.

liliana: braulio se acaba de ir,

abue.

brígida: ¿y qué fue

lo que te dijo?

liliana: por lo visto tú sabías

que me iba a pedir matrimonio.

brígida: bueno, algo me comentó,

pero le dije que eras tú

la que tenía que tomar

esa decisión.

liliana: y le agradezco

que haya pensado en mí,

pero yo no me puedo casar

con un hombre que no amo.

brígida: y estoy de acuerdo

contigo, hija.

el amor es muy importante

para estar con una persona,

pero no lo es todo, ¿eh?

también debes estar

con alguien que te haga sentir

segura, protegida

y braulio te lo puede ofrecer.

liliana: lo sé, abue,

pero no puedo dejar de pensar

en mis sentimientos.

no me puedo ni imaginar

qué sería estar al lado

de un hombre al que no puedo

amar.

brígida: porque solo lo ves

de esa manera en este momento,

pero estoy segura de que--

de que si cambias tu manera

de pensar, podrás amar

a braulio.

realmente no es un hombre viejo

y ha sido muy bueno

con nosotras.

liliana: por eso no lo rechacé

desde el primer momento,

porque le agradezco

todo el apoyo que nos ha dado.

brígida: la gratitud puede ser

el principio del amor,

y ya casada con él

y con la convivencia diaria,

estoy segura de que lo llegarás

a amar.

braulio: ¿pensaste

en mi proposición, liliana?

liliana: sí, y acepto casarme

con usted.

braulio: no sabes lo feliz

que me haces.

liliana: solo le pido

que sea paciente

porque como le he dicho,

no lo amo, pero voy a hacer

un esfuerzo para que así sea.

braulio: y yo me esforzaré

para que me ames.

lo importante es que vamos

a estar juntos

y que nada ni nadie podrá

separarnos, liliana.

brígida: tenemos que brindar

por esta gran ocasión.

braulio: pues--

[ríe]

la verdad, no puedo creer

que pronto serás mi mujer

y que estaremos juntos

hasta que la muerte nos separe.

bienvenida a tu casa, mi amor.

te estuve esperando en mi boda,

vidal.

vidal: sabías perfectamente bien

que no me interesaba ir

a tu boda, así es que no tiene

ningún caso.

braulio: ya hablamos de eso,

así que tienes que aceptar

que ya me casé.

además, no quiero que le hagas

groserías a mi nueva esposa.

liliana: no lo regañes.

entiendo a vidal,

nuestro matrimonio fue

muy rápido.

solo espero que con el tiempo

nos podamos llevar bien.

braulio: así tiene que ser,

así que brindemos por la familia

que a partir de hoy

vamos a ser.

vidal: [piensa] no puedo negar

que liliana está guapísima,

pero no por eso voy a dejar

que me quite mi herencia.

liliana: por favor, braulio,

quedamos que te ibas a esperar

más a que estuviera lista

para poder tener intimidad

conmigo.

braulio: lo sé, preciosa,

pero entiéndeme.

ya llevamos cuatro meses casados

y aún no aceptas que estemos

juntos.

¿no crees que ya es tiempo?

entiende que te amo y--

y que quiero que seas mi mujer.

liliana: ay, está bien.

haré un esfuerzo

para que nuestro matrimonio

funcione.

soy tan infeliz.

[llora]

braulio: [piensa] no me importa.

ya es mía...

mía.

liliana seguirá siendo mía,

y no dejaré que nadie,

nadie la aparte de mí,

nadie.

liliana: [solloza]

[suspira]

jamás debí vivir

un amor prohibido.

omar: ya llegué, mamá.

dulce: tienes que contarme

todos los detalles.

¿cómo te fue en tu propuesta

de matrimonio?

omar: mal, mamá.

liliana aún no acepta

ser mi esposa.

dulce: pero yo pensé

que te amaba,

que por eso decidiste

pedirle matrimonio.

omar: yo sé que me ama

y lo puedo sentir en cada beso

que me da,

pero me pidió tiempo

para pensar bien las cosas.

me dijo que el matrimonio es

un paso serio.

dulce: en eso tiene razón.

yo sé que estabas muy ilusionado

pero el que no tome

el matrimonio a la ligera

habla bien de ella.

omar: sí, pero yo pensé

que ya nada nos iba a separar,

mamá,

que juntos íbamos a planear

nuestro futuro y ser felices

para siempre.

dulce: dale el tiempo

que te pide, hijo.

yo sé que esa muchacha terminará

por comprender que no encontrará

a nadie mejor que tú

y aceptará ser tu esposa.

omar: ojalá que así sea, mamá,

porque estoy seguro

de que ya no podría vivir

sin estar cerca de ella.

braulio: ¿de dónde vienes?

liliana: fui de compras.

braulio: mm, hasta esta hora.

liliana: sí,

me entretuve viendo paradores

y se me fue el tiempo.

braulio: ¿y dónde está

lo que compraste?

liliana: no encontré nada

que me gustara y yo no iba

a estar comprando por comprar.

vengo cansada, me voy a acostar.

braulio: lo sé todo.

liliana: volviste a tomar,

¿verdad?

braulio: no cambies el tema.

te dije que lo sé todo.

liliana: pues, no sé

de qué hablas.

braulio: no creas que soy

estúpido.

ya me enteré de tu relación

con omar cuéllar

y tu nidito de amor que tienes

ahí en la colonia nápoles.

liliana: si lo sabes,

entonces no hay nada

de que hablar.

quiero el divorcio.

braulio: no te lo voy a dar.

liliana: acepta

que yo no te llegué a amar,

braulio, y nunca lo voy a hacer.

¿para qué me quieres a tu lado?

braulio: porque yo sí te amo

y porque no te voy a perder.

liliana: no me puedes obligar

a seguir a tu lado,

así que voy a pedir el divorcio

lo quieras o no.

braulio: si te atreves

a hacerlo, tu abuela

y el maldito de omar

lo van a pagar.

liliana: a ellos

no los involucres.

braulio: entonces, olvídate

del divorcio

si no quieres que los mate.

liliana: no te atrevas

a tocarlos.

braulio: entonces, comprende

y acepta mi forma de amarte.

estoy dispuesto a perdonar

que me fuiste infiel

y fingiré que no pasó nada

con la condición de que sigas

a mi lado.

liliana: lo acepto

porque no me dejas otra opción.

yo no quiero que le hagas daño

a mi abuela

y mucho menos a omar.

braulio: entonces no lo volverás

a ver y te olvidarás

de ese tipo para siempre

porque si no lo haces,

no me tocaré el corazón

para matarlo.

liliana: no te preocupes,

hoy fue la última vez que lo vi.

voy a mi recámara.

sabía que ibas a venir.

braulio: no quería.

luché contra mis instintos,

pero no lo pude lograr.

estoy enfermo de ti.

omar: ililiana!

iabreme, liliana!

ililiana!

>> oiga, ¿qué le pasa?

¿por qué toca de esa manera

la puerta?

omar: estoy preocupado

por mi novia.

ella vive aquí y llevo dos días

sin saber nada de ella.

>> ¿su novia?

pues, lo siento,

pero la persona que rentaba

el departamento lo dejó

hace dos días.

omar: a ver, eso no puede ser,

debe estar confundiéndose.

ililiana, por favor!

>> a ver, ningún confundido.

yo soy el dueño del departamento

y justamente en este momento

voy a ver en qué condiciones

me lo dejaron.

omar: ililiana, liliana!

ililiana!

>> oiga, le voy a pedir

que se vaya si no quiere

que llame a la policía.

omar: mire, discúlpeme,

pero le voy a pedir

que me entienda.

liliana es el amor de mi vida

y no la puedo perder.

ililiana!

esto le demuestra

que no le estoy mintiendo.

yo le di este llavero

de la virgen de guadalupe

cuando fuimos a la basílica.

>> pues, podrá ser,

pero yo no conozco

a ninguna liliana, señor.

yo no le conozco.

yo renté este departamento

a otra persona.

omar: pero si yo la acompañé

hace dos días y la dejé

aquí mismo.

>> yo le renté el departamento

a la señora leonor jiménez.

a esa tal liliana ni la conozco.

omar: ¿qué--qué broma es esta?

liliana vivía aquí,

estoy seguro.

>> esta no es ninguna broma,

y esto ya no me está gustando

nada.

¿sabe qué?

voy a llamar a la policía.

omar: [suspira]

tienen que encontrar a mi novia.

oficial: ¿y ya llenó

los documentos?

omar: sí, sí, ya llené

todas las formas

que me pidieron, ya.

oficial: le voy a pedir

que se calme.

omar: y yo le voy a pedir

que me entienda.

mire, estoy desesperado

porque mi novia desapareció,

desapareció.

[música]

[música]

vidal: ¿qué haces aquí?

liliana: estaba segura

de que fuiste tú

el niño malcriado que fue

con el chisme con tu papá.

vidal: deja mis cosas y lárgate

de mi cuarto, ¿quieres?

liliana: solo quiero

que te quede claro

que sin importar cuántas veces

intentes hacerme quedar mal

con braulio, no lo vas a lograr.

vidal: eres una cínica.

liliana: ¿y tú qué?

¿me criticas por haberme besado

con un hombre?

porque eso es lo único

que tienes, besos,

pero en cambio tú--

vidal: cállate.

liliana: no quieres que hable

porque tengo la razón.

no sabes cuánto lamento

no tener ninguna fotografía

de esa noche.

braulio: espérate, espérate,

lili.

eh, espérate, lili.

liliana: ya, tranquilo, a ver.

braulio: liliana.

vidal: déjalo, que se quede así

por borracho.

liliana: pero a ver, pobrecito--

vidal: no le va a pasar nada.

¿por qué no mejor tú y yo vamos

a seguirla?

los dos somos jóvenes,

tenemos derecho a divertirnos.

además, debemos conocernos

mejor, ¿no crees?

liliana: está bien,

solo para que cada vez

nos llevemos mejor.

pero solo una copa.

vidal: para que cada día

nos entendamos mejor.

salud.

liliana: salud.

vidal: pero no me vas a dejar

bailando solo, ¿o sí?

liliana: claro que no.

[música]

vidal: oye, nunca me platicaste

por qué te casaste con mi papá.

liliana: por gratitud.

tu papá ha sido muy bueno

conmigo, con mi abuela

y yo pensé que con el tiempo

lo iba a llegar a amar--

vidal: pero no lo amas.

liliana: lo he intentado,

pero no puedo.

tu papá es mucho más grande--

vidal: liliana, no tienes

que justificarte conmigo.

yo sé que estás buscando

a alguien de tu edad, alguien--

alguien como yo.

liliana: a ver, no, no, vidal.

no importan mis sentimientos,

pero sigo siendo la esposa

de tu papá.

vidal: yo puedo ser más hombre

que él.

liliana: cállate.

iay, suéltame!

[jadea]

nunca me vuelvas a tocar.

vidal: ieres una estúpida!

tienes razón,

no tienes ninguna fotografía,

nada que demuestre que quise

tener relaciones contigo,

así es que es tu palabra

contra la mía.

liliana: no pienses

que mi palabra no cuenta.

yo sé cómo hacer

para que tu papá vuelva

a confiar en mí.

vidal: sí, porque ese viejo es

un estúpido,

pero cuando se muera

no vas a recibir ni un solo peso

de la herencia.

liliana: ay, ¿eso es lo único

que te interesa?

vidal: sí.

liliana: pero bueno,

debo reconocer que en eso

tienes razón.

los dos hemos aguantado

a tu papá porque nos conviene,

así que ya no tenemos

por qué pelear.

mira, cuando tu papá

ya no esté, los dos vamos

a poder disfrutar

de su herencia.

¿te imaginas ser jóvenes

y millonarios, eh?

vidal: ahora sí nos vamos

entendiendo.

liliana: no, espérate, espérate.

nunca me vas a tener.

ah, espérate, y de una vez

te advierto que por más

que intentes hacerme quedar mal

con tu papá, no vas a poder

evitar que lo siga teniendo

aquí, mira, comiendo de mi mano.

ay, es que es tan débil

con el sexo, como tú.

vidal: desgraciada.

leonor: ya liquidé el asunto

del departamento

como me dijiste.

liliana: fue lo mejor, leonor.

ya no podía seguir

con mi relación con omar.

leonor: ¿por qué no te quieres

dar la oportunidad de ser feliz?

no renuncies a él,

lucha por su amor.

liliana: yo no puedo.

lo mejor es que no lo vuelva

a ver.

braulio amenazó con matarlo,

al igual que a mi abuela.

leonor: qué hombre tan cruel.

¿por qué no termina de aceptar

que nunca lo vas a amar?

liliana: porque a braulio

eso no le importa.

lo único que quiere es tenerme

como un trofeo,

un trofeo con el cual desahoga

todas sus pasiones.

leonor: ¿y tu felicidad?

¿y el amor que sientes por omar?

liliana: eso fue una tontería

de mi parte

porque el amor dejó de existir

en el momento en que decidí

casarme con braulio.

este matrimonio es una trampa

de la cual nunca voy a poder

escapar.

omar: pues, gracias por la copia

pero nunca había visto

a esta mujer.

>> ya le dije que yo no conozco

a la tal liliana

que anda buscando.

esa es la señora

a la que le renté

el departamento.

omar: tengo que hablar con ella.

de seguro ella tiene

algo que ver con liliana.

liliana: siempre has tenido

muy buena mano para hacer

florecer los rosales.

brígida: ¿y sabes?

siempre han sido mi pasión,

pero tú, tú eres mi mejor flor.

nadie puede igualar tu belleza.

liliana: eres tan linda, abue,

que quisiera volver a vivir

contigo.

brígida: yo también te extraño,

mi amor, pero ya eres

una mujer casada

y tienes que estar siempre

al lado de tu marido.

debes continuar con tu vida.

aunque tengo que reconocer

que hice un gran trabajo

contigo.

liliana: y siempre te agradeceré

que te hayas hecho cargo de mí

cuando mis papás fallecieron

en aquel accidente.

gracias a ti y a mi abuelito

pude crecer

dentro de una familia.

brígida: es que siempre fuiste

nuestro más grande tesoro

y lo sigues siendo.

dulce: ¿ya apareció tu novia?

omar: no, mamá.

la policía sigue sin tener

ninguna pista de ella.

por suerte pude conseguir

una copia de la persona

que rentaba su departamento.

dulce: ¿y?

omar: pues, nunca había visto

a esta mujer.

ojalá que ella pueda darme

información de liliana.

dulce: ya verás que sí.

es obvio que esa mujer conoce

a tu novia.

omar: pues, ojalá que sí, mamá,

porque si no, ya no sabré

dónde más buscarla.

dulce: no pierdas la fe, omar.

ven, vamos a pedirle

a la virgen de guadalupe

que te ayude.

estoy segura

de que ella te va a escuchar.

omar: tienes que ayudarme

a encontrar a liliana, morenita.

te suplico que me ayudes.

tú sabes que la amo

sinceramente, por eso no puedo

aceptar que haya desaparecido

de mi vida

y que ya no esté a mi lado.

te lo suplico, virgencita,

ayúdame a encontrar a liliana

para que podamos ser felices

juntos.

liliana: ay, dios mío.

de seguro braulio me dejó

esta rosa.

ay.

aunque debo reconocer

que está muy bonita.

perdóname por haberte engañado,

omar, pero desde que te conocí,

pues, te empecé a amar.

pero tengo que sacarte

de mi corazón,

tengo que olvidarte por tu bien

y por el mío.

[suspira]

omar, ¿cómo supiste que vivo

aquí?

omar: porque no estoy dispuesto

a perderte, liliana.

liliana: por favor, vete, ¿sí?

tú no puedes estar aquí.

omar: no me voy a ir de aquí

hasta que me expliques

que está pasando.

liliana: está bien, ya,

mereces la verdad.

[suspira]

desparecí porque te mentí.

yo no soy una mujer libre, omar.

soy una mujer casada.

locutor: están viendo

"la rosa de guadalupe".

omar: ¿cómo que eres

una mujer casada?

liliana: sí, pero por favor,

vete, después te explico.

omar: no, quiero una explicación

en este momento.

quiero saber por qué jugaste

conmigo, por qué me engañaste.

liliana: yo nunca quise jugar

contigo y no pensé

que al conocerte

me iba a enamorar de ti.

y ya después no tuve el valor

de decirte la verdad.

pero ahora te tienes que ir,

no nos pueden ver juntos, omar.

te prometo que--que después

te voy a buscar

para que hablemos con calma.

omar: está bien, me voy,

pero no creo que podamos

volver a hablar después de esto.

dulce: ¿qué pasa, hijo?

¿por qué vienes tan alterado?

omar: ya encontré a liliana,

mamá.

dulce: pero ¿por qué me lo dices

así?

omar: porque ella para mí

ya está muerta.

dulce: ¿cómo? pero--

omar: por favor, mamá,

no preguntes.

confórmate con saber

que liliana me ha engañado

todo este tiempo.

[llora]

¿por qué me engañaste así,

liliana?

yo que te amo tanto.

liliana: [grita]

[ríe]

¿y eso?

omar: pues, esperé

hasta el postre porque pensé

que no habría nada más dulce

que te casaras conmigo, liliana.

¿aceptas ser mi esposa?

liliana: no lo sé, omar.

esto es tan sorpresivo.

omar: ¿qué pasa, liliana?

¿por qué no aceptas

ser mi esposa?

liliana: por favor, omar,

lo hablaremos

en mi departamento.

este no es el lugar.

omar: ahora entiendo

por qué no se quiso casar

conmigo.

fui solo un juguete para ella,

un capricho que terminó

en el momento que le declaré

mi amor.

liliana: perdóname, omar.

yo nunca quise lastimarte.

vidal: no me digas

que te estás emborrachando

por el galancito.

liliana: no me molestes,

no tengo humor para soportarte.

vidal: lo vi cuando vino

a buscarte.

por cierto, se veía

bastante mal.

liliana: ¿por qué lo lastimé?

vidal: obviamente

lo ibas a lastimar.

eres la esposa de mi papá,

no eres una mujer libre.

liliana: ay, no sabes

cómo desprecio que sea así.

yo hace mucho tiempo me hubiera

largado de esta casa de no ser

porque tu papá me tiene

amenazada con matar a mi abuela.

vidal: ay, liliana, cómo eres

estúpida.

tanto proteges a tu abuela

y ella es cómplice de mi papá.

liliana: ¿qué estás diciendo?

¿qué tontería estás diciendo?

vidal: no, ninguna tontería.

tu abuela recibe dinero

de mi padre

desde hace mucho tiempo.

¿y por qué crees que lo recibe?

liliana: mientes, mientes.

mi abuela no recibe

ningún dinero de nadie.

vidal: ah, ¿no?

ven, te lo voy a mostrar.

ven, vamos al despacho.

andale.

ahí está.

todos los depósitos

que mi padre le hizo a tu abuela

y como te darás cuenta,

es mucho dinero, ¿eh?

liliana: no entiendo.

mi abuela no pudo recibir

tanto dinero de braulio.

vidal: ay, liliana, por favor,

te niegas, te encanta engañarte

a ti misma.

¿no estás viendo

que tu abuela recibió

todo ese dinero por una razón?

oye, te vendió a mi padre.

por eso pagaron tanto por ti,

porque eres una mercancía.

liliana: quiero que me expliques

qué es esto.

dime en este momento

por qué braulio te ha estado

depositando tanto dinero.

brígida: bueno, porque tu marido

es muy generoso.

¿qué tiene de malo?

liliana: ay, si no tuviera

nada de malo,

me lo hubieras dicho tú misma.

además, también quiero saber

por qué te depositó

una cantidad tan fuerte

al otro día de que acepté

ser su esposa.

brígida: ay, bueno,

es que braulio sabía

de nuestras necesidades

y al saber que íbamos a ser

familia, quiso ayudarme.

liliana: deja de engañarme.

me vendiste a braulio,

me vendiste.

brígida: ¿y qué querías

que hiciera?

tu abuelo nos dejó en la ruina

y tenía que pagar la hipoteca

de esta casa y tantas deudas

que nos dejó.

liliana: ¿te importó más

el dinero que yo?

brígida: ay, por favor,

hay que ser prácticos

en esta vida.

si no hubiera aceptado

el ofrecimiento de braulio,

en este momento

las dos estaríamos en la calle.

liliana: lo preferiría

en lugar de casarme sin amor.

lo hice por ti,

por tus consejos,

porque me dijiste

que sería lo mejor para mí.

arruiné mi vida pensando en ti,

por la gratitud que te tenía

por todo lo que hiciste por mí.

brígida: no te puedes quejar.

vives rodeada de lujos

y tienes todo,

absolutamente todo

lo que deseas.

liliana: pero es un infierno.

cada centavo que braulio me da

me quema.

cada caricia que él me da

es un trago muy amargo

que he tenido que soportar.

brígida: ay, no te hagas

la digna ahora porque por mucho

que lo desprecies,

bien que te gastas su dinero.

liliana: tienes razón,

vendí mi dignidad pensando en ti

pero ya no más.

brígida: ¿adónde vas?

liliana: a terminar

con esta situación

y de una vez vete haciendo

a la idea de que vas a vivir

en la miseria porque no volverás

a recibir un peso de braulio

y a mí no me volverás a ver.

braulio: oyeme, ¿qué locura

estás haciendo, eh?

tu abuela me habló para decirme

que estás perdiendo la razón.

liliana: ay, al contrario.

no, por fin he recuperado

la sensatez y por eso me voy

en este momento.

braulio: tú no te puedes ir.

¿sabes por qué?

porque eres mía.

liliana: no, braulio,

tú y mi abuela me trataron

como si fuera una mercancía,

pero ¿sabes qué?

no lo soy.

ahora comprendo

que no hay dinero suficiente

que me pueda comprar.

braulio: pues, yo lo hice.

te compré y eres mía, solo mía.

¿entiendes?

liliana: no te pertenezco,

yo no le pertenezco a nadie

y nada va a impedir que te deje.

braulio: no te vas a ir.

entiende que no te vas a ir.

tú me perteneces.

¿sabes por qué?

porque eres mía.

liliana: suéltame, braulio,

suéltame--

braulio: te prefiero muerta

antes que perderte.

liliana: me estás lastimando.

braulio: y la única forma

de que me dejes es muerta.

¿entiendes?

imuerta!

liliana: suéltame, suéltame.

suéltame, por favor, suéltame.

[gime]

[música]

[música]

braulio: no te voy a perder

porque solo eres mía.

liliana: suéltame, suéltame.

braulio: mía.

liliana: [gime]

braulio: [grita]

liliana: [jadea]

vidal: ay, lilianita,

ahora sí hiciste enojar

a mi papá, ¿eh?

hasta acá se escucharon

tus gritos.

liliana: ay, ya no tienes

de qué preocuparte.

será la última vez que me veas.

vidal: qué bueno que entendiste

que en este casa sales sobrando

y ahora que te vas,

todo el dinero va a ser para mí.

liliana: ay, por mí puedes

quedártelo.

no pienso seguir un día más

en esta casa.

vidal: ay, lástima,

me voy a quedar con las ganas

de que seas mía.

liliana: eres despreciable,

vidal.

podrás quedarte

con todo el dinero de tu papá,

pero no vales un peso.

me das asco.

vidal: mira, no voy a permitir

que me vuelvas a hablar

de esa forma, ¿me entendiste?

braulio: oye, no toques

a mi mujer.

vidal: ¿qué?

¿vas a preferir a esta que a mí,

que soy tu hijo?

braulio: lo dices

como si realmente te importara

que fuera tu padre.

lo único que te interesa

es mi dinero.

y tú, tú no puedes dejarme.

te necesito, lili, quédate,

por favor.

liliana: no, ni loca.

ni loca me quedo aquí.

yo nunca te he amado

y nunca te amaré.

al contrario, cada día

te he detestado más.

no.

braulio: por favor, liliana,

quédate y trataremos

de solucionar

todas nuestras diferencias.

liliana: no, jamás, jamás.

vidal: déjala, papá,

no vale la pena.

liliana: ten por seguro

que valgo más que tú.

ya me voy sintiendo libre

y lo único que tengo

que agradecerle a tu hijo

es que él me abrió los ojos.

vidal fue quien me demostró

que tú me habías comprado

con mi abuela,

así que sigan ustedes dos juntos

pudriéndose en su odio.

braulio: por favor, liliana,

liliana, no te vayas.

¿por qué le dijiste a liliana

que la había comprado?

vidal: porque era lo mejor.

braulio: eres un hipócrita,

eres un mal hijo.

lo único que siempre

te ha interesado es mi dinero,

pero no vas a recibir

ni un peso de mi parte

y quiero que te largues

hoy mismo de mi casa

y que no me vuelvas a buscar.

liliana: y así fue que me casé

sin amor por consejos

de mi abuela, que lo único

que quería era venderme.

dulce: me cuesta creer

que haya mujeres que prefieran

el dinero que a su familia.

liliana: a mí también me duele

mucho que mi abuela

me haya vendido,

pero no la culpo por completo

porque a mí me faltó el carácter

para negarme a esa boda.

he cometido muchos errores

en mi vida,

pero el que más me duele

es haber lastimado a omar.

su hijo es un hombre bueno

que no se merece

que yo lo haya engañado.

dulce: mi hijo está muy dolido

y dice que jamás

te va a perdonar,

pero yo sé

que él no te ha dejado de amar.

mi hijo sufre más por no estar

contigo que por la mentira

que le dijiste.

liliana: yo nunca más

le volveré a mentir,

pero ¿es que ahora cómo puedo

lograr que omar me vuelva

a aceptar a su lado?

dulce: siendo sincera con él.

mi hijo es noble

y él te sabrá comprender,

pero tienes que hablar

con la verdad

porque solo la honestidad

y la verdad es la base

de un verdadero amor.

hoy quise consentirte

y te compré los tamales

oaxaqueños que tanto te gustan.

omar: eso quiere decir

que algo vas a pedir.

dulce: yo no te voy a pedir

nada.

solo quiero que esta noche

en especial te sientas

muy apapachado.

[timbre]

déjame abrir.

omar: ¿qué haces aquí?

dulce: discúlpame, hijo.

yo estuve de acuerdo

en que liliana viniera a hablar

contigo.

lo único que quiero es que seas

feliz.

yo sé que liliana es

tu felicidad, así que por favor,

escúchala.

omar: [suspira]

liliana: yo entiendo

que no quieras verme

porque te lastimé,

pero al menos permíteme

explicarte cómo sucedieron

las cosas.

omar: ¿y qué vas a decir?

¿que jugaste conmigo?

¿que siendo una mujer casada

me dejaste pensar que podía ser

feliz a tu lado?

liliana: porque yo también

tenía el deseo de ser feliz

a tu lado y--

y poder liberarme

de un matrimonio

al que mi abuela me vendió.

omar: ¿qué dices?

liliana: sí, omar, yo me casé

por consejos de mi abuela

sin saber que se había puesto

de acuerdo con ese hombre

para que yo me casara con él

y a cambio mi abuela estuvo

recibiendo una mensualidad

y así pudo vivir cómodamente.

omar: no puedo creer

que sea verdad.

razó

liliana: ay, yo también--

cuando supe la verdad,

tampoco lo podía creer,

pero mi abuela no lo negó

y al contrario,

lo siguió justificando

con tal de no perder ese dinero.

pero ese matrimonio ya terminó.

dejé a braulio porque nunca

pude llegarlo a amar.

omar: lamento que hayas pasado

por todo eso,

pero eso no justifica

que hayas jugado conmigo.

liliana: me equivoqué.

me equivoqué al no ser sincera

contigo por miedo,

por tonta.

y yo sé que nada justifica

que te haya lastimado,

pero estoy arrepentida

y te pido que me perdones.

omar: no sé, no sé, no sé

si pueda seguir confiando en ti.

liliana: a ver, yo sé que tienes

razón en dudar de mí,

pero ya te dije

que estoy arrepentida

y que si me aceptas,

todos los días me voy a esforzar

para demostrarte que--

que yo ya no te pienso mentir

y--[solloza]

pero si no puedes perdonarme,

aunque me duela, te entiendo

y te prometo que te voy a dejar

en paz y no--

me voy a ir

y ya no te voy a volver

a molestar.

omar: espera.

no puedo dejar que te vayas.

no he estado bien desde que creí

que te había perdido.

sí, me dolieron mucho

tus mentiras,

pero mi amor por ti ha sido

más fuerte.

vamos a luchar por ser felices

juntos, ¿sí?

dulce: yo sé que el amor iba

a ser más fuerte

y es tiempo que ambos continúen.

omar: mi mamá tiene razón.

liliana: [ríe]

omar: ¿te quieres casar conmigo?

liliana: [ríe]

sí, claro que sí.

claro que quiero ser tu esposa.

dulce: no cabe duda

que el precio del amor

es el mismo amor.

omar: vivimos en un mundo

donde tenemos que comprar cosas

para tener un estilo de vida

y cubrir nuestras necesidades,

pero hay cosas

que no se pueden vender,

como son la libertad,

la integridad, los principios

y sobre todo el amor,

un sentimiento que tiene

un origen tan puro

que no le interesa

nuestra clase social

ni cuánto podamos tener

en el banco,

el precio de nuestro coche

o la casa en la que vivimos.

cuando el amor es verdadero,

lo único que importa

es que este gran sentimiento

nos haga respetar y hacer sentir

bien a la persona

que está en nuestro corazón.

el amor da seguridad,

pero no económica.

más bien, la seguridad

que nos da el amor

es hacernos saber

que sin importar los problemas

a los que nos enfrentamos,

siempre encontramos la fuerza

para salir adelante.

los seres humanos no somos

objetos que se puedan vender

al mejor postor.

la integridad de las personas

se respeta

y más cuando se trata

de nuestra familia.

aprendamos a valorarnos

para no sentir la necesidad

de comprar a alguien

que nos quiera

porque esa persona jamás

nos llegará a amar,

solo nos verá con interés.

valorémonos

no por lo que tengamos

en el bolsillo,

sino por quiénes somos,

por nuestra forma de pensar

y lo que hay

en nuestros corazones

porque solo así comprenderemos

que no hay dinero en el mundo

que pueda pagar

el precio de tu amor.

[música]

[músic

>> ♪ en el cielo

una hermosa mañana

en el cielo una hermosa mañana

la guadalupana, la guadalupana

la guadalupana bajó al tepeyac

>> juan dieguito

la virgen le dijo

juan dieguito la virgen le dijo

este cerro elijo

este cerro elijo

este cerro elijo ♪

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