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La Rosa de Guadalupe - 'El hombre de las palomas'

Univision28 Feb 2020 – 12:00 AM EST

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locutor: televisa presenta...

nacho: don aurelio.

por fin está libre,

don aurelio.

aurelio: todavía me cuesta

trabajo creerlo, pero...

veo la calle y parece que

estoy en otro mundo.

nacho: sí, fue mucho tiempo

el que pasó encerrado

en este lugar,

pero partir de hoy,

su vida será muy diferente.

aurelio: y le voy a echar todas

las ganas para que así sea

y no regresar a este lugar.

no va a ser fácil,

pero si no me di por vencido

después de tanto años preso,

pues mucho menos ahora.

nacho: sabe que cuenta conmigo

y con mi familia.

aurelio: no sé cómo agradecerles

que no me hayan dejado solo

todos estos años.

después de que me detuvieron

por tráfico de drogas,

pues ya sabes, me costó

20 años de mi libertad

y me quedé sin mi familia.

nacho: bienvenido.

aurelio: gracias.

camila: ¡au!

nadia: ¿qué pasó?

ten cuidado, mi amor,

vas a manchar el vestido.

¿qué te pasó?

camila: nada,

solo fue un pinchazo.

nadia: ¿en qué estás pensando?

camila: en mi papá,

me hubiera gustado

haberlo conocido.

nadia: ya vas empezar

con lo mismo.

ya te he dicho que dejes en paz,

que dejes descansar

a los muertos, mi amor.

no tiene caso

que estés pensando en él.

camila: pues ya sé,

pero no lo puedo evitar.

si solo tuviera una foto de él

para saber cómo era.

nadia: ya te dije cómo era,

¿qué más quieres?

camila: pero eso

no es suficiente, mamá.

lo que me has dicho de él

es como cualquiera.

nadia: porque así era,

como cualquiera, alguien normal,

no tenía nada de especial

y no empieces con lo mismo, ¿sí?

y ya vete a curar ese dedo

para que sigas trabajando

con el vestido.

ay, aurelio, aurelio,

¿cómo le haré para que

mi hija ya no piense en ti?

>> ay, qué bueno

que ya están aquí.

no sabe el gusto que nos da

que se va a quedar con nosotros.

aurelio: la verdad no quisiera

dar molestias, pero--

pero no tengo a dónde ir.

solo déjenme agarro camino

y encuentro un lugar.

nacho: no, no, ni lo diga,

esta es su casa.

ni crea que lo vamos a dejar

que se vaya a otro lugar.

>> ¿cómo se le ocurre, después

de lo que ha hecho por nosotros?

aurelio: no, yo no hice nada.

nacho: no, cómo no.

lo primero que hizo fue pagar

la curación de mi hijo

del labio leporino.

vea nada más qué bien quedó.

ignacio: es verdad, don aurelio,

gracias a usted crecí sin que

me molestaran ni me señalarán

por tener una cicatriz.

y no solamente eso tiene que

agradecerle a mi familia,

con el dinero que medio antes

de que lo detuvieran, compramos

un camioncito para mudanzas.

ahora tenemos 20 camiones.

es un negocio

que va para arriba,

está creciendo mucho y es suyo.

aurelio: no, por supuesto

que no. eso lo han trabajado

ustedes, es suyo.

>> sí, pero eso es gracias

a usted que le dio el dinero

a nacho para empezar

con el negocio.

y pues además usted lo salvó

de ir preso en el operativo.

nacho: sí, es verdad.

cuando la policía llegó

al hangar donde estábamos

cargando la avioneta,

usted me libró de que también

me llevaran preso.

aurelio: eso es lo menos que

podía hacer, yo fui el que quiso

ganar dinero fácil

y a pesar de que no sabía

que transportaban drogas,

debí sospechar que algo

no andaba bien. nadie paga

tan buen dinero por nada.

perdí todo, mi familia,

mi libertad, todo lo que tenía

por querer pasarme de listo.

nacho: no, por eso ya quedó

atrás. ya pagó por lo que hizo

y ahora es un hombre libre

y si no quiere quedarse

con el negocio, por lo menos

no se niegue a ser mi socio.

ha sido un gran apoyo

para nosotros

y es tiempo de corresponderlo.

aurelio: socio.

camila: el vestido nos está

quedando muy bonito.

nadia: sí, espero que la clienta

piense lo mismo porque es bien

especial.

camila: oye, ¿y crees que

con lo que hemos ganado pueda

continuar mis estudios?

nadia: ¿qué más quisiera, hija?

ya lo hemos hablado,

la carrera que quieres es

muy cara, quieres ser

doctora, nada barato.

vas a tener que conformarte

con haber terminado la prepa.

[llaman a la puerta]

camila: eduardo, no sabía que

ibas a venir.

eduardo: que no pueda darle

una sopresa a mi novia, ¿o qué?

nadia: claro que sí, lalito,

pasa. ¿qué te ofrezco?

eduardo: nada, señora, vengo

por camila para ir a desayunar.

camila: no, perdón, pero tenemos

trabajo y no puedo.

eduardo: o sea vine hasta acá

para nada.

nadia: no, claro que no,

ve por tu bolsa, sal con lalito,

no le puedes hacer esa grosería.

camila: no, pero es que todavía

tenemos que hacerle todos

los detalles y arreglarle--

nadia: yo me encargo de eso,

ustedes son jóvenes

y es bueno que se diviertan.

eduardo: ¿vas a seguir poniendo

pretextos o le vas a hacer caso

a tu mamá? ve por tu bolsa.

y tampoco te tardes mucho que

traigo prisa.

nadia: ¿te ofrezco algo?

eduardo: no.

aurelio: ahora quiero darme

una vuelta a ver si encuentro

a nadia.

>> mire, yo sé que sigue

viviendo en la misma casa,

¿por qué no va y la busca?

igual y conoce a su hija.

aurelio: no, no puedo.

la última vez que vi a nadia

le prometí que...bueno a ella

y a la virgen de guadalupe que

no me volvería a ver.

>> pues es que hizo muy mal

en prometer algo así.

nacho: es lo mismo que

yo le digo.

aurelio: pero tenía que hacerlo,

ella siempre creyó que

me dedicaba a fumigar el campo

y yo nunca le dije lo que hacía

de verdad.

por eso acepté, pero bueno,

ya no tiene caso hablar

del pasado, tan sólo quiero

verla aunque sea de lejos,

saber cómo están ella

y mi hija.

nadia: ¿por qué regresaron

tan pronto?

eduardo: pregúntele a su hijita,

mire, me tiró el café encima,

vea cómo me dejó.

camila: ya te dije que fue

un accidente.

eduardo: no, lo que pasa es que

está medio tonta

y no te fijas lo que haces.

nadia: discúlpala, lalito.

dame tu camisa, yo te la lavo

en este momento.

eduardo: no, no, cómo cree,

¿voy a andar sin camisa?

ya mejor me voy a mi casa

a cambiar y a la noche vengo

por ti para que éstes lista,

y ya no hagas tonterías, ¿sí?

camila: lo mejor es que termine

con él, ya no aguanto cómo

me trata.

nadia: no digas tonterías

lalito es muy buen partido,

tiene dinero y educación,

te puede dar las cosas que nadie

más te puede dar.

camila: pues a lo mejor tiene

dinero, pero educación no tiene.

se atrevió a decirme tonta

enfrente de ti.

nadia: debes entenderlo,

estaba alterado

por el accidente.

lo que tienes que hacer es poner

más cuidado en lo que haces.

piensa que lalito es el único

que te puede apoyar

en la carrera de medicina,

que tanto quieres.

camila: ay sí, hasta crees que

va a dejar que yo me prepare.

nadia: ¡claro que sí!

hablas de él como si fuera

un ogro.

camila: pues es que, a veces,

se porta como si lo fuera,

me trata muy mal, mamá.

nadia: exageras.

todos, de vez en cuando,

nos ponemos de malas.

camila: sí, pero no por eso

tiene que ser tan grosero

conmigo.

eduardo me trata muy mal,

aunque tú no lo quieras ver.

artemio: ¿y ahora qué te pasa?

vienes echando lumbre.

eduardo: mira cómo me dejó

la estúpida de camila.

artemio: no te quejes,

varias veces te dije que no

estoy de acuerdo con esa

relación, no quiero que la hija

de una costurera sea la madre

de mis nietos.

eduardo: no exageres, papá.

solamente la quiero para pasar

el rato y ya.

[timbre]

obviamente le queda grande el

papel de mi esposa.

artemio: pues más vale que así

sea porque bien sabes que no vas

a contar con mi apoyo si cometes

una tontería.

eduardo: sí, ya sé.

artemio: julio.

pasa a la sala,

ahora te atiendo.

bueno, vete a cambiar que tengo

asuntos pendientes.

oye, no olvides lo que te dije.

eduardo: sí, ya sé.

artemio: a ver, ¿qué pasó?

¿ya está todo listo para mover

la mercancía?

julio: no, don artemio,

tuvimos una bronca, agarraron

al tipo que la iba a llevar,

lo levantaron porque estaba

moviendo la merca de otro.

artemio: imbécil.

¿por qué no te fijas en quien

contratas?

julio: ¿yo qué? él fue el que

se torció, se supone que era

de fiar.

artemio: pues sabes que no.

mira, no sé cómo le vas a hacer,

pero esa mercancía se tiene que

mover mañana mismo

y cuidado y algo se te atore

otra vez porque te juro

que me las pagas.

julio: está bien.

[música]

[música]

nadia: mi amor, mientras voy

a dejar el vestido

vas al mercado,

no se te vaya a olvidar nada

de lo que te encargué.

camila: no te preocupes, mamá,

lo llevo anotado.

aurelio: oye, oye.

camila: ¿me habla a mí?

aurelio: sí.

perdón, es una tontería,

pero nunca habías visto

unas palomas tan bonitas

como esas.

camila: pues para mí,

son como cualquier paloma.

aurelio: no, no creas,

ellas son muy inteligentes.

¿no les quieres dar de comer?

camila: no, gracias.

aurelio: qué tonto, ¿verdad?

seguro tienes cosas que hacer

como estudiar o algo así,

¿verdad?

camila: pues ojalá que estuviera

ocupada por el estudio.

aurelio: ¿por qué?,

¿no quisiste estudiar?

camila: sí, mi más grande sueño

es entrar a la universidad,

pero no tengo con qué hacerlo.

aurelio: pues es una lástima

porque se ve que eres

una muchacha muy lista.

yo estoy seguro que si

estudiaras, serías la mejor

de tu clase.

camila: eso no lo sé, pero sí

le aseguro que le echaría

muchas ganas para poder ser

alguien en la vida.

nadia: ¿qué hacen aquí?

nacho: necesitamos hablar

contigo,

es necesario que hablemos.

nadia: digan rápido lo que

tengan que decir,

camila está por regresar y no

quiero que los encuentre aquí.

nacho: se trata de don aurelio,

salió en libertad.

nadia: ya sabía que iba a llegar

ese día, pero para mí y mi hija

está muerto.

no sé para qué vinieron

a decírmelo.

>> lo que pasa es que don

aurelio está preocupado por su

hija, él sabe que no tienen

dinero para que ella termine

sus estudios y quiere contribuir

a que ella termine.

nadia: no.

nacho: no seas orgullosa.

acepta la ayuda que aurelio

les quiere dar.

nadia: tengo derecho a hacerlo,

fue a mí a la que engañó,

yo fui la que tuvo que enfrentar

la vida sola

por sus malas decisiones.

>> él sabe que hizo mal,

pero quiere ayudarlas.

nadia: con dinero manchado

de sangre, ¿no?

yo no quiero ese dinero.

nacho: no, no es así.

don aurelio es mi socio

en una empresa de mudanzas

que tenemos, de ahí es de dónde

quiere ayudarles.

nadia: pues aún así,

no lo acepto porque los muertos

no pueden dar dinero

y para nosotras

aurelio está muerto

y así se va a quedar.

ignacio: ya, no esté triste,

ya verá que con el tiempo

su esposa lo va a perdonar y va

a aceptar la ayuda que le quiere

dar.

aurelio: ojalá que así sea

porque con su necedad,

no sólo me está castigando a mí,

sino también a camila.

camila: buenos días.

aurelio: buenos días.

¿ya al mandado?

camila: sí, como todos

los días.

veo que ahora está acompañado.

aurelio: sí, es el hijo de unos

amigos, se llama ignacio.

ignacio: mucho gusto,

ignacio.

aurelio: ¿y por qué no te quedas

con nosotros a darle de comer

a las palomas así nos podemos

conocer mejor?

camila: no puedo,

tengo que regresar pronto con

el mandado.

aurelio: bueno, sí, será

para la próxima.

perdón, eh...

¿me podrías aceptar este regalo?

camila: un libro de anatomía.

gracias, pero no se hubiera

molestado.

aurelio: no, no es molestia,

lo hice con mucho gusto,

así cuando tengas la oportunidad

de seguir con tus estudios,

pues ya sabrás algo.

camila: de verdad,

muchas gracias.

ya verá que me lo voy

a aprender todo,

es el mejor regalo que

me han hecho en muchos años.

nadia: qué bueno que no

te tardaste.

tenemos que acabar

con este vestido.

¿trajiste todo lo que

te encargué?

camila: sí, mamá.

me lo preguntas como si siempre

estuviera olvidándome de todo.

nadia: más vale prevenir.

¿y ese libro?

camila: me lo regalaron.

nadia: ¿quién?

camila: un señor que conocí

en el parque.

nadia: ¿qué señor?

camila: uno que siempre le está

dando de comer a las palomas,

¿por qué te pones así?

nadia: porque no está bien que

aceptes regalos de extraños,

pareces una niña.

te he enseñado algo tan básico

y no lo entiendes.

camila: ay, mamá, no es

para tanto, es un buen hombre.

estoy segura

que no me hará daño.

nadia: sabía que no ibas

a cumplir con tu palabra.

no quiero que te vuelvas

a acercar a mi hija.

aurelio: también es mi hija,

no te preocupes porque camila no

sospecha quién soy en realidad.

nadia: ¿y entonces, para qué

la buscaste?

aurelio: porque quiero ayudarla,

solo por eso.

nadia: camila no necesita nada

de ti, mi hija es feliz

sin tu presencia.

lo prometiste por la virgen

de guadalupe, cúmplelo.

aurelio: no tienes nada de qué

reclamarme, camila no tiene

la menor sospecha de quién soy.

nadia: y más vale que sea así.

aurelio, es que no tiene caso

que muevas el pasado, por favor.

para camila estás muerto,

así tiene que seguir.

artemio: ya estoy harto de ti,

¿cómo que la mercancía

no llegó a tiempo?

julio: lo que pasa es que

tuvieron que rondear,

cambiaron de ruta para que no

nos agarraran los federales.

luego nos decomisan la mercancía

y no hay quien lo aguante,

yo termino lavando los platos.

artemio: no me andes contestando

porque bien sabes que soy

de armas tomar.

julio: nomás estoy diciendo

cómo pasaron las cosas.

artemio: ya por más

que me quieres explicar,

no dejas de ser inútil,

ya no estás sirviendo

para este negocio.

julio: ¿por qué dice eso?

yo nunca le he fallado.

artemio: siempre tienes

un pretexto para no hacer bien

las cosas.

¿sabes qué?, es la última

que te la paso,

la próxima no la cuentas.

bien sabes que yo quito

los estorbos de mi camino

y tú

te estás convirtiendo en uno.

julio: ¡ey, aurelio, aurelio!

aurelio: sí, sí, ya salí libre,

pero no quiero tener problemas.

así que haz como que

no me viste.

julio: eso no me lo tienes

que decir a mí,

mejor cuídate de don artemio,

que no sepa

que ya andas en la calle.

aurelio: ¿y a ese qué

le puede importar?

julio: más de lo que

te imaginas.

te voy a decir algo porque no

quiero que te perjudiquen

otra vez.

fue él quien te puso el cuatro,

fue él quien te vendió

y te entregó a la policía.

[música]

[música]

aurelio: eso no es cierto,

don artemio no pudo traicionarme

si yo era su hombre

de confianza.

julio: ¿y eso qué?, si yo ahora

soy su hombre de confianza y ve,

ya me la tiene

bien sentenciada el viejo.

aurelio: hablas por hablar,

si ese viejo siempre fue a toda

ley conmigo.

julio: ay, qué inocente eres,

me cae, si para artemio no hay

otra ley que no sea el dinero.

y si te estoy diciendo

lo que te estoy diciendo

es porque yo estuve ahí,

yo fui testigo cuando te vendió

con ese político para salir bien

librado y evitar broncas.

artemio: saliste muy leal,

aurelio, ahí te va

un buen billete, bien merecido.

aurelio: esto es mucho más

de lo que habíamos hablado.

artemio: para que veas que tenía

razón porque el negocio que yo

te ofrezco deja mucho más que

el riego de cultivos.

aurelio: eso qué ni qué,

con este dinero voy a poder

comprarle su casita a mi esposa

y que ahí nazca nuestra bebé,

que viene en camino.

artemio: ¡eso!

aurelio: oiga, ¿y ya me va

a decir qué es lo que llevo

para el otro lado?

artemio: ¿tú para qué quieres

saber? enfócate en recibir

tu billete y así le puedes dar

la vida que se merece

a tu familia, ¿que no?

aurelio: gracias.

artemio: échale ganas.

>> qué gusto verlo, licenciado,

por acá.

artemio: bienvenido,

esta es su casa.

>> vengo porque necesito

platicar de un asunto

muy delicado contigo,

espero que no me falles.

artemio: mientras me siga

dando protección,

no tengo por qué quedarle mal.

>> eso espero.

me han dado varios periodicazos

y necesito mejorar mi imagen,

por eso quiero que pongas

a uno de tus hombres

para que sea detenido.

artemio: ¿qué pasó, licenciado?

eso me va a perjudicar.

>> a ti nadie te va a tocar,

eso te lo aseguro.

podrás seguir con el negocio,

pero quiero que pronto haya

una buena detención

bajo mi mandato.

artemio: pues si

no tengo de otra, pues adelante.

además, ya sé quién va a pagar

el plato roto

y con este operativo usted

va a quedar como todo un héroe

ante la nación.

salud.

aurelio: aquí está lo que

te toca.

nacho: pero esto mucho más

de lo que usted me paga por

ayudarle a cargar.

aurelio: me dieron más dinero

esta vez y lo justo es que

lo comparta contigo

por el esfuerzo que haces.

nacho: no, pero usted ya pagó

la operación de mi hijo

del labio leporino.

aurelio: no, no, eso es otra

cosa, ahora que voy a ser papá,

entiendo lo importante

que son los hijos.

nacho: pues muchas gracias.

aurelio: vamos a apurarnos

con la carga para llevarla

a la avioneta.

nacho: vamos, chavos, rápido.

aurelio: apúrense.

cuidado.

no puede ser, esto es droga.

nacho: no, no lo puedo creer.

aurelio: esto es cocaína.

[sirenas]

>> ¡policía, policía!

aurelio: policía, policía,

policía, vete, vete, vete!

>> al suelo.

separa bien las piernas,

las manos arriba.

julio: y bueno, el resto

de la historia tú la conoces

mejor que yo, por eso

don artemio no metió

ni las manitas

cuando te arrestaron porque ya

estaba bien arreglado

con el político.

aurelio: maldito, por su culpa

día 20 años de mi vida,

él me puso

para que me atraparan.

julio: por eso, por eso

te estoy diciendo que te cuides

no vaya a ser que la vuelva

a agarrar contra ti ahora

que andas acá. cuídate.

aurelio: no. más bien el que

se va a cuidar es él.

vas a ver cómo va a pagar

todo el daño que me hizo.

vas a ver.

julio: aurelio, aurelio.

nadia: aquí está lo que debes

traer del mercado, mi amor.

quiero que regreses rápido y no

te quedes platicando con ese

señor que te regaló ese libro.

camila: ay, mamá, no tiene nada

de malo, es bueno.

nadia: no lo puedes asegurar,

si ni siquiera lo conoces.

camila: pero pues las veces que

he platicado con él,

se ha portado muy bien conmigo.

nadia: sino sabes cuáles son

sus intenciones. mira, no

le vuelvas a hablar nunca más.

es más, yo voy al mercado,

seguro tú ni me haces caso.

mejor te quedas aquí

adelantando el trabajo.

aurelio: y por culpa de ese

maldito se destrozó mi vida,

20 años en prisión.

nacho: lo mejor es que

lo olvides, sabes que ese hombre

es muy peligroso.

aurelio: pero no lo puedo

olvidar.

si artemio no me hubiera puesto

ese cuatro, hubiera visto

a mi hija crecer,

estar con ella en todo momento.

>> pero mire, si se venga

de ese señor, las cosas pueden

salir muy mal.

y va a ser peor.

aurelio: [resuella]

no se trata de venganza,

es justicia.

nacho: bueno, ¿y qué piensa

hacer?

aurelio: no se los voy a decir

para no involucrarlos. hoy mismo

me voy a ir de su casa.

nacho: no, no, cómo cree,

¿y a dónde va a ir?

aurelio: a un hotel

lejos de aquí, es peligroso

lo que voy a hacer

y lo último que quiero es que

ustedes salgan lastimados.

>> patrón, lo está esperando

aurelio.

artemio: vaya sorpresa

que me llevé cuando me dijeron

que me estabas esperando.

aurelio: vengo saliendo

de la cárcel y ya no sabía

con quien más ir.

necesito dinero para irla

llevando y nadie me quiere dar

trabajo después de tanto tiempo

en la cárcel.

artemio: ¿y quién te dijo

que tengo trabajo para ti?

aurelio: no, nadie, pero usted

sabe que en este negocio lo que

vale es la lealtad y cuando

me detuvieron yo no dije nada

sobre el propietario

de la mercancía

que transportábamos.

artemio: eso es verdad,

no se te soltó la lengua,

a pesar de que te condenaron.

mira, está bien, te voy a dar

una oportunidad, pero eso sí,

te voy a tener bien vigilado.

las cosas se han puesto duras

y pues no me fío tan fácilmente.

aurelio: no se preocupe,

yo le voy a demostrar que puede

confia en mí así igualito que

como lo hacía antes.

pues me quedé solo estando preso

y ya no tengo nada que perder

y con tal de ganar el dinero,

pues le hacemos lo que usted

diga.

artemio: ya veremos.

camila: ¿no está el señor

de las palomas?

ignacio: aún no llega,

quedamos de vernos aquí,

pero seguro ya no debe tardar.

hace días que no pasabas

por aquí.

camila: tuve unos problemas

en mi casa y por eso

no pude venir.

ignacio: ¿te puedo ayudar

en algo?

camila: gracias, no fue nada.

ignacio: puedes tener la

confianza de platicarme, cuando

vuelvas a tener un problema.

me gustaría que sepas que puedes

contar conmigo.

camila: gracias.

eduardo: ¿qué estás haciendo

con este tipo?

camila: no, nada, platicando

y ya.

eduardo: pues no quiero que

platiques con nadie.

vámonos a tu casa.

ignacio: suéltala, no la trates

así.

eduardo: no sabes con quién

te estás metiendo, ¿verdad?

ignacio: no me importa a quién

conozcas o de quién seas hijo.

sé hombre y aprende a respetar

a una mujer.

camila: ¡no!

ignacio tiene razón,

ya es tiempo

de que me trates con respeto.

eduardo: no me vuelvas

a estorbar en tu vida,

¿me oíste?

[música]

[música]

ignacio: te voy a enseñar

a respetar a una mujer.

camila: no.

¡no, no, no, paren ya!

eduardo: te vas a morir.

camila: ¡no, por favor, ya,

por favor!

¡por favor, ya no se peleen!

aurelio: a ver, a ver, párale.

eduardo: usted no se meta.

aurelio: me meto porque puedo,

¿cómo ves?

camila: ya no sigan peleando,

por favor.

eduardo: si ya no quieres que

pelee, entonces vámonos

a tu casa ahorita mismo.

aurelio: no tienes que

obedecerlo. si quieres,

yo te llevo a tu casa.

camila: será mejor que sí

me vaya con eduardo.

eduardo: exacto.

camila: y no se preocupen

por mí.

aurelio: ¿qué pasó?

ignacio: quedé con el coraje

de no partirle la cara

a ese imbécil.

aurelio: ¿y quién es él?

ignacio: no sé, pero no debe

estar cerca de camila.

aurelio: no te preocupes,

ya buscaremos la forma de que

no se le devuelva a acercar.

nadia: pero de verdad,

no te entiendo.

¿por qué provocaste que lalito

se peleara?

camila: yo no provoqué nada

porque no estaba haciendo

nada malo.

eduardo: tú eres mi novia y a mí

no me vas a ver la cara

de estúpido, ¿sí?

por eso no vas hablar con nadie,

así de fácil.

nadia: lalito tiene razón,

le debes guardar respeto.

qué pena contigo.

yo te puedo curar ese golpe.

eduardo: no, no, no.

mejor hable con su hija

y enséñele que no ande

coqueteando con cualquiera que

se le ponga enfrente

nadia: ya estarás contenta, ¿no?

lalito está furioso contigo.

camila: ¿qué es lo que te pasa,

mamá?, parece que tu hijo es él

y no yo.

nadia: estoy del lado

de la razón.

camila: pues no la tiene

y mucho menos tenía que pegarme

porque no te dijo que me pegó,

¿verdad?

nadia: bueno, entiéndelo,

se alteró un poco al ver que

estabas hablando con alguien.

no digo que esté bien

lo que hizo,

pero tú no debes provocarlo.

camila: en serio que

eres increíble, mamá.

le justificas todo a eduardo

sólo porque tiene dinero,

pero te recuerdo

que yo no estoy en venta.

aurelio: ahí está el dinero

de la última entrega.

si quiere lo puede contar

para que vea que no le falta

ni un peso.

artemio: no es necesario,

en este tiempo

me has demostrado que puedo

confiar en ti.

de seguir así, volverás a ser

mi mano derecha.

>> patrón, lo busca su hijo.

artemio: pásalo.

ahora ya te puedes ir,

yo te aviso cuando tengas que

hacer otra entrega.

aurelio: permiso.

julio: ¿qué te traes?

andas de amigón con don artemio

después de que te dije que él

fue el que te tiró al agua,

¿pues qué te traes?

aurelio: ese es mi cuento,

julio: mi cuento, mi cuento.

[aurelio] no puede ser,

el que le pegó a mi hija es

el hijo de artemio.

nadia: ¿qué haces aquí?

te dije que no te quiero

cerca de nosotras.

aurelio: si vine es porque tengo

algo importante que decirte

y no te preocupes, me aseguré

que camila no estuviera aquí.

nadia: aún así, no quiero

verte, vete.

aurelio: no, por favor,

sólo dime quién es eduardo.

nadia: el novio de camila.

¿por qué?

aurelio: tienes que asegurarte

de que esa relación termine.

nadia: claro que no,

es un muchacho

que le conviene a a camila.

aurelio: no, no le conviene

a camila,

él es alguien peligroso.

nadia: tú qué vas a saber

si ni siquiera lo conoces.

aurelio: sé mucho más de él

de lo que te puedes imaginar.

por eso te estoy diciendo que

camila tiene que terminar

esa relación.

nadia: pues no, tú no puedes

venir aquí a decirnos

lo que tenemos que hacer.

aurelio: entiende que si te lo

digo es por el bien de las dos.

nadia: si es cierto lo que

me dices, a ver, dime,

dame una explicación,

¿por qué mi hija no

puede andar con ese muchacho?

aurelio: no puedo.

no quiero ponerlas en riesgo,

sólo te pido que confíes en mí.

nadia: una vez ya cometí ese

error y no lo voy a volver

a hacer, así que olvídalo.

no voy a aceptar que mi hija

termine con este muchacho,

si tú no me das una buena razón.

y espero que sea la última vez

que te vea en mi vida.

entiéndelo muy bien,

fuiste un error de mi pasado

que no vale la pena recordar.

vete

y no regreses jamás.

camila: ¿cómo ha estado?

hace tiempo que no lo veía.

¡ay!

las palomas y yo

lo hemos extrañado.

aurelio: eh... es que he tenido

cosas que hacer,

pero me da mucho gusto verte.

camila: a mí también,

hay algo en usted que me da

mucha tranquilidad

cuando nos vemos

y me siento segura

y no puede decir que no tengo

razón porque usted me defendió

cuando eduardo me levantó

la mano.

aurelio: ¿y sigues con él?

camila: sí, mi mamá me presiona

para que no termine con él.

aurelio: pues no está bien que

permitas que un hombre

te maltrate, sin importar lo que

diga tu mamá.

camila: yo no quisiera, pero...

también me da mucho miedo

cómo pueda reaccionar eduardo,

ya vio lo violento que es.

aurelio: pues no hay peor

enemigo que el miedo y sólo tú

puedes vencerlo.

ese muchacho al ver que tú eres

valiente, te va a tener

más respeto y yo sé que eres

una muchacha valiente

y que lo puedes enfrentar.

camila: nadie me había hablado

así, lo hizo como un padre.

¿puedo darle un abrazo?

aurelio: nada me daría más

gusto que recibir

un abrazo tuyo.

nadia: lalito, qué bueno

verte por aquí.

eduardo: sí, camila me dijo que

quería hablar conmigo.

nadia: ay, espero que pueden

arreglar las cosas

entre ustedes.

yo los dejo

para que hablen con calma.

camila: no es necesario

que te vayas, mamá.

nadia: no hay que hacer

mal tercio.

además, tengo que ir

a entregar esta ropa.

después nos vemos.

eduardo: bueno, espero que

me hayas hecho venir hasta acá

para pedirme una disculpa

después de lo que pasó.

camila: no, al contrario.

te pedí que vinieras porque

necesito decirte que...

lo nuestro ya no tiene sentido

y que lo mejor es que

terminemos.

eduardo: eso no lo decides tú.

camila: ¿qué caso tiene que

sigamos juntos si tú no me amas?

eduardo: eso es lo de menos,

tú no eres nadie para decidir

qué va a pasar

en nuestra relación.

camila: ya no me puedes tratar

así, yo también

tengo derecho a--

eduardo: a nada, no tienes

derecho a nada, el único derecho

que tienes es a obedecer. punto.

camila: no, eduardo, soy alguien

que merece ser tratada

con respeto y tú no lo haces.

por favor, acepta que tenemos

que terminar.

eduardo: está bien, hoy se acaba

nuestra relación,

¿pero sabes qué?

antes vas a ser mía.

camila: ¡no, no, no, déjame!

[música]

[música]

aurelio: ¡suéltala!

suéltala.

¿estás bien?

camila: [llora]

sí. gracias a usted.

nadia: fui una tonta al no

querer escucharte, mi amor.

no te quise hacer caso

cuando me decías

que eduardo era violento.

camila: siempre lo fue, por eso

quería terminar con él, pero en

ese momento me acobardé

y eduardo aprovechó mi debilidad

para tratar de violarme.

nadia: por suerte

no fue así.

camila: gracias

al hombre de las palomas,

él fue quien me salvó.

nadia: ¿quién?

camila: el hombre que le da

de comer a las palomas

en el parque.

tú creías que él no tenía

buenas intenciones,

pero él fue quien evitó que

eduardo abusara de mí.

nadia: ¿y cómo fue que llegó

en ese momento?

camila: no sé y se fue detrás

de eduardo cuando huyó.

ese hombre se ha vuelto

un ángel guardián para mí.

nadia: camila, mi amor...

el hombre de las palomas

siempre está al pendiente de ti

porque...

porque él es tu padre, mi amor.

artemio: este es el siguiente

pedido que hay que entregar.

lo esperan a más tardar mañana

del otro lado.

¿de acuerdo?

aurelio: sí, de acuerdo.

usted no se preocupe, nosotros

vamos a hacer la entrega.

artemio: bueno. vámonos.

[gritos]

>> ¡por acá, don artemio!

artemio: tranquilos, tranquilos.

oficial: ¡alto, alto, alto!

a él súeltalo.

¡suéltalo!

artemio: ¿qué demonios

está pasando?, ¿cómo suéltalo?

oficial: todo salió bien.

tenemos que agradecércelo.

aurelio: ahí está mi parte

del trato.

oficial: ¡llévenselo!

¡llévenselo!

artemio: me lo vas a pagar

con tu vida, traidor.

¡suéltame, no sabes con quién

te estás metiendo!

¡quítame las manos de encima!

déjame.

aurelio: sólo quería decirte

que puedes estar tranquila,

tú y camila ya están seguras

y jamás me vas a volver a ver.

nadia: ¿te vas ahora que camila

sabe que tú eres su papá?

aurelio: ¿por qué?,

¿se lo dijiste?

camila: sí.

cuando supo que fuiste tú

quien me salvó, me lo confesó.

y también me habló

del juramento que le hiciste

a la virgen de guadalupe.

aurelio: tu madre y yo tomamos

esa decisión para que...

para que tú

no crecieras manchada

por mis malas decisiones.

camila: y aunque realmente

no nos conocimos, jamás dejaste

de pensar en mí.

aurelio: jamás podría hacerlo.

tú eres lo más importante que

existe para mí...

por eso le pedí

a la virgen de guadalupe

que siempre te cuide,

que estudies y que encuentres

un hombre que te ame

y te respete

y que te sepa valorar

y que sólo dedique toda su vida

a hacerte feliz.

es la felicidad que te mereces

y yo no te puedo dar.

ignacio: ¿y esta rosa?

hace rato no estaba aquí.

camila: no digas eso, papá.

claro que tú me puedes dar

la felicidad que necesito.

aurelio: no hay nada más bello

que escucharte decir papá.

quisiera estar a tu lado,

pero no puedo.

el papá de eduardo es

un narcotraficante, lo denuncié

y me convertí en un testigo

protegido.

nadia: entonces...volverás

a desaparecer de nuestras vidas.

aurelio: sí,

pero es por su seguridad.

la primera vez fue por mi error

y te ofrezco una disculpa,

pero ahora es por protegerlas.

camila: no te vayas, papá,

te pido que no te vayas.

aurelio: no puedo, no puedo.

si me quedo,

pueden hacerles daño.

nacho...

nacho va a ver por ustedes

para que no les falte nada

y yo me buscaré la manera pues

de saber de ustedes

sin ponerlas en riesgo.

por favor, solo te pido que

nunca me olvides.

te amo.

te amo con todas mis fuerzas

y siempre vas a estar

en mi corazón, ¿eh?, siempre.

camila: muchas gracias

por la rosa.

la verdad, me hizo sentir mejor,

a pesar de lo triste que estoy.

ignacio: me imagino que pudiste

disfrutar de tu papá

por unas horas, pero mira,

piensa que el sacrificio que

hizo es para que tú y tu mamá

estén bien.

camila: sí, lo sé, pero no puedo

evitar este sentimiento

de soledad.

volvemos a ser sólo

nosotras dos.

ignacio: no tiene por qué ser

así, yo puedo estar a su lado,

si tú me das la oportunidad

de conocerlas mejor.

camila: claro que sí,

porque desde que nos vimos

la primera vez me has demostrado

que eres alguien que puede

respetarme y saberme amar.

ignacio: y así será

porque es un juramento que

hice al hombre de las palomas.

aurelio: aunque suene

muy tentador, no hay caminos

cortos para hacerse

de una fortuna.

la única forma de tener una vida

tranquila y en libertad

es con trabajo honrado,

con dedicación...

porque el dinero mal habido

llega rápido,

pero rápido se va

cobrándonos un precio muy alto,

como la libertad...

estar lejos de nuestros hijos.

tomemos las mejores decisiones

para poder ver de frente

a nuestros hijos

y no tener que sacrificarnos

por nuestras malas acciones

y terminemos

por convertirnos en...

el hombre de las palomas.

[música]

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