De rodillas y con un ramo de rosas blancas, Jimmar le pide a Dalia su primera cita
Los nervios se apoderaron de esta pareja, pero el flechado de Dalia, todo un romántico, cumplió su promesa y se arrodilló ante ella al abrirse la puerta del amor. ¿Fue suficiente para convencerla e ir por un café?
De rodillas y con un ramo de rosas blancas, Jimmar le pide a Dalia su primera cita
Los nervios se apoderaron de esta pareja, pero el flechado de Dalia, todo un romántico, cumplió su promesa y se arrodilló ante ella al abrirse la puerta del amor. ¿Fue suficiente para convencerla e ir por un café?