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I mi papá nunca te ha dicho nada sobre las tierras que están al norte de la laguna. No, no, hijo.
¿por qué? ¿hay algún problema con eso?
Sí, y muy grave. No sé por qué se molestó en venir, señorita montero.
Ya su administrador estuvo aquí arreglando el asunto de la laguna y sus tierras. ¿o no confía en él?
Solo quiero asegurarme por mí misma y poner una denuncia en contra de mi vecino que asegura que parte de la laguna y las tierras del norte son suyas. Hasta donde yo sé, las tierras son suyas.
Y además, el señor montero adquirió la concesión de la laguna por 30 años. No hay por qué buscarle problema.
Necesito un papel para demostrarle a mi vecino que yo tengo la razón en lo que llega el documento que ya pedí de puebla. ¿usted tiene algún documento oficial que avale lo que usted dice?
Pues hasta ahorita prudencio pérez, encargado de espejo de luna, no me ha sabido demostrar que esas tierras pertenezcan a los jiménez. Yo la avalo a usted y aquí en este pueblo yo soy la máxima autoridad.
Igual quiero poner una denuncia en contra de mi vecino, luis fernando jiménez lara. Ah, qué señorita.
Nada más se anda buscando problemas de a gratis. Así como genaro peña ha manejado las cosas, así está bien.
¿para qué buscarle más problemas? Las cosas se deben hacer conforme a la ley.
Bueno, pues debe saber que en este pueblo hay cosas que todavía se arreglan a balazos. Y prudencio pérez es de ese pensar.
Pues si arreglan las cosas a balazos, yo voy a aprender a disparar. Es que precisamente quiero hablar con la señorita que está en la oficina.
¿por qué no le preguntas al presidente municipal si puedo pasar? Lo siento, pero don cosme sólo recibe a una persona a la vez.
Pero... Doménica, espera, espera.
Doménica, ¿ahora sí podemos hablar? No, ya no.
Ya puse una denuncia en su contra y voy a hacer lo que esté en mis manos para que no se vuelva a acercar a mis tierras y mucho menos a la laguna. La laguna está dentro de la hacienda que era de mi padre.
Por ese motivo se llama espejo de luna. De hecho, yo iba a nadar y a pescar con mi padre cuando era niño.
Bueno, sí, pero eso no quiere decir que la laguna sea suya. Tengo las escrituras para demostrarle que está dentro de mis tierras.
Pero genaro peña tiró las cercas de mi propiedad para pasar el ganado de su patrona doménica montero. Mire, ya no pierda su tiempo dándole vueltas al mismo asunto.
¿por qué no me trae los documentos que demuestran que usted tiene la razón y terminamos con este asunto? ¿y ahora tú dónde andabas?
¡que descuidas el negocio! Ay, solamente salí un ratito, mi gabo.
¿"mi gabo"? Ya te he dicho que el negocio es lo más importante.
- ¡ah, ya sé! - pero...
- ¡pero nada! Si te vuelves a largar sin permiso, vas a ver cómo te va a ir.
¡ay, perdóname! - oye, ¿pero qué crees?
- ¿qué? Que el señor que vino hace ratito se agarró golpes con genaro.
¿a qué señor te refieres? ¿al que te vino a pedir la clave del internet hace rato?
Sí, señora, ese. Es mi hijo.
Diana, pagas y me alcanzas. La...
La cuenta, por favor. Luego me paga, luego me paga.
- no, pero... - luego, luego.
¿en serio? Gracias.
Tranquila, doñita. Ahorita lo encontramos.
Mamá, diana. Ay, hijo.
Nos dijeron que te habías peleado. ¿qué pasó?
Tuve un problema con el tal genaro peña. Es el administrador de doménica montero.
Ya sabe, pueblo chico, infierno grande. ¿pero qué pasó para que llegaran a los golpes?
Luego hablamos de eso, mamá. Necesito saber si mi papá nunca te ha dicho nada sobre las tierras que están al norte de la laguna.
No, no, hijo. ¿por qué?
¿hay algún problema con eso? Sí, y muy grave.
¿y ahora qué mula te pateó? ¿o fue tu potranquilla?
No estoy para tus chistes, ¿eh? ¿ya llegó ella?
Pues mírala. ¿traes tu pistola?
Aquí la traigo. Pues tráetela que necesito que hagas un trabajo.
Y cuando termines con lo de la cocina, te pido por favor que lleves la cena a mi habitación. Sí, señorita.
Pues yo estoy para lo que me ordene. No, nieves.
No es una orden, te lo estoy pidiendo por favor. Ahora, tío.
Pues ¿quién le aventó las berenjenas? Que quedó bien morado.
Me peleé para defender a la patrona. Ahora sí ya le quedó claro al fuereño que no anda sola.
No es lo que yo vi. Y no necesito que nadie me defienda, y mucho menos sacando la pistola como un cobarde.
Cobarde es el que no se defiende. El vecino venía desarmado.
¿eso te parece de valientes? Pues será lo que usted diga, pero este lugar es peligroso.
Y si uno no saca la pistola, lo matan, no llega a su cumpleaños. Deja de presumir con balas, genaro.
Esta no es una tierra sin ley, o por lo menos no debería de serlo. ¿son cohetes o balazos?
Le estoy diciendo que son balazos. Aquí todo se arregla a plomo.
Uno, dos, tres. Y antes diga que estoy vivo, que aquí la gente se pone bien agresivo nada más porque uno le pide la renta.
¿y sabe quién es el peor? El bartolo.
¿y por qué le sigue rentando entonces? Pues porque don andrés me lo pidió, pero ya llevan varios meses sin pagar.
Son muy abusivos, aunque... Pues si usted me da la orden...
Échalos. Y diles que yo te di la orden.
No quiero ningún abusivo en mis tierras. ¡ah!
¡no dispare, por favor! ¡no me mate!
¿estás bien? ¿te lastimé?
Perdóname, no fue mi intención asustarte. ¿qué hace?
No, no, no dispares, no dispares. Perdón, no fue mi intención.
¿estás bien? ¿estás bien, nena?
Yo nada más vine a buscar unas ramitas para el fogón. ¿quieres que te acompañe a tu casa?
Vivo aquí cerquita. Y mis papás me están esperando.
¡perdóname! ¿cómo se le ocurre disparar en un lugar abierto?
Pudo haber lastimado a la niña. Estaba practicando en un lugar donde se supone que no hay gente.
Si quiere disparar, primero aprenda a hacerlo. O va a terminar matando a alguien.
- a ver, agarre el arma. - ¿qué estás haciendo?
No discuta. Abre el compás, pierna izquierda adelante, derecha atrás.
Respira. Inhala.
Exhala. Una vez más.
Inhala. Eso.
Muy bien. Muy bien.
Ahora baje el arma. Por favor.
Si espera que se lo agradezca, puede esperar sentado. La que tiene que agradecerme es la niña por haberle salvado la vida.
Usted la pudo haber matado. Ya le dije que esa no fue mi intención.
Las armas no son juguetes. ¿sí?
Y si tiene el alma tan negra como para dispararle a alguien. Al único al que tengo ganas de dispararle en este momento es a usted.
Si algún día lo hace, hágalo bien. Hágalo aquí.
Sin errar el tiro. O me dejará lisiado por culpa de su amargura.
Gracias, virgencita, por salvar a mi juanito. Nos dio tremendo susto.
Pero gracias a ti ya está fuera de peligro. Y gracias a san juditas por mandarnos un buen doctor.
Ya vete a descansar, m'hijito. - ve.
- vamos. Vamos.
- - vamos a dormir. Te dije que mejor iba yo por las ramas para el fogón.
Esta niña se entretiene con todo lo que ve a su paso. Es que a rosita le gusta mucho juntar ramitas, bartolo.
No me la vayas a regañar. Sabía que aquí te iba a encontrar.
En vez de que ande chambeando. Genaro.
Perdón. Te iba a buscar, pero todavía no junto lo que...
Lo que vas a juntar son tus chunches porque te me vas a largar de aquí. No.
No seas así. A ti te consta que soy bien cumplido con mis deudas.
Pues si me debes tres meses de renta por los terrenos. ¿qué dices?
Pues ¿qué no ve que bartolo sigue mal de la pierna? Como está, nadie le quiere dar chamba.
Y bien sabes que mi juanito estuvo enfermo. Y tuve que malbaratar mi cosecha para pagar sus medicinas y las mías.
¿y ese es mi problema? ¿eh?
Además, la patrona me dijo que los echara. ¿la patrona?
Dominica montero. La dueña de la hacienda.
Ella me ordenó que abusivos como tú los echara. Esto no es cierto.
Lo que pasa es que tú estás enojado porque no te di la mitad de mi cosecha. Pues me hubieras obedecido como todos aquí.
- ahora te largas. - no.
Voy a hablar con la dueña. Para que me dé unos días.
Estando ella, tú no eres quien para correrme. Pues yo te estoy diciendo que la mismita doménica montero me dio la orden.
¡papá! ¿qué pasó, m'hija?
Me agarraron a balazos. ¿quién fue?
Una señora. Blanquita ella con el cabello castaño.
La patrona. Entonces, es una desgraciada.
Ya viste de lo que es capaz, tomasa. Así que mucho cuidadito porque no vaya a aparecer por ahí un difuntito.
¿verdad? Me agarran todas sus cosas y se largan.
Si regreso y hay algo, lo quemo. ¿estamos?
Hola, señorita. ¿qué le pasó que anda tan empistolada?
Y hasta más pálida viene. Nieves.
Tú debes de conocer a una niñita de este pueblo que tiene unos ocho, nueve años. - medio güerita.
- ah, pues ha de ser rosita, la hija de tomasa. ¿en dónde vive?
En un jacal cerca de la laguna. "pasandito" el sembradío de maíz.
Tengo que ir a verla. ¡ay, señorita!
Perdonando. Ay, pero, pues, es que cuando mi tío se adueñó del puerto de sus papacitos, sacó un montón de papeles.
No sé si quiera que los devuelva a su recámara o los tiro. No, sí, sí, sí.
Enséñame todos esos papeles. ¿qué se está quemando?
¡no! ¡no!
¡están quemando nuestras cosas! Genaro, ¿qué estás haciendo?
Cumpliendo sus órdenes. Eché al bartolo y a su familia.
No, no, no. Yo te di la orden de que lo corrieras, no de que quemaras sus cosas.
Estoy siguiendo sus métodos para que sus órdenes lleven su firma. Yo les di su tiempo.
No cumplen, lo quemo. ¡no!
¡esto no está bien! Lo que yo hice tampoco estuvo bien.
Estaba muy enojada. ¿y yo qué culpa tenía?
Que no respetaste lo más sagrado que yo tenía. Usaste la foto de mis padres como cenicero y yo reaccioné destruyendo todo lo tuyo.
Pero no estuvo bien porque yo no soy así. Perdóname.
Genaro, no debí haber quemado tus cosas. Perdóname, por favor.
Gracias. Usted es la primera persona que me da una disculpa sincera.
Gracias. Desde que era chamaco, pues nadie me ofrecía tanto con tan pocas palabras.
¡no queme esa muñeca! ¡esa es manzanilla!
¡no le hagas daño! ¿por qué eres tan mala persona?
¿por qué? Es usted una mujer despreciable.
¿cómo se le ocurre desquitarse de esa manera y encima hacer sufrir a una niña?