
La transcripción se genera mediante el uso de inteligencia artificial y puede contener errores o inexactitudes. En caso de una discrepancia, prevalece el audio.
No discuta. Abre el compás, pierna izquierda adelante, derecha atrás.
Respira. Inhala.
Exhala. Una vez más.
Inhala. Eso.
Muy bien. Muy bien.
Ahora baje el arma. Por favor.
Ay, gracias, gracias por limpiar tan bien la habitación de mis padres. De nada.
Si yo estoy para servirle. ¿cómo le fue en el pueblo?
Me encontré al abusivo del vecino. Híjoles.
Pues es que en estos lugares todos nos encontramos con todos. Un día sí y al otro también.
Pues ojalá se largue y así me deje vivir en paz. Ay, pues si ya no se le ofrece nada, yo la dejo descansar, patrona.
Con permisito. Gracias, nieves.
Ahora solo los tengo a ustedes. Les prometo que no voy a dejar que ningún hombre vuelva a entrar en mi corazón.
Ya aprendí. El amor es una mentira disfrazada de promesa.
Ay, cómo me arrepiento de no haber estado pendiente con tu padre de todo este asunto de la laguna y de las tierras del norte, hijo. Sí, pero eso no es tu culpa, mamá.
¿sabes qué? Ya es tarde.
¿por qué mejor no vas a descansar? Mañana seguimos buscando.
Sí, tienes razón. Ya me cansé.
Bueno, hasta mañana, hijo. Hasta mañana, mamá.
Buenas noches, doña mercedes. Buenas noches, prudencio.
- que descanse. - hasta mañana.
Ah, ya compré la madera y el alambre para la nueva cerca. Qué bueno, prudencio, pues mañana empezamos a instalarlas.
- ¿y esto? - ¿eh?
¿y esto? Pues como podrás ver, ya conocí a genaro peña.
Intercambiamos algo más que palabras. Si te digo que hay que tener cuidado con el tipo ese, es de mala entraña.
Ya me di cuenta. Y si él es así, es porque su patrona es igual o peor que él.
Ahí está. Ahí está, mírala.
Ahí anda en el balcón, ya se debe haber asustado. ¡ay!
Ay, no, no. A ver si así decide irse de una vez.
Oye, nievecitas, ¿sí te trajo roque lo que me pediste de la granja de don gumaro, qué no? Ay, sí.
¿pero ahora por qué me lo trajo él? Ay, pues si se supone que tú eres el que me hace esos mandados.
¿quién sabe? Me insistió y ni modo decirle que no.
Oye, que el dueño de espejo de luna se surtió a tu tío por defender a la patrona. Ay, pues eso es lo que él dijo.
Pero la mismita patrona le reclamó que no necesita que la defiendan. Ay, y menos sacando la pistola estando el otro desarmado.
Nada, ¿qué? A mí se me hace que tu tío ya encontró la horma de su guarache.
Pues en vez de estar de chismoso, deberías estar limpiando los gallineros, ¿no? Pero si eso le toca a roque.
Pero yo quiero que lo hagas tú. Y sin reprochar que tú aquí solamente eres un recogido, ándale.
Abusas. Porque nomás trabajo por techo y comida.
Pero voy a hablar con la patrona para que ella sí me dé mi lugar como peón. Tú no vas a hablar con nadie.
¿o así me vas a agradecer que te he dejado vivir aquí? Porque bien te pude haber corrido cuando llegué.
Pero no solamente te he dejado vivir en la hacienda, sino que mi sobrina te da de tragar como rey. Otra vez cantándome lo de la comida.
Nomás me desayuno y me voy a los gallineros. Te largas ahorita.
Órale. ¿ya se levantó la patrona?
Uy, salió desde tempranito. Dijo que le urgía comprar varias cosas y se fue.
¿dónde estará esa chulada de vieja? ¡ah!
¡no dispare, por favor! ¡no me mate!
¿estás bien? ¿te lastimé?
Perdóname, no fue mi intención asustarte. ¿qué hace?
No, no, no dispares, no dispares. Perdón, no fue mi intención.
¿estás bien? ¿estás bien, nena?
Yo nada más vine a buscar unas ramitas para el fogón. ¿quieres que te acompañe a tu casa?
Vivo aquí cerquita. Y mis papás me están esperando.
¡perdóname! ¿cómo se le ocurre disparar en un lugar abierto?
Pudo haber lastimado a la niña. Estaba practicando en un lugar donde se supone que no hay gente.
Si quiere disparar, primero aprenda a hacerlo. O va a terminar matando a alguien.
- a ver, agarre el arma. - ¿qué estás haciendo?
No discuta. Abre el compás, pierna izquierda adelante, derecha atrás.
Respira. Inhala.
Exhala. Una vez más.
Inhala. Eso.
Muy bien. Muy bien.
Ahora baje el arma. Por favor.
Si espera que se lo agradezca, puede esperar sentado. La que tiene que agradecerme es la niña por haberle salvado la vida.
Usted la pudo haber matado. Ya le dije que esa no fue mi intención.
Las armas no son juguetes. ¿sí?
Y si tiene el alma tan negra como para dispararle a alguien. Al único al que tengo ganas de dispararle en este momento es a usted.
Si algún día lo hace, hágalo bien. Hágalo aquí.
Sin errar el tiro. O me dejará lisiado por culpa de su amargura.
Gracias, virgencita, por salvar a mi juanito. Nos dio tremendo susto.
Pero gracias a ti ya está fuera de peligro. Y gracias a san juditas por mandarnos un buen doctor.
Ya vete a descansar, m'hijito. - ve.
- vamos. Vamos.
- - vamos a dormir. Te dije que mejor iba yo por las ramas para el fogón.
Esta niña se entretiene con todo lo que ve a su paso. Es que a rosita le gusta mucho juntar ramitas, bartolo.
No me la vayas a regañar. Sabía que aquí te iba a encontrar.
En vez de que ande chambeando. Genaro.
Perdón. Te iba a buscar, pero todavía no junto lo que...
Lo que vas a juntar son tus chunches porque te me vas a largar de aquí. No.
No seas así. A ti te consta que soy bien cumplido con mis deudas.
Pues si me debes tres meses de renta por los terrenos. ¿qué dices?
Pues ¿qué no ve que bartolo sigue mal de la pierna? Como está, nadie le quiere dar chamba.
Y bien sabes que mi juanito estuvo enfermo. Y tuve que malbaratar mi cosecha para pagar sus medicinas y las mías.
¿y ese es mi problema? ¿eh?
Además, la patrona me dijo que los echara. ¿la patrona?
Dominica montero. La dueña de la hacienda.
Ella me ordenó que abusivos como tú los echara. Esto no es cierto.
Lo que pasa es que tú estás enojado porque no te di la mitad de mi cosecha. Pues me hubieras obedecido como todos aquí.
- ahora te largas. - no.
Voy a hablar con la dueña. Para que me dé unos días.
Estando ella, tú no eres quien para correrme. Pues yo te estoy diciendo que la mismita doménica montero me dio la orden.
¡papá! ¿qué pasó, m'hija?
Me agarraron a balazos. ¿quién fue?
Una señora. Blanquita ella con el cabello castaño.
La patrona. Entonces, es una desgraciada.
Ya viste de lo que es capaz, tomasa. Así que mucho cuidadito porque no vaya a aparecer por ahí un difuntito.
¿verdad? Me agarran todas sus cosas y se largan.
Si regreso y hay algo, lo quemo. ¿estamos?