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Pues yo amo a los hombres machos. Yo también.
Cada vez que el doctor skupin se levanta y dice: "¿dónde está mi niña? " mira como yo me siento.
¿dónde está mi niña? Él me dice mi niña yo me identifico contigo en ese lado porque yo considero que soy soy una mujer que tengo energía masculina.
También ha sido algo que yo he escogido. La vida me ha hecho tener que protegerme y crear esa coraza de que yo también bien, pero me gusta un hombre que sea macho, masculino, así, bien machorro, para que me ayude a bajarle un poco a mi nivel de intensidad porque, si tengo un hombre muy mamita, muy suavecito, mi amor, termino yo...
Lo pone a trapear. Lo como, mi amor, y no.
Yo quiero poder ser delicada, poder ser sutil, creo que es importante tener un balance. Pero no juzgo.
El problema grave que hay en el mundo y que lo tenemos que cambiar. Nosotros somos la pareja del futuro.
No existe una pareja como debe ser. Tenemos que tratar de que la mujer desarrolle su parte masculina, que pueda pelear en la calle, que pueda ganar dinero, que sepa discutir un contrato, que diga yo no voy a firmar eso, a mí me tiene que dar o yo necesito estudiar esto que no sabemos.
Todavía estamos aprendiendo. Unas hemos aprendido más que otras, un poquito conmigo.
Yo con ustedes. Yo creo que tiene que haber también una cierta admiración por esa pareja con la que tú compartes.
Tiene que haber esa atracción. Yo pienso que yo tengo también de las dos energías, de la masculina y de la femenina.
¿cuál más alta? Si encuentro un hombre que tiene su energía masculina alta, entonces, quizás yo bajo y tengo mi energía femenina más a flor de piel.
- y te dejas consentir. Tiene que venir esa mujer que también vive en mí, que también tiene su lado masculino bien desarrollado, que sabe negociar, que sabe salir adelante, que sabe vivir sin el hombre.
- madre que crio hijos sola. - claro.
Lo otro es que vamos también, así como ya defendí una parte, ahora voy con la otra. En una boda en donde la novia, antes de casarse, estaba muy contenta diciendo que ella estaba feliz, era el día más feliz de su vida, se iba a casar, porque, desde que ella empezó a salir con su futuro esposo, ella más nunca se lavó la cabeza ni se lo secó porque él lo hacía por ella.
Él también le pintaba las uñas y él también le elegía la ropa. No, no, no, le gusta la moda.
Mi amor, ¿y oscar de la renta? Y mucha gente así, importante, que también le guste el arte, le gusta el...
No, no se puede juzgar por eso. Eso de que me escoja la ropa, eso está...
No, mi amor, me gusta verte bien vestida. Yo me pongo el vestido que me voy a poner hoy y todos los días se lo enseño a mi marido y, cuando él me dice no me gusta, no me lo pongo.
Cuando yo me miro, no me queda bien, pero mi marido no se mete. No, yo digo que lo que pasa en la intimidad...
Es un diálogo entre la pareja. Eso es entre ellos.
No quiere decir que sea menos hombre porque le guste la moda, porque le guste decorar, le guste las manualidades. Yo no lo veo mal.
Mira, cada pareja, ellos se entienden. Así que hay que aceptar a todo el mundo como es.
Lo que sí no aceptamos es el machismo, no. Eso sí que no, no, no, no.
Escoja usted, pero trate de escoger bien. Cuando regresemos...
Ni el feminismo exagerado de las mujeres. También.