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Locutor: busó refugio en la fe. Roberto: yo creo que dios no quiere que yo esé aqí.
Locutor: regreó con una misón. Roberto: provecho.
Gracias. Locutor: noticias univisón presenta: "cónicas".
Esta noche: "cocinando sueños". Élix: muy buenas noches.
Gracias por estar con nosotros para una nueva presentacón de "cónicas, historias que hacen historia". Les saluda élix de bedout.
Maía: buenas noches, élix. Y maía antonieta collins.
Gracias por acompañarnos esta noche. El protagonista de nuestra cónica se cró en la ás absoluta pobreza en su pís natal, el salvador.
Crecó con el sueño de ser cirujano, luego quiso ser contador, y termió siendo un reconocido cocinero de presidentes, artistas y celebridades de los estados unidos. Élix: aí es, maía antonieta.
Hoy les contaremos ómo roberto mendoza hizo ese recorrido que lo lleó desde una zona de guerra hasta las cocinas de afamados restaurantes, y el papel que juó en todo esto la fe. Roberto: estaba diícil el examen.
Yo creo que í saco buena nota. Lo que veo complicado es el de mañana.
Ni me lo digas. A í me fue mal, y apenas pude mirar los temas de mañana.
Roberto: ¿qé es eso? ¿qé pasaá?
¿qé otra cosa puede ser? Creo que es otra revuelta.
Maía: a finales de la écada de los '80, el salvador viía tiempos turbulentos. Muchos estudiantes eran perseguidos y se les acusaba de comunistas.
Roberto: ¿qé pasa? Son poliías, esán agarrando a todos sin preguntar.
¡corran! Maía: la guerra civil dejaía miles de íctimas.
A pesar de que roberto nunca foró parte de grupos revolucionarios, el simple hecho de ser universitario lo poía en peligro. Roberto: dios ío, lo maó.
Los años de universidad fueron años demasiado convulsionados en mi pís. Era que no poíamos usar una mochila porque pensaban que lleábamos armas, por usar una mochila le pegaban un balazo a uno.
Entonces, haía que llevar los cuadernos en la mano. Por favor, no me haga nada.
Me llevaron preso, me arrastó y me lleó a un camón. Maía: estuvo detenido varios ías, y un hubo quén fuera en su rescate.
Solo teía a su abuela, quien ignoraba su suerte. Sus padres lo haían abandonado desde pequeño.
Hay personas que tienen a alguien que los extraña, pero ú no le haces falta a nadie. Lo mejor es que todo termine aqí de una vez.
Roberto: éjeme que le cuente mi historia, y despés usted decide si me mata o no. Soy todo ídos.
Me gusta escuchar historias. Roberto: si me mata a í, no mata uno, mata a dos.
Y le empeé a contar de mi vida. Le digo: "hay una viejita que me esá esperando.
No tengo paá, no tengo maá, no tengo a nadie, nadie sabe que yo estoy aqí. O sea, me puede matar, me puede tirar donde sea que nadie se va a dar cuenta ónde estoy yo".
Y me dijo: "te voy a dejar ir, pero si yo te vuelvo a agarrar, yo mismo te voy a matar". Le digo: "te juro que jaás en la vida me vas a volver a encontrar".
Maía: saló decidido a marcharse del pís. Tiempo atás, el gobierno de canaá lo haía aceptado como refugiado, y con el dolor de su alma, se despidó de quien ás queía, su abuela.
Abuela: hijito. Roberto: maá, no quiero irme y dejarte triste.
Abuela: no me haga caso. Es que me da mucho sentimiento tu partida.
Yo é que es necesario. En canaá vas a poder estudiar y vas a estar bien.
Roberto: í, eso es cierto, pero yo no me puedo ir sin una sonrisa y una bendicón. Voy a estar lejos, pero mi coraón esá aqí, contigo.
Abuela: ve tranquilo, yo no voy a estar sola. Recuerda que el señor te libó de la muerte.
Él siempre va a estar conmigo y esá contigo. Y aunque no tengas un padre terrenal, nuestro señor nunca nos desampara.
Casi lo olvido. Lleva esta libreta.
No te va a hacer mucho estorbo. Anotas cada peticón.
Dios dijo que si lo haces con fe, él nos concedeá todo lo que le pidamos. Escíbele y nunca, nunca pierdas la fe.
Maía: ella le inculó que, de la mano de dios, no haía imposibles. Roberto: eso fue duro para í.
O sea, cortarle las alas a un muchacho soñador por un proceso poítico de un pís. Hasta cierto punto, en esas fechas me senía destrozado.
Yo me acuerdo que cuando llegé a canaá no haía celulares. Maía: la distancia no hizo mella en la relacón con su abuela.
Habitualmente se escriían, y aunque tuvoépocas diíciles, nunca se lo conó. Abuela: "maá, mi vida en canaá ha sido bueno.
He aprendido a hablar en franés y he perfeccionado la contaduía. El problema es que en invierno hace mucho fío".
Roberto: "estoy pensando en irme para losángeles, donde la ía beatriz. Dicen que alá puedo encontrar un buen trabajo y hace menos fío.
Por favor, ómprate algo de cumpleaños con el dinero que te envé. Te quiero mucho.
Besos". Abuela: yo tambén te quiero mucho, mi roberto.
Dios, cídamelo y permita que lo vuelva a ver. Roberto: yo mandaba esas cartas y le deía: "no se preocupe, estoy bien", porque mi maá no se me fuera a enfermar, porque no le fuera a pasar nada a ella.
Y aí me cané de ese fío, de esas cosas y me moí a losángeles. Maía: experto en úmeros, con buen dominio del franés y muchos sueños, roberto lleó a losángeles, donde una ía suya lo recibó.
Roberto: gracias, ía. Ía: ¿y nada que consigues empleo?
Roberto: esá diícil. Cuando llego a losángeles, pues buscaba trabajo de banco, buscaba trabajo de lo que yo era, y nadie me abró las puertas, no hablaba ingés.
Ía: vas a tener que empezar como lo hicimos todos los inmigrantes. Roberto: ¿de qé habla, ía?
Ía: lavando platos, pintando las casas, cortando la yarda. Trabajo es lo que hay, pero no con úmeros ni en contabilidad.
Roberto: yo quiero intentarlo. Yo tengo fe de que voy a encontrar lo que necesito, voy a ayudar a la abuela y voy a poder servirle a la gente.
Ía, yo he visto tanto sufrimiento. Ía: ay, eso suena tan bonito, pero en las novelas, mi hijo.
En la vida real las cosas son muy diferentes. Mira, uno tiene que aprender a pensar solo en uno, y si sobra algo, en los deás.
Élix: roberto se presenó para muchos trabajos que solicitaban un perfil como el suyo. Haía sido un buen estudiante y estaba seguro de que como contador podía realizarse profesionalmente.
Maía: y aunqueél, élix, estaba tratando de arreglar su estatus migratorio, pero lo hizo no con un abogado, si no con un notario, lo queél como miles piensan que eso era lo correcto, le esperaba una etapa llena de incertidumbre, como vamos