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Es un tema que preocupe el nido de cuadra por lo menos que meta un gol para que quite la sequía. Está en bajo nivel sí no mete gol que de buenas bases han pasado 63 día del último gol que festejó uribe peralta.
Su última gota. Pumas como parecía rival perfecto para reencontrarse con el gol, una holgada ventaja del juego de ida, que mejoró con un gol tempranero.
Y se perfeccionó, tras una expulsión universitaria, todo pintaba para que uribe brillara. Pero la hermosa noche azul crema, no lo fue para él, el servicio, ni siquiera estuvo cerca de mover las redes, eso sí, dejó el corazón en la cancha, corrió y peleó cada pelota.
Se movió por todos lados, pero jamás logró quitarse de encima a los zagueros universitarios, que estuvieron pegados como sí fuera uno más. El esfuerzo comenzó a convertirse en desesperación.
Los minutos pasaban, el gol, no llegaba. Hasta nico castillo, fue testigo de la frustración, y coraje que llevaba consigo el capitán azul crema.
Otra vez, no fue la noche de uribe peralta, salió de la cancha al 60, salió entre aplausos de aficionados y abrazos de compañeros pero no parecía muy satisfecho, américa se dio un festín de goles en el clásico, el piojo llegó a su sexta semifinal y la afición festejo, un pase más al título. Mientras que uribe, se queda pensativo.
Con la alegría de estar en una semifinal más, pero con la amargura de pasar un día más sin