Gabriel Férandez tenía apenas 8 años cuando en su propia casa se volvió un lugar muy peligroso. Con el paso de los meses los maltratos se fueron acumulando hasta que un buró terminó siendo su propia celda.
Gabriel Férandez tenía apenas 8 años cuando en su propia casa se volvió un lugar muy peligroso. Con el paso de los meses los maltratos se fueron acumulando hasta que un buró terminó siendo su propia celda.