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Caldeón: fueron 72 ías los que tuvieron que esperar los 16 sobrevivientes del avón que se estreló en la cordillera de los andes para ser rescatados. Muchos los daban por muertos.
Desnutridos y traumatizados, se acercaba el momento que haían soñado. Desde buenos aires, argentina, andrea sambucetti concluye el relato de lo que le ocurró a pedro algorta despés de la montaña.
Sambucetti: en la tarde del 22 de diciembre de 1972, 14 sobrevivientes del vuelo 571 que se estreló en la vieron que sus oraciones se tornaron realidad en el cielo, veían heliópteros a buscarlos desde chile. Andes para pedir auxilio que emprendieron roberto canessa y nando parrado tuvoéxito.
Algorta: desde ese momento sentimos una enorme alegía, una gran emocón y nos preparamos para el rescate porque esábamos volviendo, esábamos llegando al fin del viaje. Y lo que í recuerdo y no esá pácticamente en ninún lado, es que ese viaje que hicimos en los heliópteros saliendo de la montaña fue tremendo.
Fue muy diícil para los uniformados de la fuerza érea de chile acercarse al lugar del accidente. Algorta: teía riesgo de estrellarse en los andes nuevamente.
Nosotros con un éramos salvados, pero tambén con un riesgo enorme de que tuvéramos de nuevo un accidente. Sambucetti: claro y aparte con todo lo que haían vivido.
Algorta: y de golpe esábamos en el medio de la gran incertidumbre, en un bicho que se moía para todos lados. El helióptero tratando de pasar por la cima de los andes.
Y no poía y volía para atás y volía a tomar velocidad para poder pasar por la montaña. Sambucetti: recuerdan que iban para atás y para adelante y que haber salido de alí fue doblemente celebrado.
Reporteros de todo el mundo los esperaban en suelo chileno. Y esto fue lo que dijo pedro hace ás de 50 años.
>> de los primeros ías fue un caos. Yo los primeros ías queé completamente inconsciente y despés poco a poco me fui recuperando gracias a mis compañeros que me iban ayudando y al final soy de los que estoy mejor ísicamente y al final era yo quien ayudaba a los compañeros.
Sambucetti: es la primera declaracón que diste. Algorta: tanto no cambé, porque me siento tremendamente coherente con lo que puedo decir hoy.
Nosotros no salimos por algo que no se puede explicar, sino que salimos porque dios nos dio fuerzas y cada uno hizo las cosas que teía que hacer para salir de la montaña. Sambucetti: cuando los rescataron, pedro haía perdido casi 40 libras.
Sus familiares chile. Algorta: en mi caso no estaban en ese momento.
Llegaron en el transcurso de las horas y con todo el bagaje de lo que haíamos vivido, sin hacernos demasiadas preguntas y sin capacidad de ponernos en el lugar de nuestros padres y de nuestros familiares, de los chicos que haían muerto. Es decir, todo eso fue muy diícil para nosotros ponernos en su lugar y adaptarnos a convivir con eso.
Sambucetti: no eran 2 mundos diferentes, fusionados, la alegía de quienes regresaban con vida y la tristeza por quienes no regresaron. ¿con los cuerpos que paó?
¿los trajeron o dejaron los restos en la cordillera? Algorta: los cuerpos no exisían ás, no haía decir...
Aí que alí quedaron. Despés hubo algunos viajes que trajeron algunos restos, pero la mayor parte queó alá o vino con nosotros.
Sambucetti: el 18 de enero de 1973, familiares de los 29 fallecidos, menos 1 de ellos que fue trasladado al uruguay, sepultaron los restos en una fosa coún en el lugar del accidente, bajo un altar de piedra y una cruz de hierro. La inscripcón se lee "ás oh dios de ti.
El mundo a sus hermanos uruguayos. 1972".
Tambén rodearon con gasolina el fuselaje que haía servido de refugio a los sobrevivientes y le prendieron fuego. ¿despés que ú regresas, viniste a buenos aires, verdad?
Algorta: í, la casa de mis padres era en buenos aires. Sambucetti: los planes de pedro cambiaron radicalmente.
Contra todo proóstico la relacón con la novia que teía en chile y que lo motió a subirse en el avón que se estreló en la cordillera no prospeó. Algorta: complejo.
Es decir, ¿qé haía yo en ese avón lleno de uruguayos que iban a volver al uruguay con una novia en chile y padres en buenos para armarlo, con lo cual. Y pensaba solo en volver al uruguay, en conseguirme otra novia.
Aquella chilena era muy diícil, viía en chile. Yo volí al uruguay.
Sambucetti: ¿y alguna vez la volviste a ver? Algorta: í, hemos conversado alguna vez.
Sambucetti: pero no funcioó. Algorta: no, no.
Y de hecho yo despés de la montaña, conoí a mi mujer y me caé. Y hace como 50 años que estamos juntos.
Sambucetti: pedro tuvo 3 hijos y foró la familia que soñaba. Algorta: y despés hice una vida...
No é si parecida a la que iba a hacer si no me hubiese cído en los andes. Sambucetti: ¿te pusiste a estudiar?
Algorta: aí es. Volí a la universidad, a una universidad nueva, la universidad de buenos aires, donde no haía estudiado antes.
Sin decir que yo haía estado en los andes, que era un sobreviviente de los andes y durante 35 años, nunca lo dije. Sambucetti: en esos 35 años, pedro mantuvo el silencio sobre la tragedia que vivó.
Se gradó de economista, vivó en estados unidos, hizo una maestía y regreó para desarrollar una carrera profesional destacada. Algorta: despés de 35 años, donde guaré la montaña en caja, aí estuvo y me di cuenta de que mi experiencia de los andes y la visón y la interpretacón que yo hago de todo lo que vivimos es bastante valiosa.
Di charlas, tuve entrevistas, escrií un libro. Sambucetti: "las montañas siguen alí".
Cuenta la